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EL REFLEJO DE LA ALQUIMIA

EL REFLEJO DE LA ALQUIMIA

Status: En proceso
Genre:Época
Popularitas:3.3k
Nilai: 5
nombre de autor: More more

En un siglo XVIII alternativo, donde la magia se oculta tras el abanico de la etiqueta y el filo de la espada, Elowen de Valois es una anomalía. Hija de un marqués que la desprecia y heredera de una magia de sangre que tiñó su cabello de blanco y sus ojos de rubí, es vendida como un mueble al Duque de Oakhaven.

​Los rumores dicen que el Duque es un monstruo deforme que oculta su rostro tras una máscara de plata, un hombre que desprecia la compañía femenina y que vive recluido en una fortaleza de piedra. Sin embargo, Elowen no es una damisela en apuros. Armada con un intelecto afilado, un conocimiento letal sobre venenos y una belleza sobrenatural que ella misma considera una maldición, entra en la boca del lobo con un solo objetivo: sobrevivir y reclamar su libertad. Lo que no sabe es que su esposo guarda secretos que podrían derrocar imperios, y que la "fiera" es, en realidad, el hombre más poderoso —y peligroso— del reino.

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9

Los carruajes de los tres mercaderes más poderosos del Este, hombres que movían los hilos de los bancos extranjeros, cruzaron el puente levadizo. Venían con dudas, escuchando los rumores de que el "Duque Monstruo" se había ablandado por una mujer albina. No sabían que estaban entrando en la guarida de un Alfa y una Genio.

​El banquete no fue en el salón formal, sino en una terraza techada que daba hacia el patio de armas. Elowen presidía la mesa con un vestido de terciopelo verde esmeralda que hacía que sus ojos rojos parecieran brasas encendidas.

​—Señores —dijo Elowen, levantando una copa de cristal fino—, sabemos que el Emperador Alistair les ha pedido exclusividad. Pero también sabemos que Alistair paga con promesas, mientras que Oakhaven paga con realidades.

​Uno de los socios, un hombre gordo y escéptico llamado Lord Thorne, soltó una risita.

—La realidad, Duquesa, es que Oakhaven es una tierra fría y aislada. ¿Qué magia puede ofrecernos que no hayamos visto ya?

​Elowen sonrió. Sin levantarse, hizo un pequeño gesto con la mano sobre un recipiente de plata que contenía agua pura. De sus dedos brotó una chispa violeta y, en un segundo, el agua se transformó en una piedra preciosa sólida y translúcida: un diamante de alquimia perfecto.

​—No es solo transmutación —explicó ella con voz gélida y segura—. Mis laboratorios han descubierto cómo estabilizar el acero para que nunca se oxide y cómo crear medicinas que detienen la peste en horas. Si firman con nosotros, tendrán el monopolio de la salud y el armamento del próximo siglo.

​En ese momento, Caelum hizo una señal. En el patio de abajo, cien soldados se formaron en un silencio absoluto. A una orden mental del Alfa, la transformación comenzó. No fue una metamorfosis grotesca, sino una exhibición de poder controlado: sus ojos brillaron en oro, sus colmillos crecieron y una energía salvaje hizo que el aire vibrara. No eran perros salvajes; eran un ejército de hombres-lobo disciplinados, capaces de despedazar una legión entera en minutos.

​—Alistair tiene hombres que mueren por monedas —dijo Caelum, su voz retumbando en el pecho de los socios—. Yo tengo una manada que vive por su Alfa. Ustedes eligen: o son nuestros socios en la gloria, o son testigos de nuestra victoria desde el bando equivocado.

​Los socios, pálidos y temblorosos, no tardaron ni cinco minutos en firmar los pergaminos de exclusividad.

​La euforia del éxito comercial se vio empañada por la llegada de un carruaje con el escudo de los Valois. El Marqués de Valois y su esposa bajaron con aires de superioridad, como si el castillo les perteneciera.

​Caelum y Elowen los recibieron en el gran salón. El Marqués, al ver a su hija tan altiva y enjoyada, sintió que su orgullo herido supuraba.

​—¡Elowen! —gritó el Marqués sin preámbulos—. He recibido noticias de que estás haciendo tratos a espaldas de la familia. Olvidas que me debes tu posición. Necesito que transfieras el 30% de los beneficios de Oakhaven a mi cuenta de la capital inmediatamente. Mis deudas no esperan.

​Elowen se mantuvo inmóvil, mirando a su padre con una indiferencia que lo volvía loco.

—Usted me vendió por un contrato matrimonial, padre. En el momento en que se firmó el papel, dejé de ser una Valois para ser la Dueña de estas tierras. No hay oro para usted aquí.

​El Marqués, ciego de rabia y acostumbrado a años de maltratarla, se lanzó hacia ella.

—¡Malagradecida! ¡Te enseñaré a respetar a quien te dio la vida!

​Antes de que Elowen pudiera pestañear, la mano del Marqués se alzó para cruzarle la cara, pero se detuvo en seco. Caelum había aparecido como una sombra, atrapando la muñeca del Marqués con tal fuerza que se escuchó el crujido del hueso bajo la presión.

​Caelum no llevaba la máscara. Dejó que el Marqués viera su rostro marcado, sus ojos ámbar encendidos y los colmillos asomando en una mueca de puro odio animal.

​—Si vuelves a levantarle la mano a mi Luna —gruñó Caelum, y su voz no era humana, sino el rugido del lobo—, te arrancaré el brazo y te haré tragártelo antes de que tu corazón deje de latir.

​Elowen dio un paso atrás, dejando que Caelum ocupara todo el espacio. Verlo defenderla con esa ferocidad posesiva la llenó de un calor que superaba cualquier poción.

​—Caelum, amor —dijo ella con voz melosa, poniendo una mano sobre el hombro tenso de su esposo—, no te ensucies las manos con algo tan insignificante. Mi padre cree que tiene poder, pero ha olvidado que sus viñedos y sus minas de hierro están hipotecados con los bancos del Este... los mismos bancos que acaban de firmar conmigo.

​El Marqués palideció, mirando de su hija al Duque.

—¿Qué has hecho, pequeña bruja?

​—He comprado tus deudas —sentenció Elowen con una sonrisa letal—. A partir de mañana, cada moneda que ganes pasará por mis manos. Te dejaré lo suficiente para que no mueras de hambre, pero pasarás el resto de tus días pidiendo permiso para comprar un trozo de pan. Es el precio por la cachetada que me diste en el palacio. Considera que te ha salido muy cara.

​Caelum soltó la muñeca del hombre, que cayó al suelo como un fardo de ropa vieja.

—Varick —llamó el Duque—, escolta a estos "invitados" fuera de mis tierras. Si vuelven a cruzar la frontera de Oakhaven sin invitación, consideren que son caza legal para mis patrullas nocturnas.

​Cuando el salón quedó vacío y los Valois fueron arrastrados fuera, Caelum se giró hacia Elowen. Su respiración aún era agitada, el lobo todavía estaba en la superficie.

​—¿Estás bien? —preguntó él, acariciándole la mejilla con una ternura que contrastaba con la violencia de hace un momento—. Me costó todo mi autocontrol no morderle la yugular ahí mismo.

​Elowen se rió y lo rodeó con sus brazos, pegando su cuerpo al de él.

—Estás tan sexy cuando te pones en plan Alfa protector, Caelum. Casi me dan ganas de dejar que más gente intente insultarme solo para verte marcar territorio.

​Caelum la levantó por los muslos, obligándola a enredar sus piernas en su cintura.

—No tientes a la suerte, Duquesa. Mi lobo está muy sensible hoy. Y ahora que hemos dejado a tu padre en la ruina y a los socios en el bolsillo... creo que merezco una recompensa que no involucre mapas ni contratos.

​Elowen le mordisqueó la oreja, susurrando con una voz que prometía pecados.

—Bueno, mi señor... el laboratorio está cerrado y la cama es grande. ¿Quieres que te demuestre cómo una "pequeña bruja" agradece a su lobo?

​Caelum soltó un gruñido de satisfacción.

—No hables tanto, Elowen. Muéstramelo.

​Mientras subían a sus aposentos entre risas y besos robados, la prosperidad de Oakhaven parecía brillar más que nunca. El bando ganador ya no era una suposición; era un hecho. Alistair estaba solo en su trono, mientras el verdadero Emperador y su Reina de ojos rojos gobernaban desde las sombras del Norte, listos para el golpe final.

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Nubia Jaramillo
me gustó mucho su historia felicitaciones
Sephora
Creo que 🤭 viene una camada de cachorros
YUSMARI HURTADO
felicidades autora
Paola Cordero
Estos dos si siguen así tendrán una camada de cachorros jajjaja ni las luces de el anticonceptivo 🤣🤣🤣🤣🤣
Paola Cordero
Estos dos si siguen así tendrán una camada de cachorros jajjaja ni las luces de el anticonceptivo 🤣🤣🤣🤣🤣
YUSMARI HURTADO
oh vaya capitulo 15 y 16 son Los mismo se repitio/Slight/
Maria Luisa Castro
Interesante 👏
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