NovelToon NovelToon
Mi Gorda Bella

Mi Gorda Bella

Status: Terminada
Genre:Amor eterno / Romance / Completas
Popularitas:3.4k
Nilai: 5
nombre de autor: Yulexi De Fernández

💕 Descripción

Esta historia comienza con dos jóvenes que jamás imaginaron que llegarían a cambiar sus vidas. Ella es una chica de buen corazón, alegre y soñadora, pero sus compañeros constantemente se burlan de ella por su cuerpo y la hacen sentir insegura. Cada comentario termina afectando su autoestima, hasta que aparece él, un joven que comienza a enamorarse sinceramente de ella. Para él, su apariencia no define su valor. Siempre busca recordarle lo bonita, especial y valiosa que es, animándola a creer más en sí misma. Poco a poco, ella descubrirá que merece ser querida, respetada y feliz, mientras ambos construyen una hermosa historia de amor.

NovelToon tiene autorización de Yulexi De Fernández para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 12: Una invitación para el sábado

Llegó la noche y, después de terminar mis cosas, me quedé sentado en la cama mirando el celular.

Había pasado todo el día pensando en Valentina.

Desde aquella comida en la cafetería, sentía que nuestras conversaciones eran cada vez más naturales. Me gustaba hacerla reír y, cuando ella se reía, yo terminaba sonriendo también.

Miré la hora.

Ya era tarde, pero todavía no demasiado.

—Bueno, pues, Damián, llámela —me dije—. ¿Qué puede pasar?

Tomé el celular y marqué su número.

Después de unos segundos contestó.

—¿Aló?

Sonreí inmediatamente al escuchar su voz.

—Hola, gordita hermosa.

Escuché una pequeña risa al otro lado.

—Hola, Damián. ¿Cómo estás?

—Bien, pues. ¿Y tú cómo estás?

—Bien también. Aquí en mi casa.

—¿Qué haces?

—Nada, descansando. ¿Y tú?

—Yo estaba pensando en llamarte.

—¿Ah, sí?

—Sí.

—¿Y por qué?

Me quedé callado un segundo.

—Porque quería escuchar tu voz.

Valentina se rio.

—Ay, Damián, usted sí sabe qué decir.

—Pues estoy aprendiendo.

—¿Aprendiendo qué?

—A hacerte sonreír.

Ella guardó silencio unos segundos.

—Ya lo estás logrando.

Sonreí.

Seguimos hablando sobre cómo había sido nuestro día. Ella me contó algunas cosas que habían pasado en el instituto y yo le conté un poco sobre mi tarde.

La conversación era tranquila.

Me gustaba eso.

No necesitábamos inventar temas para hablar.

Podíamos pasar de una cosa a otra y siempre terminábamos riéndonos.

Después de un rato recordé algo.

—Oye, nena.

—¿Sí?

—Mañana es sábado, ¿tienes planes?

—No, creo que no. ¿Por qué?

—Porque quería preguntarte algo.

—Dime.

Respiré profundo.

—¿Te gustaría ir al cine conmigo?

Hubo silencio.

Yo me quedé mirando el teléfono.

—¿Valentina?

Finalmente escuché su voz.

—¿Al cine?

—Sí.

—¿Los dos?

—Sí, pues. Si quieres.

Ella comenzó a reír.

—Ay, Damián.

—¿Qué?

—Me cogiste por sorpresa.

—Eso no es un no.

—No dije que fuera un no.

Sonreí.

—Entonces...

—Sí, voy contigo.

—¿De verdad?

—Sí.

—¡Qué bueno, pues!

—¿Y qué película vamos a ver?

—La que tú quieras.

—No, señor. Tú también puedes escoger.

—Entonces mañana decidimos.

—Bueno.

Me quedé sonriendo.

—¿A qué hora te paso buscando?

—Primero tengo que preguntarle a mi tía.

—Claro. Hazlo tranquila.

—Cuando me diga, te aviso.

—Perfecto.

Seguimos conversando un rato más.

En medio de la llamada, Valentina me preguntó:

—¿Y por qué me invitaste?

Pensé antes de responder.

—Porque me gusta pasar tiempo contigo.

Ella no dijo nada.

—¿Eso es malo? —pregunté.

—No.

—Entonces estamos bien.

—Sí.

Escuché nuevamente su risa.

—Damián.

—¿Qué?

—Gracias.

—¿Por qué?

—Por tratarme bonito.

Aquellas palabras me hicieron quedarme en silencio unos segundos.

—No tienes que agradecerme por eso, Vale. Tratarte bien es lo normal.

Ella suspiró.

—Ojalá todos pensaran así.

—Algún día vas a entender que las cosas que otros dicen no tienen que definirte.

—Estoy intentando creerlo.

—Pues yo te voy a ayudar a recordarlo.

—¿Ah, sí?

—Sí, señora.

—Entonces estamos de acuerdo.

Nos despedimos después de unos minutos.

—Buenas noches, gordita hermosa.

—Buenas noches, Damián. Descansa.

—Tú también.

Colgué.

Dejé el celular sobre la cama y me recosté.

Mañana tendría nuestra primera salida fuera del instituto.

No sabía cómo iba a resultar.

Pero sí sabía que estaba emocionado.

Y mientras apagaba la luz, pensé:

—Mañana será un buen día, pues.

1
Felisa Catherine Potes Naranjo
👏
Felisa Catherine Potes Naranjo
Ya le llego su tate quito adriana la vida tiene karma va quedar como dice el dicho no te vista que no vas hasta aquí llegas
Felisa Catherine Potes Naranjo
No haga caso a lo que diga adriana porque ella es lo que sale de su boca
Felisa Catherine Potes Naranjo
Señora escritora muchas gracias por este tema tan especial ojalá muchas personas leyeran esta novela y reflexionaran que el buling es como estar muriéndose en vida
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play