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¿Traicionada? Sí. ¿Destruida? Jamás.

¿Traicionada? Sí. ¿Destruida? Jamás.

Status: Terminada
Genre:Madre soltera / Traiciones y engaños / Reencuentro / Amante arrepentido / Completas
Popularitas:600.7k
Nilai: 4.9
nombre de autor: Tônia Fernandes

Me llamo Elise Langford.
Crecí en una de las familias más respetadas de la costa oeste de los Estados Unidos, hija de un empresario que construyó un imperio con trabajo y visión. Siempre lo tuve todo: educación, oportunidades y una carrera prometedora como diseñadora de moda.
Pero nada se comparó con el día en que conocí a Daniel Stuart Bradford.
Él era diez años mayor que yo, un empresario respetado y conocido por su inteligencia y ambición. Durante dos años vivimos un romance que parecía perfecto. Nos enamoramos, nos comprometimos y finalmente nos casamos en una ceremonia digna de la alta sociedad.
Creía que estaba viviendo mi cuento de hadas.
Poco después de la boda, descubrí que estaba embarazada. La noticia pareció completar la felicidad que creía perfecta. Daniel se mostró emocionado, y yo estaba segura de que estábamos construyendo una familia sólida.
Pero la vida tiene una forma cruel de revelar verdades que preferimos no ver.

NovelToon tiene autorización de Tônia Fernandes para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 18

Augusto se recostó en el sillón, la mirada cargada, como si soportara años de silencio.

— Daniel… Ralph no murió de la manera que todos creen. Mi corazón se aceleró, el pensamiento de su ausencia reverberando en mi mente.

— Entonces, ¿qué realmente le pasó? Respiró hondo, como si estuviera a punto de revelar un secreto que podría derrumbar todo a nuestro alrededor.

— Ralph desapareció. Eso es todo lo que sabemos.

No hubo cuerpo, no hubo pruebas.

Había solo un vacío que se instaló entre nosotros, como un eco de una verdad no revelada.

Esa verdad flotaba en el aire, invisible y opresiva, como una tormenta que se aproxima, pero que nunca llega a romper el silencio.

Tragué saliva, incapaz de procesar la gravedad de aquella revelación.

La falta de respuestas creaba un agujero negro en mi estómago, tragando cada intento de razonamiento lógico, como si estuviera perdido en un laberinto sin salida. — Pero el entierro…

— Fue simbólico — interrumpió Augusto, con un gesto de incredulidad que parecía cortar la atmósfera pesada como un cuchillo.

Recordamos funerales reales, de cuerpos que nunca más vimos, y de cómo cada ceremonia se convierte en un rito de pasaje, semejante a un puente que atravesamos para aceptar la pérdida, incluso cuando no hay nada para enterrar. — No teníamos cuerpo para velar.

Había el peso del dolor que permea el ambiente,

como una niebla densa que se rehúsa a disipar, sofocando cualquier intento de encontrar consuelo. — Era opresiva, como una sala llena de personas, pero absolutamente vacía de comprensión, como si todos estuvieran juntos, pero cada uno en su propio mundo solitario.

El silencio se extendió por la sala, sofocante como un manto pesado sobre nuestros hombros.

— Era un espacio que, aunque cargado de misterio, ofrecía la posibilidad de verdades tímidas manifestándose en murmullos.

Aquella quietud inquietante traía a la luz dudas, como hojas secas siendo arrastradas por el viento, cada susurro en la sala revelando una nueva incertidumbre.

— Entonces, ¿no hay certeza de que murió?

— No tenemos cómo probar nada, sin cuerpo, no hay verdad definitiva.

Solo sospechas se entrelazan, como sombras danzando en la penumbra, burlando la lógica y tejiendo laberintos de incertidumbre. Cada recuerdo se transforma en una pista, y cada mirada furtiva se convierte en un indicio de lo que podría ser.

Pasé la mano por la nuca, sintiendo el peso de la revelación que surgía como un monstruo adormecido despertando. Cada nuevo detalle se arrastraba en mi mente como un eco de algo sombrío e inquietante. — ¿Y Rafaela? ¿Por qué ella se quedó con los abuelos paternos?

La expresión de él se suavizó por un momento, una brecha de humanidad en medio del tormento.

— Porque yo jamás dejaría a mi nieta al cuidado de Emma.

Desde pequeña, Rafaela se alejaba de ella, como si hubiera una barrera invisible entre ellas, un muro construido por desconfianza y desinterés.

Emma nunca tuvo afinidad con la madre. Ella andaba siempre distraída, como si estuviera perdida en su propio mundo, sumergida en pensamientos que la aislaban de la realidad.

Mi estómago se revolvió al oír eso; cada palabra era como una puñalada que profundizaba la herida de la traición. — Entonces, Emma…

— Emma no era capaz de cuidar de la propia hija — dijo Augusto, con voz firme, como si estuviera afirmando un hecho irrefutable, un dogma incuestionable.

— Además, había riesgos.

Si Ralph desapareció por haber descubierto algo que nunca deberíamos descubrir, percibe, Rafaela podría estar moviéndose como una pieza de ajedrez en un juego mucho mayor, en el que las consecuencias eran peligrosas.

Yo no podía permitir que ella se convirtiera en un blanco, como una pieza vulnerable en una partida donde las reglas eran mortales, expuesta al peligro sin protección.

El silencio volvió a envolvernos, pesando como piedras sobre mis hombros, sofocante y opresivo. Dentro de mí, un sentimiento de urgencia comenzó a formarse, pulsando como un corazón inquieto, ansioso por respuestas.

Ralph desaparecido. Sin cuerpo. Sin pruebas.

Solo un vacío que consumía a todos a nuestro alrededor, como un agujero negro que tira todo para adentro, haciéndonos cuestionar nuestra propia sanidad y la validez de nuestras memorias.

Respiré hondo, buscando una salida, una pista que pudiera guiarme.

— Entonces, necesito descubrir lo que realmente pasó.

Augusto me observó por algunos instantes antes de responder, su expresión revelando la preocupación de quien ya había enfrentado lo desconocido:

— Pero cuidado, Daniel, quien busca respuestas en medio del vacío puede acabar perdiéndose en él. — Como navegantes que se lanzan en mares tempestuosos en busca de tesoros, muchos acaban sumergidos en las olas, olvidados por la historia, consumidos por el propio deseo de saber. Exactamente como exploradores que, en lugar de encontrar riquezas, enfrentan tempestades, riesgos y, muchas veces, la propia ruina.

1
Clayas Pao
excelente
Carmen Nava Lopez
por eso lo iso tomar porque queria acostarse con el y ella. misma dijo que le puso algo ala bevida
Maria Thedy
Se volvió bien confuso el relato y muy repetitivo
Guiomar Elena
Excelente. Hermosa historia. Me encantó. Felicitaciones escritora. Éxitos y muchas bendiciones para ti.
Maria Thedy
La trama no es mala pero me aburre tanta metáfora, hace que sea todo muy superficial muy falso
Maria Thedy
Es verdad la traducción es pésima, se nota que el original está escrito en portugués yo entiendo peque hablo portugués, pero para quién no lo habla es difícil
Maria Thedy
Es verdad la traducción es pésima, se nota que el original está escrito en portugués yo entiendo peque hablo portugués, pero para quién no lo habla es difícil
Carmen Nava Lopez
el busco pistas puso un dectetive y el. le dijo donde estaba. su amigo y. que no estaba muerto logico que el conto. todo ya lo abia. narado la escritora
Carmen Nava Lopez
como que no tiene si daniel le dio por las fotos 10 millones
ysabel cecilia contreras
No me cuadra eso que Daniel sabía mucho por favor qué sabía? que es una perrita disfrazada.
ysabel cecilia contreras
Excelente capitulo
ysabel cecilia contreras
Yo quiero ver a Elisa levantarse dejar de ser la víctima y que defienda su hogar también
ysabel cecilia contreras
Daniel no debería mostrar lo que va hacer éso es poner sobre aviso a esa loca
Carmen Nava Lopez
no es estupida esta dolida por el engaño talbes tu no lo allas pasado por eso no la comprendes no critiques lo que no as centido
ysabel cecilia contreras
Y por qué darlo por muerto y no por desaparecido son dos cosas muy diferentes
ysabel cecilia contreras
Realmente he leído demasiadas novelas 🤭🤭🤭 Daniel debe buscar un hacker y un detective de alto nivel obviamente. Interferir correos y camaras dónde y con quién vieron por última vez a Ralf 🤣🤣🤣
ysabel cecilia contreras
Me gusta tú historia pero no sé poetizas una simple conspiración.
Nombras víctimas como si ellos vinieran de u holocausto no se que parte me perdí
ysabel cecilia contreras
De doce capitulos éste es el segundo que realmente me gusta 🥰gracias por compartir se que no es fácil ser juzgado en el gran trabajo que haces escribiendo redactado historia pero de allí sale la fortaleza de cada escritor 🫂
ysabel cecilia contreras
Emma es una oportunista ella lo planeo y el Daniel es un débil si lo hizo una vez lo volverá hacer
Monica Torti
Novela inconclusa, no digo que no fué interesa te pero no es completa 🥰
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