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Los Gemelos Ocultos De Mi Esposo Mafioso

Los Gemelos Ocultos De Mi Esposo Mafioso

Status: Terminada
Genre:Mafia / Mujer poderosa / Reencuentro / Completas
Popularitas:830.9k
Nilai: 4.8
nombre de autor: Lobelia

Victoria no huyó por falta de amor, sino por instinto de supervivencia. Al descubrir que el hombre que amaba, Dante Moretti, era el heredero de un imperio manchado de sangre, decidió que sus hijos no nacerían en una jaula de oro rodeada de enemigos. Cinco años después, bajo una identidad falsa y en la humildad de un pueblo costero, Victoria cría a León y Cristo. Los gemelos son el vivo retrato de Dante: poseen su mirada gélida y un temperamento indomable que ella lucha por suavizar.
​Dante, consumido por la amargura y la creencia de que Victoria lo abandonó por traición, ha pasado media década buscándola. Cuando una filtración de seguridad en su organización revela el paradero de su "única debilidad", Dante llega dispuesto a cobrar venganza. Sin embargo, el impacto de ver a dos pequeños guerreros con sus propios ojos cambia las reglas del juego. Ahora, Victoria debe volver al mundo que odia para proteger a sus hijos, mientras Dante descubre que el mayor peligro para su familia no está

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Capitulo 15

​La noche en Westchester era inusualmente silenciosa, una calma artificial que solo el dinero puede comprar. Victoria estaba en la biblioteca, tratando de concentrarse en un libro que no lograba leer, mientras León y Cristo jugaban en la alfombra con un set de ajedrez de mármol. De repente, el aire se fracturó.

​Un zumbido sordo y rítmico comenzó a vibrar en las paredes, seguido de una luz roja intermitente que bañó las estanterías de caoba. No era una alarma de incendios; era el sonido de una violación de perímetro.

​La puerta de la biblioteca se abrió de golpe.

Dante entró, ya con el chaleco táctico sobre su camisa y una pistola enfundada en el muslo. Su rostro era una máscara de piedra, pero sus ojos delataban una furia contenida. Detrás de él, Marco hablaba frenéticamente por un radio.

​—Dante, ¿qué está pasando? —preguntó Victoria, levantándose y atrayendo a los niños hacia ella.

​—Un grupo de los rusos ha intentado cruzar la valla sur —respondió Dante, revisando el cargador de su arma con una frialdad mecánica—. Creen que soy débil porque acabo de recuperar a mi familia. Creen que estoy distraído.

​Se acercó a Victoria y le tomó el rostro con una mano enguantada. Por un segundo, el Capo desapareció y solo quedó el hombre que la amaba desesperadamente.

​—Tengo que salir al perímetro con los hombres. Si me quedo aquí, atraeré el fuego hacia el núcleo de la casa. Escúchame bien: Marco se queda contigo. La habitación de seguridad está tras el panel de la biblioteca. Entra y no salgas hasta que yo mismo abra la puerta.

​—¡No te vayas! —exclamó ella, el miedo por él luchando contra el odio que le profesaba.

​Dante no respondió. Miró a sus hijos. León estaba de pie, con los puños apretados, observando el arma de su padre con una fijeza letal. Cristo, en cambio, miraba hacia las ventanas, calculando los puntos ciegos.

​—Protejan a su madre —ordenó Dante, mirando a los gemelos—. Hoy no son niños. Hoy son Moretti.

​Dante salió a la noche, seguido por una decena de sombras armadas. El estruendo de los motores de las camionetas alejándose dejó un vacío aterrador en la mansión.

​Victoria sintió que el pánico le cerraba la garganta. El lujo de la mansión, con sus cuadros caros y sus jarrones de la dinastía Ming, ahora se sentía como una trampa mortal. Marco bloqueó la pesada puerta de la biblioteca y sacó su subfusil.

​—Señora, por favor, hacia el panel —instó Marco.

​Pero antes de que pudieran moverse, un impacto sordo sacudió los ventanales reforzados. No era una bala, era un dron explosivo que había sido interceptado por los inhibidores, pero la onda expansiva hizo que el cristal crujiera.

​—¡Mamá, abajo! —gritó León.

​El niño no esperó instrucciones. Tomó a Victoria de la mano y la obligó a agacharse detrás del pesado escritorio de ébano de Dante. Cristo, mientras tanto, se arrastró por el suelo hacia la consola de monitoreo que Marco había activado.

​—Hay tres hombres en la terraza este —dijo Cristo, su voz plana, desprovista de la emoción del miedo. Estaba leyendo los sensores térmicos en la pantalla como si fuera un videojuego—. Vienen por el conducto de ventilación del jardín de invierno.

​Victoria miró a su hijo menor, horrorizada. La "sangre Moretti" no solo había despertado; estaba operando a máxima capacidad. Cristo no estaba llorando; estaba procesando la amenaza.

​—Marco, la puerta trasera del jardín no está bien cerrada —advirtió Cristo.

​Marco juró en voz baja y se posicionó. Un estallido de cristales rotos resonó en el pasillo.

Los enemigos estaban dentro. El objetivo no era Dante; el objetivo era el tesoro que él acababa de recuperar. Sus enemigos sabían que la única forma de arrodillar al lobo era lastimando a su loba y a sus cachorros.

​Victoria sintió una debilidad en las piernas, pero el tacto de la mano de León la ancló a la realidad. El niño la miraba con esos ojos grises que ahora eran puro hielo.

​—No llores, mamá —susurró León—. Yo no voy a dejar que nos toquen.

​León sacó de su bolsillo la resortera que había escondido bajo su almohada y buscó en el suelo de la biblioteca. Encontró una de las piezas del ajedrez: el Rey de mármol. Lo cargó en la banda elástica con una precisión escalofriante.

​—León, deja eso, es peligroso —balbuceó Victoria.

​—Es más peligroso que ellos entren —replicó el niño.

​Un hombre vestido de negro apareció en el umbral de la biblioteca tras volar la cerradura. Marco abrió fuego, pero fue alcanzado en el hombro por un proyectil y cayó hacia atrás, soltando su arma. El atacante avanzó, apuntando hacia el escritorio donde Victoria se ocultaba.

​En ese instante, León se levantó de un salto. Antes de que el mercenario pudiera apretar el gatillo, el proyectil de mármol disparado por la resortera de León impactó con una fuerza brutal directamente en el ojo del hombre. El atacante gritó, llevándose las manos al rostro, tambaleándose.

​—¡Ahora, Cristo! —ordenó León.

​Cristo, que había estado esperando junto a la estantería móvil, tiró de una palanca decorativa que activaba el sistema de extinción de incendios de la biblioteca. No salió agua, sino un gas halón denso que nubló la vista de cualquiera que no estuviera a nivel del suelo.

​Aprovechando la confusión, los niños arrastraron a Victoria hacia el pasaje oculto tras los libros.

Ella se sentía como un espectador en una pesadilla donde sus hijos eran los protagonistas. Los veía moverse con una sincronía perfecta: uno atacaba, el otro creaba la distracción.

​Lograron entrar en la habitación de seguridad justo cuando el resto del equipo de extracción enemigo entraba en la biblioteca. León cerró la puerta blindada desde adentro, activando los pernos.

​Dentro del búnker, rodeada de monitores y suministros de emergencia, Victoria se dejó caer al suelo, sollozando. Los gemelos se sentaron a su lado, uno a cada lado, rodeándola con sus brazos pequeños pero firmes.

​—Ya estamos a salvo, mamá —dijo Cristo, mirando las cámaras que mostraban a los intrusos frustrados ante la puerta impenetrable—. Dante regresará pronto. Lo escucho en el radio de Marco.

​Victoria los miró, con el corazón roto. Había pasado cinco años tratando de evitar este momento. Había intentado que fueran luz, y ahora los veía brillar en la oscuridad más absoluta. Se dio cuenta de que la mansión no era su cárcel; su cárcel era la naturaleza de sus propios hijos, una que ella no podía cambiar.

​Para León y Cristo, el objetivo ya no era jugar o aprender; su único objetivo, dictado por su instinto y su sangre, era proteger a la mujer que les había dado la vida, incluso si para ello tenían que dejar de ser niños.

​con el sonido de los refuerzos de Dante barriendo la mansión, mientras Victoria abraza a sus hijos en la penumbra del búnker, dándose cuenta de que, aunque sobrevivieron al ataque, la inocencia que tanto protegió se había perdido para siempre en el humo y el gas de la biblioteca.

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Sandi Mil Sepulveda
Está novela no me pareció buena por qué empezó con un tema y en la mitad hablaba de otra cosa puede la escritora tener imaginación pero no sabe llevar bien las s hilos de la novela cambia mucho de contexto y me pareció un final muy aburrido no siguió con el hilo con el que empezó
Tita Reynoso
EXCELENTE!!!!!
Tita Reynoso
FELICITACIONES AUTORA, GRACIAS POR PUBLICAR TAN BONITA NOVELA, HUBO PARTES, QUE SUFRÍ CON LOS PROTAGONISTAS, PERO MUY TIERNA Y CON UN FINAL, QUE ES EL COMIENZO DE UN NUEVO CAMINO, EL INICIO DE LA PAZ, PARA EL GRUPO, SIN PERDER EL CONTROL PARA BIEN DE LAS SIGUIENTES GENERACIONES, MIL GRACIAS, LA SALUDO SOY TITA REYNOSO DE LA REPÚBLICA ARGENTINA 🇦🇷 🇦🇷 🇦🇷 👏 👏 👏 👏 👏 ⭐🌹🌹🌹🌹🌹💖💖💖💖💖⭐⭐⭐⭐⭐
Tita Reynoso
León y Cristo están pendientes de su madre, son hermosos 👏👏👏👏👏
Tita Reynoso
VAMOS NIÑOS VALIENTES, DEFENDER A SU MADRE, ES UNA GRAN AVENTURA!!!!!! A PELEAR ESTRATÉGICAMENTE Y APOYAR A SU MADRE👏👏👏👏👏💪💪
Tita Reynoso
INTERESANTE, ESPERO QUE NO SEA DEMASIADO VIOLENTO, EL GUIÓN, ME GUSTA DE MOMENTO.🤔👏👏👏👏👏
Ana María Lastra
ya está bueno victoria, deja que Dante les enseñe algo del mundo que por herencia le corresponde, ellos no están ahí por casualidad,son hijos de mafiosos de un Don, así que colabora /Grimace//Smug//Smug//Smug//Slight/
Ana María Lastra
lo que se hereda, no se hurta, son de la dinastía legítima ☺️☺️☺️
Elvia Rosa Correa Hernandez
y no se supo de los traidores, que pasó con ellos.
Marcos.
Rosa
Elvia Rosa Correa Hernandez
muchos vacíos.
le falta mucho a esta historia.
la escritora debe revisar y complementar está historia
1234
hermosa novela te felicito cristora no despegues ni un segundo los ojos de leer la novela me gustó me encantó felicidades
Liliana Patricia Rendón Ríos
super me encanta así digan lo q digan y te contradigas me encanta esta novela x eso es novela para las q creen tener la razón de como escribes te felicito me encanta
Elvia Rosa Correa Hernandez
por que hablan de Dante?
no es Moretti?
Fernanda Fernández71
malísima la novela
Monica Torti
yo pensé que tendrían por lo menos una hija 🤔 perdona escritora pero no te leí más
Monica Torti
están en San Vicente y el cura y Marcos que pasa
Monica Torti
Tienen que ir al pueblo para aclarar lo de cura y Marcos????????
Monica Torti
y lo dejaron a Enzo no lo mataron 🤬🤬🤬
Monica Torti
cada capítulo más enredada
Monica Torti
esto cada vez se pone peor todo es al revés
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