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La Esposa Del Jefe ¿SOY YO?

La Esposa Del Jefe ¿SOY YO?

Status: Terminada
Genre:Equilibrio De Poder / Reencuentro / Pérdida de memoria / Completas
Popularitas:1.2M
Nilai: 5
nombre de autor: Adriánex Avila

Fabiana Camargo es una joven trabajadora, responsable y muy afectuosa, Aunque es un imán para meterle en problemas y meter la pata. Una accidente lo cambia todo, pone su ya frágil mundo patas arriba.

Lo peor de todo esto es que tiene enemigos terroríficos y resulta que la esposa, esa esposa es ella.

NovelToon tiene autorización de Adriánex Avila para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Cap. 6 Lo que acaba de ocurrir…

Fabiana entró a la habitación como en piloto automático, aún aturdida por la bofetada y la adrenalina.

A sus espaldas, podía sentir cómo la mirada de los Borbón esa mezcla de ira, desprecio y sospecha la quemaba. Ardían de una furia silenciosa y contenida, esperando su momento.

El médico cerró la puerta y se apoyó en ella, dejando escapar un suspiro.

—Señorita Camargo, siéntese, por favor. Lo primero: ¿necesita que le echemos un vistazo a esa mejilla?

Fabiana negó con la cabeza, aun en shock.

—Bien. Hablemos de Lucian —dijo el doctor, acercándose a la cama y observando los monitores.

—Lo que acaba de ocurrir… la confusión, llamarla "esposa"… es un síntoma clásico, aunque severo, de un cuadro que estamos viendo: amnesia post-traumática combinada con confabulación.

—¿Confabu… qué? —logró articular Fabiana.

—Confabulación. Su mente, al despertar, tiene lagunas enormes. Para llenar esos vacíos, inventa recuerdos o asocia caras conocidas con roles que le son reconfortantes. Usted estuvo aquí todo el tiempo. Su voz fue la última que escuchó antes de despertar del todo. Su cerebro, en su estado confuso, la "eligió" como la figura más significativa, la más segura. Para él, en este momento, usted ES su esposa.

Fabiana palideció aún más.

—¿Es… es permanente?

—No lo sabemos. Puede durar horas, días, semanas… o puede ser el primer signo de un daño más profundo. Lo crucial ahora es no contradecirlo bruscamente. Negar su realidad podría causarle una crisis de ansiedad, retrasar su recuperación o incluso hacer que se vuelva agresivo. La estrategia es validar su confusión con calma, sin alimentarla, y redirigirlo suavemente hacia la realidad, poco a poco.

El médico la miró con seriedad.

—Esto significa, señorita Camargo, que por el bien del paciente, usted tendrá que desempeñar ese papel frente a él, al menos por ahora. Sé que es una carga enorme, y más con… —hizo un gesto vago hacia la puerta, refiriéndose a la familia— … ese contexto. Pero su cooperación es, en este momento, parte de su tratamiento.

El galeno los reunió en una pequeña sala de consultas, lejos de la habitación de Lucian. El aire olía a antiséptico y a tensión reprimida.

—Señores, les explicaré la situación médica de su hijo —comenzó el doctor, con una calma que contrastaba brutalmente con la energía eléctrica que emanaba de la familia.

Les explicó. Habló de amnesia post-traumática, de confabulación, de la necesidad de validar la realidad del paciente sin confrontarlo. Y luego, soltó la bomba:

—Por el bien de su recuperación neurológica, y para evitar un retroceso o una crisis, es crucial que, de momento, no se contradiga su creencia de que la señorita Fabiana Camargo es su esposa. Es una figura de apego que su mente ha creado para sentirse seguro.

Los gritos de indignación fueron elocuentes. Un coro de voces cultas y refinadas quebradas por el estupor.

—¡¿ESTÁ USTED SUGIRIENDO QUE TOLEREMOS ESA… ESA FARSA?! —tronó Manuel, su rostro de ejecutivo acostumbrado al control, ahora desencajado.

—¡Es absurdo! ¡Una vulgaridad! ¡Mi Lucian jamás se rebajaría a… a eso! —chilló Jimena, llevándose una mano enjoyada al pecho como si le faltara el aire.

—¡Es mi prometido! ¡Yo soy su futura esposa! ¡Esa… esa cuidadora es una intrusa! —aulló Patricia, su elegancia hecha trizas por los celos y la rabia.

No lo podían creer. Ellos, que eran tan refinados y cultos, que movían imperios con una llamada, estaban enloqueciendo ante la idea de que una asistente, una nadie para su mundo, fuera el centro emocional de Lucian, aunque fuera por un efecto médico.

El médico mantuvo una paciencia de santo.

—No es una sugerencia, señor Borbón. Es una directriz médica. La salud mental y neurológica de Lucian está en juego. Cualquier confrontación brusca podría causar un daño irreversible o prolongar su recuperación indefinidamente. ¿Es eso lo que desean?

La pregunta los dejó en silencio, pero era un silencio cargado de furia impotente. Lucian manejaba todo. El imperio familiar estaba en sus manos. Y ahora, todo era una locura. Su heredero, su instrumento de poder, había despertado creyendo que estaba casado con la empleada. Era una pesadilla de la que no podían despertar.

El doctor respiró hondo, viendo la guerra civil que libraban en sus rostros.

—Entonces, quiero que quede claro. Mientras dure esta confusión, la señorita Camargo actuará como su principal cuidadora y… su figura de apego, frente a él. Ustedes deberán abstenerse de contradecir esta idea en su presencia. Pueden visitarlo, pero con normalidad y sin hostilidad hacia ella. Si no pueden garantizar eso, les sugiero que limiten sus visitas. El estrés es su peor enemigo ahora.

Jimena abrió la boca para protestar, pero Manuel le puso una mano en el brazo, un gesto seco. Había calculado el riesgo. La recuperación de Lucian era un activo. Todo lo demás… se podría manejar después.

—Muy bien, doctor —dijo Manuel, con una voz que goteaba hielo—. Seguiremos sus indicaciones. Por el bien de Lucian.

Las palabras eran correctas, pero su mirada, al posarse en la puerta tras la cual estaba Fabiana, decía algo muy diferente: "Esto no ha terminado. Esto solo está comenzando."

Minutos después de que el médico sellara mi destino con una charla médica, me vi obligada a regresar a la habitación. Las reglas estaban claras: yo era ahora la "esposa" de Lucian Borbón, por prescripción facultativa. Mis pies parecían de plomo. Del otro lado de la puerta no solo estaba mi jefe, sino un hombre que creía que me amaba. Y detrás de mí, en el pasillo, sentía el peso de tres pares de ojos que me hubieran incinerado con la mirada si pudieran.

Respiré hondo y entré.

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😜 Betsy 🇻🇪
Ese Miguel ya hay q darle un susto para q deje al parásito 💩💩💩
Lorena Angulo
no será que este se está haciendo el anesico
😜 Betsy 🇻🇪
Carajo hasta reconoce a la prima
😜 Betsy 🇻🇪
Jajajajaja o de verdad tiene amnesia ó será todo lo q ella le contaba cuando estaba en coma
😜 Betsy 🇻🇪
jajaja el pobre chófer quedó en shock 😂😂😂😂😂
😜 Betsy 🇻🇪
jajaja el pobre chófer quedó en shock 😂😂😂😂😂
😜 Betsy 🇻🇪
La tía es la del cerebro 🧠🧠🧠🧠 todo un plan bien calculado 😂😂😂
😜 Betsy 🇻🇪
Jajajajaja como me he reído 😂😂😂😂
😜 Betsy 🇻🇪
Jajajajaja me encanta su tía son igualitas jajajajaja
😜 Betsy 🇻🇪
Jajajajajajaja se asustó con su araña peluda gigante jajajajajajaja
Lorena Angulo
jajajaja pobre Fabiana
Cinzia Cantú
Sin desperdicio
Cinzia Cantú
Un hermoso broche de oro para esa familia que luchó sin descanso por mucho tiempo. Gracias escritora una historia que calienta el corazón y regocija el alma
Cinzia Cantú
Una hermosa y gran familia
Cinzia Cantú
Qué hermosa noticia
Cinzia Cantú
Me pregunto porque el mundo se desvaneció
Cinzia Cantú
Por fin la familia unida sin exigencias de riquezas solo unida por un enorme amor
Cinzia Cantú
Ellos forman una pareja de ensueño
Cinzia Cantú
Me encanta como se puso en marcha esa maquinaria para neutralizar y destruir a esos delincuentes
Cinzia Cantú
Qué basuras, esas no son personas son engendros del mal y merecen el peor karma
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