En esta novela el protagonista enfrenta varias situaciones complejas en las que debe tomar decisiones que afectan su futuro de manera impredecible, mientras descubre verdades incomodas
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Capítulo 9
Suspiro y tratando de mantener mi discreción financiera, digo: “Te comento que jamás hubiera gastado esto en una entrada si no fuera para apoyar a un amigo. Dicho eso…”
Le muestro el valor a Juana y ella se sorprende, pero entonces dice: “Esto es extremadamente raro. Sé lo que cuesta entrar a una discoteca y aunque sé que aquí debe costar más, lo que pagaste por mi entrada fue excesivo. Es como si hubieras pagado por algo más que solo mi entrada a una discoteca.”
Digo: “Si te refieres a que aparte de bebidas gratis ese precio debió incluir por lo menos una cena de lujo, pues creo que es obvio que no hay nada de eso aquí. Con todo, creo que es mejor hacer lo que dice Carlos. No llamar la atención.”
Juana: “Pienso lo mismo. Es mejor que sea así, porque todos parecen entretenidos, incluso Carlos al parecer lo está disfrutando, pero he notado algunas miradas sobre ti de mujeres que sonríen y al mismo tiempo miradas sobre mí como que no soy mucho del agrado de quienes están aquí. En contadas ocasiones me ha pasado algo así cuando por accidente he estado cerca de alguien con pareja, pero aquí entre contigo y ninguna de ellas es tu pareja.”
Digo: “Claro que no. Es curioso que Carlos haya dicho que yo no tenía pareja cuando le mencioné lo de venir acompañado. No soy un experto en discotecas, pero ¿Los que sirven las bebidas acaso no se ven diferentes?”
Juana: “Sí. No parecen personas que tengan un trabajo fijo aquí. Más parecen personal contratado para algún evento específico. Con todo, creo que ambos hacemos bien en no tomar bebidas alcohólicas.”
Digo: “estoy de acuerdo.”
Después de un rato se acerca una mujer, se sienta en nuestra mesa y dice: “Hola. Me llamo Magdalena.”
Le digo mi nombre y cuando iba a presentar a Juana, Magdalena dice: “Ya sé tu nombre y el de Juana. Veo que evitas bailar y socializar.”
Digo: “Bailar no es lo mío. Tampoco soy de socializar mucho.”
Magdalena: “Está bien. Muchas vienen aquí a ver personas extrovertidas, que bailen, sean divertidas, etc.”.
Entonces me sorprende al tomar mi mano y dice: “pero tranquilo, no todas buscamos eso. Ya hablaremos después.” Y entonces Magdalena se aleja.
Juana me dice: “No creo que Carlos le haya dicho nuestros nombres. No he visto a esos 2 juntos.”
Digo: “Yo tampoco lo creo. Pero a mi criterio esto confirma que no debemos salir a bailar ni hacer nada que llame la atención.”
Afortunadamente, se completaron las 2 horas por lo que Juana y yo nos retiramos del lugar y posteriormente Carlos me escribió un mensaje agradeciendo mi ayuda.
Sin embargo, Juana me dijo: “Cuando iba a las discotecas, iba lo mejor arreglada posible. Eso maximizaba las posibilidades de entrar gratis porque tenía una verdad muy clara: “cuando no pagas por un producto es porque tú eres el producto.”"
Digo: “¿Crees que eso pasó aquí?”
Juana: “Me resulta improbable que sea un evento para buscar hombres por apariencia física. Solo es una conjetura, pero creo que solo necesitaban verte, saber que eras una persona real. No sé que ha pasado exactamente, pero creo que esto recién ha empezado.”
Dije: “entiendo Juana. Tomaré en cuenta tus palabras.”
Nos despedimos y cada uno fue hacia su vivienda.
Al despertar a la mañana siguiente, reviso mi celular y encuentro que he recibido 4 mensajes de números desconocidos. El primero dice:
“Hola. Me gustaría conocerte.
Solicitud activada. No olvides las reglas.”
Dije en voz alta y riéndome: “Qué peculiar intento de estafa.”
Consideré seguirle la corriente, ya que suelo hacerlo para hacerle perder el tiempo a los estafadores como pasatiempo, al mismo tiempo que me informo sobre nuevos métodos de estafa. Pero primero, a revisar los otros mensajes.
El segundo decía:
“Hola. Me pareciste atractivo en la fiesta. Quisiera ver si llega a darse algo entre nosotros.
Solicitud activada. No olvides las reglas”
“ok. ¿Qué carajos está pasando aquí?”, pensé.
Reviso el tercer mensaje:
“Hola. Estoy interesada en ti. Estuviste todo misterioso en la esquina durante la fiesta. Lo único que no me agradó mucho fue tu amiga Juana, pero ya veremos.
Solicitud activada. No olvides las reglas”
Pensé: “Al parecer hay algo que Carlos no me ha contado”. Reviso el cuarto mensaje:
“Hola. Soy Magdalena. Me quedé dormida, pero estoy interesada y como este mensaje lo logré enviar antes de las 9 am, si es válido.
Solicitud activada. No olvides las reglas”
Ok. Para mí eso ya fue suficiente. Llamé a Carlos y en cuanto contestó dije:
“Carlos, tengo 4 mensajes de diferentes desconocidas que quieren conocerme, me hablan de una solicitud y de no olvidar las reglas, y parece que todo tiene que ver con la fiesta de ayer. ¿Puedes explicarlo?”
Carlos: “¿4 solicitudes?, pero si ya son casi las 9 y yo no recibí ninguna”
Digo: “¿Me vas a explicar qué está pasando?”
Carlos: “Tranquilo. Mantén la calma. Esto no se supone que debió pasar. Creí que no llamarías la atención. Pero una opción es ignorar los mensajes. Eventualmente, se aburrirán y te dejarán en paz o directamente bloquéalas. Igual te vas de la ciudad en 2 semanas.”
Estoy tan enojado que digo: “Carlos, es obvio que me estás ocultando algo y que has engañado a esas mujeres. Les voy a llamar y a explicarles que todo es un malentendido. Pero primero te bloquearé a ti”
Carlos dice con voz desesperada: “No, no hagas eso. Voy a tu casa, llegaré en 3 horas. Espe…”
Cuelgo la llamada, bloqueo a Carlos y aunque quiero hablar con él cuando llegue acá, no hablaré con el más por teléfono sino cara a cara, pero quiero resolver esto lo antes posible.
🤦🤦🤦
mentira háblale a Juana para que te ayudes🤭