Todo comienza con una amistad entre un chico y una chica que son mejores amigos. Ella guarda un secreto: está profundamente enamorada de él, pero él tiene novia. Cada vez que habla de ella, la chica siente celos, aunque intenta disimularlos para no perder su amistad. Él asegura amar a su novia y jamás imagina lo que ocurre en el corazón de su mejor amiga. Sin embargo, pasan cuatro años y sus sentimientos comienzan a cambiar. Poco a poco, descubre que siente algo especial por ella. Cuando finalmente comprende que está enamorado de su mejor amiga, quizá sea demasiado tarde.
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Capitulo 2 : Para mí, Dailyn es como mi hermana
Hola, soy Steven Murillo, tengo dieciocho años y nací en Cali, Colombia. Mi fecha de nacimiento es el 22 de marzo de 2008. Actualmente estudio segundo de bachillerato. Sé que a mi edad debería estar más adelante, pero perdí un año y esa es una historia que todavía me da un poquito de pena contar.
Cuando tenía quince años empecé a descuidarme demasiado con el colegio. Me gustaba más jugar fútbol, salir con mis amigos y quedarme hablando hasta tarde que sentarme a estudiar.
Mi mamá me repetía todos los días:
—Steven, póngase las pilas con ese estudio, mijo.
—Sí, ma, tranquila.
Pero yo decía eso y después volvía a hacer lo mismo.
Llegaron las evaluaciones, las notas y finalmente las reuniones de padres.
Cuando me dijeron que había perdido el año, sentí que se me venía el mundo encima.
Mis amigos iban a avanzar y yo tendría que repetir.
Me dio rabia conmigo mismo porque sabía que había sido por irresponsable.
Pero mi mamá me dijo algo que nunca olvidé.
—Mijo, un año perdido no significa una vida perdida. Aprenda de esto y siga adelante.
Y eso hice.
Ahora estoy en segundo de bachillerato y trato de ser mucho más responsable. Aunque todavía me gusta el fútbol, salir con mis amigos y pasar un buen rato, aprendí que también tengo que cumplir con mis obligaciones.
Pero hay otra parte de mi vida que me gusta muchísimo.
Mi novia.
Se llama Valeria.
Llevamos un tiempo juntos y, sinceramente, me encanta estar con ella. Valeria es una muchacha bonita, alegre, cariñosa y también tiene su carácter. Cuando algo no le gusta, lo dice sin darle tantas vueltas.
A mí eso me gusta.
Me gusta que sea segura de sí misma.
Me gusta cuando me escribe.
Y, para ser sincero, me encanta cuando mi novia me manda fotos de ella.
Cada vez que veo que me llegó un mensaje suyo y aparece una foto, automáticamente sonrío.
A veces me manda una foto de cómo está vestida antes de salir.
Otras veces simplemente me manda una selfie.
Yo siempre le respondo.
—Qué bonita estás, amor.
Ella me contesta:
—¿Solo bonita?
Y yo me río.
—Bueno, pues estás hermosa.
—Así me gusta.
Valeria sabe perfectamente que me gusta verla feliz.
También sabe que tengo una mejor amiga.
Dailyn Garcés.
Dailyn y yo nos conocemos desde que éramos niños. Hemos crecido prácticamente juntos.
Para mí, ella es como una hermana menor.
De verdad.
Nunca la he visto de otra manera.
Ella estuvo conmigo cuando era pequeño, cuando tuve problemas en el colegio, cuando perdí el año y hasta cuando tuve mis primeras decepciones.
Es una persona demasiado importante para mí.
Pero como una hermana.
Por eso cuando alguien me pregunta si Dailyn y yo hemos tenido algo, siempre me río.
—¿Qué va? Ella es mi mejor amiga.
Incluso cuando Valeria se pone un poquito celosa, intento tranquilizarla.
—Amor, Dailyn es como mi hermana.
—Ya sé, pero ustedes hablan demasiado.
—Es que somos amigos desde niños.
—Bueno, pero igual.
—No tenés de qué preocuparte.
Valeria me mira y termina sonriendo.
Yo nunca he pensado que entre Dailyn y yo pueda existir algo diferente.
Para mí, las cosas están claras.
Tengo una novia a la que quiero y una mejor amiga a la que considero familia.
Y ya.
Dailyn siempre me escucha hablar de Valeria.
A veces incluso le cuento cuando mi novia me manda alguna foto.
—Mirá lo bonita que se ve Valeria —le digo.
Dailyn sonríe.
—Sí, está bonita.
—Es que mi novia es muy linda.
—Ya sé, Steven.
—¿Qué?
—Que ya me lo has dicho como veinte veces.
Me río.
—Es que me gusta hablar de ella.
—Pues hablá, yo te escucho.
Y eso demuestra la clase de amiga que tengo.
Aunque a veces no entiendo por qué se queda tan callada cuando hablo de Valeria.
Pienso que simplemente está cansada o distraída.
Nunca imagino que pueda haber otra razón.
Para mí, Dailyn es esa niña que conocí hace años.
Mi mejor amiga.
Mi hermanita menor.
La persona que siempre ha estado ahí.
Y mientras yo estoy convencido de que mi corazón ya tiene dueña, no me doy cuenta de que los años pueden cambiar hasta los sentimientos que uno cree tener completamente claros.
Quizás algún día mire a Dailyn y descubra algo que hoy ni siquiera soy capaz de imaginar.
Pero por ahora, para mí, ella solamente es mi mejor amiga.
Y Valeria es la mujer que amo.
Valeria