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“Amarte Otra Vez Desde Cero”

“Amarte Otra Vez Desde Cero”

Status: En proceso
Genre:Reencuentro / Matrimonio arreglado / Amor-odio
Popularitas:23.2k
Nilai: 5
nombre de autor: Adri pacheco

Es una historia de un matrimonio por contrato entre un CEO frío y una mujer que acepta casarse por necesidad. Lo que empieza como un acuerdo sin amor se convierte en una relación intensa donde ambos terminan enamorándose, pero deben enfrentar traiciones, separación y pérdida de memoria que ponen a prueba su relación.

NovelToon tiene autorización de Adri pacheco para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

capitulo 9

El silencio de la casa esa noche fue distinto.

No era el mismo de siempre.

No era solo vacío.

Era… pesado.

Como si algo hubiera cambiado después del evento.

Como si las palabras no dichas se hubieran quedado flotando en el aire.

Elena cerró la puerta de su habitación con más fuerza de lo habitual.

No gritó.

No lloró.

Pero lo sintió.

Ese nudo en el pecho que no se iba.

Ese ardor en la garganta.

Esa sensación incómoda de haber sido… expuesta.

Humillada.

Y lo peor…

No por una desconocida.

Sino por alguien que claramente había sido importante para él.

Camila.

El nombre le quedó dando vueltas en la cabeza.

La forma en que lo miraba.

La seguridad con la que se acercó.

La confianza.

Eso no era casual.

Eso no era superficial.

Eso era…

Historia.

Y Elena no formaba parte de ella.

Se dejó caer en la cama, mirando el techo.

—No es real…

Susurró.

Como si decirlo en voz alta ayudara.

Como si pudiera convencerse.

—No debería importarte.

Pero importaba.

Más de lo que quería admitir.

Porque no se trataba de amor.

No.

Se trataba de dignidad.

De lugar.

De sentirse… menos.

Cerró los ojos con fuerza.

Pero la imagen volvió.

Camila sonriendo.

La gente mirando.

Leonardo… sin detenerlo realmente.

Eso fue lo que más dolió.

No lo que dijeron.

Sino lo que él no hizo.

El teléfono vibró sobre la mesa.

Elena abrió los ojos.

Lo miró.

Y algo dentro de ella se suavizó apenas.

Sofía.

Contestó de inmediato.

—¿Estás bien?

Siempre así.

Directa.

Sin rodeos.

Elena dejó escapar una pequeña exhalación.

—Sí.

Silencio del otro lado.

—No te creo.

Elena cerró los ojos.

—Fue un día largo.

—¿Qué pasó?

Dudó.

No quería preocuparla.

No quería que sintiera que todo esto estaba mal.

Porque entonces…

Todo lo que había hecho no tendría sentido.

—Nada importante.

—Elena…

Ese tono.

Ese que no aceptaba mentiras.

—Solo… gente desagradable.

Sofía soltó una pequeña risa sin humor.

—Claro. Gente rica desagradable. Nada nuevo.

Eso la hizo sonreír un poco.

—Algo así.

—¿Y él?

La pregunta llegó inevitable.

Elena miró al techo otra vez.

Pensó.

—Él es… igual.

—¿Igual cómo?

—Frío.

Sofía no respondió de inmediato.

—¿Te trata mal?

Elena dudó.

—No.

Y era verdad.

No la maltrataba.

No la insultaba.

No la lastimaba directamente.

Pero…

—Simplemente… no está.

Eso fue más honesto.

Sofía entendió.

Se notó en el silencio.

—Eso a veces es peor.

Elena no respondió.

Porque lo sabía.

Lo estaba viviendo.

—Luna está dormida —dijo Sofía después—. Hoy preguntó por vos.

Elena sintió ese pequeño dolor familiar.

Constante.

—¿Qué le dijiste?

—Que estabas trabajando.

—Gracias.

—No le gusta no tenerte cerca.

Eso fue como una punzada.

—A mí tampoco.

Silencio.

Más suave.

Más íntimo.

—¿Vale la pena? —preguntó Sofía de pronto.

Elena apretó el teléfono con más fuerza.

Miró alrededor.

La habitación.

La casa.

La vida que no sentía suya.

Y luego pensó en ellas.

En su futuro.

En lo que ahora sí podían tener.

—Sí.

Aunque doliera.

—Entonces aguantá.

Tan simple.

Tan difícil.

Elena dejó escapar una leve risa.

—Siempre tan comprensiva.

—Alguien tiene que ser la fuerte ahora.

Esa frase…

Se quedó.

Porque siempre había sido Elena.

Siempre.

Y ahora…

Ya no podía.

O al menos…

No de la misma forma.

Cuando cortó la llamada, el silencio volvió.

Pero ya no era tan frío.

Porque había algo más.

Un hilo.

Una conexión.

Un motivo.

Se levantó de la cama.

Caminó hacia la ventana.

Miró la ciudad.

Las luces.

El movimiento lejano.

Y pensó en ellas.

En Sofía.

En Luna.

En todo lo que estaba haciendo.

—Dos años…

Murmuró.

Podía soportarlo.

Tenía que hacerlo.

Un sonido en el pasillo la hizo girar.

Pasos.

Firmes.

Conocidos.

Leonardo.

Elena se quedó quieta.

Escuchando.

Esperando.

No sabía qué.

Pero algo dentro de ella…

Quería que se detuviera.

Que golpeara la puerta.

Que dijera algo.

Cualquier cosa.

Pero no pasó.

Los pasos siguieron.

Se alejaron.

Y desaparecieron.

Como siempre.

Como si ella no existiera.

Elena volvió a mirar por la ventana.

Y entendió algo.

Claro.

Doloroso.

Real.

No importaba lo que pasara afuera.

No importaba lo que fingieran.

No importaba lo que la gente creyera.

En esa casa…

Ella estaba sola.

Completamente sola.

Y la única razón por la que podía soportarlo…

Era porque, en algún lugar…

Había dos personas que la seguían esperando.

Esa noche, cuando se acostó…

No pensó en Leonardo.

No pensó en Camila.

No pensó en el contrato.

Pensó en Luna riendo.

En Sofía quejándose.

En su antigua casa.

En lo que había perdido.

Y en lo que estaba intentando salvar.

Y con ese pensamiento…

Cerró los ojos.

Porque era lo único que la mantenía en pie.

1
Diana maryuri
todo es muy color de miel muy color de rosa yo solamente estoy esperando en qué momento todo se empieza a complicar y creo que ese viaje va a ser el stock de complicación algo va a pasar no sé si su antigua novia va a ser algo o ese va a accidentar pero creo que estamos a punto de entrar en el punto triste de la historia
wendy cordova
no pues ahora sale cualquier mal entendido y se apaga la chispa
Jesus Castro Montero
Por fin Elena y Leonardo se vuelven a enamorar de nuevo
Nora Garcia
es en cámara lenta la movels
Jesus Castro Montero
Muy buena novela escritora Adri Pacheco te felicito eres lo máximo me fascina lo que escribes
Jesus Castro Montero
Leonardo te atrapó una mujer muy buena como Elena y según tu nunca te ibas a enamorar de ninguna mujer jajaja
Jesus Castro Montero
Leonardo estas enamorado hasta los huesos de Elena que bueno
Diana maryuri
el calor subio
Jesus Castro Montero
Leonardo cambiaste para bien por Elena te llegó el amor si pensarlo y eso es bueno
Jesus Castro Montero
Por que Leonardo se ena
orí de Elena sin querer bueno asi ese amor entra sin que lo llamen te felicito escritora eres grandiosa
Jesus Castro Montero
Por fin consumaron su amor por contrato ahora a ser felices
Jesus Castro Montero
Leonardo ahora sí te toca cuidar de verdad a Elena ambos se aman
Diana maryuri
cómo se conocieron ellos , porque da la inteyvde que ese contrato vino porque de alguna manera ellos se habían relacionado quizás ella trabajó en su empresa
Jesus Castro Montero
Gracias escritora Adri Pacheco todas tus novelas son maravillosas y geniales te felicito
Jesus Castro Montero
Elena ni tengas miedo si lo amas de verdad demuestraselo para qye nunca busque en otra mujer ño que tiene con tigo es real
Jesus Castro Montero
Nada podía ser igual por que estaban entregándose a ese amor que recién estaban descubriendo
Jesus Castro Montero
Te lo dije Elena Leonardo se está enamorando de ti como el también
Jesus Castro Montero
Ya déjense de juegos ambos lo nesecitan suelten todo lo que tienen guardado
Jesus Castro Montero
Elena ya no des marcha atrás tanto tu como el nesecitan una noche de pasión
Jesus Castro Montero
Leonardo que esperas Elena está igual qye tu se enamoró y ya no puede estar lejos de ti
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