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PERDERLO TODO Sin Ti, GANARLO TODO Contigo.

PERDERLO TODO Sin Ti, GANARLO TODO Contigo.

Status: Terminada
Genre:Autosuperación / Mafia / Amor prohibido / Completas
Popularitas:300.8k
Nilai: 4.9
nombre de autor: Adriánex Avila

Un golpe familiar, una traición lleva a Maya Velini a la quiebra, literal casi a la calle. Pero un hombre más que peligroso le propone un trato. Un matrimonio, la Joven rica de apellido aristocrático lavaría la sangre de un mafioso salido de la nada. Dante Caruso

¿Quien gana? ¿Quien pierde?

NovelToon tiene autorización de Adriánex Avila para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

CAPÍTULO 4 EL ÉXODO

El médico de cabecera, el mismo que las había atendido siempre, fue a verlas al departamento una semana después.

El doctor Hinojosa era un hombre mayor, de pelo cano y manos temblorosas, que había visto nacer a Maya y había tratado la gripe de tres generaciones de Velini.

Llegó con su maletín de cuero gastado, miró el barrio con una mezcla de horror y compasión, y subió las escaleras sin decir una palabra.

Renata Velini no pronunció una palabra en tres días. Se sentaba en la cama, con los ojos abiertos pero vacíos, las manos temblorosas sobre las sábanas. No comía. No bebía. No hablaba. Solo existía, y apenas.

El doctor Hinojosa la examinó en silencio. Le tomó el pulso, le miró las pupilas, le escuchó el corazón. Luego cerró su maletín, se sentó en la única silla que había en la habitación y miró a Maya con una seriedad que heló la sangre de la joven.

—Tu madre tiene estrés postraumático agudo —dijo, con su voz pausada de médico de pueblo—. Y crisis de ansiedad generalizada. No es algo que se cure con una pastilla, Maya. Necesita tiempo, necesita terapia, necesita… estabilidad.

—Eso es lo único que no podemos darle —respondió Maya, y su voz se rompió al final.

El doctor Hinojosa le recetó unos ansiolíticos. Escribió la receta con letra temblorosa, se la entregó y, antes de irse, puso una mano en el hombro de Maya.

—Tú también necesitas ayuda —le dijo—. No te olvides de ti, niña.

Maya asintió, guardó la receta en el bolsillo de sus pantalones y se quedó mirando a su madre. Renata seguía allí, con la mirada perdida, las manos quietas, la boca cerrada.

Mi madre está rota, pensó Maya.

Y por primera vez en su vida, supo que no podía darse el lujo de romperse también. Alguien tenía que mantenerse entera. Alguien tenía que pelear. Alguien tenía que encontrar una salida.

Esa alguien iba a ser ella.

*_*

El departamento era pequeño.

Maya nunca había usado esa palabra para describir un lugar donde se vivía. Pequeño. Le sonaba a ofensa, a derrota, a algo que no merecía ser habitado.

En su mundo, las casas eran amplias, los techos altos, los pasillos lo suficientemente largos como para perderse en ellos si uno caminaba distraído. Pequeño era un adjetivo que se aplicaba a las joyas, a los perros de raza, a los detalles bonitos que cabían en la palma de la mano.

Nunca a un hogar.

Ahora lo repetía como un mantra, porque si lo decía lo suficiente, si lo susurraba entre dientes cada vez que abría la puerta, quizá dejaría de dolerle el pecho.

Quizá el nudo que se formaba en su garganta cada vez que entraba se aflojaría un poco. Pequeño. Pequeño. Pequeño. No funcionaba. El pecho seguía doliendo.

Una cocina de dos metros cuadrados. Literalmente dos metros cuadrados.

Maya lo midió con sus propios pasos: dos de ancho, uno de largo. La heladera era tan pequeña que apenas cabía una pizza familiar. La cocina tenía dos hornallas, una de las cuales no funcionaba.

El horno, si es que se podía llamar así a aquel cajón de metal oxidado, tenía la manija rota y se abría con un tirón que amenazaba con arrancarlo de la pared.

Un baño con azulejos amarillos. No un amarillo bonito, como los limones o el sol de la mañana. Un amarillo enfermizo, el color de la bilis, de la orina vieja, de algo que debería haber sido blanco y se pudrió con el tiempo.

Varios azulejos estaban rotos, y en las grietas se acumulaba una humedad negra que Maya no quiso examinar demasiado.

La ducha era una manguera con una roseta agujereada que escupía agua a presión irregular: primero hirviendo, luego helada, sin previo aviso.

Una habitación para su madre, otra para ella, y una sala que también era comedor y también era pasillo.

La sala medía cuatro pasos de largo. El sofá, un tresillo de polipiel desgastada que habían heredado del anterior inquilino, olía a cigarrillo y a perro mojado.

La mesa plegable, apoyada en la pared, solo se desplegaba cuando había que comer. El resto del tiempo, era un estorbo.

Las ventanas daban a un callejón donde los vecinos tiraban la basura a cualquier hora. No importaba si era de día o de noche.

Siempre había alguien bajando una bolsa negra, balanceándola como un péndulo sucio, y soltándola con un golpe sordo que hacía que los perros callejeros ladraran.

El olor subía. Un olor dulzón, agrio, imposible de ignorar. Maya aprendió rápidamente a mantener las ventanas cerradas, aunque eso significara asfixiarse en el calor húmedo del departamento.

El primer día, Maya intentó limpiar.

No era una tarea sencilla para alguien que nunca había limpiado nada en su vida. En la mansión Velini, había una señora llamada Carmen que se encargaba de eso.

Carmen sabía qué productos usar en cada superficie, con qué frecuencia pasar el plumero, cómo dejar los espejos relucientes sin dejar marcas.

Maya, en cambio, miró el botiquín de productos de limpieza que había encontrado debajo de la cocina y sintió que estaba frente a un jeroglífico indescifrable.

Lejía. Desengrasante. Limpiavidrios. Pulverizador. Bayetas. Estropajos. ¿Para qué servía cada cosa? ¿Se podían mezclar? ¿En qué orden se usaban?

Decidió empezar por la cocina. Agarró un estropajo verde, lo humedeció con agua y jabón líquido, y empezó a fregar los azulejos de la pared. El jabón hacía espuma, pero la grasa no se iba. Frotó más fuerte. Nada. Cambió de producto.

Probó con el desengrasante. La etiqueta decía "úsese con guantes". Maya no tenía guantes. Lo usó igual.

El olor a químicos le quemó la nariz y los ojos, pero los azulejos empezaron a brillar. Sonrió, triunfante. Por primera vez en días, algo salía bien.

Luego, mientras limpiaba debajo de la heladera, encontró una cucaracha muerta.

No era una cucaracha pequeña. Era enorme, de esas que parecen de mentira, con las patas extendidas hacia el techo y las antenas rizadas sobre el cuerpo.

Maya la miró durante lo que le parecieron horas. Sintió cómo la bilis le subía por la garganta, cómo el estómago se le revolvía, cómo el mundo empezaba a girar.

Corrió al lavadero y vomitó.

Vomitó hasta que no le quedó nada en el estómago. Luego vomitó bilis, un líquido amargo y amarillo que le quemó la garganta.

Se quedó allí, arrodillada en el suelo del baño, con la frente apoyada en la taza del inodoro, respirando hondo. La cucaracha seguía allí, debajo de la heladera. Muerta. Inmóvil. Acusadora.

Maya lloró. Pero solo un minuto. Luego se levantó, se lavó la cara, envolvió la cucaracha en varias capas de papel de periódico y la tiró al contenedor de la calle.

No volvió a limpiar debajo de la heladera. Algunas batallas, decidió, no merecían ser libradas.

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Fly🦋
Será que Dante ai está enamorado de ella pero ella es una niña caprichosa ya como volvió a vivir bien se le sale lo riquilla pero bien que se aguantaba en donde vivía
Francisquitag
Excelente
Lennys Ariannys
excelente recomendado
Kelvis Rondon
Excelente
Kelvis Rondon
Me gustó mucho
La descargué y la lei en el tiempo que duró el tiempo sin luz
Gracias
Joanny Millán
❤️💯👏🏻👏🏻👏🏻👏🏻👏🏻💖❤️‍🔥🎉
Cliente anónimo
Muy buena historia, me gustó como pudiste hacer una narrativa muy buena: menos que si lo ve lo ve los comentarios que te hice, pero definitivamente me encantó el tipo de mafioso en común en la protección y todo lo que hizo desde que la conoció no fue una historia de Estocolmo, a contrario te felicito. Sigue por esta línea. Esta línea es buena. La demás en la de agentes de espías está historia si la saben desarrollar son un éxito y yo te deseo éxito. Gracias por excelente historia.
Cliente anónimo
Sigo lo que estoy leyendo, maya está en la galería con una copa de vino y meciendo al bebé de tres meses y Dante entra con una bolsa de paños y ella le dice que se durmió y él le dice que lo estuvo caminando una hora y se había dormido en el carro no entiendo dónde estaba el bebé con ella o con Dante además no estuvo dando una hora como que lo estuvo andando si el bebé tiene tres meses estas son cosas que nosotros no les Torres no entendemos pequeño error
Cliente anónimo
Y por qué ahora le preocupa si los papás están vivos si ella fue la que le dijo a Dante que lo dejara atrás o ya se le olvidó que le dijo que Elsa lo iba a cuidar que ya nos protegía no hombre
Cliente anónimo
Si en Meta dice que no pudo cumplir la promesa durante 30 años y Dante tenía 14, cuando mató al señor y yo quiere decir que Dante tiene 44 años son muchos y ella apenas tiene 22 tal vez 23 creo que fue lo que leí al principio. es un viejo para ella, le dobla la edad 20 años tal vez y 14 34, pues obvio 20 30, pero aquí como que los números no se dieron porque la foto de Dante se nota que es su nombre joven y un papi chulo así que No Se, pero como que no pegan las edades
Stella Vega
No entiendo, si Renata estaba en la mansión, como hizo Mateo para llevársela?
Roxana 🇦🇷
linda
Omis Mendoza
no me explico por qué los padres ojalá tengan poder dinero para gastar en cosas inecesaria por qué no enseñan a sus hijos hacer humilde y aprender a horrar para tiempos difíciles 🙏🙏 felicidades escritora es una excelente reflexión
Marifer Riera
bien
E.N.Y.C.89❤️‍🔥
excelente
E.N.Y.C.89❤️‍🔥
bueno lo único que no cuadro al final fue que bebió cuando estaba amamantando
E.N.Y.C.89❤️‍🔥
no se me hace justo salió muy bien librada
E.N.Y.C.89❤️‍🔥
esto no cuadra
E.N.Y.C.89❤️‍🔥
malditas seguro la otra lea está pagando con el mismo dinero que le dieron para la supuesta enfermedad del padre ya vera 😡
E.N.Y.C.89❤️‍🔥
bueno si la tiene agendada entiendo pero podría estar escribiendo de números diferentes miren que ahí cada loco obsesivo en este caso loca obsesiva pero ustedes me entendieron
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