Esta noche te libero de este matrimonio sin amor y te deseo toda la felicidad del mundo con aquella mujer a la que jamas pudiste olvidar. Me llevo en mi vientre el regalo que te iba a confesar en nuestro aniversario. Ojalá ella te ame igual o más de lo que yo te he amado.
NovelToon tiene autorización de pitufina para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
avanzando con cautela
Iván se comunicó con Magda y le dio todos los teléfonos, tanto personal como de trabajo de Santiago, así de esa manera ella podíamos comunicar con él en caso de que pasara algo. Cielo me había dicho que más allá de todo lo ocurrido entre nosotros, el tenía derecho de saber como iba en el colegio, como iban sus terapias, su salud y todo lo relacionado con Lyon, inclusive me dio consejos por si en algún momento la charla se desviaba hacia temas personales y me sentía incómoda. Me explicó que todo lo que habláramos entre nosotros, podría ser usado en la corte el día de mañana. No como algo negativo, a menos que él tuviese explosiones de ira, sino como un avance en nuestro trato por el bien de mi hijo.
También llego a casa un sobre, en donde los papeles que se encontraban dentro detallaban dos cuentas bancarias, una a nombre de Lyon y la otra a mi nombre, al principio quise romper todo, pero en una carta que encontré, después de mi exabrupto, él me explicaba de puño y letra que mi cuenta era por los gastos que yo cubrí por él en todo este tiempo negándome a comprarme cosas que quizás necesitaba o resignando deseos. Ignacio fue el que me convenció de que, aunque la idea de recibir plata suya no era de mi agrado, no estaba del todo mal como él veía las cosas.
Mel no te está regalando nada, solamente cubre aquello que quisiste comprarte y no lo hiciste por priorizar a tu hijo- esas habían sido sus palabras luego de un suspiro sumamente fuerte.
Ambas cuentas tenían casi una fortuna y ni siquiera había pensado en tocar un solo peso de ellas, así que termine por aceptar lo que me daba, aun cuando lo más probable es que lo pasara todo a la cuenta de Lyon. Al menos contaba con algo extra para alguna emergencia en caso de que lo necesitara.
Cielo veía a Lyon dos veces a la semana, mientras que ptra psicóloga me veía a mi solo una vez. Por recomendación de la profesional, empezaríamos a revolver cosas del pasado para encontrarles o soluciones o aceptaciones y evitar que siguieran repercutiendo en mi futuro.
Las cosas con Gonzalo iban de forma tranquila, habíamos ido a la exposición de autos y la habíamos pasado tan bien, que por un par de horas, éramos 5 personas sin ningún problema en la vida, sacando fotos de todo y disfrutando de la tarde. Lyon había podido subirse a los Mitsubishi del amigo de Gonzalo y ni siquiera la foto que le saque capturaba su verdadera felicidad.
Los días y semanas habían pasado tan rápido que ahora estaba aquí, en la empresa, en mi oficina, siendo un manojo de nervios, porque debía conseguir llevar a cabo el mandarle mensaje a Santiago desde mi número personal y comenzar a tener una conversación cordial y regular por Lyon. Magda ya me había dicho algo parecido, aunque siendo francas, no le molestaba ser lechuza mensajera. Algo que si debo reconocer, es que todo lo que hasta ahora había hablado con su hermano, había salido llamativamente bien. Desde un aprobó su examen de historia con un 10, hasta hoy su pediatra nos informó que todos los estudios realizados habían salido de forma positiva.
"Hola soy Melany, este es mi número personal, prefería poder comunicarme directamente contigo para cualquier cosa relacionada con Lyon, que seguir usando de intermediaria a Magdalena"
Deje el aparato boca abajo en el escritorio y continúe con mi trabajo, me había sacado un gran peso de encima al escribirle y aunque aún seguía creyendo que no era tan buena idea, lo cierto es que en caso de que se pusiera pesado o hubiese problemas, siempre podía cambiar de número.
Estaba terminando de organizar los nuevos proyectos, cuando una notificación sonó de repente. Era un mensaje de él, corto y directo, agradeciendo que le mandara y preguntándome como estaba y si había tenido alguna recaída. Por un momento, quizás solo unos segundos, me pregunte que habría pasado si en vez de mandarle correos lo hubiese llamado y le hubiese dicho a él que estaba embarazada. Mi psicóloga me había hecho comprender que sus reacciones al leer los mails, no parecían de alguien que realmente hubiese sabido de la situación, si bien no lo conocía, todo lo que yo le había comentado le hacían sentir que en verdad él se estaba perdiendo de algo y no captaba bien el hilo de la conversación.
Ojo, eso no hizo que creyera en su inocencia de golpe, pero si sembraba una duda en mi mente ¿quién podría ser tan desalmado para responderle eso a un niño? Aunque mis opciones se cerraban en solo dos personas, sin ninguna evidencia, era al pedo exponer mis dudas.
Luego de explicarle lo que me había preguntado, contesto un gracias y lo lamento y cortamos la comunicación. Tampoco era que nos volveríamos mejores amigos de la noche a la mañana, pero reconocía que no había sido la charla que durante años creí que tendría con él, por un momento se me paso que sería frío y distante o que hasta me contestaría que estaba ocupado como lo había hecho en nuestra relación. Me pregunté si había comenzado con sus terapias y eso era lo que lo llevaba a ser un poco más comunicativo.
Como era evidente que no podría terminar con mi trabajo el día de hoy, tome mi bolso y salí. Ignacio sabía perfectamente la clase de empleado que era y si por alguna razón me retiraba temprano, no tenía ninguna duda de que mañana estaría terminado y entregado ese trabajo que hoy dejaba inconcluso. Magda había entrado y salido de reuniones todo el día y ahora mismo se encontraba en una, en un hotel del centro, donde terminarían las cláusulas de un contrato y luego se quedarían a cenar. Si mal no recuerdo, era Till con quien se estaba reuniendo, así que una sonrisa se me formó en el rostro, quizás no solamente era mi momento de conocer gente.
Salí de la oficina y me fui directo al supermercado, Lyon saldría en una hora del colegio y eso me daba el tiempo necesario para planear la cena con mi príncipe.