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Entre La Culpa Y El Deseo

Entre La Culpa Y El Deseo

Status: Terminada
Genre:Posesivo / Reencuentro / Amor-odio / Completas
Popularitas:19k
Nilai: 5
nombre de autor: Luna Azul

Camila lo tenía todo y usó su crueldad para doblegar a Máximiliano, un becado que se negaba a rendirse ante su vanidad.

Años después, la vida los reencuentra en la empresa de su padre, donde él trabaja y ha ganado posición, mientras ella carga con la culpa y un secreto explosivo que él desconoce.

Atrapados entre el rencor del pasado, el dolor y una atracción ineludible, ambos descubrirán que el deseo puede ser tan peligroso como la venganza.

NovelToon tiene autorización de Luna Azul para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 12: Grietas en la fachada

^^^(Narrado por Camila)^^^

​La semana avanzó con la pesadez de un ancla arrastrándose sobre piedras. El frío de agosto comenzó a instalarse en los patios del Saint Mary’s Academy, colándose por las rendijas de las ventanas del segundo piso y obligándome a abrocharme el suéter del uniforme hasta el cuello, buscando una falsa sensación de refugio que no lograba calmar el temblor constante en mis manos.

​Desde la llegada de los folletos universitarios, la presión en casa se había vuelto insoportable. Mi padre no hablaba de otra cosa en las cenas que de la necesidad de mantener el apellido en los círculos académicos de prestigio, repitiendo como un mantra que un tropiezo ahora equivaldría a tirar por la borda el esfuerzo de toda una vida. Cada palabra suya era un ladrillo más en el muro invisible que sentía cerrarse sobre mi pecho.

​Esa tarde, el laboratorio de biología estaba casi vacío. Tenía una hora libre antes de la práctica de química analítica y me había ofrecido voluntaria para ordenar el inventario de los frascos de reactivos con tal de evitar la sala de descanso de los estudiantes, donde Vanessa y el grupo de las porristas ya habían comenzado a ensalzar las virtudes de las fiestas del fin de semana y a especular sobre qué chicos serían los invitados de honor.

​Estaba revisando la etiqueta de un frasco de ácido acético cuando la puerta se abrió con un chirrido leve. No hizo falta levantar la vista para saber quién había entrado. El aire en la habitación pareció volverse más denso, cargado con esa electricidad silenciosa que siempre precedía a nuestros encuentros.

​Máximiliano dejó su mochila sobre la mesa de trabajo del fondo, sacó un cuaderno de notas y se dispuso a preparar su material para la clase siguiente sin dirigirme la palabra. Éramos expertos en ignorarnos, pero el silencio entre nosotros nunca era vacante; siempre estaba lleno de reproches mudos y de la conciencia absoluta de la presencia del otro.

​Traté de concentrarme en los números del inventario, pero el nudo en la boca del estómago, ese que llevaba arrastrando varios días por la falta de sueño y la ansiedad acumulada, amenazaba con desestabilizarme. Apoyé una mano contra el borde de la mesa de mármol y respiré hondo, intentando que el mareo sutil que me nublaba la vista desapareciera antes de que fuera evidente.

​—Si vas a desmayarte, te sugiero que elijas otro lugar —la voz de Máximiliano sonó a espaldas mías, seca, con ese tono cínico que usaba siempre que quería mantener su propia armadura intacta—. El profesor de química no tiene paciencia para limpiar desastres de última hora.

​Me giré bruscamente, sintiendo que la sangre me subía a las mejillas en una mezcla de rabia y humillación por haberlo dejado verme vulnerable, aunque fuera por un segundo.

​—No te pedí tu opinión, Máximiliano —repliqué, cruzando los brazos sobre el abdomen con la suficiente firmeza como para disimular el temblor—. Preocúpate por tus notas, que los demás sabemos perfectamente cómo cuidar de nosotros mismos.

​Él levantó la vista de sus apuntes. Sus ojos se clavaron en los míos con una fijeza desconcertante, recorriendo mi rostro con una atención clínica que me desarmó por completo. Por un instante, la dureza en su expresión pareció fracturarse, dejando ver una sombra de genuina preocupación que se apresuró a enmascarar con una sonrisa torcida.

​—Claro. Se nota a leguas lo bien que estás cuidando de ti —murmuró, guardando sus cosas con movimientos bruscos y dándose la vuelta antes de que pudiera replicarle algo más.

​Se marchó sin despedirse, dejándome sola entre los frascos de vidrio y el olor a formol. Me dejé caer en el banco de metal, apretando los ojos con fuerza mientras sentía que el control por el que tanto había luchado se me resbalaba entre los dedos, presagiando que la tormenta apenas comenzaba a gestarse.

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Cliente anónimo
Muy bonita
Lucila Islas
al fin juntos que emoción 😍😍😍
Lucila Islas
lo bueno es que está chiquito y pronto les dirá papás 😍😍😍😍😍
Lucila Islas
estoy muy emocionada 😢😢😢. son de alegría
Lucila Islas
al fin dijo la verdad a ver cómo reacciona Max
Lucila Islas
bravo Camila te amarraste los pantalones
Lucila Islas
suf horror 😱🙀 de padre
Lucila Islas
que le va decir Max
Lucila Islas
¡Qué va a pasar!
Lucila Islas
oooooooh suya solo mía 💘💘💘💘💘💘
Lucila Islas
al fin 💘💘💘💘
Lucila Islas
tan lindo Max😍😍
Lucila Islas
que le confiese XFA que el es papá
Lucila Islas
hay mucho coraje entre los dos ya se creo un abismo
Lucila Islas
ya mero le decía la verdad 🤣🤣🤣 pero más tarde sera
Lucila Islas
pobre Camila que va a pasar con el tiempo
Lucila Islas
van a sufrir Camila y lo malo que no se va a saber lo del niño de ella y Máx
Lucila Islas
foto de Camila, así es el destinó los volvió a unir
Lucila Islas
😢😢😢😢😢😢😢no por Dios que le mucho amor sin decir pobre Camila
Lucila Islas
oooooooh que hizo Camila
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