¿Cuánto tiempo toma borrar a una persona que nunca fue realmente tuya?
Alba tiene cuarenta y dos canciones guardadas en una playlist titulada simplemente "Nuestra". Cuarenta y dos fragmentos de una historia que siempre vivió en el "tal vez", en las miradas a escondidas y en las promesas que se quedaron a mitad de camino.
Mateo no fue su novio. No fue un error. Fue su "casi algo": ese espacio gris donde los sentimientos son más intensos porque nunca llegan a ser oficiales. Pero ahora que el silencio entre ellos es más fuerte que la música, Alba ha tomado una decisión: cada noche borrará una canción. Y con cada canción, intentará borrar un recuerdo.
Desde el primer acorde bajo la lluvia hasta el último mensaje sin responder, Alba recorrerá el mapa de su corazón roto para entender en qué momento el "nosotros" se convirtió en un "casi".
A veces, el desamor más difícil de superar es aquel que nunca tuvo un nombre.
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La máscara de la felicidad.
Capítulo 9: La máscara de la felicidad. [Presente]
He decidido salir. No puedo quedarme en mi habitación contando cuántas canciones me quedan por borrar como si fueran los días de una condena. Me he puesto el vestido que Mateo nunca vio, me he pintado los labios de un rojo que grita "estoy bien" y he aceptado la invitación de mis amigas para ir a una terraza.La noche parece perfecta: risas, copas, música de fondo. Todo funciona como un disfraz bien armado. Por un momento, el cortafuegos aguanta y me convenzo de que puedo fingir normalidad. Sin embargo, la ilusión dura poco. El DJ de la terraza decide que es buena idea poner un remix de la siguiente canción de mi lista. No necesito escuchar el título; basta con las primeras notas para que mi pecho se apriete.[Pasado]
Fue en el cumpleaños de su primo. Mateo estaba radiante, rodeado de gente, siendo el centro de atención como siempre. Yo estaba a su lado, sintiéndome como un accesorio brillante, alguien que completaba la escena pero que no era el centro de nada.Él se inclinó hacia mí y me susurró al oído mientras sonaba aquella melodía: "Solo quiero que seas feliz, Alba". Lo dijo con esa sonrisa que lo arreglaba todo, pero sus ojos ya estaban mirando hacia la puerta, hacia su próxima aventura, hacia cualquier lugar donde yo no fuera una responsabilidad.Esa noche entendí que cuando alguien te dice "quiero que seas feliz" de esa manera, en realidad te está dando permiso para que lo seas lejos de él. Es una forma elegante de soltar las cadenas sin parecer cruel. Era su manera de dejarme ir sin cargar con la culpa de mi tristeza.[Presente]
Las palabras de la canción me golpean mientras mis amigas ríen de un chiste que no he escuchado. La ironía me quema la garganta. Mateo quería que yo fuera feliz para poder irse con la conciencia tranquila. Me dejó el "deseo de felicidad" como una propina barata después de una cena que no quiso pagar.Miro mi reflejo en la pantalla negra del móvil. El rojo de mis labios parece un disfraz, una máscara que no engaña a nadie. Me repito en silencio:
—No estoy feliz. Pero estoy aquí. Y eso tiene que valer de algo.Saco mis auriculares, busco la lista y encuentro el Track 9. No espero a llegar a casa. No espero a estar sola. Lo hago entre el ruido de las copas y las luces de colores.Click.
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Eliminar.Quedan 33 canciones. Me bebo mi copa de un trago. La felicidad todavía no llega, pero la honestidad de saber que me duele es mejor que cualquier máscara.El aire de la terraza se llena de risas ajenas, de conversaciones que no me pertenecen. Yo me quedo en silencio, observando cómo la ciudad sigue girando aunque mi mundo esté detenido. Y en ese instante, me doy cuenta de que borrar canciones no es solo un acto de olvido: es también un acto de resistencia. Cada clic es una forma de decirle a Mateo que no tendrá el poder de definir mi presente.La música cambia, mis amigas siguen riendo, y yo me obligo a sonreír. No porque esté feliz, sino porque estoy aprendiendo a vivir con la verdad desnuda. La máscara de la felicidad se agrieta, pero debajo de ella empieza a crecer algo más fuerte: la certeza de que sobrevivir también es una forma de victoria.