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¡Esto No Es Un Cliché De Reencarnación!

¡Esto No Es Un Cliché De Reencarnación!

Status: En proceso
Genre:Reencarnación / Matrimonio arreglado / Juego de roles
Popularitas:20.8k
Nilai: 5
nombre de autor: Melany. v

—¡Esto no es un cliché de reencarnación!

exclamó la protagonista reencarnada con todo los elementos que le hace un cliché.

Sin embargo, todo cambia cuando lo conoce a él. Su misterioso y falso “esposo"

NovelToon tiene autorización de Melany. v para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 15: El pan, el chisme y un encuentro inesperado

Días después de su primer paseo por la capital, el joven monarca ya no podía concentrarse en sus asuntos en el palacio. La imagen de Claudia sonriendo en la terraza, planeando su futuro con tanta determinación, ocupaba cada uno de sus pensamientos. Decidido a dar el siguiente paso y pedirle formalmente una cita, vistió sus ropas más sencillas de noble viajero y se encaminó hacia la residencia sin anuncio previo.

Sin embargo, al cruzar el arco del jardín, la casa lo recibió en un absoluto y extraño silencio.

—¿Claudia? —llamó con voz suave al entrar a la estancia principal.

En lugar de la joven baronesa, fue Marth quien salió de la cocina con un paño de lino en las manos. Al ver al distinguido visitante, la anciana inclinó la cabeza con respeto.

—Buenos días, joven Leonardo. Si busca a la señorita Claudia, temo que no se encuentra en la casa.

Leonardo frunció levemente el ceño, sintiendo un vuelco instintivo en el pecho.

—¿Salió? ¿Acompañada de algún guardia?

—No, prefirió ir sola —respondió Marth con serenidad—. Dijo que quería caminar un poco cerca de los límites de la ciudad para despejar la mente y observar la dinámica de los comercios locales. No debe estar muy lejos.

El pánico helado recorrió el lomo de Leonardo en un segundo. La capital del Imperio Sabio era vasta y pacífica, pero la sola idea de que Claudia se adentrara en el bullicio urbano sin su protección lo aterrorizaba. Peor aún: ¿Que pasaría si escuchaba los rumores de la nobleza local y descubría quién era él realmente antes de que tuviera la oportunidad de explicárselo?

—Entiendo. Volveré más tarde, Marth —se limitó a decir, intentando mantener una fachada tranquila antes de salir a paso apresurado.

Apenas cruzó los portones de la villa, Leonardo usó un leve toque de magia de aceleración, desplazándose como una sombra entre los senderos hasta alcanzar la avenida principal que conectaba con el centro urbano.

El mercado central estaba abarrotado. Mercaderes gritando sus ofertas, carruajes cruzando las vías de piedra y cientos de ciudadanos yendo y viniendo creaban un laberinto de actividad. Leonardo escudriñó entre la multitud con la mirada tensa, sintiendo la tentación de desplegar un hechizo de rastreo amplio.

De repente, a pocos metros de la plaza del reloj, el flujo de gente se detuvo en seco. Se había formado un denso círculo de personas que murmullaban con entusiasmo.

—¡Qué desfachatez! —exclamó una mujer entre la muchedumbre.

—¡Merecido se lo tiene! —añadió un anciano a su lado.

Al ver la agitación y escuchar los gritos que provenían del centro de la multitud, el corazón de Leonardo se detuvo.

«¿Un altercado? ¿Un ataque?», pensó con desesperación, temiendo que Claudia estuviera en medio del conflicto.

Sin dudarlo, se abrió paso entre la gente a la fuerza, dispuesto a desatar su poder mágico si alguien se había atrevido a ponerle una mano encima a la joven.

Pero al romper la primera fila del círculo, se detuvo en seco.

Allí, parada en primera fila, apoyada cómodamente contra el poste de madera de un farol, estaba Claudia.

No estaba en peligro. Ni siquiera parecía preocupada. Sostenía con ambas manos un trozo generoso de pan dulce recién horneado, del cual daba pequeños y disfrutables bocados mientras observaba la escena con una fascinación absoluta.

En el centro del círculo, una mujer de vestidos sencillos increpaba a un muchacho joven con el rostro rojo de vergüenza.

—¡Me dijiste que ibas a la herrería! —gritaba la mujer, alzando la voz para que toda la plaza la escuchara—. ¡Y te encuentro comprando cintas de seda para la hija del panadero! ¡Infiel! ¡Mentiroso!

Claudia dio un bocado al pan, abriendo los ojos de par en par con un gesto de dramatismo mudo. Sus expresiones cambiaban al ritmo del espectáculo: arrugaba la nariz con indignación cuando el muchacho intentaba poner una excusa absurda, y ahogaba un jadeo exagerado cuando la mujer le propinó un sonoro bofetón en la mejilla que hizo eco en toda la calle.

La multitud estalló en murmullos, pero la reacción de Claudia era, con diferencia, la más entregada al chisme. Estaba tan absorta en el drama ajeno que no percibía absolutamente nada de lo que ocurría a su alrededor.

La tensión en el pecho de Leonardo se disipó al instante, reemplazada por una calidez tan absurda que estuvo a punto de soltar una carcajada. Ver a la Baronesa D'Aro disfrutando de una discusión callejera mientras comía pan era una vista deliciosamente humana.

Caminando con pasos tranquilo, Leonardo se deslizó entre la multitud hasta quedar exactamente detrás de ella. Se inclinó levemente hacia su oreja.

—Parece que el asunto de las cintas de seda se salió de control —susurró con voz profunda y juguetona.

Claudia dio un brinco del susto, soltando un pequeño ahogado de sorpresa mientras escondía el trozo de pan tras su espalda como si fuera un objeto prohibido. Se giró rápidamente, encontrándose cara a cara con la mirada divertida de Leonardo.

—¡Ah! ¡Leonardo! —exclamó con las mejillas encendidas como tomates—. ¿De dónde... de dónde saliste?

—Estaba paseando por aquí —mintió él con absoluta elegancia, cruzándose de brazos mientras la miraba con una ceja alzada—. Aunque veo que tú encontraste una forma bastante entretenida de pasar la mañana.

Claudia parpadeó, intentando recomponer su postura y asumir un aire de absoluta dignidad, aunque el rubor en su rostro la delataba por completo.

—Yo... bueno, yo no estaba viendo el chisme —aseguró con voz seria, aunque sus ojos traicioneros miraron de reojo por encima del hombro de Leonardo para ver si la pareja continuaba discutiendo—. Simplemente... pasaba por aquí y la multitud me bloqueó el paso. Y el pan estaba caliente. Fue una coincidencia.

Leonardo no pudo contener más la sonrisa. La forma en que intentaba justificarse, manteniendo la barbilla en alto mientras sostenía el pan a medio comer detrás de su vestido, era simplemente adorable.

—Por supuesto. Una coincidencia muy oportuna —asintió él, siguiéndole el juego con un brillo de ternura en los ojos—. Una lástima que la mujer ya se esté llevando al muchacho de la oreja. Nos perdimos la mejor parte.

Claudia soltó un largo suspiro, rindiéndose ante la evidencia y dejando caer los hombros con una risita avergonzada.

—Está bien, lo admito. En mi antigua provincia nunca pasaba nada tan dramático a plena luz del día. Es sorpresivamente entretenido.

—Me alegra saber que la capital te ofrece espectáculos de tan alto nivel —bromeó Leonardo, dando un paso más cerca y rompiendo la distancia entre ambos—. Pero, si ya terminaste de analizar la infidelidad del pueblo... ¿me permitirías acompañarte?

Claudia lo miró con curiosidad, notando la forma suave y atenta en que la observaba.

—¿Acompañarme? Claro, si no estás ocupado.

Leonardo dibujó una ligera sonrisa, manteniendo sus ojos fijos en los de ella.

—De hecho, venía a buscarte para algo más. Claudia... ¿me concederías el honor de acompañarme en una cita?

1
Laura Ojeda
valery necesita vacaciones eternas...🤭
Marlucha💋
Osea fuera de aquí 😂😂
Marlucha💋
Eso es Leonardo💪
Marlucha💋
Me encanta que Claudia sea inteligente y no se deje llevar por zisañas💪
Marlucha💋
Pata que respete!, ahorita se hace la víctima la arpía esa
Blanca Pirela
Eso es lo que yo llamo una alta dosis de ubicatex por venenosa
Marlucha💋
Esta tipa sale hasta en la sopa!
Nata Mazó
que le corten la cabeza
Nata Mazó
🤣🤣🤣🤣🤣 a qué te cojo ratón el gato y el raton🤣🤣🤣🤣
Blanca Pirela
Tu alma es demasiado negra y está más corrupta que la maldición en la magia de Leo, eres exactamente lo opuesto a lo que él necesita
Blanca Pirela
Está ya me está cayendo mal ya me está pareciendo que está enamorada de Leo y todo lo que ha hecho y hace no ha sido por error ni mente militar, más bien por despecho
Elizabeth Yepez
ya soltó la la sopa, Valery está celosa
Elizabeth Yepez
bella pareja
Elizabeth Yepez
que bueno que se casaron
Elizabeth Yepez
que mujer más necia esa Valery
Marlucha💋
Solo espero que no intente perjudicar a Claudia
Flor♡ G.D.
y a ti que te importa, el es el emperador, el sabe lo que hace, tu no tienes voz para reclamar o seras castigada /Right Bah!//Right Bah!/
Elizabeth Yepez
como Clau viene del futuro es muy lista y estuvo atando cabos y supo quién era Leo,y el por ser mago descubrio lo de ella
Marlucha💋
Ahogate en tu propio veneno vibora envidiosa 😂😂
Limaesfra🍾🥂🌟
Claudia esta abrumada con todo lo que ocurre, no sabe que ella es la prota de la historia que no conoce o no recuerda ser una reencarnada conoce a alguien tan poderosi e ir otra vez con los de la corte o los de mayor status la asustaria si. Bien hecho Leo💪💪💞❤
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