Ella aprendió que el poder no evita las traiciones ni el dolor. Con el corazón roto y el alma marcada por un pasado que juró olvidar, se convirtió en una CEO temida e inalcanzable. Él, un hombre humilde de corazón noble, apareció cuando ella había dejado de creer en el amor.
Entre secretos, heridas y un destino imposible de evitar, ambos descubrirán que solo el amor más sincero puede curar un corazón.
NovelToon tiene autorización de Yoisy Ticliahuanca Huaman para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
DESPRECIO
El imponente automóvil se detuvo frente a los portones de hierro forjado y columnas de mármol que custodiaban el ingreso a la residencia de los Acuña.
Tras un zumbido electrónico, las rejas automáticas se abrieron de par en par, permitiendo el ingreso al perfecto y geométrico jardín delantero.
En cuanto Lesly apagó el motor y descendió del vehículo, se encontró con la mirada expectante de sus padres y de su hermana menor, Julieta, quienes aguardaban ansiosos en la escalinata de la entrada.
Sin embargo, el verdadero impacto golpeó a la familia cuando la puerta trasera se abrió. De ella descendió Rodrigo, manteniendo a Luca firmemente protegido en sus brazos.
Para los tres espectadores, la escena rozaba lo imposible: Luca siempre había sido un niño retraído, desconfiado y sumamente selectivo con su entorno; verlo aferrado al cuello de un desconocido con tal nivel de entrega los dejó estupefactos.
Rodrigo avanzó con paso firme, sosteniendo la mirada de los presentes. A pesar de sus jeans gastados y la sencillez de su ropa, emanaba un aura imponente, una dignidad nativa que no se amilanaba ante la opulencia que lo rodeaba.
“Hola, ¿qué tal? Un gusto. Rodrigo García” saludó con voz clara y varonil.
Estela Acuña fue la primera en romper el hielo, dando un paso al frente con una sonrisa rebosante de alivio.
“El gusto es nuestro, joven. Le pido una sincera disculpa por el terrible malentendido de anoche. Lesly ya nos adelantó por mensaje lo que realmente ocurrió” dijo la matriarca, intentando enmendar el error de su hija.
Julieta, la hermana de Lesly, se unió al saludo con evidente entusiasmo. No pudo evitar notar que el joven poseía un atractivo innegable, y en su mente de eterna romántica, el contraste visual entre la elegancia de su hermana y la tosca masculinidad de Rodrigo resultaba fascinante.
Quien no compartió en absoluto la simpatía fue Renato Acuña. El patriarca y CEO de la corporación permaneció estático, con el rostro serio y la mirada cargada de recelo. Sin devolver el saludo y con una actitud abiertamente déspota, dio un paso adelante.
“Bien. Mi nieto ya está a salvo con nosotros” sentenció con frialdad, extrayendo un papel de su saco “Aquí tiene su recompensa” Estiró la mano, sosteniendo un cheque con una cifra que habría deslumbrado a cualquiera.
A Rodrigo se le tensó la mandíbula. Por un segundo, sintió el impulso salvaje de hacerle tragar ese pedazo de papel al millonario, pero respiró hondo y forzó una calma gélida.
“No es necesario, señor. En la vida no todo se soluciona con un fajo de billetes” respondió, dejando la mano de Renato suspendida en el aire.
“¡Renato, eres un maleducado!” le reprendió Estela, dándole una palmada correctiva en la mano a su esposo para obligarlo a guardar el cheque.
Luego, se volvió hacia el joven con evidente vergüenza “Disculpe, joven García, a veces en esta familia son demasiado prepotentes. Por favor, pasa adelante, estás en tu casa”
“Le agradezco, pero no hay necesidad de que entre...” empezó a negarse Rodrigo, dispuesto a marcharse.
“Por favor, papá… no te vayas” suplicó Luca sobre su hombro, apretando el agarre.
“¿Papá?” exclamaron al unísono Estela, Julieta y Renato, abriendo los ojos de par en par.
Si no supieran perfectamente que el fantasma de Antonio Romero era el progenitor biológico del niño, habrían jurado por la naturalidad del vínculo que Rodrigo era el verdadero padre.
Lesly soltó un suspiro de profundo cansancio, frotándose la sien “Así lo llama desde ayer” explicó a su sorprendida familia.
Luego, miró a Rodrigo con una mezcla de súplica y resignación “Es mejor que pasemos. Entra y ayúdame a convencerlo de que se quede tranquilo”
“Pasen ustedes. Yo no pienso tolerar este circo” interrumpió Renato, dando media vuelta con indignación.
El viejo empresario compartía una mentalidad rígida y elitista: para él, la gente de bajos recursos no eran más que oportunistas expertos en oler el dinero y aprovecharse de la culpa de los ricos.
Temía profundamente que Lesly, debido a su culpa de madre, se dejara engañar por las aparentes "buenas intenciones" de ese hombre y terminara mal. Ahora, para colmo, su adorado nieto también estaba cayendo en la trampa.
Mientras observaba desde la distancia cómo su esposa, sus hijas y el extraño se adentraban a la mansión, Renato se alejó hacia los senderos del jardín.
Sacó su teléfono celular con mano firme y marcó a su hombre de confianza.
“Investiga absolutamente todo sobre un tal Rodrigo García” ordenó con voz ejecutiva y cortante “Trabaja como estibador en el centro comercial y anoche pasó la madrugada encerrado en la comisaría del sector. Quiero su historial completo sobre mi escritorio hoy mismo” Cortó la llamada sin esperar respuesta.
Con el ceño fruncido y el orgullo herido, caminó hacia la entrada lateral de la residencia directo a su estudio privado; no tenía la más mínima intención de cruzarse de nuevo con el tipo que osaba desafiar su autoridad bajo su propio techo.
cárcel sus atacantes también. sus compañeros son cómplices no hicieron nada por Yuli Rodrigo la salvó
Renato se va a arrepentir cuando vea lo que paso
😡😡😡😡