NovelToon NovelToon
Amantes?

Amantes?

Status: En proceso
Genre:Amor prohibido / Amante arrepentido / Embarazo no planeado
Popularitas:2k
Nilai: 5
nombre de autor: Vicky Aguirre

Solo había amado una vez en la vida, solo a ella, y después de mucho tiempo lo descubrí, verlos juntos causó en mi desesperación y debo ganar esta lucha.
Debo ganar su amor.

NovelToon tiene autorización de Vicky Aguirre para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Cap 7

El día había sido demasiado agradable. Mis padres insistían en que nos quedáramos más días y yo estaba más que feliz de hacerlo, pero Mark, las niñas y yo ya teníamos una rutina. Ahora, con la firma del acuerdo, debíamos mudarnos por un par de meses; las niñas tendrían un traslado académico y pasarían más tiempo con mi familia.

—Si tus padres desean que nos quedemos aquí, yo estaría más que encantado —dijo Mark.

—Mark, mamá no deja que Nana se encargue de las niñas y ella se siente bastante incómoda. Cuando regresemos y ella no esté con nosotros, ¿qué haremos?

—¿Por qué te ahogas en un vaso de agua, Vero? —dijo acercándose a mí—. Podemos darle unas vacaciones, le pagaremos su sueldo y, cuando encontremos una casa para nosotros, regresará.

—¿Estás seguro de eso?

—Sí, claro que sí. Mamá también vendrá; dice que no soporta estar lejos de sus princesas.

—No sé, Mark...

—Hagamos algo: dejémoslas aquí, vamos a nuestro hotel, recogemos nuestras cosas y regresamos.

La verdad no estaba muy segura de eso. En casa nos las arreglábamos para escabullirnos a medianoche; Mark dejaba la habitación principal y ocupaba la suya, pero aquí tendría que dormir con él. Y no es que me disgustara, es que sentir esa calidez cerca de mí me pone nerviosa.

Por favor, lo vi desnudo; fue la última persona con la que tuve sexo, y no fue cualquier sexo. Mark era un experto. Claro que había estado con Cristopher —lo amaba, fue mi primera vez y todo lo demás—, pero Mark tenía experiencia. Era obvio, era lo que yo estaba buscando: alguien que me hiciera olvidar a mi ex, que me dejó sola y terminó casándose con su ahora esposa.

Había escuchado un sinnúmero de comentarios; «un clavo saca a otro clavo» fue el principal, y yo solo quería saber si era posible. Pero no lo planeé. Mark solo apareció, el alcohol detonó mi libido y me dejé llevar. Lo que nunca pregunté fue: ¿por qué lo hizo él? Yo no era su tipo. Aunque nunca le he visto una novia, y sus padres no hablan de noviazgos anteriores, podríamos decir que soy la única mujer que ha llevado a su casa.

Así que, sí. ¿Si piensan que con mi sequía dormir con mi esposo es un peligro? Claro que lo es. Las veces que hemos dormido aquí, Mark tiene a su guerrero listo para la batalla. Lo he escuchado masturbarse cuando estamos aquí más de ocho días. Lo que me detiene a darle rienda suelta a mi sexualidad es pensar: ¿y si hay alguien allá afuera? ¿Una persona con la que él tenga una relación? ¿Y si solo está esperando a que las niñas crezcan lo suficiente para irse?

Y ustedes dirán: «Chica, ¿por qué no tienes un amante?». La verdad, jamás mi ha llamado la atención hacer una cosa de ese tipo. Si estalla un escándalo, ¿mis hijas se verán involucradas? O peor aún... Tal vez Mark no diría nada, y lo comprendería, pero sus padres y los míos son muy tradicionalistas; no les agradará enterarse de un divorcio y mucho menos de una infidelidad. Así que descarto esa idea.

Otra cosa que no puedo usar son mis juguetes. Ojo, manifesté tener sequía y me refería a unos brazos cálidos guiándome al éxtasis, no a que yo no me autocomplaciera. Pero es que no es lo mismo estar con alguien que hacerlo tú sola; se siente algo frío. Para mí, lo siento así. Pero no, no es tan fácil ni tan sencillo. Suspiré resignada.

—¿Vero? ¿Te sientes bien? ¿Estás enferma?

—No, perdón. Lo siento, divagaba.

—Conmigo frente a ti, solo hay que ver tu rostro...

—¿Qué?

—Nada, ignórame. Pero puedes darte un baño si quieres. Cuando vayamos por nuestras cosas, puedo dejarte sola en la habitación, ¿te parece?

Dios... ¿se dio cuenta?

—¿A qué te refieres, Mark?

—Por favor, Vero, tenemos ocho años juntos. Sé que tienes tus juguetes en la cajonera alta del clóset, y sé que juegas con ellos en las noches.

Casi me muero de la vergüenza. Mis ojos pasearon a los suyos y me miró con una sonrisa de burla. No, esto no lo soportaría. Me llené de rabia, de pura ira.

—No tengo tu misma suerte, soy mujer —puse mi dedo en su pecho, empujándolo una y otra vez—. Tú puedes tener tus amantes, pero yo no. Y estoy viva, y siento deseo, sí. No eres quién para juzgarme.

—¡Ah! —grité, y caminé a zancadas hasta el baño.

—Vero —tocó la puerta—. Por favor, no te encierres. Somos amigos, ¿lo olvidas?

Él tocaba la puerta cada vez más fuerte y yo solo me tapaba los oídos. Abrí todas las llaves del baño; no lo quería escuchar. ¿Cómo se atrevía a juzgarme?

—¿Qué sucede? —esa era la voz de mi padre. Pegué mi oído a la puerta.

—Suegro, disculpe, no queremos alterar la paz de la casa —escuché a Mark aclarar su garganta—. Es solo que discutíamos un tema importante. Verá, ¿sabe usted que Cristopher...? —las voces se fueron alejando.

Suspiré, recostada contra la madera de la puerta, y me dejé caer hasta el suelo. A mi mente venían flashes de mi noche con Mark. Una noche donde me dejé llevar, donde permití hacer cosas e hice cosas que jamás había intentado. Recordé a Mark recorriendo mi cuerpo con sus manos y me estremecí.

Diablos. Necesitaba mis cosas, necesitaba estar sola. Necesitaba estar en una puta cama con un hombre que me complaciera como hacía años no me pasaba.

1
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play