NovelToon NovelToon
“Dos Almas, Un Mismo Destino”

“Dos Almas, Un Mismo Destino”

Status: Terminada
Genre:Malentendidos / Amor de la infancia / Romance / Completas
Popularitas:1.5k
Nilai: 5
nombre de autor: Marion Cecilia Coloma Aguirre

Lois y Cristopher se conocieron a los catorce años, sin imaginar que ese primer encuentro cambiaría sus vidas para siempre. Años después, cuando por fin están juntos, personas muy cercanas harán todo lo posible por separarlos. Entre el amor, las traiciones y las decisiones más difíciles, descubrirán que algunos corazones jamás dejan de elegirse.

NovelToon tiene autorización de Marion Cecilia Coloma Aguirre para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 11: Cuando todo se calma

El resto del camino después de ese momento se sintió distinto.

No incómodo… pero sí más silencioso de lo normal.

Cristopher seguía a mi lado, tomando mi mano como siempre, pero yo todavía tenía ese nudo extraño en el pecho que no sabía cómo soltar.

No era enojo.

No era con él.

Con lo que había sentido sin entenderlo.

Con lo rápido que algo dentro de mí se había alterado por una simple escena que, en el fondo, no significaba nada.

Cristopher no soltó mi mano en ningún momento.

Eso era lo que más me desarmaba.

Porque aunque yo estaba rara, él seguía ahí. Sin alejarse. Sin cambiar su forma de ser. Solo… conmigo.

Caminamos un rato sin hablar mucho hasta que nos sentamos en un lugar tranquilo, lejos del ruido del colegio.

El viento era suave y el ambiente estaba calmado, pero yo seguía con la mirada baja.

Cristopher se sentó a mi lado, sin invadir mi espacio, como siempre.

Pasaron unos segundos.

Y luego habló.

—No tienes que quedarte callada conmigo —dijo suave—. Si te pasa algo, prefiero saberlo.

No lo miré de inmediato.

Me costaba.

Porque no sabía cómo explicarle lo que ni siquiera yo entendía del todo.

—No sé qué me pasó —dije al fin, bajito—. Solo… me sentí rara.

Cristopher no respondió de inmediato. Solo me escuchó.

Eso era algo que siempre hacía bien.

No interrumpía.

No presionaba.

Solo estaba.

—Te vi hablando con ella —continué, sin mirarlo—. Y no sé… me molesté sin razón.

Hubo un silencio.

Pero no fue incómodo.

Fue uno de esos silencios donde algo se está entendiendo sin necesidad de muchas palabras.

Cristopher bajó la mirada un segundo, como procesando lo que le decía.

Luego habló, tranquilo.

—No hice nada malo —dijo—. Pero entiendo que te haya molestado.

Levanté la mirada en ese momento.

No esperaba esa respuesta.

Pensé que iba a decir que estaba exagerando o que no era nada importante.

Pero no.

Cristopher era distinto.

—No tienes que sentirte así —agregó—. Yo estoy contigo.

Esa frase me golpeó suave por dentro.

Porque no era una explicación larga.

Era algo simple.

Pero real.

Yo seguía sin decir mucho, pero mi pecho ya no estaba tan apretado como antes.

Cristopher se acercó un poco más, con cuidado, como siempre hacía cuando sentía que algo no estaba bien.

—Mírame —dijo bajito.

Lo hice.

Sus ojos estaban tranquilos, como siempre. Sin molestia. Sin juicio. Solo calma.

—No tienes que dudar de lo que siento por ti —dijo.

Y esa frase fue suficiente para romper todo lo que yo estaba sintiendo.

No porque lo que sentía fuera malo…

Si no porque me di cuenta de que no había necesidad de tener miedo.

Cristopher no se iba.

Cristopher no cambiaba por una conversación.

Cristopher no jugaba con lo que teníamos.

Y yo lo sabía.

Solo que a veces… el miedo hablaba más fuerte que la razón.

Bajé la mirada un poco avergonzada.

—Perdón —dije—. No era mi intención.

Cristopher negó suavemente con la cabeza.

—No tienes que pedir perdón por sentir cosas —respondió—. Solo háblamelas.

Esas palabras me dejaron en silencio.

Porque no estaba acostumbrada a eso.

A alguien que no se enojara.

A alguien que no se fuera.

A alguien que simplemente se quedara a entenderte.

Cristopher levantó su mano y acomodó un poco mi cabello con calma.

Un gesto pequeño.

Pero que para mí significó demasiado.

—Estoy contigo —repitió otra vez—. No tienes que olvidarlo.

Y ahí, por fin, sentí que el nudo en mi pecho empezaba a soltarse.

Me apoyé un poco más cerca de él sin pensarlo.

Y él no se movió.

Solo me dejó estar.

Porque con Cristopher era así.

No había presión.

No había miedo.

Solo presencia.

Y en ese momento entendí algo importante.

Los celos habían sido solo una emoción momentánea.

Pero lo que él me hacía sentir… era algo más profundo.

Algo que me calmaba incluso cuando yo no sabía cómo hacerlo sola.

Nos quedamos ahí un rato más, en silencio.

Pero ya no era un silencio pesado.

Era uno tranquilo.

Uno de esos que dicen “está todo bien”.

Y por primera vez desde ese día, yo también lo sentí.

Que todo estaba bien.

Porque él estaba ahí.

Era conmigo.

1
Pollita Gutiérrez
¡Por favor, suba más capítulos! Esta historia atrapa desde el principio y cada actualización deja con ganas de más. Ya estoy deseando que Cris descubra que Lois está viva; ese momento promete ser emocionante. Felicitaciones por una trama tan interesante y personajes que logran enganchar al lector. ¡Espero el próximo capítulo con ansias!
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play