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Me Engañaste… Ahora Me Casaré con el Esposo de Tu Hermana

Me Engañaste… Ahora Me Casaré con el Esposo de Tu Hermana

Status: Terminada
Genre:CEO / Venganza / Posesivo / Maltrato Emocional / Dominación / Juego de roles / Casada Con Mi Ex's Familiar / Completas
Popularitas:1.1M
Nilai: 4.5
nombre de autor: Erchapram

Angélica Almira Gallardo lo tenía todo: juventud, belleza, una empresa que construyó desde cero y un matrimonio que creía perfecto. Pero una noche, un rastro de besos ajenos en el cuerpo de su esposo le reveló una verdad devastadora: Diego no solo la engañaba con otra mujer, sino que toda su familia política conspiraba para arrebatarle su fortuna, su empresa y su hogar.
Embarazada de cinco meses y con el corazón destrozado, Angie decide no quebrarse. En lugar de lágrimas, elige venganza. Congela cuentas bancarias, retoma el control de su compañía y empieza a desmontar, pieza por pieza, la red de mentiras que la rodea. Pero la vida le reserva un giro que jamás imaginó: descubrir que el hombre que lleva diez años amándola en silencio duerme bajo el mismo techo... y es el esposo de su cuñada.
Entre traiciones que cortan como cuchillos, secretos familiares que reescriben el pasado y un amor que desafía toda lógica, Angie deberá decidir hasta dónde está dispuesta a llegar para recuperar lo que le pertenece... y para abrirle la puerta a quien siempre debió estar a su lado.

NovelToon tiene autorización de Erchapram para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Terusir Dari Apartemen

Capítulo 14: Expulsados del departamento

—Diego, dijiste que todo estaba bajo control. Entonces por qué ahora aparecen auditores queriendo embargar el departamento? —susurró Sami.

—Yo tampoco lo sé. A lo mejor Angie ya sospecha algo. Tengo que irme. Necesito hablar con ella. Mi amor, cámbiate y empaca tus cosas —respondió Diego.

—No me pienso ir, Diego. Este departamento es mío desde que me dijiste que lo habías comprado para mí, hace casi medio año. No voy a salir corriendo solo porque unos auditores, que a lo mejor ni tienen razón, vengan con esas. Si tú quieres irte, adelante. Pero yo me quedo —declaró Sami sin una pizca de vergüenza.

—Señor, déjela quedarse esta noche. Mañana investigaré por qué el departamento está en litigio —ofreció Diego, intentando negociar.

—De acuerdo. Le doy plazo hasta mañana al mediodía, a las once. Para entonces ya deben haber desalojado —sentenció el funcionario. Sami apenas asintió con desgana.

Cuando los auditores se fueron, Diego también se despidió.

Angie... estoy seguro de que ella sabe algo. Y mandó a esta gente para echarnos a Sami y a mí del departamento. Maldita mujer astuta, masculló Diego.

Sami, por su parte, estaba furiosa. Su plan de vivir a lo grande a costa de un hombre casado amenazaba con desplomarse.

Maldita sea. Si me embargan el departamento, a dónde voy a ir? La casa de mis papás el mes que viene entra a remate.

En efecto, la empresa de los padres de Sami estaba al borde de la quiebra. Su casa, la única propiedad que les quedaba, ya se hallaba en garantía bancaria, y como llevaban meses de atraso, el inmueble ya figuraba en la lista de subastas.

Por eso la única esperanza de Sami era casarse con Diego. Después de la boda, sus padres se mudarían al departamento, mientras que ella, por supuesto, iría a vivir a la casa de Angie con Diego. Un plan rastrero perfectamente trazado que ahora amenazaba con irse al traste.

Tengo que obligar a Diego a casarse conmigo antes de que pasen veinte días.

Mientras tanto, en la casa de Angie, Diego se encontró a doña Ámbar y a Gina sentadas con cara de desolación.

—Qué les pasa? Por qué están ahí como estatuas? Ya deberían estar en sus cuartos —les dijo.

—Es que ya no hay muebles en las habitaciones. Todos los cuartos están vacíos porque Angie mandó todo a subastar —suspiró doña Ámbar.

—Cómo es posible? —Diego estaba en shock.

—Pues ya ves que sí. Resulta que va a renovar todo. Pero como no tiene dinero para comprar de inmediato, dice que primero vende lo viejo y con eso compra lo nuevo. Parece ser que las finanzas de la empresa están hechas un desastre porque alguien se robó el dinero —explicó Gina, repitiendo las palabras de Angie.

—Y dónde está ella ahora?

—Dijo que iba a pasar la noche en casa de su amiga. Con ese embarazo tan avanzado no puede dormir en un sofá —contestó doña Ámbar.

—Necesitaba hablar con ella. Es urgente.

—Algo grave pasó? Te ves muy alterado.

—Claro que es grave. El departamento que compré para Sami fue visitado por auditores. Dicen que lo adquirieron con fondos de la empresa —reveló Diego.

—Dios mío, te descubrieron? —Doña Ámbar entró en pánico.

—No necesariamente. Si Angie ya lo supiera, me habría confrontado esta mañana.

—Ojalá no sepa nada. Dile a Sami que deje de ser tan imprudente. Que no se aparezca aquí. Todavía no es momento de destapar el secreto. Tuvo suerte de que Angie siga enamorada de ti y le creyera más a ti que a esa descarada de Sami, que encima se atrevió a decirle que está embarazada —se quejó doña Ámbar.

—Sí, mamá. Voy a hablar con Sami para que se calme —respondió Diego. Reconocía que la impulsividad de Sami era un problema, aunque en la cama esa misma agresividad le fascinaba.

—Anda, límpiese. Voy a preparar la cena —dijo doña Ámbar.

Angie, mientras tanto, se desternillaba de la risa escuchando el informe de su gente. El equipo de auditoría era legítimo, pero los auditores eran amigos de Fabián y ya estaban al tanto del problema. Al visitar el departamento, habían colocado una minicámara oculta en un bolígrafo. Así que cada palabra y cada gesto ridículo de los adúlteros quedó grabado y Angie lo presenció todo.

—Qué poca vergüenza tiene esa mujer. Dios mío, cómo puede existir alguien así? Cree que se ve bien saliendo en lencería transparente sin ropa interior —se indignó Renata al reproducir la grabación.

—Pues para Diego parece que sí. Mira cómo cae en su trampa una y otra vez sin poder salir. Cuál será el secreto de Sami para que él esté tan adicto?

—Quizá su entrepierna sea perfumada, jugosa y adictiva —contestó Renata a lo loco.

—Y la mía no? Yo era virgen cuando me casé. En cambio Sami es una mujer con kilometraje, una letrina pública para renacuajos. Tiene más tráfico que una alcantarilla —replicó Angie, indignada al recordar que había perdido contra eso.

—Ya, ya, no te enojes. Le hace daño al bebé. Mejor cambiemos de tema. Cómo va lo tuyo con Adrián? Avanza o sigue estancado? —preguntó Renata, curiosa.

—Lee sus mensajes. Es como un adolescente enamorado. Me da risa —dijo Angie, sonriendo—. Pero la verdad, me gusta cómo habla del amor. Es honesto, transparente, genuino aunque todavía algo torpe. Sé que su amor es inmenso. Ojalá pueda corresponderle. Tienes razón: es mejor ser amada que amar como una loca y una idiota, como hice yo persiguiendo a un hombre que resultó ser una serpiente.

Los días pasaron. Diego no lograba comunicarse con Angie por teléfono, y tampoco sabía dónde vivía su amiga. Así que a primera hora de la mañana se preparó para ir al departamento.

—Mamá, voy al departamento. Tengo que resolver esto. Pobre Sami, si la echan y yo no estoy con ella...

—Vete. Yo quiero volver a dormir. Pasé la noche en este sillón diminuto y me duele todo el cuerpo. Lo que más deseo en el mundo es una cama ortopédica de última generación.

—Yo también. Si hubiera sabido, anoche me habría ido a dormir a casa de Jeremy. Tengo un marido fantasma que lleva más de una semana desaparecido sin dar señales —se quejó Gina.

—Adrián no te dijo a dónde iba? No intentaste llamarlo? Cuidado y resulta que tiene otra mujer y tú ni te has enterado —la provocó Diego.

—No digas tonterías. Aunque no lo ame, no tolero que me pongan los cuernos. Si se atreve, los descuartizo a los dos.

—Qué miedo me das, Gina. No como yo, verdad? Que tengo una esposa tonta que se deja manipular, pero por suerte es multimillonaria. Y tengo una amante que me vuelve loco en la cama. La vida de Diego Prado es perfecta.

—Deberías agradecerme a mí. Si yo no te hubiera presentado a Sami, jamás habrías tenido esa suerte.

—Lástima que Sami apareció cuando yo ya me había casado con Angie. Pero no importa, eso le da más emoción. Tener dos mujeres a la vez.

—Ya váyanse los dos, me tienen harta. Diego, ve a ayudar a Sami. Pobrecita, embarazada y a punto de que la echen de su propio departamento —dijo doña Ámbar, posesiva como si aquello le perteneciera.

Diego partió al departamento, otra vez en taxi por aplicación porque ya no tenía auto. Al llegar, como de costumbre, allí estaba Sami lista para la acción. Pero a ojos de Diego era un manjar irresistible, así que sin más preámbulos se abalanzó sobre ella con un hambre voraz, como si llevara una semana sin comer.

—Aahh... mi amorrrr... ya voyyyy...

Din, don.

Estaban tan absortos en el placer que olvidaron la hora. Ya eran las once.

—Quién será ahora? Siempre interrumpen —Diego, amnésico, salió del cuarto en calzoncillos.

—Buenos días, señor. Ya venció el plazo para desalojar el departamento.

Si ayer habían sido dos funcionarios, esta vez llegaron acompañados de ocho hombres más.

—Recojan todas las pertenencias personales y sáquenlas. Ya fui suficientemente generoso al darles tiempo, y no me hicieron caso.

Tres hombres corpulentos entraron a la habitación donde Sami seguía completamente desnuda.

—Vaya par de sinvergüenzas. No tienen dignidad —comentó uno, mirándola con desprecio.

—Esperen, dejen que mi novia se vista primero. Todos fuera —ordenó Diego, sacando las garras.

—Ya no hay más tiempo, señor —respondió el funcionario de ayer, cortante.

—Sujeten al señor en la puerta. Y a la mujer, sáquenla aunque sea como está.

—No me toquen! Estoy embarazada. No me traten con violencia —protestó Sami.

—Entonces salga ahora mismo —la instó el funcionario, guiándola hacia la puerta todavía desnuda.

—No les gustaría disfrutar de mi cuerpo? —dijo Sami sin el menor pudor—. Miren lo sensual que soy. Todos pueden tenerme cuantas veces quieran, con tal de que...

—Saquen a esta mujer de aquí inmediatamente. No se dejen seducir. Recuerden a sus esposas e hijos. Aquí vinieron a trabajar conmigo, no a buscar diversión. Y menos con una mujer de segunda mano. No les da asco? —espetó el jefe de auditoría con sarcasmo.

—Bah... Hipócritas. Si probaran, no podrían dejarlo —replicó Sami.

—Señora, con todo respeto, lo de mi esposa es más sabroso y dulce. No como eso de usted, que a esta altura más parece una alcantarilla de tanto uso. El señor Diego es un tonto: tiró un diamante por una piedra de río.

—Insolentes, ya verán —La cara de Sami se encendió de rabia. Caminó aprisa hacia la salida del departamento.

—Dios mío, mi amor, ni siquiera te vestiste. Son unos desalmados. Dejar que mi mujer salga desnuda... Dennos cinco minutos, al menos para que se cubra antes de irse —suplicó Diego.

—Está bien. Cinco minutos a partir de ahora —dijo el funcionario, lanzándole la ropa.

Ni Diego ni Sami se dieron cuenta de que toda la expulsión había quedado grabada.

1
Yovanis Sarmiento
es la peor novela que leo
Yovanis Sarmiento
que te pasa parese que estás escribiendo una serie drama decídete
Nancy Ledgard Leon
cómo? millonaria y tiene que lavar y además sin secadora para la ropa? nada más falta que sin lavadora, eso no es correcto.
Kari Bella
chévere
Rosa Del toro
bonito 😍
Yovanis Sarmiento
se pega una enredadas
Gricelda Noemi Bader
Sra/será Villalobos, ud está leyendo la misma novela que yo, pues opina de otras personas que aquí no aparecen, quien es Jimi, ? y otros?
Gonzalez Alix
Ay pues el pobre hombre habrá metido las patas cuantas veces pero ya me parece ridícula la forma de ser y actuar de la esposa 😩😠
Yesy Esther Rojas Velasquez
que vieja tan tonta
Yuris González de Peinado
esos merecen una buena lección 🤣
Elizabeth Vivas
que fastidio con el......pero ella ya me parece demasiado insensible tanto amor y no espera nada para maletearlo
Alejandra Revelante
autora me cambiaste los nombres ya me hice un kilombo, otra cuanto tiempo más van a estar así de tontos los hrnos de esconderse , perder más el tiempo
Carmen
Aquí hay un Revolú, el diálogo, en los personajes, una pila de horrores ortográfico,
no no vi el amor de pareja Xime quiero un esclavo por Dios
Liliana Maria Pico
disculpe autora, pero la novela parece un jeroglífico
Maria Esperanza Roa Rojas
Ami no me gusta la actitud de Ximena se esta volviendo muy caprichosa ademas ella debe aconsejar al marido y no estar atacandolo yamenazandolo con el divorcio entonces donde esta el amor que dice tenerle ya se pasa
Evangelina Murillo
bonita historia no me gustó el final y el prólogo?
Leticia Baeza Vazquez
pero enserio de dónde salió tanta estupidez para escribir
Leticia Baeza Vazquez
no mames escritora pones al protagonista como un pendejo manipulable y sin carácter osea asco y al hermano de la idiota lo contrario y ella estúpida pendeja inmadura solo sabe quejarse de dónde diablos eres para escribir esa estupidez y más con religión osea q asco de verdad
Militza Santana
yo tampoco, me perdí
Luisa Maria Prada
Buena trama la de esta novela. Te aconsejo releer antes de publicar ya que tú confundes a los protagonistas o sea que te copiaste de otra novela y la uniste a la tuya, se más responsable al publicar. Espero que las próximas sean mejores editadas. Suerte y Bendiciones
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