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LA REINA Y EL TORBELLINO

LA REINA Y EL TORBELLINO

Status: Terminada
Genre:CEO / Padre soltero / Romance / Completas
Popularitas:12k
Nilai: 5
nombre de autor: Naibelys Perez

La protagonista
(La Reina de Concreto)
Edad y Profesión: 42 años. CEO de Rangel & Asociados Ingeniería, una de las firmas de arquitectura y construcción más cotizadas del país. Seria, con carácter.

El protagonista
Gael "Gaelito" Navarro Fuentes (El Torbellino de Azúcar)
Edad y Profesión: 35 años. Arquitecto de alma bohemia.

Personalidad: Mide 1.90 m, tiene un cuerpo de infarto, una cara de ángel que es pura fachada y una sonrisa burlona que desarma a cualquiera.

La cupido de la historia
Zoe (10 años): Una miniversión de su padre pero con un doctorado en ironía. Lengua afilada, defensora de la justicia y alérgica a la prepotencia y a la gente altanera. Odia mortalmente a la "amiga fija" de su papá, a quien considera una grosería estética y mental.

NovelToon tiene autorización de Naibelys Perez para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

AMANECER EN LAS RUINAS DEL BÚNKER

​El primer rayo de sol del lunes se coló perezosamente a través de los altos ventanales de la planta dieciocho, iluminando un escenario que parecía haber sido atravesado por un huracán de categoría cinco. Sobre el suelo del despacho presidencial de Guzmán & Asociados, los informes financieros, las proyecciones de carga y las carpetas de proyectos estructurales yacían esparcidos como confeti después de una celebración clandestina. La ropa interior, la camisa de seda de Miranda y la chaqueta de cuero de Gael formaban un rastro caótico que conectaba el escritorio de cristal, la alfombra central y el baño privado con el amplio sofá ejecutivo.

​Miranda abrió los ojos con lentitud, sintiendo que cada músculo de su cuerpo se había convertido en una pieza de plomo fundido. Intentó mover la pierna derecha para acomodarse mejor, pero un dolor agudo y placentero en la zona lumbar le recordó exactamente la maratón de demolición a la que había sido sometida durante toda la madrugada.

​Giró la cabeza sobre el cojín de cuero. A su lado, profundamente dormido, con el rostro relajado, una barba de tres días y un brazo pesado apoyado posesivamente sobre su cintura desnuda, estaba Gael. Su respiración era profunda y rítmica, y el desorden de su cabello castaño sobre la almohada le daba un aire de inocencia que contrastaba de manera brutal con el salvaje insaciable que había arrasado sus defensas pocas horas antes.

​Miranda se quedó contemplándolo en silencio. Una extraña y cálida opresión se instaló en el centro de su pecho, muy lejos del frío cálculo de sus habituales ecuaciones. ¿Cómo había ocurrido? ¿En qué momento exacto su fortaleza inexpugnable, construida a base de diez años de desamor, murallas de concreto y distancia profesional, se había derrumbado hasta dejarla convertida en esta mujer exhausta, dolorida y feliz, abrazada a un arquitecto bohemio que olía a sándalo y café?

​—Si alguien me dijera hace un mes que terminaría durmiendo semidesnuda sobre una alfombra de contratos corporativos con un salsero empedernido, lo habría mandado a encerrar en un psiquiátrico —murmuró Miranda para sí misma en un susurro apenas audible, esbozando una sonrisa perezosa que jamás creyó capaz de dibujar en su rostro.

​Intentó estirar el brazo con sumo cuidado para alcanzar su teléfono móvil sobre la esquina del escritorio, con la secreta esperanza de revisar la hora y calcular cuántas horas de reposo absoluto le quedaban antes de que su secretaria y sus amigas comenzaran a bombardearla a llamadas.

​En cuanto hizo el más mínimo movimiento, el brazo de Gael se cerró con firmeza alrededor de su cintura, atrayéndola de golpe contra su cuerpo caliente y desnudo con una precisión milimétrica.

​—¿A dónde crees que vas, mi ingeniera de concreto? —roncó Gael con la voz profunda, espesa y áspera por el sueño, sin abrir siquiera los ojos.

​—Tengo que levantarme, revisar mi agenda, buscar ropa limpia en el armario de emergencia que tengo en el baño y organizar el colapso mental que tengo pendiente para las ocho de la mañana —respondió Miranda con un tono fingido de severidad, aunque la calidez del abrazo de él la invitaba a quedarse allí enrollada para siempre.

​Gael abrió lentamente un ojo, esbozó una sonrisa torcida y luminosa, y se inclinó para besarle el hombro desnudo con una delicadeza infinita.

​—Olvida la agenda, el armario y el colapso mental. Hoy la única norma técnica que se va a aplicar en esta empresa es el derecho al descanso absoluto después de una demolición exitosa —murmuró él, abriendo el otro ojo y mirándola con una intensidad tan clara que a Miranda se le cortó la respiración—. Además, te prometí anoche que en la obra de hoy yo cargaría con todo el peso. Y pienso cumplir mi palabra, palabra de arquitecto.

​—Estás loco, Gael. Completamente loco —susurró Miranda, dejándose vencer por la marea de bienestar y acurrucándose de nuevo contra su pecho ancho, sintiendo que por primera vez en diez años el futuro no necesitaba estar medido, calculado ni blindado para resultar perfecto.

​Hacia las diez de la mañana, cuando la luz del sol ya iluminaba por completo el horizonte de la ciudad, un par de siluetas sigilosas se desplazaban por el pasillo del piso dieciocho. Gisela y Adriana, provistas de copias de seguridad de las llaves que les había confiado la propia empresa para emergencias, caminaban con paso firme portando bolsas de café caliente y bandejas de croissants frescos.

​—Te lo juro, Gisela, si Miranda vuelve a ignorar mis llamadas de fin de semana, voy a traer a un equipo de rescate con martillos neumáticos —comentaba Adriana en voz baja mientras giraba la llave en la cerradura de la puerta principal del despacho.

​—Tranquila, doctora. Conociendo a nuestra amiga, lo más probable es que esté encerrada bajo siete llaves revisando los balances financieros trimestrales para no pensar en el beso del restaurante —respondió la abogada con una risita burlona mientras empujaba la puerta para abrirla.

​Las dos mujeres cruzaron el umbral cargadas con los víveres matutinos. Dieron dos pasos hacia el interior del despacho y se detuvieron en seco, con los ojos abiertos como platos, las mandíbulas caídas y las bolsas de café a punto de resbalarles de las manos.

​Sobre el amplio sofá ejecutivo, arropados con la chaqueta de cuero de Gael y completamente dormidos en un abrazo indisoluble, yacían el arquitecto y la ingeniera, rodeados de papeles arrugados, ropa esparcida y una paz absoluta que desentonaba de manera maravillosa con la rigidez corporativa de la empresa.

​Gisela e Adriana intercambiaron una mirada de complicidad absoluta. La abogada se llevó una mano a la boca para ahogar una carcajada triunfal, dejó las bolsas de café sobre una mesa auxiliar con sumo cuidado y sacó su teléfono móvil del bolsillo trasero.

​—Ni un solo ingeniero en el mundo habría podido diseñar una estructura tan sólida como la que acaban de construir estos dos en una sola noche —susurró Gisela con una sonrisa de oreja a oreja, tomándole una foto rápida a la escena antes de susurrarle a su amiga—: Vámonos, Adriana. Dejemos que la reina del concreto siga disfrutando de las ruinas de su búnker. La obra del amor acaba de empezar oficialmente.

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Victor Javier Gamez Acevedo
muy buena historia felicitaciones
Valentina Vmr
Llego la caballería jajaj
Flor de Maria Paredes
🤣buenisima historia me he reido👏
America Lopez
muy buena la historia 🥰
America Lopez
ya no sé en qué capa subterránea de la tierra se encuentra la Ingeniera, de tanto que se la ha tragado 🤭🤭🤭
America Lopez
ya no sé en qué capa subterránea de la tierra se encuentra la Ingeniera, de tanto que se la ha tragado 🤭🤭🤭
America Lopez
los límites de Miranda están llegando al valor mínimo de aproximación, lo que va a generar un derivada al precipicio del abismo o del amor 🤭
ʘ⁠‿⁠ʘ
aquí hay unos errores son hermanos de mirando no cuñados y se supone que el cumpleaños de Gael ya pasó, que me acuerdo que mirando fue al baña a retirarse el maquillaje y Gael la siguió y tuvieron un maratón ahí dentro. autora deberías de corregir estos errores para que no esté enredada la novela, porque es muy confuso la verdad.
Naibelys Perez: gracias corazón lo corregiré.🫂
total 1 replies
Graciela Saiz
que paso ! 😡 adónde está el capítulo 41 que supuestamente está echo no aparece 😭😭😭😭😭😭😭😭😭por favor autoraaaaaa! jamás leo novelas que no son completas , y ahora?????? 😭
Graciela Saiz
todavía está a tiempo de hablar antes de que pase
Graciela Saiz
las cosas se hablan de frente , y se aclaran mujer vieja ya para esos berrinches 😡
ʘ⁠‿⁠ʘ: amiga cálmate 🙄
total 1 replies
Graciela Saiz
🤭🤭😂😂😂😂😂😂😂😂😂destruida 😂😂😂😂😂
Graciela Saiz
😂😂😂😂😂😂😂😂😂😂😂
Graciela Saiz
Wwwwoooo 🔥🔥🔥🔥🔥🔥Gael!!!! me sorprendiste !! 🤭🫠🫠
Graciela Saiz
creo que lo haya sido que sufrió, no le da derecho de se ser tan soberbia hasta con su familia , porque no con sus hijos es cariñosa , no , la verdad no me gusta ella para Gael, el es un ser de Luz , merece alguien mejor , y más joven 😏
Graciela Saiz
una hermosa familia para alguien sin corazon😡y muy divertidos 😂😂
Graciela Saiz
la verdad, que ella no me gusta para nada para ese Dios griego😄
Graciela Saiz
amo ese arquitecto 😂😂😂😂
Graciela Saiz
chupate esa mandarina Mir😂
Graciela Saiz
Amarga !!! 😏
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