NovelToon NovelToon
CUANDO ELLA SE FUE - La Reconquista Del ExMarido.

CUANDO ELLA SE FUE - La Reconquista Del ExMarido.

Status: Terminada
Genre:Amante arrepentido / Reencuentro / Malentendidos / Completas
Popularitas:167.3k
Nilai: 4.8
nombre de autor: Adriánex Avila

Lila se cansó de ser un eco en la vida de Abad, su esposo. Durante años, ocupó el segundo, el tercero, incluso el cuarto lugar en su mundo, siempre a la sombra de sus prioridades. Fue una situación límite, una gota que rebasó el vaso, lo que encendió en ella la chispa definitiva para desaparecer. Y se fue. Tan silenciosamente que todos la dieron por muerta. Todos, menos Abad. Él se negó a creer en su ausencia eterna, aferrado a una certeza que solo él entendía.

Cuando Lila regresó, no lo hizo sola. Traía consigo un niño, un secreto que Abad no había previsto, pero que no le importó en lo más mínimo. Sin dudarlo un segundo, Abad se lanzó a la reconquista. No solo para recuperarla a ella, sino para ganarse también al pequeño, dispuesto a aceptarlo como suyo, sin importar si la sangre lo unía o no. Porque esta vez, Abad sabía que no podía permitirse ser el último en la vida de nadie.

NovelToon tiene autorización de Adriánex Avila para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 6 La noticia.

César no insistió. Conducía en silencio, dejando que su prima procesara su dolor a su manera. Cuando llegaron al aeropuerto, aparcó frente a la terminal internacional y ayudó a Lila a bajar las maletas.

—No entres conmigo —dijo Lila, alzando una mano cuando César hizo ademán de seguirla—. No me gustan las despedidas. Hagamos de cuenta que nos veremos mañana. Que no me voy tan lejos.

César la miró, y por un momento, el dolor que ella sentía se reflejó en sus ojos. —Claro que nos veremos de nuevo, prima. Será más pronto de lo que piensas.

Se abrazaron fuerte, como si el tiempo se hubiera detenido. Lila sintió el calor de su primo, el único hombre que nunca la había decepcionado. Y luego, se separaron.

Lila caminó hacia la entrada del aeropuerto, sin mirar atrás. No podía. Si miraba atrás, se derrumbaría.

Esa tarde, Abad estaba en su oficina, sentado detrás de su escritorio de caoba, con los papeles del divorcio frente a él. Los había leído una y otra vez, buscando alguna cláusula, alguna palabra que indicara que Lila no estaba segura de lo que hacía. Pero no había nada. Solo su firma, firme y definitiva, como un corte de cuchillo.

Dante, su asistente, estaba de pie frente a él, con el rostro pálido.

—Señor, he mandado a Milton a investigar. La señora Lila estuvo en casa de su tío, pero se fue hace unas horas. Con maletas. —Dante tragó saliva—. Parece que tomó un vuelo. No sabemos a dónde.

Abad alzó la vista, y su mirada era de hielo. —¿Cómo que no saben a dónde? ¡Es mi esposa! ¡Tienen que saberlo!

—Lo siento, señor —respondió Dante, encogiéndose—. Milton está revisando las aerolíneas. Pero el abogado de la señora no quiere dar información. Dice que está siguiendo sus instrucciones.

Abad golpeó la mesa con el puño, haciendo que los papeles saltaran. —¡Eso no es suficiente! Quiero que la encuentren. Ahora.

En ese momento, la puerta de la oficina se abrió y Elena, su secretaria, entró con el rostro desencajado.

—Señor, en la línea dos hay un oficial de la policía. Dice que es urgente. Que es sobre la señora Lila.

Abad se levantó de inmediato, su corazón latiendo con fuerza. Tomó el teléfono con manos temblorosas.

—Diga —respondió, su voz ronca—. ¿Qué quiere?

—¿Señor Abad Mansur? —la voz del oficial sonaba seria, profesional, pero con un dejo de compasión.

—Soy yo. ¿Qué necesita?

—Queremos comunicarle que debe apersonarse al aeropuerto internacional. Ha ocurrido un accidente con el vuelo 307 de la aerolínea Andes. En la lista de pasajeros está el nombre de Lila Marín de Mansur, su esposa. —El oficial hizo una pausa, y Abad sintió que el mundo se detenía—. El avión Boeing 737 cayó minutos después del despegue. El siniestro está siendo investigado, pero lamento informarle que no hay sobrevivientes. La explosión en el impacto fue total.

El teléfono se resbaló de los dedos de Abad. Cayó al suelo con un golpe sordo, pero él no lo oyó. Sus piernas cedieron, y se desplomó de rodillas en la alfombra de su oficina, con la mirada perdida en un punto fijo en la pared.

Dante, alarmado, corrió hacia él y tomó el teléfono. —¿Oficial? ¿Qué pasó? ¿Qué le ha dicho a mi jefe?

La voz del oficial se repitió, fría y objetiva. Dante escuchó las palabras como quien recibe un golpe en el pecho. Su rostro palideció hasta volverse blanco como la nieve. Soltó el teléfono y se quedó mirando a Abad, que seguía en el suelo, inmóvil.

—Señor Mansur… —susurró Dante, arrodillándose a su lado—. Señor, tenemos que ir al aeropuerto. Tal vez sea un error. Tal vez ella no estaba en ese avión.

Abad no respondió. No podía. Su mente estaba atrapada en un bucle de imágenes: Lila en su vestido de novia, sonriendo; Lila cocinando en la cocina de la mansión; Lila en la suite del hotel, con los ojos llenos de odio; Lila diciéndole que estaba embarazada, que había perdido a su hijo.

Y ahora, Lila en un avión que se había estrellado.

—No —susurró finalmente, su voz apenas un hilo—. No puede ser. No es posible.

Dante lo ayudó a levantarse. Abad estaba temblando, sus manos frías como el hielo.

—Vamos, señor —dijo Dante con firmeza—. Vamos al aeropuerto. Tal vez sea una confusión. Tal vez…

Pero no terminó la frase. Porque ambos sabían que no era una confusión. La policía no llamaba por error.

Abad tomó su chaqueta y salió de la oficina con pasos torpes, como un autómata. No veía a las personas que se cruzaban en su camino. No oía los saludos de sus empleados. Solo oía el eco de las palabras del oficial: No hay sobrevivientes.

Cuando llegó al coche, Dante se puso al volante. Abad se sentó en el asiento trasero y se quedó mirando por la ventana, sin ver realmente el paisaje. Su mente estaba en otro lugar. En el pasado. En los momentos que había desperdiciado.

—Lila —murmuró, y su voz era un lamento—. No te fuiste. No puedes haberte ido.

Pero en el fondo de su corazón, sabía que sí. Se había ido. Y él la había dejado ir.

El coche se deslizó por las calles de la ciudad, llevando a Abad hacia un destino que no quería enfrentar. El aeropuerto. El lugar donde su vida, su matrimonio, su futuro, se habían estrellado junto con el avión que llevaba a su esposa.

Y por primera vez en su vida, Abad Mansur, el poderoso CEO, el hombre que lo tenía todo, sintió que no tenía nada.

Absolutamente nada.

1
Isidra Marta Sánchez Ortiz
Capítulo repetido
Judy
Admiro tu talento, pero esta historia no refleja tu estilo
Judy
Admiro tu talento y me encantan tus historias, pero debo ser sincera, esta no hace justicia a tu creatividad y tantas obras que has escrito, la narrativa era muy confusa, con repeticiones innecesarias, lo lamento, pero no es una historia que llegue a disfrutar. Espero que vuelva la Adrianex que me hace emocionar con su talento!!
MARCE MIRANDA
hasta creen, que le van a quitar a salvatore... lucharia con dientes porque eso no pase
Kira Javan
repitieron capítulo? mientras la trama siga buena si no ya chupe faros 😂😂😂🙈🙈
RUTH MARTINEZ
Me encantó felicitaciones 🌹🌹🌹🌻🌻🌻🙏🙏❤️❤️❤️
Judy
No entiendo la necesidad de repetir lo mismo, primera vez que en una de tus historias veo esto.
Oli Vega
bonita historia , Adry tengo un buen rato siguiendo y leyendo todas tus grandes historias , pero para ser sincera está historia pareciera que no la hiciste tú, por qué? por qué tenía muchos errores , cómo capítulos repetidos, características de los personajes que en algún momento no coincidían, un final que no es como los de todas tus historias, por qué parecía que ya terminaba y regresabas a cosas que se supone ya habían pasado. No sé si es por qué tenías muchas historias publicadas, pero está fue la única que no sentí como tuya.
Emma Gabriela Cangas Arriola
Yo pienso que no perdió el bb
Atenea
Ven este hombre no merece a Violeta y a Sal. es un irresponsable 😡😡🙄😡
Gladys Muñoz
esta un pelito enredada primero no tenía familia el esposo salió al aeropuerto como loco y ahora está en la oficina otra ves 🤣 pero me gusta
Gladys Muñoz
esta un pelito enredada primero no tenía familia el esposo salió al aeropuerto como loco y ahora está en la oficina otra ves 🤣 pero me gusta
Atenea
Ella no es una víctima es cómplice de tu sufrimiento 😡😡😡si fuera tu yo la hechaba a patadas 🙄🙄😡😡😡
🐞Stefy
Si sabemos que Abad fue un idiota monumental pero va a amar Salvatore la que me da mala espína es la bruja de la madre y su lame cola esas arpías tienen que desaparecer
Ana Elena Jiménez
😮😮😮😮😮
Maria Gonzalez Gonzalez
esa morel no puede ser más arrastrada, que no acepta que Abad nunca la amo ni la amará, esa madre es toda una estúpida que va a caer junto con esa estúpida de morel.😢
Ana Elena Jiménez
jajajaja jajajajajaja jajajaja jajajajajaja jajajaja
Ana Elena Jiménez
🤦🤦🤦🤦 está si es bien caída del zarzo
MARCE MIRANDA
ok,! mira que cosa xmcon el papá., en teoria lo bace por proteccion. pero preocupa, preocupa tal cual
🐞Stefy
Podria Sahina ser media hermana de Abad xq no creo ke ese niño sea medio hermano es muy pequeño aahhh qué lío,pero tal ves no sea mala persona Sahina
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play