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La Villana Que Hace Galletas

La Villana Que Hace Galletas

Status: En proceso
Genre:Reencarnación / Romance / Villana
Popularitas:80.2k
Nilai: 5
nombre de autor: LunaDeMandala

Ella renace en un nuevo mundo, destinada a ser una madrastra malvada, pero decidida a cambiar su futuro.

*Está novela pertenece a un mundo mágico*
**Todas las novelas son independientes**

NovelToon tiene autorización de LunaDeMandala para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

El duque 3

Tres días habían pasado desde el regreso del duque.

Y, para sorpresa de Harriet...

Todavía no habían tenido una conversación.

Ni una sola.

Lo único que sabía de él era que salía muy temprano de su despacho, recorría parte del ducado y volvía a encerrarse entre montañas de documentos.

[Parece que se casó con los papeles y no conmigo.]

[Aunque...]

[Mejor.]

[Menos posibilidades de terminar decapitada.]

Aquella mañana el clima era perfecto.

Una suave brisa recorría los jardines.

Harriet había extendido una enorme manta sobre el césped.

Sentada sobre ella, hacía pequeñas figuras con unos juguetes de madera para entretener a los bebés.

—¡Mira, Eric!

Movió un pequeño caballo.

El niño soltó una carcajada.

Ellie intentó alcanzarlo con sus diminutas manos.

Harriet sonrió.

—No, señorita.

—Primero este conejito.

Ellie respondió con un adorable balbuceo.

[Por Dios...]

[Son demasiado tiernos.]

Mary observaba la escena desde unos pasos atrás.

Ya se había acostumbrado a ver a la duquesa riéndose como una niña junto a los pequeños.

Entonces...

Escuchó pasos.

Todos los sirvientes presentes hicieron una inclinación.

—Su Excelencia.

Harriet levantó la vista.

Y allí estaba.

El duque Edward Montagu.

Vestía un impecable traje oscuro.

Su postura era recta.

Su piel era morena y tenia los ojos celestes como Eric.

Su expresión, tan seria como siempre.

[Pensando bien...]

[Sí que es guapo.]

[Pero qué cara de pocos amigos tiene.]

Se puso de pie con elegancia.

Acomodó un poco su vestido.

Realizó una perfecta reverencia.

—Buenos días, Su Excelencia.

El jardín quedó en silencio.

Edward la miró.

Y, por primera vez desde que había regresado...

Realmente la vio.

El viento movía lentamente el largo cabello rubio de Harriet.

La luz del sol iluminaba su rostro.

A sus pies, Ellie reía intentando atrapar una flor.

Eric daba pequeños golpecitos sobre la manta mientras miraba a Harriet con absoluta confianza.

La escena era...

Extraordinariamente hermosa.

Edward sintió que sus pensamientos se detenían por un instante.

[Ella...]

Recordaba que era una mujer hermosa.

Pero verla allí...

Rodeada de sus hijos.

Sonriendo.

Riéndose con ellos.

Era mucho más hermosa de lo que había imaginado.

Tan absorto quedó observando la escena...

Que olvidó completamente responder.

Solo permaneció inmóvil.

Mirándola.

Harriet esperó unos segundos.

[¿Y?]

[¿Piensa decir algo?]

El silencio continuó.

Ella mantuvo una pequeña sonrisa educada.

Pero por dentro...

[¿En serio?]

[¿Ni un buenos días?]

[Qué pesado.]

[Pensé que solo era callado.]

[Pero además es maleducado.]

Suspiró internamente.

[Que me ignore a mí...]

[Bueno.]

[No me agrada, pero puedo soportarlo.]

Miró a Ellie, que estaba riendo.

Y luego a Eric.

[Pero ignorar también a estos dos niños lindos...]

[Eso sí me molesta.]

[Son tus hijos.]

[Solo míralos cinco minutos.]

Sintió un pequeño enojo crecer en su pecho.

Sin decir una palabra más, volvió a sentarse sobre la manta.

—Bien… ¿Dónde quedó nuestro conejito?

Los bebés volvieron a reír inmediatamente.

Como si el duque ni siquiera estuviera allí.

Edward permaneció unos segundos más observándolos.

Luego...

Sin decir una sola palabra...

Continuó caminando hacia la mansión.

Harriet lo vio alejarse de reojo.

[Ojalá...]

[Le salga un viaje larguísimo.]

[De esos de seis meses.]

Mary tuvo que morderse el labio para no reír.

Conocía demasiado bien esa sonrisa aparentemente amable de Harriet.

Sabía que, por dentro...

Seguramente estaba despotricando.

Minutos después... Edward volvió a encerrarse en su despacho.

Tomó una carpeta.

Iba a abrirla.

Pero alguien llamó a la puerta.

—Adelante.

Entró el mayordomo.

—Su Excelencia.

Edward levantó apenas la vista.

—¿Ocurre algo?

El anciano permaneció unos segundos en silencio.

—Quisiera pedir permiso para hablar con honestidad.

Edward lo observó.

Luego dejó lentamente la pluma sobre el escritorio.

Una diminuta sonrisa apareció en la comisura de sus labios.

—Aunque no le dé permiso... Hablará de todas formas.

El mayordomo carraspeó.

—Probablemente.

Edward hizo un pequeño gesto con la mano.

—Lo escucho.

El anciano respiró profundamente.

—¿Por qué no le agrada la duquesa?

Edward frunció el ceño.

—Nunca he dicho eso.

—No hace falta decirlo.

El despacho quedó en silencio.

El mayordomo continuó.

—Desde la firma del contrato matrimonial apenas se han visto unos minutos.

Edward no respondió.

—Y ahora... Después de semanas... Ni siquiera la saludó frente al servicio.

Edward abrió ligeramente los ojos.

Intentó responder de inmediato.

—Yo...

Se detuvo.

[Es cierto...]

Pensó en lo ocurrido hacía unos minutos.

Recordó la reverencia.

El saludo.

Y él...

Simplemente se quedó mirándola.

No había dicho absolutamente nada.

Intentó justificarse.

—Estaba...

Guardó silencio.

[¿Qué estaba haciendo?]

[¿Pensando?]

[Observándola?]

[Ninguna de esas respuestas mejora la situación.]

El mayordomo habló con calma.

—Su Excelencia. Los sirvientes observan todo. Si usted ignora a la duquesa... Ellos asumirán que no la respeta.

Edward permaneció completamente inmóvil.

Aquello jamás había pasado por su cabeza.

Siempre había creído que mientras cumpliera con sus responsabilidades...

Lo demás era secundario.

Pero...

El mayordomo tenía razón.

No era solo una cuestión privada.

Él era el duque.

Y Harriet era la duquesa.

Su comportamiento marcaba el trato que recibiría ella ante los ojos de todos.

Edward apoyó lentamente una mano sobre su frente.

[Cometí un error.]

Uno bastante evidente.

Pero ahora...

¿Cómo podía arreglarlo?

¿Ir simplemente a decir "Buenos días" después de haberla ignorado?

Parecía ridículo.

El duque, que podía resolver conflictos comerciales, administrar un enorme ducado y negociar con nobles de todo el reino...

Descubrió que no tenía la menor idea de cómo disculparse con una mujer a la que apenas conocía.

El mayordomo observó en silencio aquella expresión pensativa.

Y por primera vez en muchos años...

Vio al impecable duque Edward Montagu completamente perdido ante un problema que ningún documento podía resolver.

1
Iliana Curiel
vaaaaya hasta que por fin su orgullo cayó, pero si lo necesitaba 😞❤️❤️
Vianey Hernandez Ortiz
El mayordomo sí que le dió un buen empujonsote a Edward para que hablara con Harriet y se disculpara con el corazón en la mano, ahora toca demostrar que su arrepentimiento es sincero y que todos los días va a hacer a Harriet feliz ❤️❤️❤️
Hanna
te amo mayordomo.... hiciste un excelente trabajo 🤣🤣🤣🥰
Hanna
yo no tuve lástima del sufrimiento de Edward... pero después de esas palabras y actitudes me hace querer consolarlo🥹🥹🥰
Hanna
de nada sirve, entender la situación y no hacer nada 🙄🙄
Hanna
al menos sabe
Hanna
me encanta el mayordomo 🤭🤭🤣🤣🤣
Hanna
al fin te dignaste a pedir disculpas...
ESTER CRISTINA GOMEZ RIVILLAS
Y porque no puedes ayudar en el proceso en vez de cerrar las puertas hay personas que necesitan acompañamiento no debes tomar malas actitudes
ESTER CRISTINA GOMEZ RIVILLAS
Dios el mayordomo mi amor hizo un buen trabajo sicológico 🤣🤣🤣🤣
ESTER CRISTINA GOMEZ RIVILLAS
Dios se tardó pero fue con toda 🥰🥰🥰
ESTER CRISTINA GOMEZ RIVILLAS
Oh qué triste 😭😭😭😭
rosalinda clavijo
Hay que estar en los zapatos de esas personas que pierden a un ser querido indistintamente que sea pareja, porque hasta eso que el siente uno lo puede sentir cuando un familiar se va y uno sigue con vida. Me alegra que haya podido hablar desde su corazón el corazón tiene las mejores maneras de comunicarse, solo que nosotros estamos acostumbrados a hablar con lo que pensamos nos dejamos llevar por momentos, por el sentir indistintamente si es alegría, rabia, estrés. por eso las mejores decisiones son la que se toman cuando se está en tranquilidad.
Patricia Spaltro
ese o también entra perdonar al mago
Carola 🦋
Hermoso momento
Mitsuki G
Hasta que por fin esté Edward fue sincero con sus sentimientos con esa culpa por el vivir mientras su esposa no pudo seguir y tiene razón debe de sanar pero está Harriet si de verdad lo ama no puede exigirle que sea a la voz de ya debe de ser paciente ya que una herida una perdida no es algo rápido de borrarla y solo piense ella es lento y debe de estar ahí apoyando y no esperar que la olviden como no exista cuando los niños pregunte tendrá que compartirlos ya qué esos bebés tendrán dos madres una que dió su vida y la otra de corazón
Jana Cruz: totalmente de acuerdo con ustedes, el duque quedó viudo hace relativamente poco , los niños tienen apenas un año ,así que ya es importante que vuelva amar, y ese amor debe ser el que le ayude a sanar, Harriet debería entenderlo y ser participe de esa sanación para así también sanar ella de la pena que el le causó.
total 2 replies
Bertha M
No sabes cuanto te admiro Harriet! Tienes una inteligencia emocional que ya quisiera yo tener un cuarto de esa inteligencia, no peleas no gritas, sabes escuchar, das espacio, entiendes, sin embargo te cuidas a ti misma sin lastimarlo, eres un mujeron! O se pone las pilas o encuentras a alguien mucho mejor que él porque de verdad te mereces a alguien que te ame al 100 % que te eliga a ti todos los días! Mis respetos para ti!
Cliente anónimo
La verdad que fuerte, y siendo sincera Harriet tiene muchos ovarios y madurez para no tomar decisiones apresuradas, sino tomar decisiones pensando bien, no sólo llevada por los sentimientos. Creo que ella es capaz de perdonarlo con el tiempo, la verdad es que si fuera en la vida real yo no sería capaz de tener una relación con una persona en esas circunstancias, podría perdonarlo pero no volver con él como pareja, pero creo que ella sí es capaz de hacerlo, mis respetos para las mujeres que son capaces de perdonar y volver con un hombre así o con un hombre que fue infiel, yo sencillamente no soy capaz
María Gutiérrez
A Harriet le duele demasiado las palabras del duque, eso le va enseñar que no debe hablar desde el dolor o la rabia.
lobynog
el hada Celestina 🤣
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