NovelToon NovelToon
El Regreso De Nicole

El Regreso De Nicole

Status: Terminada
Genre:Reencarnación / Amor-odio / Reencuentro / Completas
Popularitas:2.5k
Nilai: 5
nombre de autor: Marion Cecilia Coloma Aguirre

El destino trajo de vuelta a quien el corazón nunca había dejado de esperar.

NovelToon tiene autorización de Marion Cecilia Coloma Aguirre para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 8 El día que quise ser su sombra

Pasó una semana entera y llegó el día que todos esperaban: la celebración del Día de la Madre en el jardín infantil.

Desde que se lo anunciaron, la pequeña no dejó de estar inquieta.

Sabía que tenía que salir al escenario vestida de abejita, junto a sus compañeros, para bailar ante todas las familias.

Pero cada vez que lo pensaba, se le llenaban los ojos de lágrimas.

Esa mañana no quiso desayunar.

Se sentó en el rincón del sofá, abrazó fuerte su muñeca y empezó a llorar desconsolada.

—No iré.

No quiero salir.

¿Para qué?

Todas tendrán a su mamá esperándolas…

Y yo no tengo ninguna.

No tengo mamá.

Sus palabras me partieron el alma en mil pedazos.

Me arrodillé frente a ella, sequé sus lágrimas con mis dedos y le hablé con voz temblorosa pero firme.

—Claro que tienes mamá.

Ella te ama más que a nadie y nunca te ha olvidado.

Pero si te hace falta alguien que te acompañe hoy…

Déjame ir yo.

Déjame estar ahí como si fuera ella.

Fui a buscar a Nicolás, que terminaba de arreglarse para ir a su oficina, y se lo dije:

—Por favor, déjame ir yo en su lugar.

Que me vea, que sienta que no está sola.

Él negó de inmediato, con el ceño fruncido.

—No.

Eso no te corresponde, Valeria.

Tú eres quien la cuida, nada más.

No te metas en un lugar que no es tuyo.

No hagas parecer lo que no es.

Pero vi la angustia de mi hija, escuché cómo volvía a decir entre sollozos que no quería vivir esa vergüenza, y no pude quedarme quieta.

Mientras Nicolás salió un momento a buscar algo al coche, me puse lo más bonita que pude, tomé la manita de la niña y le dije.

—Vamos, mi vida.

Yo estaré ahí.

Nadie te hará falta.

Llegamos al colegio justo a tiempo.

Me senté en la primera fila, y cuando ella salió vestida de amarillo y negro, con sus alitas pequeñas y las lágrimas todavía en las mejillas, levanté la mano y le sonreí con todo mi ser.

Al verme, su rostro cambió de golpe: se le iluminó la mirada, levantó la cabeza y bailó con todas sus fuerzas, sin apartar los ojos de mí ni un solo instante.

Fue la más brillante de todas.

Cuando terminó el acto, corrió hacia mí y se colgó de mi cuello como si realmente hubiera recuperado lo que creyó perdido.

La abracé tan fuerte como pude, temblando entera.

Al volver a casa, la alegría de la niña duró poco.

Nicolás nos esperaba en la puerta con el rostro endurecido, sin rastro de la amabilidad que siempre me mostraba.

Apenas entramos, habló con voz cortante y dura.

—¿Quién te crees que eres?

¿Por qué hiciste algo así?

Te dije claramente que no te correspondía, que no fueras.

Y fuiste igual, sin respetar mi palabra ni nada.

Me quedé helada, sin saber qué responder.

Nunca me había hablado así.

—Ella sufría mucho —alcancé a decir—.

Decía que no tenía mamá y no quería salir…

—¡Y tú no eres ella!

—cortó él con rabia contenida—.

No tienes derecho a sustituirla, a hacerte pasar por lo que no eres.

Parece mentira que no entiendas cuánto me duele, cuánto nos lastima a todos fingir de esa manera.

Has traspasado todos los límites, Valeria.

Sus palabras cayeron sobre mí como piedras pesadas.

Me dolieron más que cualquier herida, más que cualquier despedida.

Porque no fingía: solo quería darle consuelo a mi propia sangre

. Pero no podía decírselo.

Solo podía bajar la cabeza y recibir el desprecio, mientras las lágrimas corrían solas por mi rostro.

Él siguió hablando con dureza, sin mirarme, sin detenerse.

—Llegaste hace muy poco y ya quieres ocupar su sitio.

Ese lugar nadie lo podrá llenar jamás.

No vuelvas a intentarlo.

La niña lloraba al ver que nos gritábamos, y él se fue con ella, dejándome sola en medio de la sala, con el corazón hecho pedazos y el silencio pesando más que nunca.

Me quedé allí mucho tiempo, sin moverme, preguntándome si algún día sabría entender que no intentaba sustituir a nadie…

porque yo era la misma que él creía perdida para siempre.

Esa tarde fue la más larga y amarga de todas.

Me trató con frialdad, sin dirigirme la palabra, como si le hubiera traicionado profundamente.

Y yo lo acepté en silencio, sabiendo que todavía debía cargar con mi verdad oculta, aunque eso significara recibir su rechazo.

 

1
Fedra Paublott
no entiendo el cumple 19 años me imaginé un hombre de mas edad osea ellos tuvieron a la niña muy jóvenes se que se puede
Lois fuentes coloma: cuando falleció ella tenía 15 años y su bb 4 meses
total 1 replies
yenifer perdomo
muy linda felicidades 🥰
Lois fuentes coloma: muchas gracias qué bueno que le gustó
total 1 replies
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play