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El Precio De Amarte

El Precio De Amarte

Status: Terminada
Genre:Amor eterno / Romance / Completas
Popularitas:7.9k
Nilai: 5
nombre de autor: Yamila22

Él domina un imperio, pero ante ella se vuelve un cobarde.
Dominic Sterling es el implacable magnate de la moda inclusiva en Nueva York, un hombre frío que construyó una fortaleza de éxito para proteger a su madre, Elena, de los fantasmas del pasado. Pero cuando Scarlett Sinclair —una brillante y hermosa diseñadora de alta costura que pisa fuerte en sus tacones altos— irrumpe en su empresa, el control de Dominic se desmorona.
Scarlett busca un socio, pero encuentra a un hombre que la desarma y que, al mismo tiempo, levanta una barrera de hielo por pánico a ser vulnerable. Mientras Dominic calla lo que siente, la llegada del carismático fotógrafo Julian Beck amenaza con alejar a Scarlett para siempre. Atrapado en su propio silencio, Dominic se enfrentará a la prueba más difícil: descubrir si el orgullo vale más que el precio de amarte.

NovelToon tiene autorización de Yamila22 para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capitulo 7: El Peso del Silencio

El restaurante flotante sobre el río Hudson era el escenario perfecto para una velada inolvidable. La iluminación era tenue, la música de jazz suave se mezclaba con el murmullo de las olas y las luces de los rascacielos de Manhattan se reflejaban en el agua como un manto de diamantes. Sentado al otro lado de la mesa, Julian Beck se comportaba como el caballero perfecto. Era divertido, sumamente atento y desbordaba una elocuencia natural que habría cautivado a cualquier mujer. No dejaba de llenar la copa de Scarlett, de hacerla reír con anécdotas de sus viajes por Europa y de mirarla con una fascinación que no pretendía ocultar en lo más mínimo.

Sin embargo, a pesar de la atmósfera idílica y de los esfuerzos de Julian por hacerla pasar una gran noche, la mente de Scarlett Sinclair se encontraba a miles de kilómetros de allí. Estaba completamente atrapada en el estudio fotográfico de Brooklyn, reviviendo una y otra vez el doloroso instante en que las puertas se abrieron y la imponente figura de Dominic Sterling apareció en el umbral. No podía sacarse de la cabeza la fría, dura y gélida mirada que él le había lanzado antes de dar la vuelta y marcharse sin decir una sola palabra. Ese desprecio silencioso le escocía en el pecho mucho más que cualquier reclamo a viva voz.

—Parece que tu mente está diseñando un nuevo vestido en este momento, Scarlett —comentó Julian con una sonrisa comprensiva, ladeando la cabeza mientras apoyaba la barbilla en su mano—. Te aseguro que la comida está excelente, pero llevas cinco minutos dándole vueltas a la copa de vino.

—Lo siento mucho, Julian —respondió Scarlett, forzando una sonrisa y sintiéndose genuinamente culpable por su distracción—. Es solo que... el lanzamiento de la colección me tiene un poco estresada. Son muchos detalles de última hora.

—No tienes de qué preocuparte. Las fotografías de hoy quedaron espectaculares. Eres una genio, Scarlett, y Nueva York va a caer rendida a tus pies —aseguró el fotógrafo, estirando la mano sobre la mesa para rozar sus dedos con delicadeza—. Y yo quiero estar ahí para verlo en primera fila.

Scarlett agradeció el gesto, pero por dentro, el contraste era demoledor. Julian le ofrecía palabras de admiración y un interés abierto, pero su corazón, caprichoso y testarudo, seguía anhelando el reconocimiento del hombre de hielo que la había abandonado esa tarde.

Al día siguiente, el peso de esa incertidumbre se volvió insoportable. Scarlett llegó a las oficinas de Sterling Textiles subida en sus tacones más altos, decidida a no permitir que los malentendidos arruinaran el esfuerzo de tantos meses. Caminó con paso firme por el pasillo del piso ejecutivo y, sin importarle el protocolo ni las advertencias de la secretaria, empujó la puerta doble del despacho privado de Dominic. Tenía que confrontarlo, si no como hombre, al menos buscando una explicación estrictamente profesional sobre su extraña e intempestiva actitud durante la sesión fotográfica del día anterior.

Dominic se encontraba de pie junto al enorme ventanal, con la espalda rígida y las manos hundidas en los bolsillos de su pantalón de traje. Al escuchar la puerta, se dio la vuelta despacio, revelando unas facciones que parecían talladas en hielo. Por dentro, se estaba muriendo de celos. Sus asistentes ya le habían informado, con la indiscreción habitual de los pasillos, que Scarlett había aceptado la invitación de Julian y que ambos habían cenado juntos hasta altas horas de la noche. Saber que otro hombre había disfrutado de su sonrisa, de su tiempo y de esa cercanía que él mismo se negaba a tener, le causaba una furia posesiva que amenazaba con desbordarlo. Pero el miedo a quedar expuesto ante ella actuó de inmediato, obligándolo a adoptar la postura más fría y distante de la que era capaz.

—Señorita Sinclair —dijo Dominic, y su voz sonó tan cortante como el filo de un cristal—. No recuerdo haber programado una reunión con usted a esta hora.

—No la hay, Dominic, pero necesito que me mires a los ojos y me expliques qué demonios pasó ayer en el estudio —demandó Scarlett, avanzando hasta detenerse frente al imponente escritorio de caoba—. Llegaste, miraste el trabajo de semanas como si fuera basura y te marchaste sin dar una sola directriz. Como tu socia en esta colección, exijo un mínimo de respeto profesional. No puedes actuar como un fantasma cada vez que algo no te place.

Dominic la miró desde su considerable altura, manteniendo sus ojos oscuros completamente vacíos de cualquier calidez. La distancia física entre ambos parecía una llanura infranqueable.

—Mi actitud en la sesión fue estrictamente ejecutiva, señorita Sinclair. Vi que el material estaba bajo control y decidí que mi presencia no era requerida en un ambiente tan... festivo —respondió él, arrastrando las palabras con una calculada indiferencia—. Lo que usted haga fuera del horario laboral, o con quién decida compartir sus cenas, es algo que a mí no me interesa en lo más mínimo. Su vida privada es suya, siempre y cuando no afecte negativamente los plazos de entrega ni la calidad de la colección inclusiva de esta compañía.

Las palabras de Dominic cayeron como un balde de agua helada sobre Scarlett. El desprecio implícito en su tono y la hostilidad con la que redujo toda su confusión a una simple advertencia laboral la dejaron sin aliento por un segundo. Scarlett sintió que una mezcla de rabia y dolor profundo le subía por el pecho. Estaba cansada de intentar buscar una grieta en esa armadura, harta de chocar una y otra vez contra una pared de hielo que parecía endurecerse cada vez que ella intentaba mostrar un poco de autenticidad.

Dio un paso atrás, irguiéndose sobre sus tacones con toda la dignidad que le quedaba, mientras sus ojos claros se cristalizaban por la frustración, aunque se negó rotundamente a llorar frente a él.

—Tienes razón, señor Sterling —dijo ella, y por primera vez, su voz no buscó conciliar, sino que sonó igual de distante—. Fue un error de mi parte mezclar las cosas. No volverá a repetirse.

En ese preciso instante, Scarlett decidió tirar la toalla emocionalmente. Comprendió que no valía la pena seguir rompiéndose el alma por un hombre que prefería vivir escondido detrás de su orgullo corporativo. Si Dominic quería una relación estrictamente profesional y desprovista de cualquier rastro de humanidad, eso era exactamente lo que iba a recibir. Scarlett giró sobre sus talones y salió de la oficina con paso firme, decidida a enfocar toda su energía y su pasión exclusivamente en el trabajo de costura. Y para dejarle claro a su propio corazón que Dominic ya no tenía poder sobre ella, sacó su teléfono celular en cuanto llegó al taller y le envió un mensaje a Julian Beck, aceptando la nueva salida que él le había propuesto para esa misma semana. Si tenía que usar la atención y la calidez del fotógrafo para intentar arrancar de su mente los ojos oscuros de Dominic, estaba más que dispuesta a pagar ese precio.

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Maria Mongelos
Hermosa historia 💕 gracias querida escritora 💕
Maria Mongelos
Me encantó este capítulo, gracias querida escritora 💕
Maria Mongelos
Que bueno!! Ella vuelve y vuelve por él, por el hombre que ama y le demostró su amor
Maria Mongelos
Pero pueden visitarse, París no queda tan lejos, pueden hablar todos los dias
Maya
Mm pensé que iban a poder estar juntos otra vez se separan
Maria Mongelos
Está muy buena, gracias querida escritora 💕
Maria Mongelos
Siii, ya aprendió la lección, ya bajó la guardia, reconoció sus sentimientos, ahora aprovechen la oportunidad y sean felices
Maria Mongelos
Ya es hora de que tengan una conversación y dejar de lado el orgullo, creo que él ya entendió
alicia g
el amor y respeto por la pareja pueden mover montañas, excelente historia escritora, felicitaciones
Judy
Hermosa historia!
Judy
Hermosa historia!!!! Me encantó la trama, diferente pero con un mensaje muy valioso sobre el respeto, la confianza, etc. Felicitaciones!
Isela Aguirre
excelente novela autora felicidades me encantó 💕 saludos
JZulay
😉👌🏼
Isela Aguirre
excelente felicidades autora
Rosa Nicolás
excelente
Zulema Neme
Pobre.Scarlett..No.Sufras por un Soberbio 😍😍😍😍😍. Ya llegará la hora de tu Venganza 🍀🍀🍀🍀🍀🍀🍀
Karina Marriaga
hola escritora me gusta la historia pero la tienes que seguir escribiendo para ver más capitulos
Maria Mongelos
Tu orgullo va a quedar hecho trizas pero sí va a valer la pena si consigues el perdón de Scarlet
Maria Mongelos
Te pásate Scarlet pero me parece justo, él tiene que aprender a ser humilde
Maria Mongelos
Si realmente la amas vas a tener que demostrarlo, remar bastante para que ella vuelva contigo
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