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Ya Soy la Esposa de Otro

Ya Soy la Esposa de Otro

Status: En proceso
Genre:Romance / Amor a primera vista / Amante arrepentido
Popularitas:103.4k
Nilai: 5
nombre de autor: MeriGrei

Valeria es una abogada, cuya carrera va en ascenso. Pero, en la vida personal, ella es la esposa secreta del heredero Alcázar, Sebastian Alcázar.
Durante tres años, ella ha vivido en el anonimato, mientras que su esposo, Sebastian, se pasea con Lina, una amiga de la familia, con quien todos especulan tiene una relación amorosa.

Valeria, ante tanta indiferencia por largos años, decide que ya fue suficiente, así que le pide el divorcio a Sebastian, quien solo se lo toma como un berrinche de Valeria, sin imaginar, que es él mismo quien la empuja cada día mas, a que ella tenga una decision mas firme de dejarlo.

En medio de todo este proceso, Mateo Del Río, un compañero de la universidad, regresa a la vida de Valeria, y a diferencia de Sebastian, Mateo siempre esta cuando lo necesita, la apoya, le da comprensión, seguridad, y respeto.

NovelToon tiene autorización de MeriGrei para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 1

Capítulo 1

La Torre Alcázar tenía veintiocho pisos de vidrio y una recepción donde hasta las plantas parecían caras.

Yo llegué antes de la comida, con la carpeta del caso bajo el brazo y el celular en la mano. Julia se había quedado en el estacionamiento porque, según ella, el valet le había visto cara de turista con coche prestado.

Yo aproveché esos minutos para buscar un restaurante cerca.

Algo discreto. Algo bonito. Algo donde Sebastián pudiera sentarse conmigo sin mirar cada dos segundos el reloj.

Le escribí al chat que todavía tenía fijado hasta arriba.

Valeria: Amor, vine a tu empresa por el caso de Diego Salcedo. ¿Comemos juntos?

Mandé el mensaje con una sonrisa tonta.

Sí, tonta. A estas alturas ya podía admitirlo.

Llevábamos casi un año casados y todavía me emocionaba la idea de comer con mi esposo a mediodía, aunque fuera media hora y aunque tuviera que cruzar media ciudad con tacones para lograrlo.

No respondió.

En el piso veintitrés, Diego Salcedo nos recibió con su equipo legal. Era un caso de difamación comercial contra una empresa que había soltado rumores sobre uno de los hoteles del grupo. Julia había aceptado supervisarme, pero el expediente era mío.

Trabajé. Hice preguntas, pedí correos, contratos, capturas. Hablé como licenciada Herrera, no como la esposa del dueño.

Eso también lo tenía bien aprendido.

En la Torre Alcázar nadie sabía que Sebastián y yo estábamos casados.

Nadie debía saberlo.

Era una de esas reglas que al principio me parecieron razonables porque él me las explicó con esa voz tranquila que siempre me desarmaba.

—Mi mamá todavía está sensible por lo de papá. Dame tiempo, Vale.

Y yo le di tiempo.

Mucho.

Demasiado.

Cuando la reunión hizo una pausa, revisé el celular. Tres horas sin respuesta. Llamé una vez. Luego otra. Luego cuatro más.

Todas se cortaron.

Respiré hondo y guardé el celular en la bolsa.

—Licenciado Diego, ¿puedo caminar un poco? —pregunté.

—Claro, licenciada. Si quiere, seguimos después de comer.

Salí al pasillo intentando no verme ansiosa. No me salió muy bien.

Iba llegando a los elevadores cuando escuché pasos, muchos pasos, y una voz de asistente:

—Señor Alcázar, la junta de las tres se recorrió veinte minutos.

Me quedé quieta.

Sebastián venía al centro de un grupo de ejecutivos. Traje gris oscuro, corbata azul, el pasador con zafiro que yo le regalé en su cumpleaños. Caminaba como si todo el edificio tuviera que abrirle paso.

Me vio.

Por un segundo, apenas uno, sus ojos se cruzaron con los míos.

Sentí que el pecho se me aflojaba.

Luego apartó la mirada como si yo fuera una proveedora más esperando el elevador.

Me obligué a bajar la cara.

No aquí, Valeria.

No frente a todos.

—Sebas —dijo una voz dulce, demasiado dulce—, ¿me llevas a la hacienda? Tu mamá y Sofi dijeron que hoy comemos allá.

Levanté la vista sin querer.

Lina Noriega estaba a su lado con un vestido rosa pálido y una sonrisa que parecía ensayada frente al espejo. La misma mujer que llevaba semanas saliendo en notas de espectáculos con mi esposo.

La amiga de infancia.

La ahijada consentida de mi suegra.

La que podía entrar a la casa Alcázar cuando yo no.

Lina hizo una mueca, como si acabara de recordar que había gente alrededor.

—Perdón, señor Alcázar. Es hora de la comida, por eso se me salió lo de Sebas.

Sebastián ni siquiera se incomodó.

—Da igual.

Da igual.

Las dos palabras me pegaron más que cualquier explicación.

Lina juntó las manos, encantada.

—Entonces sí me llevas, ¿verdad? Renata preparó mole almendrado. Sofi dice que si no vas, se va a enojar.

Yo lo miré.

No debía, pero lo hice.

Tenía la esperanza absurda de que dijera que no. De que al menos por vergüenza, por cuidado, por memoria, recordara que su esposa estaba a tres pasos.

Sebastián también me miró.

Sus ojos no dijeron nada.

Diego salió de la sala de juntas en ese momento.

—Licenciada Herrera, ¿me permite?

Asentí, agradecida por tener una excusa para moverme.

Di dos pasos.

Y escuché la voz de Sebastián detrás de mí:

—Está bien. Vámonos.

Lina soltó una risita.

—¡Sabía que no me ibas a dejar sola!

Seguí caminando.

Los tacones sonaban firmes en el piso, pero yo sentía las piernas huecas.

Ese hombre era mi esposo.

Mi esposo.

Y acababa de aceptar, frente a mí, llevar a otra mujer a comer con su familia. La familia que a mí me había cerrado la puerta más de una vez.

En la sala de juntas, Diego me explicó algo sobre los correos de la competencia. Yo asentí donde había que asentir.

No entendí una sola palabra.

Al otro lado del pasillo, Víctor Rivas le entregó el celular a Sebastián.

—Señor, tiene seis llamadas perdidas de la licenciada Herrera.

Sebastián revisó la pantalla.

—¿Por qué vino hoy?

—El licenciado Salcedo contrató a Julia Muñoz y ella trajo a la licenciada Herrera.

Víctor bajó la voz.

—¿Quiere que le explique algo a la seño... a la licenciada?

Sebastián guardó el celular.

—No hace falta.

No hace falta.

Me enteré después, claro. Víctor era discreto, no mudo. Pero en ese momento no necesitaba escucharlo.

Ya lo sabía.

Yo no hacía falta.

Cuando volví a sentarme frente a Diego, él hablaba de una campaña sucia en redes. Yo asentía, tomaba notas y subrayaba fechas. Mi letra se veía firme. Eso me dio un poco de risa por dentro.

La gente cree que una se quiebra de forma visible.

No siempre.

A veces una se rompe mientras pregunta por facturas, mientras pide copias certificadas, mientras sonríe a una secretaria que no tiene culpa de nada.

—Licenciada Herrera —dijo Diego—, ¿le parece si después de comer revisamos la carpeta de prensa?

—Perfecto.

Julia me miró desde el otro lado de la mesa. No preguntó. Esa era una de las razones por las que la quería. Sabía esperar hasta que yo pudiera hablar.

Mi celular vibró.

No era Sebastián.

Era una nota de espectáculos que alguien había mandado al grupo de amigos de Alan: Lina Noriega, la consentida de Grupo Alcázar.

En la foto, Sebastián le abría la puerta del coche.

Apagué la pantalla.

—¿Todo bien? —preguntó Julia.

—Sí.

Mentí tan rápido que casi sonó verdad.

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Yiyita Calderón
Nooo ! es en serio el final??? quedó a deber escritora .
Eloina Arteaga
Se terminó así tan aburrido 🥱
Genesis Abigail Aristega
más más más más más más más más capitulo porfavor 🥺🥺🥺🥺
Maria Del Refugio Arce Rodriguez
pone a su ex en su lugar
Maria Del Refugio Arce Rodriguez
muy ineresante
Leonor Galillejo
linda linda
Elides C. Rodríguez
Me da mucha pena Matheos, el quiere tanto a Valeria que se deja regañar y también días sin hablarle y él tanto que hace x ella. ojalá ella cambie y lo trate bien, x lo menos merecen ambos ser felices.
Yiyita Calderón
meri Grei porqué no actualizas más???
Maria Del Refugio Arce Rodriguez
muy interesante me tiene en bobada
Yiyita Calderón
va muuuy lenteja,más capítulos.
Maria Del Refugio Arce Rodriguez
👏👏
Genesis Abigail Aristega
más más más más más más más más más más capitulo porfavor 🥺🥺🥺🥺
Maria Del Refugio Arce Rodriguez
me tiene muy intrigada
Maria Del Refugio Arce Rodriguez
muy buena
Maria Del Refugio Arce Rodriguez
🥰
Maria Del Refugio Arce Rodriguez
muy buena novela
Maria Del Refugio Arce Rodriguez
👏
Elides C. Rodríguez
maratón, Maratón
Genesis Abigail Aristega
más más más más más más más más capitulo porfavor 🥺🥺
Genesis Abigail Aristega
más más más más más capitulo porfavor
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