NovelToon NovelToon
PERFECTO ENGAÑO DE AMOR

PERFECTO ENGAÑO DE AMOR

Status: Terminada
Genre:Romance / Traiciones y engaños / Amor prohibido / Completas
Popularitas:4.5k
Nilai: 5
nombre de autor: Marilinaa

Andrea Miller jamás imaginó que una simple noche en una discoteca cambiaría por completo su vida. Después de semanas sintiéndose atrapada en la rutina, acepta salir con su mejor amiga, Viviana Lewis, sin saber que entre las luces, la música y el alcohol cruzaría miradas con el hombre que terminaría destruyendo su corazón.
Sebastián Foster es atractivo, elegante y demasiado encantador para ser real. Desde el instante en que se acerca a Andrea para ofrecerle una copa, la conexión entre ambos se vuelve imposible de ignorar. Las conversaciones fluyen, las miradas arden y el deseo termina convirtiéndose en algo mucho más peligroso: amor.

NovelToon tiene autorización de Marilinaa para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capitulo 15

Las semanas pasaban y la tensión entre ellos iba en aumento. Andrea ya no podía ocultar sus preguntas, ni su mirada escrutadora, ni esa inquietud que la acompañaba a todas partes desde que había encontrado aquellas pruebas que lo cambiaban todo. Por su parte, Marlon seguía insistiendo, hablando con él cada vez que tenía oportunidad, recriminándole su actitud y advirtiéndole con severidad:

—Te estás cavando tu propia tumba, Sebastián. Cuanto más tardes en decir la verdad, más difícil será todo y más doloroso el desenlace. Ella no es tonta, ve y nota cosas, y tarde o temprano no bastarán las palabras para tapar lo evidente. Estás jugando con fuego y te vas a quemar, y lo peor es que te llevarás a ella contigo al fuego.

Esas frases resonaban en su mente una y otra vez, aumentando la angustia y el miedo que ya sentía. Sabía que Andrea tenía razones sobradas para dudar, sabía que ella ya había visto indicios, y presentía que si no le daba alguna explicación convincente pronto, ella misma terminaría descubriendo lo que todavía lograba mantener oculto. Así que tomó una decisión: hablaría, le contaría cosas, le daría razones y motivos, pero elegiría muy bien qué decir y qué callar. Haría una confesión, pero sería una verdad recortada, construida a su medida, donde omitiría lo esencial, lo que realmente podía destruirlo todo: su condición de hombre casado, su vida establecida y su compromiso legal y social con Renata.

Una tarde, se reunieron en el apartamento que servía de refugio. Andrea llegó seria, reservada, con esa sombra de duda siempre presente en su mirada. Apenas se sentaron, ella empezó, directa y sin rodeos, tal como había decidido hacer desde entonces.

—Sebastián, ya no puedo seguir así —le dijo con voz firme aunque temblorosa—. Tengo demasiadas preguntas sin respuesta, demasiadas cosas que no encajan. Me dices que me amas, que soy lo más importante para ti, y sin embargo hay partes de tu vida que están totalmente cerradas para mí. Siempre estás corriendo, siempre hay llamadas que cortas, asuntos misteriosos, lugares a los que no puedes llevarme. Hay gente que me ha dicho que escondes algo muy grande, algo que cambiaría todo lo que pienso si lo supiera. Dímelo tú ahora, por favor… ¿qué es lo que me ocultas? ¿Por qué nunca me hablas de tu familia, de tu situación real, de lo que haces cuando no estás conmigo?

Él respiró hondo, acomodó su postura y la miró con esa mezcla de ternura fingida y angustia verdadera que ya le era habitual. Había preparado lo que iba a decir, había armado una historia que parecía coherente, dolorosa y suficiente para explicar todo sin revelar nada decisivo.

—Tienes razón, mi amor… tienes toda la razón y te pido perdón por haberte hecho sentir insegura, por haberte hecho dudar y sufrir —empezó diciendo con tono suave y arrepentido, acercándose para tomarle las manos entre las suyas—. Sé que no he sido claro, sé que he guardado silencio sobre muchas cosas, y no ha sido porque no confíe en ti ni porque no te quiera, al contrario… ha sido precisamente porque te quiero demasiado y tenía miedo de que al saber mi historia, al conocer todo lo que llevo encima, me vieras de otra forma, o pensaras que soy alguien cargado de problemas y obligaciones de los que no puedo librarme.

Andrea lo miró con atención, esperando, con el corazón latiéndole fuerte.

—Entonces, ¿cuál es esa historia? ¿Qué es lo que hay detrás?

Sebastián bajó la mirada, como si el peso de sus recuerdos fuera demasiado pesado, y empezó su relato, tejido con medias verdades y mentiras bien colocadas:

—Vengo de una familia muy estricta, de personas que siempre han dado mucha importancia a lo que dicen los demás, al estatus, a las posesiones y a los negocios. Desde joven decidieron mi vida por mí, me marcaron el camino que debía seguir, qué estudiar, con quién tratar, qué compromisos debía aceptar. Me obligaron a asumir cargos, deudas, acuerdos y responsabilidades que yo nunca quise, pero que tenía que aceptar si quería conservar el apellido, la fortuna y todo lo que habían construido generación tras generación. Tengo vínculos, obligaciones firmadas, promesas hechas antes incluso de que yo tuviera edad para decidir por mí mismo. Hay personas que dependen de mí, socios, familiares, gente con la que tengo lazos que no se pueden romper así como así sin causar daños graves, conflictos y problemas que podrían arruinarlo todo.

Hizo una pausa, la miró a los ojos y continuó con voz cargada de emoción fingida:

—Por eso a veces tengo que irme de repente, por eso hay lugares a los que no puedo ir ni llevarte, por eso hay temas que no puedo tocar ni explicarte con detalle. Mi vida está llena de ataduras, Andrea, de cosas que me atan y me impiden ser totalmente libre y dueño de mis pasos. Cuando te conocí, sentí por primera vez que podía ser yo mismo, que había alguien que me veía a mí y no a todo lo que llevo encima ni a lo que represento ante el mundo. Pero también supe entonces que tenía un conflicto enorme: no quería que conocieras esa parte oscura, dura y complicada de mi existencia, porque quería que me amaras solo por mí, sin cargar con el peso de todo eso. He estado tratando de deshacer esos nudos, de librarme de esas cadenas, pero es un proceso lento, difícil y peligroso.

Ella lo escuchaba embelesada, y poco a poco, aquellas dudas terribles que le habían sembrado empezaron a cambiar de forma. Lo que antes le parecía engaño o traición, ahora se presentaba ante ella como sacrificio, como una situación difícil que él sufría y de la que quería salir para estar plenamente con ella.

—¿Y esas personas que me hablaron…? —murmuró ella, recordando las advertencias de Marlon—. Me dijeron que guardabas un secreto, algo que cambiaría todo…

Sebastián aprovechó enseguida, con habilidad y frialdad:

—Te lo dije antes, mi vida… hay gente que no nos quiere bien, o que no entiende cómo son estas cosas. Conocen partes de mi situación, saben que tengo compromisos y problemas, pero lo interpretan todo mal, o lo cuentan de forma distorsionada. Piensan que por tener estas obligaciones soy una persona que no puede amar, o que no soy sincero. Lo que no entienden es que todo eso es algo impuesto, algo que llevo a la fuerza, y que lo que siento por ti es lo único que es mío, lo único verdadero y libre que tengo.

Se acercó más, puso sus manos sobre sus hombros y la miró con intensidad:

—¿Crees realmente que podría mentirte sobre lo que siento? ¿Crees que todo esto, todo lo que vivimos, lo que nos decimos, lo que sentimos cuando nos abrazamos, es falso o fingido? Piénsalo bien, Andrea… ¿alguna vez te he dado la espalda cuando me has necesitado? ¿Alguna vez he puesto cualquier cosa por encima de ti cuando he podido elegir? Sí, tengo problemas, sí, tengo ataduras… pero tú eres mi prioridad, eres mi salvación.

Las palabras de él sonaban tan ciertas, tenían tanta fuerza y encajaban tan bien con todo lo que ella ya quería creer, que la balanza se inclinó definitivamente. Andrea sintió cómo la angustia se iba alejando, cómo el miedo desaparecía para dar paso de nuevo a esa confianza ciega y absoluta que sentía por él. Pensó que Marlon se había equivocado, que había juzgado mal, que lo que él llamaba engaño eran solo dificultades de una vida complicada y pesada.

—Te creo, Sebastián —le dijo finalmente, con los ojos brillantes y la expresión aliviada—. Perdóname por haber dudado, por haber escuchado a otros, por haber puesto en duda tu sinceridad. Entiendo ahora que tienes cargas muy grandes, que no es fácil para ti, y que lo que haces es porque me quieres y quieres protegerme de todo eso. Estoy contigo, te ayudaré en lo que pueda, esperaré el tiempo que haga falta hasta que logres ser libre y dueño de tu vida.

Él la abrazó con fuerza, ocultando su rostro para que ella no viera la mezcla de alivio inmenso y dolor profundo que sentía. Había logrado su objetivo: había acallado sus sospechas por ahora, había puesto una explicación convincente sobre todo lo extraño que ella veía, y se había salvado de ser descubierto justo a tiempo. Pero mientras la tenía entre sus brazos, comprendió con claridad aterradora lo que había hecho.

«Le he dado una versión incompleta, una verdad recortada y maquillada», pensó con amargura. «Le he dicho la mitad de la historia, y esa mitad ha servido para tapar la otra mitad, la más importante, la que destruiría todo si saliera. Le he hecho creer que mis problemas son obligaciones familiares y negocios… y le he ocultado que tengo esposa, que tengo una vida entera construida al lado de otra mujer, que estoy atado por un vínculo legal y social del que no es tan fácil salir como le he hecho creer».

Sabía también que cada palabra que había dicho era un paso más hacia el abismo. Había ganado tiempo, sí, había recuperado su confianza, pero ahora la mentira era todavía más grande, más compleja y más difícil de sostener. Se había comprometido con ella a resolver esas ataduras, le había prometido libertad y un futuro juntos, y ella ahora esperaba firmemente que cumpliría todo eso.

Cuando se separaron y él se marchó de allí, dejándola tranquila y feliz de nuevo, Sebastián sintió que el peso sobre sus hombros era insoportable. Marlon tenía razón: cada día que pasaba, cada explicación que inventaba, cada verdad a medias que contaba, hacía que el momento de la caída fuera más fuerte, más doloroso y más inevitable. Ya no se trataba solo de un engaño, ahora había construido una ilusión sobre otra ilusión, y cuando todo se derrumbara, cuando ella supiera que lo que le había ocultado no eran solo problemas o negocios, sino la existencia entera de su matrimonio, la destrucción sería total. Y él sabía, en lo más profundo de su ser, que entonces ya no habría perdón ni vuelta atrás posible.

1
monita
mm🤔 tan tan amigo me parece que no ws ,más allá de tenga razón de decirle que lo que hace esta mal 😢
Nancy Nieto
eso es todo? se me ocurre q hubo capítulos q no coinciden.
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play