NovelToon NovelToon
El Hermano De Mi Ex

El Hermano De Mi Ex

Status: Terminada
Genre:Amor-odio / Venganza / Amor prohibido / Casada Con Mi Ex's Familiar / Completas
Popularitas:404.6k
Nilai: 4.9
nombre de autor: Crisbella

Daniela lo tiene todo: belleza, carisma y un futuro brillante como la mejor estudiante de su clase. Pero la perfección es una fachada frágil. Cuando un secreto familiar sale a la luz, el mundo que conocía se desmorona, dejándola atrapada en una red de mentiras y una traición devastadora de la persona que más amaba. Frente a un destino que ya no reconoce, Daniela deberá tomar una decisión radical: aceptar la derrota o transformarse en alguien que nadie esperaba.

NovelToon tiene autorización de Crisbella para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo XVIII Bajo el mismo techo

El sonido de la puerta del baño al cerrarse con un golpe seco dejó a Daniela sola en medio de la inmensa suite principal. Soltó un suspiro tembloroso que no sabía que estaba reteniendo y se llevó las manos a la cara. La adrenalina de la gala, el enfrentamiento con Diego, el descubrimiento de que Leonardo era su hermano y, finalmente, aquel beso abrasador la tenían al borde del colapso emocional.

Se acercó al gran espejo del tocador y comenzó a retirarse las esmeraldas con manos ligeramente torpes. Al mirarse, notó que sus labios aún estaban sutilmente hinchados. El eco de la provocación de Leonardo seguía flotando en el aire: «no haré nada hasta que tú me lo pidas». Se mordió el labio inferior, irritada por el efecto que ese hombre tenía sobre ella, y procedió a desabotonar el vestido verde esmeralda para ponerse una pijama de seda sencilla que había dejado sobre la cama.

Media hora más tarde, la puerta del baño se abrió. Una nube de vapor con olor a menta y madera inundó la habitación. Leonardo salió vistiendo únicamente un pantalón de pijama oscuro.

Su cabello castaño estaba húmedo y unas pocas gotas de agua todavía resbalaban por la marcada línea de su pecho y su abdomen. Su rostro seguía siendo una máscara de severidad absoluta; el enfado por la respuesta de Daniela no se había evaporado.

Sin mirarla, Leonardo caminó hacia el armario, sacó una manta adicional y una almohada, y se dirigió directamente hacia el amplio diván de cuero que decoraba la esquina de la habitación, cerca del gran ventanal.

—¿Qué estás haciendo? —preguntó Daniela, sentada en el borde de la inmensa cama King Size.

—Evitando que la tentación te haga pedirme cosas que no estoy dispuesto a darte esta noche, doctora —respondió él con una voz cargada de un sarcasmo gélido—. La cama es tuya. Yo dormiré aquí.

Daniela arqueó una ceja, sintiendo cómo el orgullo le daba fuerzas para contraatacar.

—Pensé que el lema de los Sterling era mantener las apariencias a toda costa —replicó ella, cruzándose de brazos—. Si el informante de tu abuelo decide asomarse por el ventanal o entrar temprano mañana, va a ser muy evidente que el feliz matrimonio no comparte sábanas.

Leonardo se detuvo con la manta en la mano. Se giró despacio y la miró con esos ojos oscuros que parecían leerle el alma. Una sonrisa ladeada, peligrosa y carente de humor se dibujó en sus labios.

—Si insistes tanto en que duerma a tu lado, solo tienes que decirlo sin rodeos —soltó él, dando un paso hacia la cama—. Pero te advierto una cosa, Daniela: si me acuesto en esa cama, no va a haber mantas suficientes en esta casa para marcar una distancia. Mi autocontrol tiene un límite, y esta noche ya has tirado demasiado de la cuerda.

Daniela tragó saliva. La seguridad con la que él se movía la hacía flaquear, pero no iba a dar el brazo a torcer. Sosteniéndole la mirada con la misma firmeza con la que encaraba las emergencias en el hospital, se acomodó bajo las sábanas y le dio la espalda.

—Buenas noches, Sterling —sentenció, apagando la lámpara de su mesa de noche y dejando la habitación sumida en la penumbra, solo iluminada por los destellos de la ciudad que se filtraban por el ventanal.

—Buenas noches, señora Sterling —escuchó que él respondía desde la distancia del diván.

A pesar de la comodidad de la cama, el sueño tardó en llegar para ambos. En un extremo del cuarto, Daniela intentaba ignorar el calor que emanaba de la silueta de su esposo a unos metros de distancia, consciente de que su mentira sobre los "muchos hombres" había levantado un muro de celos que no sabía cómo manejar. En el otro extremo, Leonardo permanecía con los ojos abiertos en la oscuridad, con los puños cerrados sobre la manta. La rabia de pensar en el pasado de Daniela se mezclaba con una revelación que lo perturbaba profundamente: la venganza contra los Talavera seguía en pie, pero ahora, el deseo de adueñarse por completo del corazón de su esposa se había convertido en su obsesión más peligrosa.

Llegada la medianoche, Leonardo finalmente sintió el rigor y la profunda incomodidad del estrecho sillón; su imponente anatomía no estaba hecha para ese diván, así que, al verse sin más opción viable, caminó en silencio a través de la penumbra y se metió en la inmensa cama con su esposa. En el instante en que Daniela sintió la calidez de la compañía a su lado, actuando por puro instinto dormido, se acurrucó con suavidad contra el amplio pecho de él, abrazándolo fuertemente con un brazo.

Aquel inesperado y tierno contacto hizo que el supuestamente inquebrantable Leonardo se tensara por completo, conteniendo la respiración en la oscuridad mientras el aroma de la doctora inundaba sus sentidos.

Al día siguiente, Daniela se despertó sintiendo que sus brazos rodeaban una auténtica piedra, por lo que abrió los ojos con total rapidez. Lo primero que se encontró de frente fue la imponente vista de los fuertes músculos de su esposo, iluminados por los primeros rayos del sol que se filtraban por el ventanal. Intentó moverse sutilmente para alejarse, pero descubrió que el posesivo agarre de él sobre su cintura era completamente firme e inamovible.

—¿Qué se supone que haces tú aquí? —preguntó Daniela, notablemente confundida.

—Tú misma me llamaste a mitad de la noche porque, según tú, no querías dormir sola en esta casa tan grande —respondió Leonardo, mintiendo descaradamente con una soberbia absoluta.

—Eso no es cierto en lo absoluto, yo nunca te llamé —aseguró Daniela, frunciendo el ceño y tratando inútilmente de soltarse de su fuerte agarre.

—Deja de moverte de una buena vez y vuelve a dormir —ordenó él con voz autoritaria.

—Eres un completo idiota, Sterling. Es mejor que me dejes ir ahora mismo o juro que empiezo a gritar con todas mis fuerzas para que tu abuelo entre corriendo a la habitación; así aprovecho de contarle toda la verdad y terminamos de un plumazo con esta maldita farsa.

En un movimiento sumamente rápido y felino, Leonardo cambió de posición y se colocó por completo encima de ella, utilizando el peso de su propio cuerpo para neutralizar cualquier intento de movimiento o escape de Daniela.

—¿Qué crees que estás haciendo? —preguntó Daniela en un susurro, sintiendo de inmediato cómo su corazón luchaba violentamente por no salirse del pecho ante la abrumadora cercanía física.

—Intenta gritar una sola palabra y verás con tus propios ojos cómo te silencio de inmediato —advirtió él, con una voz que sonaba muchísimo más ronca y peligrosa de lo habitual debido al sueño mañanero.

Sus ojos oscuros estaban fijos y clavados en los de ella, desafiándose mutuamente en un duelo de voluntades donde ninguno de los dos estaba dispuesto a dar el brazo a torcer, atrapados en una tensión tan viva que el aire de la suite principal parecía estar a punto de incendiarse.

1
Cinzia Cantú
Una historia maravillosa
Cinzia Cantú
La cereza de la torta y la felicidad absoluta de los futuros padres
Cinzia Cantú
Tanto Daniela como Leonardo por fin encontraron. la paz en su matrimonio
Cinzia Cantú
Me alegro que se queden en casa juntos
Cinzia Cantú
Daniela calmaaaaa y escucha a Leonardo con mucha atención
Cinzia Cantú
Natalia se cayó su propia tumba, ahora hay que encontrar a las personas que ayudaron en el homicidio
Cinzia Cantú
Qué revelación, por un lado supo que Benjamín no es su padre y, por el otro lado, la asesina de su madre fue la segunda esposa de Benjamín
Cinzia Cantú
Esa transformación y la seguridad que la envuelve son dignas de la reina qué es
Cinzia Cantú
Eso se debe a tu estupidez y a tu terquedad
Cinzia Cantú
Apoyo a los Sterling y ojalá descubran el asesinato de la madre de Daniela por parte de Benjamín
Cinzia Cantú
Diego te conseguiste un boleto de ida al infierno y Amanda te sigue muy de cerca
Cinzia Cantú
Muy bien Daniela, te felicito y, espero, que Amanda reciba su merecido con intereses y todo
Cinzia Cantú
Me alegra que se hayan besado y creo que la nueva pareja va a seguir unida
Cinzia Cantú
Me parece que se va a formar una linda pareja
Cinzia Cantú
Y así va a quedar por mucho tiempo
Cinzia Cantú
Los dos son geniales
Cinzia Cantú
El abuelo es muy sabio y escondió lo que sabía por el bien de su nieto y de la pareja
Cinzia Cantú
Estoy intrigada y quiero saber quien envió el pseudo asesino
Cinzia Cantú
Ya imaginé la reacción de la serpiente de Amanda, hay que tener cuidado con la loca esa
Cinzia Cantú
Lindo pajarito resultó
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play