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BAJO LA LLUVIA

BAJO LA LLUVIA

Status: Terminada
Genre:Romance / Yaoi / BL / Completas
Popularitas:2.9k
Nilai: 5
nombre de autor: Skay P.

🔞🌟✅️Jude Lennox, un talentoso pianista de treinta y cinco años atrapado en un invierno emocional tras la pérdida de su madre. Incapaz de tocar una sola nota, Jude camina sin rumbo bajo el monzón de Bristol hasta que encuentra refugio en una cálida cafetería-librería llamada Le June.
Allí conoce a Alistair, el dueño del local, un hombre robusto de treinta años con una mirada magnética y un hermoso tatuaje musical en su brazo. Entre ellos surge una atracción inmediata y madura. Aunque deciden comenzar a conocerse sin etiquetas, la pasión y la devoción protectora de Alistair se convierten en el cable a tierra que Jude tanto necesitaba.✅️🌟🔞

NovelToon tiene autorización de Skay P. para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Le June

La lluvia en Bristol no caía; se adueñaba de las cosas. Se filtraba en las grietas del asfalto, oscurecía los ladrillos victorianos de los edificios y convertía el cielo en un techo de plomo bajo el cual la gente caminaba deprisa, con la mirada clavada en el suelo.

En la tercera planta de un edificio antiguo, Jude Lennox no miraba la calle. Estaba de pie frente a la ventana de su sala, con una taza de té frío entre las manos. A sus treinta y cinco años, Jude conservaba la postura recta y aristocrática de quien había pasado la vida entera frente a un público, pero sus ojos grises ya no tenían brillo. Parecían pozos de agua estancada.

Detrás de él, en el centro de la habitación minimalista y gris, reposaba su piano de cola. El instrumento estaba cubierto por una sábana blanca que ya acumulaba una fina capa de polvo. Para Jude, ese piano no era música; era un altar al luto. Hacía exactamente dos años que las teclas no emitían un solo sonido. El mismo tiempo que había pasado desde que los médicos le dijeron que el cáncer de su madre ya no tenía cura. El mismo tiempo desde que ella cerró los ojos, llevándose consigo la única razón por la que Jude hacía vibrar sus dedos.

Jude suspiró. El aire de la habitación se sentía denso, casi congelado. Dejó la taza en la mesa, se pasó una mano delgada y pálida por el cabello negro desordenado y tomó su abrigo largo de lana. Necesitaba salir. El silencio de su propio hogar se había vuelto un ruido ensordecedor que le apretaba el pecho.

Al bajar a la calle, el monzón de Bristol lo recibió con una ráfaga de viento helado. Jude se subió el cuello del abrigo negro y caminó sin un rumbo fijo. Sus botas resonaban contra el pavimento mojado. Mientras avanzaba, las luces de neón ámbar de los pubs locales empezaban a encenderse, reflejándose en los charcos.

A unas seis calles de su piso, el olor a granos de café tostado y madera húmeda interrumpió sus pensamientos. Jude se detuvo frente a un local con un gran ventanal de vidrio empañado. Un letrero de madera oscura colgaba sobre la puerta con letras doradas elegantes: Le June.

Dentro se veía una luz cálida, casi dorada, que contrastaba fuertemente con la hostilidad de la tarde. Jude, empapado de los hombros y con las manos tiritando de frío, empujó la puerta de madera pesada. Una pequeña campana de bronce tintineó sobre su cabeza.

El calor del lugar lo envolvió de inmediato. El espacio era amplio, dividido en dos plantas con paredes de ladrillo visto y estanterías altas repletas de libros viejos. El aire olía a café recién filtrado, canela y páginas secas. Era un refugio perfecto.

Detrás de la barra de madera oscura, Alistair estaba limpiando una taza de porcelana con un paño limpio. Al escuchar la campana, levantó la vista. Sus ojos marrón avellana se clavaron en el hombre que acababa de entrar.

A sus treinta años, Alistair poseía la mirada de alguien que sabía leer a las personas sin necesidad de que hablaran. Observó la elegancia rota del hombre: el abrigo de corte impecable pero empapado, las manos largas que se frotaban entre sí buscando calor, y esa madurez solitaria que exudaba cada uno de sus movimientos.

Hubo un clic instantáneo en el ambiente. Ninguno de los dos era un adolescente experimentando dudas. Eran hombres maduros, resueltos en su identidad. En menos de tres segundos, tras un cruce de miradas limpio y silencioso, ambos lo supieron con total certeza: el hombre frente a ellos era gay. No hacían falta gestos exagerados ni códigos modernos. La tensión magnética, sutil pero innegable, se instaló en el espacio que los separaba.

—Buenas tardes —dijo Alistair. Su voz era grave, pausada y extrañamente reconfortante—. Bienvenido a Le June. Busque la mesa que prefiera, por favor. Le llevaré la carta en un momento.

Jude asintió levemente con la cabeza, impresionado por la seguridad que transmitía el dueño del lugar. Caminó hacia el rincón más apartado, junto a una estantería llena de novelas clásicas y cerca de una pequeña chimenea encendida. Se quitó el abrigo húmedo, dejándolo en el respaldo de la silla, y se sentó.

Alistair salió de detrás de la barra y se acercó a la mesa. Llevaba una camisa de franela verde oliva con las mangas enrolladas hasta los codos. Fue en ese momento cuando Jude lo notó. El brazo derecho de Alistair estaba completamente cubierto por un tatuaje complejo y hermoso. Una manga de tinta negra y sombras que nacía en su hombro y moría en su muñeca. El diseño entrelazaba flores silvestres detalladas con un pentagrama cuyas notas musicales parecían flotar entre las hojas.

Jude sintió un vuelco imperceptible en el estómago. Ver notas musicales en la piel de ese hombre tan robusto y cálido le provocó una extraña mezcla de nostalgia y curiosidad. Sus propios dedos, largos y pálidos, se encogieron inconscientemente sobre el mantel.

—Un día difícil afuera, ¿verdad? —preguntó Alistair, rompiendo el hielo con una sonrisa ligera mientras dejaba la carta sobre la mesa. Su piel bronceada contrastaba con la palidez invernal de Jude.

—Bristol nunca ha sido amable en esta época del año —respondió Jude. Su voz sonó un poco ronca por falta de uso, pero mantenía una modulación culta y suave.

—Es cierto. Pero la lluvia hace que el café sepa mejor —Alistair apoyó una mano en el borde de la mesa. Jude pudo notar que era una mano grande, fuerte, con pequeñas marcas de trabajo manual—. ¿Qué puedo traerte? Te recomiendo el café americano de la casa. El grano viene del sur y tiene notas de chocolate. Te ayudará a entrar en calor.

—Está bien. Un americano, por favor —aceptó Jude, sosteniendo la mirada avellana de Alistair por un segundo más de lo estrictamente necesario.

Alistair sonrió, complacido, y dio media vuelta para regresar a la barra. Jude lo observó caminar. Alistair tenía una complexión física imponente: hombros anchos, una espalda fuerte y una forma de moverse segura que transmitía la estabilidad de un roble. Se notaba que era un hombre que cuidaba de sí mismo y de su negocio con esmero.

Mientras esperaba, Jude miró a su alrededor. El lugar estaba tranquilo; solo había un par de estudiantes leyendo en la planta alta. Volvió a fijar la vista en la barra. Alistair operaba la máquina de café espresso con movimientos expertos. El vapor blanco subía, envolviendo su figura por momentos. Los músculos de su brazo tatuado se tensaban cada vez que presionaba el café, haciendo que las flores de tinta parecieran cobrar vida sobre su piel.

Jude se sintió extrañamente hipnotizado. Hacía años que no prestaba atención al cuerpo de otro hombre. El dolor de la pérdida de su madre lo había anestesiado por completo, volviéndolo inmune al deseo y a la belleza del mundo. Sin embargo, este dueño de cafetería, con su olor a café y su tatuaje musical, estaba logrando que algo dentro de su pecho volviera a latir de manera intermitente.

A los pocos minutos, Alistair regresó con una taza de porcelana humeante y un pequeño plato con una galleta de mantequilla.

—Aquí tienes —dijo Alistair, dejando la taza con cuidado—. Cortesía de la casa por haber sobrevivido al diluvio de esta tarde.

Jude miró el café y luego levantó la vista hacia Alistair.

—Gracias. Es un detalle muy amable de tu parte.

—Soy Alistair, por cierto —se presentó el menor, extendiendo la misma mano grande y cálida que Jude había estado observando.

Jude dudó un instante. Sus dedos de pianista eran su mayor secreto y su mayor condena. Finalmente, extendió la mano y cerró el saludo. El contacto físico fue eléctrico. La mano de Alistair estaba caliente, áspera en los puntos justos y sumamente firme. Envolvió la mano delgada de Jude por completo, deteniendo el sutil temblor que el pianista siempre tenía debido a la ansiedad.

—Jude —respondió el mayor, sintiendo el calor de Alistair viajar por su brazo directo al pecho.

Alistair no soltó la mano de Jude de inmediato. Sus dedos rozaron la piel suave y las articulaciones de los dedos largos de Jude. Como hombre que tenía notas musicales tatuadas en su propia piel, Alistair reconoció la anatomía al instante. Esas no eran las manos de un hombre cualquiera. Eran las manos de un artista. Las manos de alguien que creaba belleza, aunque ahora lucieran apagadas y cansadas.

—Un placer, Jude —dijo Alistair con una voz que bajó un tono, volviéndose más íntima—. Disfruta del café. Si necesitas algo más, estaré allí atrás.

Alistair se retiró, pero la calidez de su agarre permaneció en los dedos de Jude durante mucho tiempo. Jude tomó la taza entre sus manos, sopló el vapor y dio el primer sorbo. El líquido caliente y amargo le recorrió la garganta, despertando sus sentidos adormecidos.

Por primera vez en veinticuatro meses, Jude Lennox no estaba pensando en el hospital, ni en las sábanas blancas, ni en el silencio de su apartamento. Mientras la lluvia repicaba con fuerza contra el cristal de Le June, Jude miraba de reojo al hombre fuerte detrás de la barra, intuyendo que su reclusión voluntaria estaba a punto de terminar. El monzón de Bristol seguía cayendo afuera, pero dentro de esa librería, una melodía nueva y silenciosa comenzaba a componerse entre los dos.

🚫⚠️Mis Chickis, ¿cómo están? decidimos publicar en las dos app de historias y novelas (INKITT , NOVELTOOM), porque así nos sentimos más cómodos.

Tenemos curiosidad, ¿de qué lugar nos leen? ¿A qué se dedican? ¿Estudian, trabajan?

Gracias por leernos y dejar sus estrellitas, pulgares arriba y los comentarios. 💋❤️‍🔥

Trataremos de actualizar dos capítulos por día.

Besis, besis.⚠️🚫

1
Fany Torres
excelente trabajo bellísima historia me encantó felicito al autor gracias por compartir su talento con nosotros
Skay P.: Bebé, muchas gracias por las estrellas. Como dije antes, seguiremos trabajando para que nunca nos abandonen💛💛💛
total 1 replies
Beisy Antunez
Historia conmovedora donde existe un antes y un después como ancla para seguir y ser feliz excelente 💓
Skay P.: ¡Sí, bebé! Seguiremos trabajos para que nunca nos abandones🥰💛
total 1 replies
♥️♠️midnight♣️♦️
se merece unas mil estrellas, no hay palabras para explicar lo buena que es esta novela, me encanto de principio a fin. 💐✨
Muchas felicidades por la culminación de esta gran obra ☺️ ✨
y si no es mucho pedir una segunda parte 🤭.
Skay P.: ¡Gracias mi cielo! Te amo🥰🌟
total 1 replies
♥️♠️midnight♣️♦️
me parece una historia muy bien hecha, la manera en que se escriben las cosas y puedes sentir cada emoción y sentirte parte de la historia me encanta.
Me encanta la madurez y la pasión de su romance 🤭. El cómo avanzo su relación sin la necesidad de una etiqueta desde el principio. ojalá tener más de ellos 💙.
Muchas Gracias autor/a por tu gran dedicación ☺️. me encantan tus novelas. tienes un gran talento muchas gracias por compartirlo con nosotros. Felicidades por una gran obra finalizada. 💐✨
Skay P.: ¡Muchas gracias por las estrellas! 🌟 Sigue disfrutando nuestras historias 🥰🥵
total 1 replies
♥️♠️midnight♣️♦️
me encanta la madurez de Alistair 💐✨
♥️♠️midnight♣️♦️
desde Colombia 🇨🇴 y estoy en la universidad☺️
Skay P.: Te deseo el mayor de los éxitos, amor. ¡Ánimo!🙌😘
total 3 replies
Cliente anónimo
hermosa novela ❤️❤️ felicitaciones 💕💕
Skay P.: ¡Gracias, bebé! Revisa el perfil para más historias😘💜✨️
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Divinas Robles
buen día desde volombia🥰
Skay P.: ¡Hola, bebé!🇪🇨
total 1 replies
Divinas Robles
buen día desde volombia🥰
☆Nanu☆
Perfecta, candente, amorosa!!! que más se puede pedir?? 👏🎉💜
Skay P.: Se puede pedir, ¡un segundo volumen!🫧🤭
total 1 replies
☆Nanu☆
me encantó todo!!! 🫦💜
Skay P.: ¡Hola, amor! Me encanta que te encante 😘💥✨️
total 1 replies
☆Nanu☆
tomar las riendas de su futuro, me encanta!!!💜🫦
Skay P.: ¡Ay! 🤭🫠
total 3 replies
☆Nanu☆
así me gusta!!! 💪🔥💜🫦
Skay P.: Muajajaja😈💥
total 1 replies
HEYMA💗
me encanta🥰
Skay P.: ¡Sí, bebé! 💜✨️🙌
total 1 replies
HEYMA💗
🥰saludos desde chile
Skay P.: Saluditos, mi Chickis 🇨🇱😘
total 1 replies
HEYMA💗
saludos desde Chile
☆Nanu☆
wow🤯🤯🤯 más que bien!!! 🔥🔥🔥
y ya llega alguien a aguar la fiesta 🤦‍♀️
☆Nanu☆: amé!!! pero ese tipo me da mala espina (quiero golpearlo!)
total 2 replies
☆Nanu☆
estos dos me re matan !!!😏🫦🫦🫦
Graciela Lopez
ARGENTINA👏👏☺️
Skay P.: ¡Hola, cariño! 😘🇦🇷
total 1 replies
☆Nanu☆
tan lindos ambos dos 💜🥹💪
Skay P.: Amo el amor
total 1 replies
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