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Renacer Para Salvar A Mi Familia

Renacer Para Salvar A Mi Familia

Status: En proceso
Genre:Traiciones y engaños / Amor eterno / Reencarnación(época moderna)
Popularitas:15.4k
Nilai: 5
nombre de autor: Melany. v

Yo, Evana. viví una hermosa vida con el hombre que amé y con mis hijos también. Pero alguien me lo arrebato todo.

He vuelto al pasado para descubrir a mi asesino y el de mi familia.

NovelToon tiene autorización de Melany. v para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capitulo 14

El sol de la tarde era cálido sobre el suelo de madera pulida del piso ejecutivo del Grupo Vanguard. Thomas estaba de pie junto al amplio ventanal de la sala de reuniones, con las manos apoyadas en los bolsillos del pantalón y la chaqueta del traje descansando sobre el respaldo de uno de los sillones de cuero.

Cuando las puertas de madera de doble hoja se abrieron con un chasquido suave, Evana entró a paso firme. Esta vez no llevaba la postura defensiva ni la mirada filosa de una ejecutiva a punto de entablar una batalla campal. Su andar era pausado, y en el fondo de sus ojos oscuros se apreciaba el cansancio acumulado de quien ha sostenido el peso de una armadura demasiado pesada durante días.

Thomas se giró despacio. Al notar que Evana venía completamente sola, sin su séquito de abogados ni la frialdad corporativa que había usado como escudo desde su primer reencuentro en esta vida, una chispa de sorpresa contenida cruzó por su rostro.

—Evana... —dijo él en un murmullo bajo y profundo, dando un par de pasos hacia la mesa—. Pensé que vendrías acompañada por tu equipo legal.

Evana cerró la puerta a sus espaldas, dejando su maletín de cuero sobre la mesa. Sus ojos se posaron por un segundo en la pequeña taza de té humeante que reposaba sobre la bandeja de plata; Thomas se la había mandado a preparar con antelación, exactamente con la cantidad de manzanilla y miel que a ella le gustaba.

Eso...

—No necesito un escudo hoy, Thomas —respondió ella, dejando que la rigidez de sus hombros se desvaneciera—. Vine sola porque necesito hablar contigo sin las máscaras que nos exige este mundo corporativo.

Thomas se congeló en su sitio por un instante, tomado por sorpresa ante la absoluta suavidad de su tono. Eliminó la distancia profesional que los separaba, caminando hacia ella hasta quedar a menos de un metro.

—Te escucho —murmuró él, con una voz rasposa que vibraba con esa devoción contenida y que a Evana siempre le aceleraba el pulso.

Evana caminó lentamente hacia el ventanal, contemplando la vista panorámica de los rascacielos iluminados antes de girarse para mirarlo de frente.

—Tenías razón —confesó Evana en un hilo de voz, dejando caer por completo la coraza de hielo que la cubría—. Tenías razón cuando me dijiste en el balcón del hotel que tuviera cuidado en quién confiaba. He estado investigando por mi cuenta... y las piezas están encajando de la peor manera posible.

Thomas la escuchaba con una atención absoluta, sin interrumpir el flujo de sus palabras, acercándose lo suficiente para que ella sintiera el calor reconfortante de su cuerpo.

—Valeria... mi mejor amiga, la persona que ha estado a mi lado en cada paso —continuó Evana, sintiendo cómo un nudo amargo y sofocante se le formaba en la garganta—, está filtrando información confidencial de mi empresa. Ha estado haciendo llamadas encriptadas al extranjero. La persona en la que más confiaba dentro de mi entorno es quien me está vendiendo desde las sombras.

Thomas apretó la mandíbula con indignación, pero lo que dominaba su rostro en ese instante no era el cálculo empresarial, sino el dolor transparente al ver el sufrimiento de Evana.

—Lo siento tanto, Evana —dijo Thomas con una calidez desgarradora. Dando un paso decisivo, colocó con extrema delicadeza su mano sobre el hombro de ella—. Sé lo mucho que significaba esa lealtad para ti. No tienes idea de cuánto me duele verte pasar por esto sola.

En ese preciso instante, el tiempo pareció detenerse en la habitación.

Al sentir el contacto de esa mano —su pulgar acariciando suavemente la base de su cuello con una paciencia infinita, el pulso firme y constante de sus dedos, la exacta presión que siempre usaba para reconfortarla cuando las pesadillas la despertaban en la madrugada—, una sacudida eléctrica atravesó el alma de Evana.

Esa forma de tocarla. Esa paciencia sin fisuras. Esa dulzura protectora que no se aprende en las escuelas de negocios ni en las salas de juntas directivas. Era una ternura que pertenecía, sin atisbo de duda, al hombre que había arreglado la cerca de madera de su casa en la montaña, al padre que arropaba a sus hijos por las noches, al esposo que había dado la vida intentando protegerlos del fuego y las balas.

A Evana se le cortó la respiración de golpe. Su corazón comenzó a golpear contra sus costillas con una violencia ensordecedora.

Se giró despacio para mirarlo. Sus ojos, anegados en lágrimas contenidas que amenazaban con desbordarse, se fijaron en la pequeña cicatriz en forma de media luna cerca del pulgar de la mano de Thomas, y luego subieron lentamente hasta encontrarse con la profundidad de sus ojos claros. El temblor de sus labios era incontrolable. El miedo a estar perdiendo la cordura la paralizaba, pero la verdad quemaba demasiado fuerte en sus entrañas.

—Esta dulzura... —susurró Evana, con la voz quebrada por un miedo, rozando con la yema de sus dedos temblorosos la cicatriz de la mano de Thomas—. Esta forma de sostenerme... no es de un rival corporativo.

Thomas se quedó completamente inmóvil. Su respiración se volvió pesada, y la máscara de frialdad que había mantenido con tanto esfuerzo durante meses comenzó a agrietarse frente a ella.

—Thomas... por Dios, dímelo —suplicó Evana, rompiéndose en un sollozo ahogado que hizo temblar todo su cuerpo—. ¿Eres tú? ¿Eres mi Thomas? ¿Recuerdas... recuerdas nuestra casa? ¿Recuerdas a nuestros hijos?

El silencio que siguió fue denso, cargado con el peso de diecisiete años de amor, dolor y una tragedia imborrable.

A Thomas se le llenaron los ojos de lágrimas. La firmeza implacable del imponente CEO del Grupo Vanguard se desmoronó por completo en un segundo. Un temblor fino recorrió su mandíbula mientras deslizaba su mano desde el hombro de Evana hasta acunar su mejilla con una ternura infinita.

—Recuerdo cada segundo, mi amor —respondió Thomas en un murmulo sollozante, rompiéndose la voz en la última palabra—. Recuerdo el olor a pino de la montaña. Recuerdo la risa de Mía en el jardín. Recuerdo sus nombres... y recuerdo el día en que te perdí.

1
Nata Mazó
yo lo sabía que ella los había matado 😡😡😡
Limaesfra🍾🥂🌟
soy violenta yo👿 pero una bala es mejor que un encierro
Carmen Mena
excelente historia
Carmen Mena
Excelente historia, gracias por los capítulos autora
Patricia Polo
fuerte la cosa ahora puede mandar los sicarios para acabarlos como en la vida pasada con todos solo que está vez están preparados contra esas alimañas 😡
Tatiana Aricapa
yo digo que la amiga es la triadora
Tatiana Aricapa
nadie está preparado para esa esena😭
Limaesfra🍾🥂🌟
este Sergio es un cobarde
alegra
no es una loca es una sicópata. si no lo puede tener nadie lo tendrá
Carmen Mena
Por culpa de Sergio, mataron a Evana y su familia.
Gracias por los capítulos autora
Myriam Hernandez
Excelente
Patricia Polo
bueno pero que culpa tiene Evana de su desdén porque no culpa a la madre por andar de culoloco para ver si pescaba un tiburón buscando beneficios sin trabajar a y el viejo ese también no pudo tener ese cierre arriba no el señor tenía que bailar 😂😂😂😂😂 ahora arregla tu miércoles santo viejo tonto
Limaesfra🍾🥂🌟: exacto. ademas es un cobarde que sIgue guardando secretos a su hija sobre quien es Beatriz..
total 2 replies
Blanca Pirela
La gran pregunta, quien está detrás del “coleccionista” ? Beatriz cree ser una jugadora u solo es otro peón
Patricia Polo
busquen a esa malechora antes de que nascan los nenes porque ahora no me queda duda ellas son las culpables de todo
Carmen Mena
Gracias por los capitulos autora
Patricia Polo
así es Thomas talvez tenemos a la posible asesina
Laura Barrios
Hua catmrajo estoy estresada jajJaja
Laura Barrios
si yo también pienso que es la amoga
Blanca Pirela
Como debe ser unidos contra todo y todos 🥰
Blanca Pirela
Y aquí tenemos a la loca detrás de la masacre
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