Andrew devoraba los labios de Olivia, con vehemencia. Ella sentia como se quemaba su piel, con cada toque que Andrew dejaba en ella. Sabía que no estaba actuando de la mejor manera al dejarse llevar por el deseo, que Andrew Belf provocaba en su cuerpo. Pero últimamente el, bloqueaba su buen juicio.
—Olivia —Ahh!! Debemos parar esto, Andrew...
Andrew se aferro más a su cuerpo, no lo podia evitar. El la desea con locura y no se detendrá hasta hacerla suya.
— Andrew — No puedo parar esto. Tienes el poder de volverme loco, cada vez que te tengo cerca.
A Olivia le estaba pasando lo mismo. El alteraba sus emociones, pero tenía que ser realista. Ella no era una mujer libre.
Olivia tenia un matrimonio intachable de 4 años, con Scott O'Grady, un hombre que toda mujer desea, rico, guapo y de buena familia, como la suya. Pero detrás de esa fachada perfecta, Olivia es una mujer infeliz, que ha soporta un matrimonio sin amor y las constantes infidelidades de su esposo.
OBRA ORIGINAL
NovelToon tiene autorización de K✨RLA para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Capítulo #14
La comida había sido incómoda tanto para Andrew, como para Olivia. Las breves miradas eran constantes entre ellos.
— Bree — No puedo más, estoy llena.
—Andrew — Estoy igual. ¿Pido la cuenta?
—Bree — Si, pero el regreso a mi casa será caminado, para poder bajar todo lo que hemos comido.
—Andrew — ja, ja, bien iremos caminando.
Andrew llamo nuevamente al mesero y después de liquidar la cuenta le ofreció su brazo a Bree, para salir del lugar. Pasaron frente a la mesa de Olivia y Bree se detuvo para saludar.
—Bree — Buenas tardes.
—Olivia — Buenas tardes, Evans. ¿Como está su padre?
–Bree — Excelente.
Sonrío Evans y se recargó en el hombro de Andrew.
—Scott — Hacen una bonita pareja, Evans.
—Bree — Gracias.
Andrew miro los ojos de Olivia, ella tenía una expresión neutral.
—Olivia — Nos vamos, ya es tarde.
Dijo Olivia a Scott, mientras se levantaba de su silla.
—Bree — Me dio gusto saludarlos, nos vemos pronto en la fiesta del Sr. Johnson.
—Olivia —Claro, salude de mi parte a Jeff, y a su padre.
Cuando salieron del restaurante, Andrew detuvo a Bree.
—Andrew — Bree, ¿por qué dejaste que pensaran que somos pareja?
—Bree — A esas personas no les importa la vida de los demás, así que pensé ahorrarme una explicación y solo decir gracias. No pensé que te molestaría.
—Andrew — No. No es molestia, pero ellos son mis jefes y no me gustaría que se malinterpretarán las cosas después.
—Bree — Tienes razón, discúlpame ¿si?
—Andrew — No tengo por qué Bree. Te molesta si dejamos lo de la caminata para después.
—Bree — Claro, solo si aceptas que mañana te invite yo a comer, como una disculpa.
—Andrew — Está bien, vamos te acompaño a tomar el taxi.
Andrew camino con Bree hacia la esquina.
—Bree — Hasta mañana entonces.
Y Bree le dio un tierno beso cerca de sus labios, antes de subirse al taxi.
Olivia iba de salida cuando vio la tierna escena y sintió como su estómago se estrujaba.
—Scott — Cariño, el chófer ya está aquí.
Olivia subió al auto, en todo el camino iba en silencio como era de costumbre.
El resto del día, había sido una pesadilla para los empleados de Olivia.
Llegada la noche se recostó en la cama que compartía con Scott. Cuando Scott la vio en la cama se acomodó cerca de ella y comenzó a tocarla, quería hacerla su mujer.
—Olivia — Estoy demasiada cansada, Scott.
Frustrado el se acomodó en la cama dándole también la espalda. Solo era cuestión de paciencia si quería hacerle el amor como antes. Por lo tanto, el viaje a los Alpes era un gran avance para el. Pensó Scott mientras conciliaba el sueño.
A la mañana siguiente los empleados habían empacado sus maletas, todo estaba listo para hacer su viaje.
Esta vez Olivia quería esforzarse por tener un matrimonio estable, pero todo intento fue en vano.
Su mente regresaba siempre al momento exacto, en el que Bree se acercó a Andrew para darle un beso.
Tomaba gran parte de su tiempo preguntándose si, ¿Ellos llevaban tiempo siendo pareja? ¿Por que dejó que pasarán cosas entre ellos? Pero sobre todo se preguntaba ¿Por qué se sentía así, ansiosa? Como si quisiera regresar a Seattle solo para verlo.
Scott había intentado en varias ocasiones acercarse a ella de forma íntima, pero Olivia siempre terminaba por rechazarlo. Para Olivia, las caricias de Scott eran insípidas, sin ese fuego que Andrew le hacía sentir.
—Scott — ¿Te parece si regresamos hoy a Seattle o quieres quedarte por unos días más?
— Olivia — Lo mejor es regresar. Debo tener muchos pendientes acumulados.
—Scott — Claro.
Scott la abrazo y comenzó con besos pequeños en su cuello, pero Olivia estaba renuente a tener intimidad con el. Scott exhalo con frustración.
—Scott — Cuando regresamos a Seattle, espero que tengas una actitud diferente.
Olivia sabía que era inminente que Scott la tocara, ella era su esposa y tenía que cumplirle como tal.
Andrew Belf se había hecho cargo de la administración de los hoteles, había viajado a distintas ciudades a supervisarlos. Olivia se había encargado de mantenerlo ocupado, lo más que pudo.
De regreso a Seattle, a Olivia la recibió Alba en la puerta de su casa.
— Alba — Bienvenidos señores.
—Scott — Tengo pendientes que tratar nos vemos más tarde, Olivia.
Olivia solo asintió con la cabeza, Alba aprovechando que Scott había salido y le llevó un sobre blanco, con su nombre.
—Alba — Niña Olivia, llegó esto para usted.
—Olivia — Gracias Alba.
Olivia tomó el sobre y lo abrió, cambió su expresión tranquila por una de disgusto.
—Olivia — ¿Quién lo envió?
—Alba — Los guardias no supieron decirme.
—Olivia — Despídelos, y contrata a empleados eficientes.
—Alba — Sí, niña.
—Olivia — Y adviérteles que al primer error serán despedidos también.
Olivia subió de nuevo a su auto y le ordeno al chófer que la llevara a la villa de sus padres. Estando ahí Olivia entró hasta el despacho de su padre sin esperar a que un empleado la anunciará.
—Clive — ¿Que haces aquí, Olivia?
Olivia dejó caer el sobre blanco en el escritorio de su padre. El con molestia lo tomo para ver lo que contenía.
—Clive — ¿Quién te dio esto?
—Olivia — Lo curioso es que nadie supo quién lo envió, otra vez.
—Clive — Esto no demuestra nada, Olivia. Deja de distraerte con tonterías como estas y concéntrate en tu matrimonio.
Clive rompió las fotografías del ultrasonido y la carta de Amber. Los boto en la basura.
—Clive — Ahora vete a casa con tu esposo, Oliva. Tu preocupación debería de estar en darle hijos a Scott.
Clive continuo con lo que estaba haciendo. Olivia salió del despacho sin protestar, ella acumulaba más rencor hacia su padre, la había obligado a estar en un matrimonio sin amor, que le estaba llenando de amargura el corazón.
Saliendo de la villa de sus padres Olivia, se dirigió al hotel. Su arrogancia era más evidente, los empleados huían de su camino.
—Gerente — Buen día, señora O'G...
—Olivia — Llame al señor Belf. Dígale que lo espero en mi oficina en cinco minutos, con el informe de los días que estuve ausente.
Olivia iba a continuar con su camino hasta la oficina, pero vio de reojo que Brooks seguía sin moverse.
—Olivia — Es para ya!!
Dijo Olivia con tono brusco. Brooks brinco del susto.
—Gerente — Sí... Si, señora O'Grady.
Olivia había llegado con el carácter de los mil demonios. Abrió su oficina y cuando iba a sentarse escucho el golpeteo de la puerta.
—Olivia — Adelante.
—Andrew — Traigo el informe, señora O'Grady.
Andrew camino hasta el escritorio, para dejar la carpeta. Pero en el camino no pudo evitar recorrerla con los ojos, para el se veía preciosa aún con esa mirada tan fría y soberbia. Todos esos días de su ausencia, Andrew había tenido un nudo en el estómago. No dormía bien por las noches pensando en ella.
—Olivia — Siéntese, señor Belf.
Olivia tomó la carpeta y la abrió.
—Olivia — Creó que esto está equivocado.
—Andrew — Pero, yo lo revisé más de una vez para evitar que tuviera un error.
—Olivia — Pues no lo verifico bien, señor Belf.
—Andrew — Discúlpeme señora O'Grady. Regresaré a mi oficina y cuando esté la corrección se los mandaré con mi secretaria.
—Olivia — No hace falta que mande a la secretaria, tome mi computadora y haga su trabajo aquí, me urgen esos informes.
—Andrew —Claro.
Andrew obedeció a Olivia y se puso a trabajar en su escritorio, no entendía la razón de su molestia, pero no quería terminar como sus compañeros. Suspendidos un mes y sin goze de sueldo.
a como la que hizo y el pobre de ANDREW pagó por eso
Olivia con su altivez y arrogancia logra salir del círculo vicioso donde había sido sometida tanto por su padre como por su esposo, un hombre al que ella despreciaba; en el interior su madre Amanda le sugiere contratar a un nuevo contador, resultando descolocar el" supuesto perfecto mundo 🌎 " de Olivia.
De fácil lectura y con muchas intrigas, mentiras y manipulaciones, léela y disfrútala como lo hemos hecho muchos 😉
Y anda por la ciudad como si nada, y encima llega a la casa de Clive que está custodiada por hombres de seguridad?