NovelToon NovelToon
¿Mi Esposo Resultó Ser Mi Amante?

¿Mi Esposo Resultó Ser Mi Amante?

Status: Terminada
Genre:Matrimonio arreglado / Romance / Posesivo / Completas
Popularitas:380.3k
Nilai: 5
nombre de autor: Lobelia

​Anna es la definición de pragmatismo. Aceptó casarse con un extraño hace tres años solo para cumplir el deseo de su abuela, bajo la condición de que cada uno viviera su vida por separado. Para ella, David es solo un nombre en un acta de matrimonio y una transferencia mensual. David, por su parte, es un titán de los negocios, un hombre cuya posesividad solo es superada por su hermetismo; para él, Anna es un "trámite" lejano que vive en otra ciudad... o eso creía.

​Todo cambia en una noche de copas y luces de neón. En una exclusiva discoteca, dos desconocidos se atraen magnéticamente. Anna, decidida a dejar de ser la "esposa de papel", se entrega por primera vez a un extraño de ojos gélidos y manos posesivas. David queda obsesionado con la mujer que desapareció al amanecer
El enredo estalla cuando David decide que esa "desconocida" debe ser suya, sin saber que ya lo es legalmente

NovelToon tiene autorización de Lobelia para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

capitulo 7

​El primer rayo de sol se filtró por el ventanal de la suite, una línea de luz implacable que cortó la penumbra de la habitación con la precisión de un bisturí. Anna abrió los ojos. Durante tres segundos, el mundo fue perfecto: el calor de un cuerpo sólido a su espalda, el peso de un brazo posesivo rodeando su cintura y el aroma a sándalo y piel que la envolvía como una manta de seguridad.

​Entonces, la memoria de la noche anterior la golpeó con la fuerza de un impacto frontal.

​Su mente analítica, que se había tomado un descanso de ocho horas, despertó con una ferocidad eléctrica. Regla número uno: El amor es una variable irrelevante. Regla número dos: Mantener el control absoluto de los activos. Regla número tres: Evitar complicaciones con extraños.

​—Dios mío —susurró, su voz apenas un hilo de aire.

​Había roto todas sus leyes. No solo se había entregado a un desconocido, sino que lo había hecho con una vulnerabilidad que ni ella misma sabía que poseía. Había entregado su "primera vez", ese tesoro que su lógica guardaba como un seguro de vida, a un hombre cuyo nombre ni siquiera conocía. Y lo peor de todo: hoy era la cena obligatoria con su esposo, David Bianchi.

​El pánico, frío y punzante, comenzó a trepar por su garganta. Anna observó el brazo de David. Era fuerte, marcado por venas que hablaban de un poder contenido incluso en el sueño. La mano de él descansaba sobre el vientre de ella, con los dedos ligeramente curvados, como si incluso inconsciente estuviera reclamando su propiedad. La sensualidad de ese gesto, que horas antes la había hecho vibrar, ahora la hacía sentir atrapada.

​Con una lentitud agónica, Anna comenzó a deslizarse fuera de su abrazo. Cada milímetro de separación se sentía como un desgarro físico. El calor de la piel de él abandonando la suya la hizo estremecer. Contuvo el aliento cuando David emitió un gruñido bajo y se movió entre sueños, buscando el calor que ella acababa de retirar. Se quedó inmóvil, con el corazón martilleando contra sus costillas, hasta que la respiración de él volvió a ser rítmica y pesada.

​Se puso de pie sobre la alfombra espesa. Estaba desnuda, expuesta a la luz del amanecer que empezaba a revelar el caos de la noche anterior: sábanas revueltas, ropa esparcida y el vestido esmeralda abandonado como una piel muerta en el suelo. Anna se sintió fragmentada. La mujer que había gemido de placer bajo este hombre se sentía como una extraña para la estratega que ahora recogía su ropa con movimientos mecánicos.

​Se vistió con urgencia, ignorando la aspereza del satén contra su piel aún sensible por las caricias de David. No se duchó; no podía permitirse el tiempo, ni quería borrar el rastro de él todavía, aunque su lógica le gritaba que lo hiciera. Sus manos temblaban mientras se subía la cremallera del vestido. Se miró al espejo del tocador. Tenía los labios ligeramente hinchados y la mirada de alguien que ha visto el abismo y ha saltado voluntariamente.

​—Eres una idiota, Anna —se recriminó en silencio, su pragmatismo volviendo a tomar el mando con una crueldad necesaria—. Esto no fue pasión, fue un error de cálculo. Una anomalía del sistema.

​Buscó sus zapatos bajo la cama. Al agacharse, un objeto brilló cerca de la pata del mueble. Era uno de sus pendientes, una pequeña perla montada en platino, un regalo de su abuela Beatriz. Intentó alcanzarlo, pero sus dedos rozaron el borde y el pendiente se deslizó más adentro, fuera de su alcance inmediato.

​Se detuvo. Podría mover la cama, podría buscar una linterna. Pero el tiempo se agotaba. Cada segundo que pasaba aumentaba el riesgo de que él despertara y la atrapara con una mirada que ella no sabría cómo esquivar.

​—Quédatelo —susurró hacia la cama—. Quédate con el rastro del desastre.

​Caminó hacia la puerta, pero antes de salir, se detuvo frente a la mesa de noche. Allí estaba el vaso de whisky de él, vacío, y un pequeño frasco de perfume que ella había sacado de su bolso durante la noche. Lo abrió y dejó caer una sola gota sobre la almohada vacía donde ella había dormido. Un rastro efímero de jazmín nocturno que se desvanecería con las horas, igual que ella.

​Salió de la suite sin hacer ruido, recorriendo los pasillos del hotel con la cabeza baja, evitando las cámaras de seguridad con la destreza de quien ha pasado años estudiando puntos ciegos. Al llegar al estacionamiento, el aire fresco de la mañana la golpeó, ayudándola a recuperar su máscara de frialdad. Subió a su coche y arrancó, sintiendo que dejaba una parte de su alma en ese piso 60.

​Media hora después, David despertó.

​Su mano buscó instintivamente el calor de la mujer esmeralda, pero solo encontró sábanas frías. Se incorporó de golpe, su mirada gris escaneando la habitación con una intensidad depredadora. El silencio le respondió.

​—¿Extraña? —llamó, su voz ronca por el sueño y la decepción.

​Se levantó, ignorando su propia desnudez, y caminó por la suite. No había rastro de ella. No había una nota, no había un número de teléfono, no había un nombre. Su posesividad, herida y rugiente, lo hizo golpear la pared con el puño. Nadie se iba de su lado sin su permiso. Nadie lo dejaba sintiéndose así de vacío.

​Se sentó en el borde de la cama, pasando las manos por su rostro. Fue entonces cuando el aroma la alcanzó. Jazmín. Suave, elegante y distante. Inhaló profundamente de la almohada, cerrando los ojos. Ella lo había hecho a propósito; le había dejado una esencia para atormentarlo.

​Al ir a recoger su camisa del suelo, algo metálico golpeó su pie. David se agachó y encontró la pequeña perla de platino. La tomó entre sus dedos grandes, observando la delicadeza de la joya. Era real, fina y clásica. Como ella.

​—Te encontré una vez, te encontraré de nuevo —gruñó David, apretando la perla en su puño hasta que el metal le marcó la palma.

​No sabía que esa misma noche vería a esa "extraña" sentada a su mesa, vestida con la armadura de su propia esposa. David guardó el pendiente en el bolsillo de su pantalón, un trofeo de guerra de una batalla que no estaba dispuesto a dar por terminada.

​Para Anna, la noche se había convertido en cenizas al amanecer. Para David, las cenizas eran solo el combustible para un incendio que planeaba avivar hasta consumirlo todo. El "Heredero de Hielo" tenía ahora una obsesión ardiente, y la "Estratega Analítica" tenía un secreto que amenazaba con destruir el único mundo que sabía gobernar.

1
Modestina Fonseca Sierra
interesante guau que guerra
Primi Mendez
muchos enredó cansador esta novela 😡😡
Primi Mendez
Era que en la firma de contrató de matrimonio sólo fue su abogado entonce como hay fotografía de ellos 🤗🤗
Primi Mendez
muchos dar vuelta ya cansa 🙄
Maria Soto Schiller
Una novela complicada en su redacción con muchas inconsistencias pero debo reconocer que los últimos capítulos fueron muy coherentes con la trama...
jacquelinne reyes
empezó bien y ya aburre como es eso de que no sabe quién que se parece y bla bla tanta larga loque hace es aburrir
Maria Soto Schiller
tiene mas enredos que un plato de tallarines y lo peor creados por la propia escritora, ni ella sabe como empezó la novela....se conocian no se conocian??? él no estuvo en su propia boda pero estuvo ¿? la primera vez que se vieron sin saber quienes eran, ella no llevaba antifaz, ella fue con una amiga pero ahora dice que sí está con antifaz, sin nonbrar otras .....Esta novela es una locura de inconsistencias...🤭🤭😂😂😂😂
Maria Soto Schiller
ya me está cansando tanta ridiculez, creo que dejaré de leerla, es una estupidez tras otra...
Maria Soto Schiller
insisto en que las escritoras revisen el contenido antes de publicar, siempre hay errores de fechas, lugares, etc..
Maria Soto Schiller
insisto en que las escritoras revisen el contenido antes de publicar, siempre hay errores de fechas, lugares, etc..
Primi Mendez: escritora eso que te cuestiona dile que vaya a buscar otro sin error 🤗
total 1 replies
Elsy Pasos
En el capitulo 22 ella llega a casa. Y en el. 23 el la busca.
La escritora comfunde al. Lector
Milcaris
Él sabe que son la misma persona solo que le está siguiendo el juego y ella si siente tantos celos entonces que muestre frente a él ese fuego que tiene guardado y deje su hielo para la empresa
Maria Soto Schiller
jajaja 👏 porque no conocen el Internet, solo son trabajocolicos 🤣🤣 viven en un submundo..
Mirta Bernaccki
m aburrió. No leo más!!!!!!!!!!
Mirta Bernaccki
cómo va a recordar la mirada de ella si nunca la había visto. el día q se casó mando a un abogado a firmar el contrato. q enrredo escritora. fíjese bien las fechas así no confunde al lector
Fernanda Perez
gracias 🫂
Maritza
se supone que la cena era el día siguiente del encuentro en la disco y habla que tenía 3 días sin dormir buscándola, hay errores de tiempo
Maria Soto Schiller: Hay muchas incongruencias, menos mal la novela es corta...
total 1 replies
Fernanda Perez
cansa un poco que siempre estén peliando
Elsy Pasos
Yo también quede. Loca se conociam o no se. Conocían?
Isa
muy buena tu historia realmente el amor hace que cambiemos nuestra perspectiva de vida. gracias Dios te bendiga
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play