Ella huye de un pasado mágico y de un alma gemela que se convirtió en monstruo. Él es un humano de hierro, capitán de inteligencia, que solo vive para su trabajo. Ella caza abusadores por las noches; él los persigue por el día. Un caso los une, la necesidad de justicia los mantiene juntos, y un amor inesperado los acecha en medio de la investigación más peligrosa de sus vidas. En esta cacería, nadie es lo que parece y el amor es el único misterio que no saben cómo resolver.
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Capitulo 10: El juicio de los dioses
El silencio que precedió a la tormenta dentro del viejo almacén industrial no fue un vacío de sonido, sino una acumulación masiva de presión cinética y espiritual. En los rincones más oscuros del anfiteatro clandestino, ocultos a los ojos de la élite corrupta que continua vitoreando y pujando por la inocencia subastada, dos voluntades divinas y una maga con sed de venganza terminaron de trazar su estrategia. No hay margen para el error. Un movimiento en falso y la energía inestable que late en el centro VIP del recinto podría obliterar no solo el edificio, sino varias manzanas de la zona oeste de Veridiana.
Nayana, la Reina de los magos y deidad de la Creación, cerró sus ojos. Su respiración se acompasó con los latidos del universo mismo. Al levantar suavemente sus manos rúnicas, comenzó la primera fase del plan.
Hilos de una luz dorada y pura, invisibles para el ojo humano desprovisto de dones, comenzaron a tejerse desde el suelo, extendiéndose como una telaraña celestial por todo el perímetro. La magia de la Creación de Nayana se expandió primero hacia el exterior del edificio. En un parpadeo, una barrera de distorsión sensorial envolvió la manzana completa. Para cualquier civil que transite a esa hora por la periferia de la zona oeste, o para las patrullas policiales de rutina, el edificio luce exactamente igual que siempre: una mole de concreto abandonada, sumida en las sombras de la madrugada y el silencio de la miseria urbana. La realidad física dentro de esas cuatro paredes ha quedado completamente aislada del resto del mundo humano.
Simultáneamente, Zoe se despojó de su camuflaje de invisibilidad solo ante los ojos de su hermano y cuñada. Moviéndose con la precisión táctica que el servicio policial le ha inculcado en sus años de servicio de investigación, la princesa de los magos se deslizó hacia la tarima.
__Ahora, Zoe__. Resonó la voz mental de Nayana en su cabeza.
La trampa se cerró. Los hilos de luz celestial que alfombran el suelo se transformaron instantáneamente en cadenas de energía sólida que brotaron del asfalto. Los guardias apostados en los accesos ni siquiera tuvieron tiempo de levantar sus rifles de asalto tácticos; las ataduras sagradas envolvieron sus extremidades, bloqueando sus articulaciones y absorbiendo su fuerza física instantáneamente.
El pánico estalló entre el público selecto. Los millonarios, aristócratas y monstruos trajeados intentaron levantarse de sus mesas, pero las cadenas de la Creación los fijaron a sus asientos de cuero con una fuerza implacable. El presentador de la subasta dejó caer el micrófono, el cual emitió un chirrido agudo antes de que el hombre quedara completamente amordazado por un lazo de energía pura.
Zoe saltó sobre el escenario. Con un movimiento fluido de sus dedos, materializó una fina hoja de energía cortante con la que desarmó los grilletes y las esposas de hierro que aprisionan a los niños y adolescentes.
__Tranquilos, soy de la policía... y estoy aquí para sacarlos de esta pesadilla__. Susurró Zoe con una calidez que contrasta con la asesina mirada que dirige a los captores.
__Muévanse hacia la esquina noreste. Nadie va a tocarlos de nuevo. Lo prometo__.
Mientras Zoe evacua y protege el perímetro de las víctimas, asegurándose de que la línea de fuego quedue despejada, un rugido antinatural sacudió los cimientos del complejo. El aire se volvió rancio, adquiriendo un olor a ceniza, azufre y decadencia. El foco de la infestación finalmente se ha percatado de la intrusión.
En la zona VIP, la joven que estaba siendo sometida por el Gobernador de Veridiana fue apartada por una fuerza invisible que la empujó suavemente hacia la zona segura creada por Zoe. El mandatario se puso en pie, pero ya no esel hombre robusto y arrogante de los carteles políticos.
Sus ojos se han vaciado por completo, transformados en dos pozos de un negro absoluto rodeados por una esclerótica inyectada en una neblina púrpura brillante. Las venas de su cuello y rostro se dilataron, ennegrecidas por una sangre corrupta que bombea a un ritmo frenético. Una estela de sombras vivas, idéntica a la que Zarthus y Nayana habían presenciado en otros mundos y dimensiones al enfrentar a huéspedes similares, comenzó a danzar a su alrededor, devorando la luz de los reflectores.
__Malditos insectos herederos de la luz...__. Habló el Gobernador, pero su voz ya no es humana; es una amalgama de miles de almas rotas crujiendo al unísono, el eco inconfundible de un Fragmento de la Destrucción.
__Este mundo ya nos pertenece. Su orden es una mentira. La carne humana es nuestra mercancía y su dolor nuestro sustento__.
Zarthus, el Rey de los magos y deidad protectora, dio un paso al frente desde las sombras del fondo. Su capa rúnica ondeó sin necesidad de viento y sus ojos brillaron con el oro antiguo del linaje real. En su mano diestra se materializó el báculo del equilibrio primordial, cuyo extremo inferior golpeó el suelo con un eco atronador que neutralizó la onda de choque sónica que el fragmento pretende lanzar.
__Draven en el mundo de los lobos creyó exactamente lo mismo antes de ser despojado de su delirio__. Sentenció Zarthus con una severidad que hizo temblar la confianza de la entidad.
__Los fragmentos no son más que parásitos buscando cáscaras débiles llenas de codicia. Y tú, Gobernador, eres la vasija más patética que hemos encontrado__.
El Gobernador corrompido lanzó un alarido de furia y se abalanzó hacia Zarthus a una velocidad que supera los límites biológicos humanos. La niebla púrpura se condensó en sus manos, formando garras de pura energía entrópica capaces de disolver la materia a nivel molecular.
Zarthus no esquivó el ataque. Sabe perfectamente, por las experiencias previas compartidas, que la Destrucción se alimenta del conflicto directo y de la fuerza bruta; combatirla con violencia destructiva solo expanden su radio de infección. La clave reside en la contención geométrica y la inversión de polaridad espiritual.
__¡Nayana, contención ahora!__. Ordenó el Rey Mago mientras levanta un escudo de geometría sagrada que detuvo las garras del Gobernador a escasos centímetros de su rostro. Las chispas grisáceas estallan contra la barrera dorada, desgarrando el aire con un sonido similar al vidrio rompiéndose.
Nayana, habiendo asegurado el perímetro de los civiles y el aislamiento exterior, se posicionó a espaldas del monstruo. Comenzó a trazar con velocidad milimétrica círculos rúnicos superpuestos en el aire. Sus manos destilan el mismo brillo celestial que utilizan cuando confinan las fuerzas caóticas en los mundos sobrenaturales.
__Per ordinem antiquum, et lucem creationis, separare id quod corruptum est__. Recitó Nayana en la lengua antigua de las deidades.
Un pilar de luz dorada pura descendió del techo del almacén, atravesando las vigas de hierro sin dañarlas, y clavó al Gobernador en el sitio. El fragmento de la Destrucción dentro de él rugió de dolor al sentir el abrazo de la energía de la Creación. Las sombras grisáceas comenzaron a retorcerse salvajemente, intentando aferrarse al sistema nervioso y al alma del político humano.
Zarthus introdujo su mano libre en el interior de su túnica y extrajo el artefacto de confinamiento definitivo: La cápsula de Obsidiana del Orden Primordial. Es un óvalo perfectamente tallado de mineral volcánico místico, grabado con runas de supresión de divinidad que parpadean con un pulso rítmico dorado. Este es el único tipo de recipiente capaz de albergar la esencia de un dios muerto sin colapsar ni corromper el entorno.
Con un movimiento firme, Zarthus apuntó el recipiente abierto hacia el pecho del Gobernador.
__¡Extracción!__. Bramó el Rey de los magos.
El proceso fue de una violencia visual espantosa. La neblina grisácea y negra comenzó a ser drenada de los ojos, boca y poros del Gobernador, siendo succionada por el vórtice magnético de la cápsula. El tejido de la realidad alrededor del cuerpo del mandatario vibró y se distorsionó, mostrando por microsegundos el vacío del éter. El fragmento se resistió, arañando la estructura espiritual de su portador, provocándole espasmos violentos que hacen crujir sus huesos. Sin embargo, la combinación de la luz vinculante de Nayana y la succión del recipiente de Zarthus fue implacable.
Tras un último y agónico chillido que resonó solo en el plano místico, la totalidad de la masa oscura fue arrancada del cuerpo del Gobernador y sellada dentro de la cápsula de obsidiana. Zarthus cerró la tapa de golpe y las runas azules del artefacto cambiaron a un rojo ardiente, estabilizándose de inmediato. El fragmento ha sido encapsulado con éxito.
El Gobernador de Veridiana se desplomó hacia adelante como un saco de arena vacío. Tal como había ocurrido con Draven en el territorio de los lobos tras ser despojado del poder robado, el mandatario quedó reducido a una cáscara mortal: débil, demacrado, privado de cualquier rastro de fuerza sobrenatural y temblando de frío sobre el suelo sucio. La arrogancia del líder estatal se ha disuelto, dejando únicamente a un hombre patético y asustado.
Zarthus guardó el recipiente asegurado en su dimensión de bolsillo y respiró hondo, limpiando el sudor de su frente. Miró a su hermana, quien se aproxima lentamente con la placa de policía en una mano y las esposas reglamentarias en la otra.
__Está hecho, Zoe__. Dijo Zarthus, recuperando su tono tranquilo y familiar.
__El fragmento está a buen recaudo y ya no representa una amenaza para el equilibrio de este mundo. Tal como dictan las leyes de nuestro mundo y el pacto de justicia, lo que queda de él te pertenece__.
Zoe asintió con una seriedad férrea. Se arrodilló junto al Gobernador destrozado y le colocó las esposas de acero humano con un chasquido seco.
__Gobernador... queda arrestado por los cargos de traición, conspiración criminal, privación ilegítima de la libertad y tráfico humano, por ahora__. Declaró Zoe, con una voz que arrastra el peso de la justicia policial.
__Su inmunidad política se terminó en este suelo__.
Nayana se acercó a la sargento, poniendo una mano reconfortante en su hombro.
__Mantendré la alucinación exterior por veinte minutos más, Zoe. Eso te dará tiempo para usar los canales de comunicación de tu central. Cuando tú superior llegue y sus escuadrones entren por esa puerta, solo verán a una oficial ejemplar que logró acorralar a la red criminal más grande de la ciudad y al Gobernador corrupto in fraganti. Nadie sabrá de nuestra magia, pero la justicia humana se cumplirá__.
Zoe miró a su hermano y cuñada, sintiendo una profunda gratitud en su pecho. El misterio que había comenzado en el orfanato "Luz del Mañana" finalmente tiene una resolución, y aunque el mundo humano nunca sabría los detalles de la batalla divina que acaba de ocurrir, las calles de Veridiana estarán un poco más seguras esa noche.
__Gracias__. Respondió Zoe mientras enciende su radio policial para dar aviso a la central.
__Capitán Alarik... aquí la sargento Zoe. He localizado el núcleo de la red. Solicito unidades de traslado inmediatas y asistencia médica de urgencia en el cuadrante oeste. Tenemos al pez gordo__.
Zarthus y Nayana compartieron una última sonrisa de orgullo hacia la princesa que ha aprendido a ser una cazadora en el mundo de los hombres, antes de desaparecer silenciosamente a través de un portal dorado que se cerró sin dejar rastro en la penumbra.
se vuelven justicieros en un mundo decadente.
que buena esta está historia y lo que falta