NovelToon NovelToon
Placer Oscuro.

Placer Oscuro.

Status: En proceso
Genre:CEO / Enfermizo / Amor prohibido
Popularitas:20.7k
Nilai: 5
nombre de autor: maucris

Laura ya nos entregó su alma y el eco de sus suspiros, pero Él seguía siendo un enigma. Envuelto en un silencio peligroso, Adrián guardaba deseos y secretos que nadie logró desvendar... hasta hoy.
​Ha llegado el momento de cruzar la línea. En esta entrega, nos sumergiremos en sus abismos más profundos para entender la intensidad de sus impulsos y la verdad tras su frialdad. Tres años después, la piel no ha olvidado y el destino los obliga a colisionar de nuevo.
​¿Fue lo suyo una pasión inquebrantable o solo un placer oscuro que se consumió hasta hacerse cenizas? El fuego está a punto de reavivarse.
​Déjate seducir por su verdad. Las invito a leerla de inmediato.

NovelToon tiene autorización de maucris para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 10: Invitación al Pecado.

Semanas después...

El aire en la sala de juntas era tan denso que se podía cortar con un bisturí. Cuando la puerta se cerró tras de nosotros, el silencio no fue un alivio, sino el rugido sordo de una tormenta que llevaba meses gestándose en mis ingles.

​Ahí estaba ella...

​Laura había dejado de ser la mártir temblorosa de los días anteriores para convertirse en algo mucho más peligroso: una mujer que cree que ha aprendido a jugar con fuego sin quemarse.

Llevaba ese traje gris ceniza, una armadura de seda y lana que pretendía ocultar el desastre que yo sabía que era por dentro. Pero sus labios... ese rojo casi negro era un desafío directo, una diana que gritaba mi nombre.

​Me acerqué a ella con la parsimonia de quien sabe que tiene todo el tiempo del mundo para desollar a su presa. Podía olerla desde aquí: el aroma a jazmín de su cuello mezclado con el olor metálico de la adrenalina.

Estaba excitada...

Por mucho que intentara mantener esa barbilla alta y esa mirada de acero, su cuerpo era un delator que no sabía mentir. El latido de su carótida era un martilleo frenético, un código morse que me decía exactamente lo que quería.

​—¿Instinto? —repetí, dejando que mi voz bajara hasta ese registro que sé que le eriza el vello de la nuca—. Lo que vi esta mañana no fue supervivencia, Laura. Fue una invitación al pecado.

​Me pegué a ella...

No necesitaba tocarla para sentir el calor que emanaba de su piel. Era como estar frente a un horno abierto. Ella no se movió. Ni un paso atrás. Me sostuvo la mirada con una valentía que me puso el sexo tan duro que la tela del pantalón empezó a jurar contra mi piel.

Quería romperla...

Quería arrancarle esa máscara de suficiencia a dentelladas y recordarle que, en este edificio y en cualquier rincón de este mundo, ella es mía por derecho de conquista.

​Extendí la mano y rozé el borde de su blusa. La seda era fría, pero su piel debajo era puro fuego. Sentí su estremecimiento, una descarga eléctrica que me recorrió el brazo y se instaló directamente en mis testículos.

​—Crees que has ganado autonomía —susurré, inclinándome hasta que mis labios rozaron el lóbulo de su oreja. Pude oír cómo su respiración se entrecortaba, convirtiéndose en un jadeo que intentaba reprimir—. Pero sigues siendo la misma gatita que anoche se deshizo de su vestido porque yo se lo ordené.

​—Mi cuerpo tiene un precio, Adrián —me devolvió el susurro, y por un momento, la vi. Vi a la verdadera Laura. La que me desea con la misma intensidad desquiciada con la que yo deseo enterrarme en ella hasta que no sepa dónde termino yo y dónde empieza su oscuridad—. Quiero ver cómo pierdes el control. Quiero que quedes sepultado bajo los escombros.

​Esa frase fue el detonante...

Mi mano saltó a su barbilla, apretando con la fuerza justa para que supiera que no estaba jugando. La obligué a mirar el hambre cruda que me quemaba las entrañas. En ese momento, no quería contratos, ni empresas, ni venganzas. Quería tirarla sobre esa mesa de madera noble, abrirle las piernas hasta que sus articulaciones protestaran y demostrarle lo que significa perder el control con un hombre como yo.

​Imaginé el escenario con una claridad pornográfica: sus muslos blancos contrastando con la madera oscura, su falda gris subida hasta la cintura, mis dedos desgarrando sus medias de encaje para encontrar ese rincón húmedo y prohibido que me pertenecía.

Quería oírla gritar mi nombre en este santuario de negocios, que sus gemidos se filtraran por las paredes para que todo Nueva York supiera que la mujer de acero no era más que una perra hambrienta bajo mi mando.

​Pero entonces, el pomo de la puerta giró.

​La interrupción de Claudia fue como un balde de agua helada sobre una herida abierta. Laura se apartó de un salto, recuperando su compostura, pero yo no podía. Tenía el pulso en las sienes y la erección doliéndome en la base. Despaché a Claudia con la frialdad de un verdugo, pero mi mente seguía en el cuerpo de Laura.

​Cuando nos quedamos solos otra vez, la vi respirar hondo, creyéndose a salvo. Pobre ilusa.

​—Mañana salimos de viaje —solté. Mi voz era un gruñido, cargado de una promesa que sabía que la dejaría sin dormir—. Dos días. Una sola suite.

​La vi palidecer y, un segundo después, vi cómo sus pupilas se dilataban por el puro terror del deseo.

​—Prepárate, Laura —sentencié, regalándole una sonrisa que era una declaración de guerra—. Vamos a ver si ese acero del que presumes aguanta la presión del vacío.

​Salí de la sala sin mirar atrás, porque si me quedaba un segundo más, la habría tomado allí mismo, frente a la puerta, sin importarme quién estuviera mirando.

​Caminé hacia mi despacho con los puños cerrados, sintiendo cómo el deseo me dictaba órdenes que mi cerebro apenas podía procesar. Mañana no habría despachos, ni secretarias, ni interrupciones.

Mañana, en esa suite frente al mar, iba a cobrarme cada segundo de su insolencia. Iba a saborear ese odio que ella llama deseo hasta que no le quedara ni un gramo de voluntad.

​La imaginé en el avión, sintiendo el roce de mis ojos sobre ella. Imaginé la llegada al hotel, el sonido de la llave magnética abriendo la puerta y el momento en que, por fin, la ropa dejara de ser una barrera.

Iba a usar mi boca para marcar cada centímetro de su piel, desde la punta de sus dedos hasta ese lugar donde su humedad me reclama a gritos. Iba a ser sucio. Iba a ser brutal. Iba a ser la destrucción que ella tanto pedía.

​Ella cree que ha abierto el cerrojo de la jaula. No entiende que lo único que ha hecho es entrar en la mía por su propio pie. Mañana, Laura descubrirá que cuando el tigre pierde el control, no queda nada más que el hambre. Y yo estoy famélico.

​Me senté en mi silla, cerré los ojos y apreté la mandíbula. Todavía podía olerla en el aire de la oficina. Mañana, ese olor estaría pegado a mis sábanas, a mi piel y a mi alma. Mañana, por fin, iba a enterrar a la mártir para bautizar a la mujer que nació para ser mi ruina y mi trono.

​Que Dios la ayude, porque yo no pienso tener piedad.

💕Queridas lectoras... Por favor den me gusta cuando terminen de leer un capítulo.💕

1
Yudith Romero
uhhh para cuando actualización pues mi escritoras
Yudith Romero
escritora que tensión por favor suba capítulos por favor síii
Elena Garcia
wowwww quedé con hambre....hambre de seguir leyendo. Por favor!!! actualiza pronto!!! Bendiciones escritora🥰
Milcaris
Me parece bien que todo termine así. Ellos tienen que hablar, Laura terminar su relación con Benjamin y con todo claro y libre comenzar de nuevo.
Milcaris
Aunque se dañaron en el pasado el amor está presente en ellos.
MINNY@24💕
ahhh escritora que mala eres me dejas con una tensión que que barbara, esperar otro capítulo, espero como dicen allá arriba ☝️ que hablen con la verdad y se den otra oportunidad por que ella por mucho qué quiera a Benjamin no lo ama no lo desea como desea a Adrian esperare con ansias la actualización gracias por tan excitante capítulo 🥰
Marshaan Sanchez: jajajaja eres impredecible me dejas con la imaginación a mil y la tensión alta yo te pido que tu talento y ese pequeño Chucky jajaja que tines lo dejes tener una conversación que se derrumbe eso muros y dejen ver la verdades y el amor que existe entre ellos 🤪
total 1 replies
Kim Nava
hay no los cacharon 🤯🤯🤯
Dios es que estos dos son dueño solo espero que esta vez ya ablen con la verdad por que solo sentir deseo los llevará a lo mismo a maclaren todo vien y espero Laura sea de las mujeres que ablan de frente con Benjamín u no lo use
Nancy RoMo
yo creo q laura debe terminar con benjamin es claro q no lo ama y el no se merece ser engañado 😓
Lily Solano
hermosa, no hagas de repetir el mismo relato entre ellos, ahi no avanza la obra
victor hernandez
Es el que está traumado con lose la cabaña Laura lo superó pero el está detenido en ese momento que resultó doloroso para ambos
victor hernandez
Dios que autocontrol
victor hernandez
De verdad si te arrepentiste del daño que le hiciste porque aguantar tu esa cercanía no es fácil y con ese verano menos
Yura Ran: Maucris. /Sweat//Sweat//Sweat/
total 1 replies
victor hernandez
Espectacular el reflejo del sufrimiento del amor y desamor
victor hernandez
Que manía de la vida
Yura Ran
Maucris. gracias es hermosa, tierna. y muy triste. Adrian vive un infierno con la esposa luchando por un amor univo su hijo. yo deseo que Adrian y Laura logren conversar y decir lo que no se atreven y que logren hacer feliz y el le diga que fue amor y aun la ama. 👏🥰😍 gracias
Yura Ran
Que sentir tan triste, amar, desear y callar por querer lo más hermoso como es un hijo. 😊👌
Marina Estefana Hernandez
así es que no se dejé
Yura Ran
Maucris. Gracias es hermosa
Milcaris
Tú también necesitas paz así que por los momentos ambos lejos del otro.
Milcaris
A mí pensar debe dejar a Benjamín y estar sola por un tiempo, sanar y volver siendo ella sola.
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play