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La Cláusula Del Deseo

La Cláusula Del Deseo

Status: Terminada
Genre:Matrimonio arreglado / Malentendidos / Grandes Curvas / Completas
Popularitas:7.6k
Nilai: 5
nombre de autor: Araceli Settecase

Ámbar Di Marco, una joven curvilínea de belleza clásica, siempre amó en silencio a Alexander Sterling, el magnate naviero que años atrás la humillaba por su timidez y su cuerpo. Tras la muerte de su abuelo, un testamento obliga a ambas familias a unirse mediante un matrimonio de conveniencia y a concebir un heredero en el plazo de un año.
Convencido de que Ámbar lo manipuló para atraparlo, Alexander la recibe con desprecio. Pero la convivencia y la intensa atracción entre ellos comienzan a derribar sus prejuicios. Mientras el orgullo y los secretos amenazan con separarlos, Alexander descubrirá que la mujer que juró rechazar es, en realidad, la única capaz de cambiar su corazón.

NovelToon tiene autorización de Araceli Settecase para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 7: Vientos de Discordia

Las semanas posteriores al amargo amanecer en la suite principal convirtieron a la majestuosa mansión Sterling en un campo de batalla silencioso y sofocante. La enorme propiedad de piedra y mármol, que ya de por sí evocaba la majestuosidad de una fortaleza helada, se volvió el escenario de un duelo de voluntades implacable. Alexander y Ámbar apenas cruzaban palabras durante el día; sus interacciones se limitaban a saludos de cortesía distante en los pasillos o breves encuentros durante las cenas, donde el choque de las miradas suplía con creces a la falta de diálogo.

Sin embargo, Ámbar tomó una decisión irrevocable: no pasaría los días lamentando su desdicha ni encerrada en una jaula de oro esperando la voluntad de su esposo. Orgullosa, inteligente y consciente de sus propios recursos, decidió que era momento de tomar el control de su vida. Comenzó a involucrarse de lleno en la reestructuración de las obras de caridad de la fundación Di Marco y a administrar de forma independiente las propiedades y activos que su abuelo le había legado de manera directa. Para sorpresa de los administradores y contadores veteranos de la familia, la joven demostró una agudeza ejecutiva impecable, una intuición sagaz para las finanzas y un temple de acero que desarmó a más de un escéptico.

Una tarde de lluvia persistente, mientras el agua golpeaba con un ritmo monótono los altos cristales del salón principal, Ámbar se encontraba sentada frente a un escritorio de caoba maciza, rodeada de carpetas, balances y libros de contabilidad. Llevaba un conjunto elegante en tono azul marino que abrazaba con distinción las curvas de su figura, manteniendo su cabello oscuro recogido en un moño bajo que dejaba al descubierto la delicada línea de su cuello.

El sonido de unos pasos apresurados en el vestíbulo precedió la llegada del ama de llaves, la Sra. Gable, quien anunció con su tono habitualmente reservado la visita de la madre de Ámbar, Elena, y de su tío, Roberto Di Marco.

—Ámbar, mi vida, pero qué alegría verte tan instalada en semejante Palacio —exclamó Elena al entrar, envolviendo a su hija en un abrazo perfumado y besando su mejilla con cierto dramatismo, aunque sus ojos no dejaban de admirar las valiosas obras de arte que decoraban las paredes.

A su lado, Roberto Di Marco presentaba un contraste inquietante. Era un hombre de mediana edad, de aspecto notablemente demacrado, tez pálida y una mirada esquiva que denotaba una ansiedad mal disimulada. Sus ojos recorrían el gran salón con una codicia casi palpable, como si estuviera calculando mentalmente el valor de cada mueble.

—Sobrina, necesitamos hablar a solas contigo de un asunto sumamente delicado —dijo Roberto, bajando la voz hasta convertirla en un susurro urgente y mirando de reojo hacia la puerta para asegurarse de que el servicio no escuchara.

Ámbar arrugó el entrecejo, cerrando con un golpe seco el libro de cuentas que tenía entre las manos. La actitud de su tío encendió de inmediato una alarma en su mente.

—¿Qué ocurre, tío? Si viene de la familia, mamá también puede escucharlo —respondió ella con voz serena pero distante, manteniéndose sentada.

—Es sobre la empresa Sterling —balbuceó Roberto, acercándose al escritorio y apoyando las manos temblorosas sobre la madera—. Los contadores de Alexander están llevando a cabo auditorías extremadamente agresivas en los departamentos de tesorería. Desde que se firmó el acuerdo de la fusión, ese hombre está revisando peso por peso los fondos del último ejercicio fiscal. Tienes que intervenir, Ámbar. Habla con él esta misma noche y convéncelo de que detenga las revisiones. Dile que no escarbe en los balances del año pasado.

Ámbar lo observó con detenimiento. La sudoración fría en la frente de su tío y la forma en que evitaba sostenerle la mirada confirmaron sus sospechas más oscuras.

—¿Por qué tendría que pedirle algo semejante a Alexander, tío? —preguntó ella, endureciendo la voz—. Si las cuentas de la empresa familiar están en orden, como siempre aseguraste ante el abuelo, Alexander y sus contadores no encontrarán nada irregular. Una auditoría no debería asustar a alguien que ha actuado con honestidad.

—¡Tú no entiendes cómo funcionan los negocios a esta escala! —exclamó Roberto en un arrebato de desesperación, bajando nuevamente el tono al ver la firmeza de su sobrina—. Hubo... ajustes necesarios. Movimientos de liquidez de última hora para mantener la operativa a flote antes del compromiso. Fueron decisiones de emergencia, pero si ese magnate las interpreta a su manera, parecerán malversaciones.

Elena soltó un pequeño ahogo de sorpresa, llevándose las manos a la boca al comprender la gravedad de lo que su hermano estaba admitiendo implícitamente.

—¡Eres su esposa ahora, Ámbar! —insistió Roberto, dando un paso más hacia ella y usando un tono manipulatorio—. La prensa no habla de otra cosa que de la boda. Se supone que un hombre cae rendido ante su nueva mujer, que lo tienes comiendo de tu mano después de estar bajo el mismo techo. Úsalo a nuestro favor, salvaste a la familia con la boda, ahora salva el apellido de un escándalo.

La indignación encendió un fuego oscuro en los ojos de Ámbar. Se puso de pie lentamente, erguida, imponiendo su presencia frente a la actitud mezquina de su tío.

—No voy a usar a nadie, Roberto —sentenció Ámbar con una firmeza helada que no dejó margen para la réplica—. No me casé para ser el escudo de las sombras de nadie, y jamás me prestaré a manipular a mi esposo para encubrir un delito. Si cometiste alguna irregularidad con el patrimonio que el abuelo construyó con el sudor de su vida, tendrás que responder por tus actos ante Alexander, ante la junta directiva y ante la ley.

—¡Ámbar, es tu familia! —suplicó Elena, al borde de las lágrimas.

—Mi abuelo me enseñó que la integridad no se negocia por la sangre, mamá —respondió la joven sin dar un solo paso atrás—. La reunión ha terminado. Les pido que se retiren.

Roberto apretó los puños, la miró con resentimiento y, sin decir una palabra más, tomó a su hermana del brazo y abandonó el salón a pasos apresurados.

Lo que Ámbar no sabía era que, desde la balaustrada de la galería superior en el segundo piso, Alexander había permanecido en absoluto silencio durante toda la visita. Había llegado a la mansión minutos antes y, al escuchar las voces alteradas, se detuvo a observar la escena oculto entre las sombras de las columnas. Sus ojos grises, siempre habituados a dudar de todo y de todos, habían atestiguado cada palabra, cada gesto de rechazo y cada gramo de dignidad con el que Ámbar había defendido la verdad, incluso por encima de su propia sangre.

Al verla allí abajo, sola en medio del gran salón, erguida frente a la codicia de su familia, una grieta profunda e irreversible se abrió en la muralla de prejuicios que Alexander había construido a su alrededor. La duda comenzó a carcomer su certeza: la mujer a la que había juzgado como una arpía calculadora no era la villana de la historia, sino la única persona con honor en medio de una red de mentiras.

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Angelina Cabezas Cid
buu que tonta debería de haberlo hecho sufrir un poco más, por como la trató el día después que tuvieron relaciones
JZulay
Una hermosa historia de redención y amor ❤️

💯 recomendada 😉👌🏼
JZulay
🥰❤️🤗...bello... Ale 😉
Marta Gutierrez
El 18 no esta
Marta Gutierrez
El capítulo 17:se repite 2 veces 🤭
Marta Gutierrez
Esperemos que se de cuenta y se enamore de ella y deje definitivamente a la zorra
Marta Gutierrez
Y yo que le dije que resistiera pero no, no hizo caso y ahí están las consecuencias, el ahora se va con su tabla
Marta Gutierrez
Pero , no lo hizo sufrir ni un poquito
JZulay
muro 🧱 protector 🥰❤️🥰🥰
Marta Gutierrez
Sabido que iba a caer . Que sufra un poco más el esposo así aprende
JZulay
más te vale /Slight/
JZulay
vas a pedir cacao después /Smug//Slight//Proud/
JZulay
/Drool/🔥/Heart/....ahh....no qué, no !!! /Slight//Joyful//Facepalm//Facepalm/
JZulay
Ámbar ....no se lo hagas fácil /Smug/
se derretirá por el pay , pero que le cueste /Slight//Doubt/
Massiel Aguirre
Excelente Bendiciones
Yadis Garay
no caigas ambar
Yadis Garay
esres un estupido alexander no lo perdones amber
Yadis Garay
desgraciada vibora🤭🤭
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