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Esta Vez, Protegeré Nuestro Legado

Esta Vez, Protegeré Nuestro Legado

Status: Terminada
Genre:Reencarnación / Romance / Salvar al hijo enfermo / Completas
Popularitas:472.7k
Nilai: 5
nombre de autor: Melany. v

Loretta, condesa Russell. Tiene otra oportunidad para arreglar su matrimonio y salvar a su hijo que lleva en su vientre

NovelToon tiene autorización de Melany. v para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 8: El primer latido del destino

La habitación seguía en silencio después de todo lo que se había dicho.

La tormenta afuera comenzaba a perder fuerza, pero dentro de la mansión Russell el aire seguía pesado, como si cada palabra pronunciada hubiera cambiado la forma del espacio. Carter no se había movido desde que había terminado de hablar. Loretta seguía entre sus brazos, más tranquila ahora, pero todavía aferrada a él como si soltarlo significara perder el único punto firme que le quedaba.

El Conde mantenía la mirada baja.

No estaba perdido.

Estaba procesando.

Traición.

Emboscada.

Julian.

Beatrice.

Muerte.

Y algo más que todavía no terminaba de encajar en su mente, pero que ya había empezado a alterar la forma en la que respiraba.

Loretta se separó apenas, lo suficiente para mirarlo.

Su rostro seguía húmedo por las lágrimas.

Su voz salió más baja, pero firme.

—No es lo único.

Carter levantó la vista.

Ella respiró hondo.

Le tomó las manos.

Ese gesto lo hizo fruncir ligeramente el ceño.

—Loretta…

—Escúchame. Quiero explicarte está parte únicamente hablando de él.

La forma en que lo dijo lo detuvo.

Loretta bajó la mirada a sus propias manos sujetando las de él. Sus dedos temblaban, pero no lo soltó. En cambio, dio un paso más cerca y llevó sus manos hacia su vientre.

Aún plano.

Aún silencioso.

Carter se quedó inmóvil.

Su respiración cambió de inmediato.

—¿Qué estás haciendo?

Loretta no respondió al instante.

Sus ojos estaban fijos en él.

Llenos de algo que no podía sostener por más tiempo sin romperse otra vez.

—La noche en la que hicimos el amor… —empezó.

Carter no se movió.

—Esa noche, Carter…

La pausa fue breve, pero suficiente para que la tensión se volviera insoportable.

Loretta apretó sus manos contra las suyas, obligándolo a sentir lo que estaba señalando.

—Nuestro hijo fue concebido.

Carter no reaccionó de inmediato.

Loretta continuó, con la voz cada vez más quebrada.

—Está aquí dentro.

Sus ojos se humedecieron otra vez.

—En la otra vida nació en la indigencia. Porque Julián y Beatrice me expulsaron de la casa con 5 meses de embarazo.

Carter parpadeó lentamente.

Ella no apartó la mirada.

—Era idéntico a ti.

Su voz se rompió un poco más.

—Tu misma mirada.

Un segundo de silencio.

—Tu mismo cabello.

Carter bajó la vista hacia sus manos.

Todavía sobre el vientre de ella.

Como si ese contacto acabara de adquirir un significado completamente nuevo.

Loretta tragó saliva con dificultad.

—Murió enfermo en mis brazos.

El aire en la habitación se volvió pesado otra vez.

—Porque no tuve cómo salvarlo.

Su respiración se quebró.

—Porque no había medicina. Porque no había dinero. Porque ya no estabas.

Carter cerró los ojos un instante.

Loretta apretó sus manos con más fuerza.

—No puedo dejar que eso pase otra vez.

Su voz subió un poco.

Más desesperada.

—No puedo.

El silencio volvió a instalarse.

Carter abrió los ojos lentamente.

Miró su vientre.

Luego su rostro.

Luego otra vez su vientre.

Como si intentara unir piezas que no pertenecían al mismo mundo.

Loretta no se movía.

Solo lloraba en silencio ahora.

Más contenida.

Pero igual de intensa.

—Por eso estoy aquí —dijo ella—. Por eso estoy cambiando todo.

Su voz tembló.

—Por eso no puedo fallar.

Carter no respondió.

Durante varios segundos no hubo movimiento alguno.

Después, lentamente, retiró una de sus manos de la de ella.

Loretta sintió un pequeño vacío inmediato.

Pero no fue rechazo.

Fue otra cosa.

Carter bajó su cuerpo.

Primero una rodilla.

Luego la otra.

Loretta abrió los ojos con sorpresa contenida.

—Carter…

Él no la miró.

Sus manos volvieron a su vientre.

Pero esta vez con una diferencia clara.

Carter inclinó la cabeza lentamente hasta apoyar la frente contra el vientre de ella.

El gesto fue silencioso.

Profundamente controlado.

Pero cargado de una intensidad difícil de describir.

Loretta se quedó sin aire por un segundo.

—¿Qué haces…?

La voz le salió apenas.

Carter respondió sin levantar la cabeza.

—Escuchando.

Ella parpadeó.

—No hay nada que escuchar todavía.

—Sí lo hay.

Su tono fue bajo.

Definitivo.

Loretta se quedó inmóvil.

Carter cerró los ojos.

Y permaneció así unos segundos.

Luego habló otra vez.

—Es mío.

No era pregunta.

Loretta sintió cómo se le rompía algo dentro otra vez.

Asintió lentamente.

—Sí.

El Conde no se movió.

Pero su respiración cambió.

Más profunda.

Más controlada.

Como si algo dentro de él acabara de encajar en un lugar que no sabía que existía.

Loretta bajó la mirada.

Carter levantó la vista lentamente.

Sus ojos estaban más oscuros.

Más serios.

Ella respiró hondo.

—Si tú mueres… él también muere.

El silencio volvió.

Más pesado.

Más real.

—Y yo…

Se detuvo.

La voz se quebró.

—Yo no sobrevivo otra vez a eso.

Carter no respondió de inmediato.

Se puso de pie con calma.

Luego tomó sus manos otra vez.

Pero no las soltó.

Las sostuvo entre las suyas.

Firme.

Sin duda.

—No voy a morir.

La frase fue directa.

Loretta lo miró con desesperación contenida.

—Tengo miedo de perderlo todo otra vez.

—No estás sola en esto.

La frase cayó con peso.

Loretta sintió un nudo en el pecho.

—Lo he estado toda mi vida…

Carter negó ligeramente.

—No conmigo. No ahora.

El aire se quedó suspendido.

Loretta parpadeó.

Sus ojos volvieron a humedecerse. Carter se acercó más.

La abrazó otra vez.

Pero esta vez diferente.

Más protector.

Carter se separó apenas lo suficiente para mirarla de nuevo.

Luego, con un movimiento lento, volvió a apoyar su frente contra su vientre.

Esta vez más tiempo.

Carter cerró los ojos.

Y en voz baja, casi imperceptible, dijo:

—No te voy a fallar.

Loretta apretó los labios.

Porque esa vez, no sonó como promesa.

Sonó como destino elegido.

1
Fan del maestro fu Jinchen
yo le hubiera dicho que si no se detenía le cortaba la cabeza eliminado el perro se acaba la rabia😂
Blanca Montero Angulo
Éste capítulo especial me hizo llorar mucho. Dios bendiga su talento maravilloso escritora. 😘😘😘😘😘😘😘😘😘😘🙏🙏🙏🙏🙏🙏🙏🙏🙏🙏🙏🙏🙏🙏🙏🙏🙏🙏🙏🙏🙏🙏🙏🙏
Blanca Montero Angulo
Bellísima novela, un trabajo realmente espectacular, Dios te bendiga infinitamente escritora. saludos desdé Puerto limón. 😘😘😘😘😘😘🙏🙏🙏🙏🙏
maiy medina
pense que lo abrazaria hasta que no puediera respirar🫠🫠🫠
maryperez
🤣🤣🤣🤣🤣🤣🤣🤣🤣🤣
Robles T.T
así no es
Edith Zenteno
linda historia huno un momento que me pareció fome pero mejoro ,solo faltaron 2 cosas a mi ver ,uno que los hubieran subido de rango y lo otro que tuvieran más hijos por lo menos uno más pero en fin igual fue buena y no muy larga
Edith Zenteno
ummmm falto subirle de Condes a Duques ho más??
Edith Zenteno
si a Vane le cortaron todos los suministros, contratos etc. de donde ha sacado y sigue sacando dinero para contratar tanta gente y simular una guerra esta muy contradictoria la novela y eso la puso fome
Edith Zenteno
Loreta debió haber mandado una carta de agradecimiento por la Tal Deborah y ahí se habría dado cuenta que es una impostora mandada por Vane ,por otro lado tan inteligente el Conde y todavía no se da cuenta que todo esta urdido por el tal Vane ,sigue fome
Edith Zenteno
se puso fome como nadie sospecha de Vane y lo que robo del reino ?
Edith Zenteno
y la iglesia que tb. sabe de la Condesa ? no ha hecho nada para detener Vane?
Edith Zenteno
igual que las farmacéuticas de ahora
Izza Miguel
Lo supe en el momento que dijo esa frases hacia sonar que el también renació, me encantó es hermosa la historia.
Edith Zenteno
pero se guardo lo del bebé??
Edith Zenteno
espero pueda salvarlo a El tb ,que no muera
Izza Miguel
serán gemelos? es decir su hijo de la vida anterior y el de esta o es por qué está vez si se cuido y protegió
Izza Miguel
el también renació o lo solo también???
Izza Miguel
/Sob//Sob//Sob//Sob//Sob/
Izza Miguel
Que bien que se lo dijo y le creyó, ahora a seguir adelante juntos y evitando todo los obstáculos para que sean felices
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