Todo comienza con un joven que vive y trabaja en el campo junto a sus padres y hermanos. Acostumbrado a los animales, la naturaleza y las largas jornadas de trabajo, nunca imaginó que su vida cambiaría al conocer a una hermosa mujer de la ciudad. Ella está acostumbrada a las comodidades, la tecnología y una vida completamente diferente. Sin embargo, el destino los une y, poco a poco, nace entre ellos un amor inesperado. Para estar a su lado, ella tendrá que aprender los difíciles labores del campo, enfrentarse a nuevos desafíos y descubrir que el verdadero amor puede encontrarse donde menos lo imagina.
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Capítulo 6 — Una solicitud inesperada
Ya eran como las ocho de la noche y por fin había terminado con todas las labores de la finca. Ese día había sido bastante pesado. Desde temprano habíamos estado ocupados y prácticamente no había tenido un momento para sentarme tranquilo.
Entré a la casa, cené con mi familia y después subí a mi habitación.
—Mañana toca madrugar otra vez —murmuré.
Me bañé, me puse una camiseta cómoda y un pantalón de pijama. Después me acosté en la cama, dispuesto a descansar.
Agarré el celular para mirar un rato las redes antes de dormir.
Tenía varias notificaciones de TikTok.
Las revisé sin mucho interés hasta que vi una solicitud de seguimiento.
Era de una chica.
La verdad, normalmente no aceptaba solicitudes de mis seguidoras. Tenía bastantes personas que me seguían y no acostumbraba a entrar al perfil de cada una.
Pero aquella solicitud hizo que me detuviera.
El nombre de usuario era Liz 2008.
—¿Y esta quién será? —dije mientras tocaba la pantalla.
Entré a su perfil por curiosidad.
Lo primero que vi fueron varios videos de ella.
En algunos aparecía haciendo su rutina de maquillaje. Mostraba cómo se arreglaba, qué productos utilizaba y cómo quedaba después de terminar.
En otros videos enseñaba diferentes peinados, combinaba ropa, grababa pequeños fragmentos de su día y hacía videos frente al espejo.
También tenía varios bailes.
Me quedé mirando uno.
Después otro.
Y otro.
—Uy... está bonita.
Me acomodé mejor en la cama.
La chica tenía una sonrisa bonita y se veía bastante natural en sus videos. No parecía estar tratando de llamar demasiado la atención.
Seguí revisando su perfil.
Tenía videos arreglándose para salir, algunos con sus amigas, otros escuchando música y varios en los que simplemente hacía cualquier cosa frente a la cámara.
Después recordé que, además de la solicitud, me había llegado un mensaje.
Entré al chat.
Decía:
"Hola, ¿cómo estás?"
Me quedé mirando el mensaje.
Normalmente no respondía este tipo de mensajes, pero por alguna razón esta vez sí tenía curiosidad.
Pensé unos segundos y finalmente escribí:
"Hola, bien. ¿Y vos?"
No pasó mucho tiempo antes de que apareciera la respuesta.
"Bien también. Pensé que no me ibas a responder."
Sonreí.
"Casi no veo los mensajes por acá."
"Ah, bueno, entonces tuve suerte."
—Esta sí habla bastante —murmuré riéndome.
Seguimos conversando.
Primero me preguntó mi nombre.
"Soy Elkin."
"Mucho gusto, Elkin. Yo soy Lisseth."
—Lisseth... —repetí.
Después me preguntó cuántos años tenía.
"Tengo 19. ¿Vos?"
"17."
Me sorprendí un poquito.
"Ah, sos menor que yo."
"Sí, por dos años."
Seguimos hablando y descubrimos que éramos de lugares diferentes.
"Yo soy de Medellín."
"¿En serio? Yo soy de Manizales, Caldas."
"Ahhh, con razón hablás diferente jajaja."
Me reí al leer eso.
"¿Diferente cómo?"
"No sé, pues. Se nota que sos de Manizales."
"Y vos sí hablás bien paisa."
"Obvio, mijo 😂."
Me quedé riendo.
La conversación estaba resultando bastante agradable.
Lisseth me contó un poco sobre ella. Me dijo que estaba estudiando, que le gustaba escuchar música, salir con sus amigas, grabar videos y pasar tiempo con su familia.
Yo también le conté algunas cosas de mí.
Le dije que vivía con mi familia, que trabajaba en la finca y que cuando tenía tiempo libre me gustaba grabar TikToks.
—Así que esos videos sí son tuyos —me escribió.
—Sí, claro.
—Me puse a ver varios.
—¿Todos?
—Casi.
—Nooo, qué pena.
—¿Pena por qué? Están chéveres.
Sonreí frente a la pantalla.
No sabía cuánto tiempo llevábamos hablando hasta que miré el reloj.
Ya había pasado más de lo que pensaba.
Entonces tuve una idea.
—Oye, ¿tenés WhatsApp?
Me quedé unos segundos mirando el mensaje antes de enviarlo.
Ella tardó un momento en responder.
"Sí."
Después me mandó su número.
Lo guardé en mis contactos como Lisseth 💕.
—Listo.
Le escribí por WhatsApp.
"Hola, soy Elkin."
La respuesta llegó casi inmediatamente.
"Hola, Elkin 😄."
Desde ese momento continuamos hablando por ahí.
La conversación pasó de TikTok a WhatsApp como si nos conociéramos desde hacía mucho tiempo.
Hablamos de nuestras familias, nuestros estudios, nuestros gustos y hasta de las cosas que nos daban risa.
No podía negar que aquella chica había conseguido llamar mi atención.
Pero apenas nos estábamos conociendo.
No sabía qué podía pasar después.
Por ahora simplemente quería seguir hablando con ella y conocer un poco más de esa muchacha llamada Lisseth que, de una manera bastante inesperada, había terminado apareciendo en mi noche.