Greicy y Luis se odian desde el primer día. Ella es fuego, debate y no se deja. Él es calma fría, sarcasmo y siempre tiene la última palabra. En el salón son rivales. Fuera de él, son el chiste de sus amigos. Hasta que Luis, harto de discutir, la besa para callarla. Ese beso rompe todo. Desde entonces, descubre que es la única forma de desarmarla, y ella descubre que para desarmarlo tiene que ir más allá del beso. Pero una mentira de su ex los separa justo en graduación. Años después, ella sobrevive a una pandemia que le arrebata todo, él se vuelve cantante y le escribe su mayor éxito. Se reencuentran en Sinaloa, y Luis no está dispuesto a dejarla ir de nuevo.
NovelToon tiene autorización de Liz Del Angel para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
¿Que hicieron?
El camión de regreso olía a coco, a bloqueador y a pánico. Greicy y Luis iban atrás, con las manos entrelazadas debajo de una sudadera de Luis para que Iker no los viera. Iker iba adelante, feliz, viendo las estadísticas del teaser. 200 mil vistas en 12 horas. Comentarios de "¡Que viva el amor!", "¡Son perfectos!", "¡Ya cásense!".
Si supieran que ya lo hicieron.
Greicy tenía el acta doblada en su mochila, entre su libreta de Derecho Penal y un labial. Cada vez que el camión pasaba un bache, la sentía ahí, como si quemara.
"¿Cómo le vamos a decir a mi mamá?", preguntó en voz baja, casi sin mover los labios.
Luis tragó saliva. "Primero a la mía. La mía grita pero luego ayuda. La tuya... ¿tu mamá vive?"
Greicy negó con la cabeza. "Mi mamá murió en la pandemia. Me crió mi tía. Mi tía Leti. Y Leti es... es muy católica. Muy de 'casarse bien'. Si le digo que me casé en Sinaloa con un acta real por un contrato de un video, me mata y luego me lleva al padre a anularlo."
"La mía también es católica", dijo Luis. "Pero mi mamá te quiere. Cuando le conté de ti, me dijo 'esa niña tiene carácter, te va a poner en tu lugar'. Creo que si le digo que nos casamos, primero me regaña y luego te abraza."
Llegaron a Monterrey a las 8 de la noche. Los dejaron en la facultad. Iker se bajó y les dijo con su sonrisa de productor: "Descansen, esposos. Mañana rueda de prensa a las 10 en el estudio. Tienen que contar su historia de amor. Lleven sus anillos. Y recuerden, 12 meses de contrato. Si dicen que fue falso, pagan."
Se fue en su camioneta.
Se quedaron solos en el estacionamiento oscuro de la facultad, con sus maletas, con su vestido y traje arrugados, con su acta.
"¿Vamos a mi depa?", dijo Luis.
"No. Vamos a decirle a alguien. Ya. No puedo dormir con esto sin que alguien más lo sepa. Vamos con Mariana."
Mariana vivía en un depa de dos cuartos cerca de la uni. Cuando les abrió la puerta y los vio, con cara de velorio, con arena aún en los zapatos, supo que algo grave había pasado.
"¿Qué les hizo Iker?"
Greicy entró y se tiró en el sillón. Sacó el acta de la mochila y la puso en la mesa.
Mariana la tomó, la leyó. Se quedó muda. Leyó otra vez. Miró a Luis, miró a Greicy.
"¿Se casaron? ¿De verdad? ¿Con acta y sellos y todo? ¿Están pendejos?"
"Nos engañaron", dijo Greicy, y se echó a llorar. Todo lo que había aguantado en Sinaloa se le salió ahí, en el depa de su mejor amiga. "Nos dijeron que era actuación y era real. Y firmamos. Y ahora estamos casados y tenemos 19 años y debemos 500 mil si decimos que no."
Mariana se sentó a su lado, la abrazó. Luego miró a Luis con furia.
"Salinas, ¿tú sabías?"
"¡No! Yo pensé que era falso también. Cuando vi que era real le pregunté a Greicy si quería casarse de verdad y dijo que sí. No fue solo por el contrato. Fue porque... porque la quiero."
Mariana se llevó las manos a la cabeza. "Ay, no. No, no, no. Ustedes están locos. Locos enamorados, pero locos. ¿Qué van a hacer? ¿Anular?"
"¿Se puede anular?", preguntó Greicy con esperanza.
Mariana, que estudiaba Derecho también, suspiró. "Sí, pero no es como en las películas que vas y dices 'me arrepentí'. Tienen que pasar 6 meses o probar que hubo engaño, coacción, vicio en el consentimiento. Y ustedes tienen un video donde dicen 'sí, acepto' felices. Iker lo grabó todo. Si quieren anular, necesitan abogado. Y necesitan decirle a sus familias."
"¿Y si no anulamos?", dijo Luis de repente, en voz baja.
Las dos lo voltearon a ver.
"¿Qué dijiste?", dijo Greicy.
Luis se puso de pie, nervioso, caminando por el cuarto. "¿Y si no anulamos? ¿Y si nos quedamos casados? Ya estamos casados, Greicy. Ya tenemos el papel. Ya la gente cree que estamos casados. ¿Por qué no lo dejamos así? Vivimos juntos, terminamos la carrera, y cuando tengamos 25 vemos si nos divorciamos o nos casamos otra vez bien. Pero por ahora... por ahora podríamos intentarlo. De verdad."
Greicy lo miró, con los ojos rojos. "¿Me estás pidiendo que me quede casada contigo?"
"Te estoy pidiendo que no te vayas. Que si ya estamos atados, nos quedemos atados. Yo no quiero anular. Yo quiero estar casado contigo, aunque haya sido por trampa. Porque te amo."
Mariana los miró y dijo: "Ay, ya. Se van a besar, ¿verdad? Me voy a la cocina."
Y se besaron. En medio del depa de Mariana, con el acta en la mesa, con el futuro incierto.
Esa noche durmieron en casa de Mariana. Greicy y Luis en el sillón, abrazados, con una cobija. Mariana les tomó una foto y la guardó. "Para cuando tengan 50 y se rían de esto", dijo.
Al día siguiente, a las 10, fue la rueda de prensa. Un cuartito con 15 personas, con celulares grabando. Iker los presentó como "la pareja real que inspiró la canción del año". Les preguntó: "¿Cómo se sienten de recién casados?"
Greicy tomó el micrófono. Tenía miedo, pero tenía a Luis a su lado, con su mano en su espalda.
"Nos casamos ayer en Sinaloa", dijo, con voz firme por primera vez. "Fue real. Con acta y todo. No fue solo por el video. Nos casamos porque nos amamos. Y porque teníamos que ser nosotros."
Todo el cuarto gritó, aplaudió. Iker se quedó pálido. No esperaba que lo dijeran así. Esperaba que dijeran que era actuación. Pero Greicy, con su carácter de debate, le dio la vuelta.
Luis tomó el micrófono. "Y no nos vamos a divorciar en 12 meses. Nos vamos a quedar casados. Porque el contrato decía 12 meses de pareja, pero no decía que después nos teníamos que separar. Así que nos quedamos. Y si nos quieren demandar por decir la verdad, que nos demanden."
Iker intentó apagar las cámaras, pero ya era tarde. Alguien hizo live en TikTok. El live tenía 40 mil personas viendo a dos chicos de 19 años diciendo que se habían casado de verdad en una playa por amor.
Esa tarde, la mamá de Luis le marcó llorando: "¡Luis Fernando! ¡Me enteré por TikTok que te casaste! ¡¿Cómo que te casaste?!"
Y la tía Leti le marcó a Greicy: "¡Greicy Anahí! ¡Ven a la casa ahora mismo! ¡¿Qué es eso de que te casaste con un cantante?!"
Sabían que el escándalo apenas empezaba. Pero también sabían que, por primera vez desde que se odiaron en esa mesa equivocada, estaban del mismo lado. Contra Iker, contra el contrato, contra todos.
Juntos. Casados