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Villana, Devuelve A Mi Hijo

Villana, Devuelve A Mi Hijo

Status: Terminada
Genre:Viaje a un mundo de fantasía / Romance / Padre soltero / Completas
Popularitas:34.1k
Nilai: 5
nombre de autor: Melany. v

Luego de morir, reencarna en el cuerpo de la villana de un juego. Decidida a no morir, se va de vacaciones con su fortuna. Pero su paz es interrumpida con la llegada de un huevo de dragón.

NovelToon tiene autorización de Melany. v para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capitulo 18

El pasillo que conducía al ala privada del emperador era amplio.

Al llegar frente a las enormes puertas de doble hoja de la recámara de Gariel, Vivienne se detuvo. Giró el rostro hacia la supuesta diplomática con una amabilidad que rozaba la burla.

—Espérame aquí, en el umbral—le dijo Vivienne, acomodando el moisés de Ren en su brazo—. El emperador suele ser muy estricto con las visitas inesperadas en sus aposentos privados. Entraré primero con el bebé para avisarle de tu presencia.

Seras, bajo la identidad de Elene, forzó una sonrisa perfecta. Sus ojos, sin embargo, delataban una impaciencia contenida.

—Por supuesto. Esperaré aquí mismo —respondió con voz suave, manteniendo una postura dócil—. Tómese el tiempo que necesite.

—Oh, no tardaré nada —sonrió Vivienne.

En cuanto la falsa diplomática asintió, Vivienne dio media vuelta. Pero antes de cruzar el umbral, rozó sutilmente el suelo con la punta de su zapato. Una imperceptible corriente de magia oscura, densa y fría como la noche, se deslizó por las baldosas de piedra de forma invisible.

La magia de Vivienne, silenciosa y letal, trepó por los tobillos de Elene en un parpadeo. Los hilos de sombra se enroscaron con fuerza alrededor de sus pies, adhiriéndola al suelo como si fuera una estatua de mármol. Al mismo tiempo, una fina capa de energía oscura selló los labios de la mujer, impidiéndole emitir el más mínimo sonido o invocar su propio poder de dragón.

Elene abrió los ojos de par en par, horrorizada al verse completamente inmovilizada y muda en mitad del pasillo. Intentó forcejear, pero los hilos oscuros eran implacables.

Vivienne la miró de reojo, disfrutando del momento. Entornó la puerta de madera tallada lo suficiente para que la mujer atrapada tuviera una vista perfecta y directa del interior del balcón imperial, pero lo bastante cerrada como para que pareciera un descuido.

—Quédate ahí y disfruta del espectáculo —pensó Vivienne para sí misma, con una sonrisa de pura satisfacción antes de entrar.

El balcón de la recámara de Gariel se abría hacia un abismo imponente, desde donde se podía contemplar todo el valle del imperio y las montañas cubiertas de neblina. El viento soplaba con suavidad, agitando las cortinas de seda oscura.

Gariel estaba de pie junto a la baranda de piedra, con la mirada perdida en el horizonte. Su figura era imponente; la armadura ligera que llevaba acentuaba su porte atlético, pero sus hombros cargaban con una tensión que Vivienne reconoció de inmediato.

Vivienne caminó con paso perezoso, haciendo sonar deliberadamente sus zapatos contra el suelo.

—Traje a tu heredero —anunció ella con tono ligero—. Estaba empezando a morder sus juguetes de felpa y pensé que preferirías lidiar con sus dientes de leche antes de que destruya mi habitación.

Gariel se giró al escuchar su voz.

Su rostro, usualmente serio y distante ante la corte, se suavizó por completo. Se acercó a ella con pasos rápidos pero silenciosos, tomando el moisés de mimbre que Vivienne le ofrecića.

Con una delicadeza que contrastaba con su enorme fuerza, Gariel dejó al bebé en una pequeña cuna acolchada que permanecía en el balcón, justo al lado de ellos, asegurándose de que el pequeño Ren estuviera cómodo y abrigado bajo la suave brisa. El bebé, arrullado por el calor del lugar, cerró los ojos casi de inmediato.

Cuando Gariel se enderezó, no dio un paso atrás. Se quedó extremadamente cerca de Vivienne, tanto que ella podía sentir el calor que emanaba de su cuerpo de dragón.

Sus ojos dorados brillaban con una intensidad diferente, una que Vivienne no había visto antes.

La tensión romántica que se había acumulado en silencio durante semanas, entre miradas compartidas, roces accidentales y el cuidado mutuo de Ren, pareció concentrarse en el espacio que los separaba. Era una atmósfera eléctrica, pesada y cargada de palabras no dichas.

—¿Pasa algo, emperador? —preguntó Vivienne, ladeando la cabeza con una sonrisa juguetona, aunque su propio corazón dio un vuelco inesperado—. Me estás mirando como si quisieras llenarme de regalos otra vez.

—Vivienne —pronunció él. Su voz era un susurro bajo, profundo, que vibró directamente en el pecho de la joven—. Deja de bromear por un solo segundo.

Ella parpadeó, sorprendida por la seriedad de su tono.

Intentó dar un paso atrás, buscando su habitual distancia de seguridad, pero Gariel fue más rápido. Su mano, cálida y firme, se cerró con suavidad alrededor de la muñeca de ella, deteniéndola sin causarle el menor daño.

—He pasado días enteros pensando en lo que ocurrió en la frontera —comentó Gariel, y la honestidad en sus palabras golpeó las defensas de Vivienne como una maza—. Pensé que mi único deber era proteger este imperio y asegurar el futuro de mi hijo. Pensé que mi conexión contigo era solo el resultado del vínculo del ancla mágica. Una simple necesidad de supervivencia.

Gariel dio un paso más, reduciendo la distancia a la nada. Con su otra mano, acarició suavemente la mejilla de Vivienne, apartando un mechón de su cabello morado. Su tacto era increíblemente tierno.

—Pero me equivocaba —confesó, mirándola fijamente a los ojos—. No me importa el vínculo del ancla. No me importa la política, ni el consejo, ni lo que los nobles digan sobre nosotros. Nunca antes había sentido un amor tan puro, tan real y tan devastador como el que siente por ti, Vivienne. No quiero que estés aquí solo por obligación o por un contrato. Te quiero a ti, a mi lado, para siempre. No como una cuidadora, sino como mi compañera. Aunque... todo depende si desea quedarte conmigo. No te obligare a nada.

Las palabras de Gariel resonaron en el balcón con una fuerza apasionada. No era la declaración de un emperador arrogante exigiendo obediencia; era la confesión sincera de un hombre, de un padre que había aprendido a amar gracias a la presencia de la mujer que tenía enfrente.

Vivienne se quedó inmóvil. Sus defensas, construidas con capas de sarcasmo, pereza y el deseo constante de no complicarse la vida, comenzaron a desmoronarse una a una.

Quería jugar con él, pero salió todo al revés.

Miró el rostro de Gariel, la devoción en sus ojos dorados, y recordó cómo él había cambiado desde que ella llegó.

Había dejado de ser el gobernante implacable y frío para convertirse en un padre protector, dispuesto a todo por la seguridad de su hijo y la comodidad de ella.

Sintió un calor agradable extenderse por su pecho, una certeza absoluta de que ya no podía seguir huyendo de lo que sentía.

—Eres un idiota, Gariel —susurró ella, aunque su voz carecía de cualquier rastro de molestia—. Mira que complicarte la vida conmigo... que solo quiero dormir y no hacer nada.

—Me encargaré de que puedas dormir todo lo que quieras —respondió él con una sonrisa suave—. Pero quiero estar allí cuando despiertes.

Vivienne soltó una pequeña risa, dejando caer sus últimas barreras.

—Está bien —murmuró, acortando los últimos milímetros que los separaban—. Supongo que acepto, pero lo hago por el niño. Él necesita una buena figura materna.

—Excusas que son válidas para mí.

—¿Y que esperas, bésame?

Gariel no esperó un segundo más. Se inclinó y la tomó por la cintura, atrayéndola contra su cuerpo con firmeza mientras sus labios se encontraban en un beso tierno, profundo y lleno de una pasión contenida que finalmente encontraba su cauce.

Mientras Gariel la rodeaba con sus brazos, Vivienne entrelazó sus dedos en la nuca del emperador. Pero en mitad del beso, Vivienne abrió ligeramente un ojo y miró hacia la puerta semiabierta del pasillo.

A través de la rendija, la silueta de Elene permanecía inmóvil, con los ojos inyectados en sangre y el rostro desfigurado por una rabia impotente.

Ver al hombre que alguna vez gobernó a su lado, al emperador que siempre había sido frío y calculador, entregándose de esa manera tan apasionada a una simple humana, la estaba matando por dentro.

Elene se retorcía en su prisión invisible, mordiéndose los labios mudos de pura frustración.

A Vivienne le recorrió una punzada de intensa satisfacción. Disfrutaba ver cómo su enemiga se consumía de celos y rabia sin poder hacer absolutamente nada para evitarlo.

Cuando el beso finalmente terminó, Gariel apoyó su frente contra la de Vivienne, respirando con dificultad, con una sonrisa de felicidad que rara vez mostraba.

Vivienne se separó un poco, recuperando su habitual tono, aunque su mano seguía apoyada en el pecho de la armadura de Gariel.

—Por cierto, Gariel —dijo ella, ladeando la cabeza hacia la entrada—. Tengo una duda. ¿Por qué demonios dejaste entrar a esa delegación humana al palacio tan fácilmente? Pensé que la seguridad después de lo de la frontera sería más estricta.

Gariel suspiró, acariciando la mano de Vivienne antes de responder.

—Era una trampa —explicó él, y su tono recuperó una ligera seriedad—. Sabía que mi exesposa, Seras, intentaría infiltrarse de alguna manera para acercarse a Ren tras el fracaso en la frontera. Permití el ingreso de la delegación diplomática porque estaba seguro de que ella aprovecharía la oportunidad para colarse bajo alguna identidad falsa. Cayó directo en mi trampa; solo estaba esperando el momento adecuado para capturarla junto a sus cómplices. Aunque veo que me ganaste, otra vez...

Vivienne sonrió de lado, manteniendo sus ojos fijos en la rendija de la entrada.

En ese instante, Gariel desvió lentamente la mirada del rostro de Vivienne. Sus ojos dorados se dirigieron hacia la puerta semiabierta de la habitación y se estrecharon.

La calidez que había mostrado segundos antes desapareció por completo. Con una frialdad implacable y calculadora, el emperador clavó su vista directamente en las sombras del umbral, donde la silueta inmovilizada de Elene permanecía oculta.

Gariel sabía perfectamente quién se escondía detrás de ese nombre falso. Sabía que Elene era Seras, y no le había quitado el ojo de encima ni por un solo segundo desde que pisó el palacio imperial.

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Ceci del Castillo
jajajajajajjajaajja me imaginé la cara de vivíi
Liliana Rivero
Excelente hermosa historia gracias escritora muy buena desdé el principio hasta el final felicitaciones éxitos y bendiciones 🥰🥰🥰🥰😘😘
Antonella Celina Martinez
yo creo que no hay más palabras para esta escritora solo decir GRACIAS POR TUS GRANDES HISTORIAS, no me queda mas nada que dedicarte aplausos 👏👏👏👏👏
felicidades y disfruta del don que tenes, imaginar y escribir con esas palabras es grandioso, solo 3 escritoras me pude. haver vivir todo con su escritura, y una de ella sos vos, disfruta de esto y gracias por compartirlo 🥰
Ceci del Castillo
pero la otra vieja le dijo que la querida ela le había ayudado
Lia C
Preciosa autora yo te he seguido desde tus anteriores cuentas y en verdad me da mucho gusto poder continuar encontrando más y más obras tuyas, me encanta como vas construyendo los mundos y le das a cada personaje lo que le corresponde 🤣🤣🤣 gracias a ti por compartir tu talento con nosotras las lectoras y espero poder seguir leyendo tus obras durante mucho mucho tiempo 😍😍😍
Lia C
Hubo algunos capítulos que me hicieron querer darles un par de soplamocos a ambos protagonistas 🤣🤣🤣🤣 pero estuvo muy bonita y con una gran sorpresa en cuanto a los bebés, preciosa autora reitero, muchas gracias por compartir estás maravillosas historias 😍😍😍😍 esperaré a leer los extras para saber cómo les fue a los humanos 🤣🤣🤣🤣 aunque muy bien no creo 🤣🤣🤣
Lia C
Ah caray!!!! Esto si no lo ví venir🤣🤣🤣 preciosa autora si que me sorprendiste con esto🤣🤣🤣🤣🤣
bruja de la imaginación 👿😇
me encantó está historia muy diferente y buena a su manera 🥰☺️
🥀Yoselin🥀
Ame está historia fue tan linda y llena de tantos momentos increíbles!
virginia ruloff
Muchas felicidades Melany. V!!! Me hiciste emocionarme con todo! Rei con las ocurrencias de Vivi y Gariel... Me encanto lo cariñosa que fue con Ren... Llore cuando Gariel estaba muy mal... Me alegro la valentía de Vivi... Y festeje cuando derrotaron a los villanos... sinceramente muchas gracias por tan maravillosa historia y espero con ansias la siguiente... Te felicito y nuevamente gracias 🥰
✨✨Esmeralda Guzman✨✨
gracias por compartir tu talento felicidades por terminar la aventura 🤩🤩🤩🤩🤩
Nata Mazó
su padre la madre es de de color del pelo violeta y el papá es rojo
Adaly Cruz cruz
👏👏👏
inuyasha/ Tomoe🦊
te amo autora gracias por darnos más de tu magia
Elisa Patico
Gracias a ti por regalarnos tan bellas historias y dedicar una gran parte de tu tiempo en crearlas ❤️
Lorena Itriago
Excelente Novela
Blanca Pirela
Al principio no me caía bien está perezosa, pero terminé queriéndola porque protegió a Ren y a Gariel como una verdadera estrella, esa pereza hizo que la subestimaran más de la cuenta, quien diría que la pereza podía ser un arma mortal contra tus enemigos 🤣🤣🤣🤣🤣🤣🤣🤣🤣
Limaesfra🍾🥂🌟
Excelente!
Gracias por compartir tan maravillosa historia💕
Limaesfra🍾🥂🌟
Excelente historia gracias, eres una gran escritora
Lia C
Haber creo que aquí ya se perdió la historia, porque Seras se lo dijo bien clarito, que Ela la había dejado libre, por favor no salgan con que perdió la memoria porque en verdad no es creíble 😡😡😡😡
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