Licette es la segunda princesa de Francia, sus medios hermanos la odian al ser hija de su madrastra, la segunda reina. Mientras ella agonizaba en una celda, juro que si en una próxima vida los volvía a ver, pagarían lo que le hicieron. Cuando despertó, descubrío que había vuelto en el tiempo, unos años atrás... Está vez ajustaría cuentas con todos los que la hicieron sufrir 💔
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Lissette la segunda princesa
Cuando abrí los ojos la luz del sol me segaba, las imágenes de mi muerte, pasaban implacables al punto de hacer que me sentara en la cama y gemir por el dolor que aquello me produjo. Mis rizos caían con gracia, y brillaban con intensidad al tocarme la luz. Observé mis manos que no paraban de temblar. ¿Realmente estoy viva?
Mis hermanos los primeros príncipes siempre me trataron con frialdad y desprecio, habían sido capaces de llegar a ese extremo de provocar mi muerte. Mi madre Lady Clarisse, la segunda reina tenía una belleza deslumbrante que abrumaba a todos. Lady Clarisse había sido la única hija del Marques de Shemberland. Tenía su cabello color miel, y sus rizos perfectos, con unos hermosos ojos verdes como la naturaleza; en cambió el rey tenía su cabellera castaña, pero su primera esposa tenía el cabello negro y unos ojos café claro, ambos príncipes al igual que su madre heredaron esa cabellera negra, pero solo la princesa saco los ojos azules de su padre.
Mis medios hermanos nunca me habían aceptado, eso siempre lo supe desde que tenía memoria, aunque me llevaban entre 6 y 5 años de diferencia, me despreciaban por razones que no lograba asimilar del todo.
Me levanté con lentitud y me acerque a mirar mi imagen en el espejo, el reflejo era de tan solo una chiquilla, quizás de unos 13 o 14 años. Debía la época en la que mi abuelo materno se encargaba de que fuera tratada bien, incluso mi caballero personal me vigilaba de cerca, y era demasiado frío e indiferente. Apreté mi camison mientras las lágrimas emergian:
— Tengo una segunda oportunidad_ susurré cubriendo mis labios y emitiendo una suave sonrisa
Claude de Beaumont, el conde que se convirtió en mi caballero. La última persona que imagine ver en mis últimos momentos... Siempre pensé que me odiabas_ dije
Escuché que golpeaban la puerta. Dos doncellas entraban con lo que parecía ser mi ropa, sonreían y murmuraban. Recordé que eso hacían cada vez, que iban a molestar, para traerme ropa sucia y un desayuno frío.
— Se ha levantado temprano_ fue lo que escuche
Solían hablar sin mostrar su respetó. Recordaba que no le decía a mi abuelo de sus tratos para no causarle más preocupaciones o molestias.
Me acerqué hacia ellas con el rostro duro y una expresión de rabia asesina. Ellas serían las primeras en entender su lugar:
— ¡¿Por qué son tan lentas?!_ pregunté con disgusto
Cómo bien has señalado me levanté temprano y ustedes aún no son capaces de traer mi desayuno_ exclamé y me senté en la mesita que tenía para que me sirvieran
Sus ojos mostraron hostilidad y rabia por lo que veían. Era evidente que no esperaban ese trato.
— ¿Qué dices?_ preguntó
Lo que siguió fue una cachetada de mi parte por ser tan directa y no usar mi título. Me hablaba como si fuera su igual.
— Te referíras a mi como princesa. ¿Me oíste?_ le exclamé y mis ojos llameaban
Si no quieres que te despida será mejor que me sirvas bien. Ahora Frida ve por mi desayuno y que esté caliente, odio comer cosas frías_ dije cruzando mis brazos en tono autoritario
En cuanto a ti Polly, me gustaría que me sacarás el vestido verde claro. Porque lo que me traes lo usé hace dos días y es evidente que está sucio_ señalé con disgusto
La expresión en su rostro estaba desencajada, pero finalmente hizo lo que le pedí. No pasó mucho tiempo para que entrara mi caballero Claude. El era 5 años mayor, siempre me resultó parco, mala persona, indiferente, incluso aburrido debido a su aparente hostilidad, la verdad es que no me agradaba, lo juzgue mal todos estos años. Bueno no sería hasta cumplir 20 que descubrí lo contrario de él. Cuando entro traía esa expresión que conocía muy bien, unos fijos ojos grises que no mostraban emoción alguna. Sin pensarlo, me arroje a sus brazos y lo abrace, sentí su tensión y confusión al hacer aquello:
— Princesa, qué... yo... No entiendo_ decía
Por primera vez, percibí algo que jamás note. Después de años de ser mi guardian, parecía confundido y nervioso.
— Es que nunca te he agradecido por cuidarme_ susurré y le sonreí
Algo en sus ojos parecía brillar, aunque fue breve.
— Yo solo hago mi trabajo_ dijo simplemente
— Aún así, muchas gracias_ respondí y me senté
Podía sentir sus ojos en mi espalda. Confiaría en Claude está vez.
Ahora que volví a vivir, me aseguraría de encontrar a esos dos supuestos hermanos míos para que paguen. Quiero verlos sangrar y sufrir todo lo que yo pase, llevar a los responsables de mi muerte a la suya.
Tenía la sensación de que las acciones de mis medios hermanos también era obra de alguien más, recuerdo que con la muerte de mi padre, Adrien tomo el reino y nombró a su tío materno, duque y su mano derecha, mientras que Catarina se comprometía con el príncipe de Austria.
Ese maldito de Adrien, pensé al recordar la última noche en el castillo. Él había ido hasta mi habitación, y si no fuera por Claude esa noche, habría perdido lo único que me quedaba, mi castidad. Recordarlo me hizo temblar, tenía rabia, dolor e impotencia. Adrien me odiaba, pero no me negó esa asquerosa atracción que tenía hacia mí, me culpaba por lo sucedido.
— ¿Todo está bien princesa?_ preguntó Frida nerviosa
La comida está como usted solicitó_ seguía diciendo
Me di cuenta de que mis recuerdos del pasado habían hecho que mi rostro mostrará la rabia de lo sucedido. Frida estaba en un evidente estado de miedo. Los ojos de Claude se dirigían con curiosidad a mi persona. Tome un sorbo de té para evitar su escrutinio y tome una pieza de pan con mermelada. Fingí actuar con normalidad, Polly apareció con el vestido verde, ahora las personas que me atendían se veían sumisas a mis peticiones.
— Princesa, aquí está su ropa. Con su permiso, dejaré que Frida la atienda. Yo atenderé otras labores de la casa_ comentó con un tono obligado a mostrar respeto
Claude levanto una ceja, sentía que analizaba todo con calma. Sonreí. Se llevaría una sorpresa cuando viera como haría las cosas desde este día en adelante.
de Claude pero por lo menos le regreso el golpe de la vez pasada y espero que hagan alguna prueba de paternidad y que el rey sea liberado
pero dice despues, que la dejo sola y no sabe con quien estubo?
solo acepto para que su hijo sea conde no por ambición pero a ver si apoya a su hijo y que el rey hable con su hija también antes de tomar una decisión y que logren impedir que maten al rey que me imagino que describió que Adrien no es su hijo a ver cómo sigue todo