Camila, una joven sencilla, ve cómo su vida cambia de forma inesperada.
Por cobardía, la colocan en la cama del poderoso y arrogante Sebastián Medeiros.
Lleno de un odio mortal hacia ella, se deja convencer de casarse con ella, y convierte la vida de su esposa en un verdadero infierno.
Cuatro años de matrimonio, sin ningún cambio, y a pesar de todo su esfuerzo por ser una buena esposa, Camila pide el divorcio y desaparece.
Sebastián, que no le daba la menor importancia al matrimonio, se encuentra perdido, sin saber cómo volver a vivir sin que Camila atendiera todas sus necesidades.
Cinco años después, ella regresa, pero a diferencia de lo que él creía, Camila no vino en busca de perdón. Él se da cuenta de lo mucho que ha cambiado y decide demostrar lo arrepentido que está de no haber valorado a la mujer que ni siquiera se dio cuenta de amar.
Camila, por su parte, está decidida a dejar atrás ese triste capítulo de su vida y seguir adelante.
NovelToon tiene autorización de núbia santos para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Capítulo 22
Sebastian
Cuando Camila estaba saliendo del restaurante, me di cuenta de que había bebido, así que me ofrecí a acompañarla a la casa de su amiga donde se hospeda, al principio pensé que se negaría, para sorpresa general aceptó, casi pierdo el equilibrio, me sorprendió tanto que me quedé sin reacción.
- Entonces vamos - le ofrecí mi brazo y la conduje hasta mi coche, después de abrir la puerta y ayudarla a sentarse, voy al asiento del conductor.
- ¿Vas a conducir? No bebiste, ¿verdad? - preguntó ella.
- Hoy no he bebido, solo he comido algo ligero. ¿Por qué estás en casa de tu amiga?
- No vine aquí con la intención de quedarme, no me gustan los hoteles, Leticia no está grabando, así que estoy allí por ahora. Si decido quedarme mucho tiempo, voy a alquilar o comprar una casa.
- No necesitas comprar una casa, ya tienes una.
- ¿Estás hablando de la casa de mis padres? Si es así, estoy fuera, Marcelo me odia, ahora estoy empezando a entender el motivo.
- No estoy hablando de esa casa, estoy hablando de la que vivimos juntos, siempre fue tuya.
- Imagínate, ¡esa casa nunca fue mía!
- Siento mucho que te sientas así, sabes Camila, nunca te pedí disculpas por la forma en que te traté, pero la casa siempre dije que era tuya. Tenía en mente dejar la casa, algunos coches y una participación en las ganancias de las empresas, nunca fue mi intención dejarte sin nada, quería protegerte de Marcelo.
- Nunca quise nada de ustedes, solo un poco de respeto y cariño, pero solo tuve eso del señor Osvaldo y del abuelo - me duele el corazón al oír eso.
Llegamos a la dirección, me bajé para abrir la puerta del coche y la ayudé a bajar, camino con ella hasta la puerta.
- No hacía falta que fueras hasta la puerta.
- ¿Cómo que no hacía falta? Solo me voy cuando estés a salvo dentro de casa.
Cuando entra después de decirme "buenas noches", me quedo un tiempo parado absorbiendo este momento, luego me doy la vuelta y vuelvo al coche.
Camila
Ha pasado una semana, tenemos mucho trabajo, Brenda me llama casi todos los días, hablamos mucho, me encanta esta onda de hermana gemela, todavía no ha salido el resultado del examen de ADN, con emergencia nos pidieron dos semanas.
Hoy, cuando llegué a trabajar, Maura llega con una cara nada buena.
- ¡Buenos días, princesa!
- Buenos días Maura, ¿cómo están las cosas?
- Tenemos un problema gigante, ¿sabes la colección que vamos a presentar en la semana de la moda?
- ¿Qué pasó?
- Una becaria fotografió y entregó a la competencia.
- ¿Qué? ¿Cómo pasó eso? Maura, nunca he pasado por esto, ¿qué quieren?
- Estamos investigando, conseguimos clonar su teléfono, estamos siguiendo todas las conversaciones, unieron a Soraia y quieren acusarte de plagio.
- ¡Dios mío! No tenemos tiempo para crear cosas nuevas, ¿cómo lo haremos?
- Podemos ir con la policía allí y exigir que nos entreguen nuestros diseños.
- ¡No! A pesar de que ya tenemos todo casi listo, vamos a atraparla en su propia trampa, está todo registrado como siempre, ¿no?
- Claro, es fácil de probar que quien nos robó fue ella.
- Maura llama a todo nuestro equipo jurídico y pide que registren todo, que lo guarden en un pendrive en el día, lo vamos a exhibir en la pantalla gigante del desfile, no dejes que la becaria sospeche de nada, vamos a ir a Goiania, trabajaremos día y noche, pero vamos a presentar algo nuevo, toma las mejores y vamos lo más rápido posible. Maura, si podemos ir mañana, está genial.
- Voy a proveer todo.
- Maura, ¿quién es la becaria?
- Stefany, la chica parecía tener mucho talento, pero se perdió, no sé si por dinero o conveniencia.
- Es una pena, tiene potencial, pero prefirió el camino equivocado, vamos a correr tras el prejuicio.
Esta noche, intentando mantener la normalidad, vamos a un bar a tomar unos tragos.
- Leticia, ¿cuándo vas a viajar?
- La semana que viene, vamos a estar dos meses en México, vamos a circular por Canadá y California, en Estados Unidos.
- Voy a viajar mañana, puedes ir conmigo, desde allí viajas.
- Desafortunadamente no voy a poder ir, la gente ya está aquí, nos estamos reuniendo y conversando sobre el viaje de divulgación de nuestra película.
Veo a los amigos de Sebastian en una mesa cercana, e imagino que él va a llegar dentro de poco, no da otra, una hora después, él entra, con su presencia marcante, llenando el ambiente.
- Es solo que llegues a un lugar que Sebastian aparece - Leticia hace, sonriendo.
- Sus amiguitos avisaron, mira allá.
- Cami, él te está queriendo de vuelta, ¿no? - Leticia pregunta sin juzgar, solo curiosidad.
- No creo en eso, Sebastian es posesivo, tal vez piensa que todavía tiene algún poder sobre mí.
- Es más que eso, él no te quita los ojos de encima.
Sebastian se acerca y nos saluda, veo a su amigo mirando a Maura.
- ¿Puedo hablar contigo un minuto?
- ¡Pero estoy con las chicas!
- Puedes ir, amiga, estamos bien - Leticia habla - si no nos vemos hoy, mañana te veo antes del viaje.
Salgo con Sebastian que me lleva a un área reservada.
- ¿Quién va a viajar? - pregunta él cuando nos sentamos.
- Yo viajo mañana, Leticia la semana que viene.
- ¿Te estás yendo?
- Todavía no he decidido, voy a resolver una cuestión de la marca, voy a estar un mes fuera.
- ¡No lo estoy creyendo! Ahora que me estoy acercando a ti, te estoy conociendo de un modo diferente, no quería alejarme.
- No he decidido si quiero acercamiento contigo Sebastian, nunca me prestaste atención, voy a acabar pensando que estás interesado en mi dinero - yo hablé, y él se ríe a carcajadas, me quedo hipnotizada, mirándolo sonriendo.
- Por eso voy a pasar la vida entera implorando tu perdón, de verdad, déjame acercarme a ti, conocerte bien.
- ¿Por qué quieres tanto acercarte a mí? ¡Siempre me despreciaste!
- Tienes toda la razón, fui un imbécil contigo, sé que fuimos víctimas de la ganancia de tu hermano, pero en la ocasión yo no sabía, también era demasiado joven, nunca había pensado en casarme, fue un susto para mí. Pero sé que me gustabas, de un modo torcido, lo sé, pero me gustaba tu olor, de sentir tu cuerpo en el mío, después de aquella noche en el hotel, me quedé contigo, ninguna otra mujer me llamó la atención.
- ¿Quieres que crea en eso? ¿Y Soraia?
- Aquel, es cosa de mi madre, estamos descubriendo algunas cosas, pero, en realidad, nunca le di ni un beso, ¡no la soporto!
Cuando él me besa, tuve ganas de empujar, pero mi cuerpo reconoció su toque, sus labios, me entrego a aquel beso, ¡también lo extrañaba!
Él me llevó hasta la casa de Leticia, pero no lo dejé entrar.
- Ahora solo nos vemos a la vuelta - yo hablo despidiéndome de él.
Él me abraza y me besa, yo me entrego por un tiempo, pero no así, ¡no tan fácil!
- Buenas noches, Sebastian, hasta mi retorno.
- ¡Buenas noches mi linda ex esposa, voy a morir de extrañarte!
Él espera que yo entre y se va, me apoyo en la puerta y me quedo temblando. Maldito, ¿tenía que ser tan lindo? Dios mío, ¿será que voy a involucrarme con Sebastian de nuevo? No voy a pensar en eso ahora, necesito concentrarme en mi empresa, ¡antes de que aquellas malditas destruyan el nombre que conseguí hacer con mucho trabajo!