NovelToon NovelToon
Dueño De Todas, Esclavo De Una

Dueño De Todas, Esclavo De Una

Status: En proceso
Genre:Romance
Popularitas:3.8k
Nilai: 5
nombre de autor: liligacaño

A sus 36 años, Alessandro De Luca es el heredero del imperio de moda más importante de Italia. Dueño de una prestigiosa agencia de modelos con sedes en Milán y Colombia, vive rodeado de lujo, poder y mujeres. Es un hombre frío, arrogante y mujeriego. Ninguna mujer ha logrado conquistar su corazón.
Desde niño, su padre decidió su futuro. Lo comprometió con Bianca Conti, una reconocida modelo italiana e hija de su mejor amigo y socio de la empresa. Para Alessandro, Bianca nunca ha sido el amor de su vida, solo la mujer perfecta para mantener la imagen de la familia ante la alta sociedad.
Antes de entregarle el control absoluto del imperio familiar, su padre le impone una última condición:
—Si quieres convertirte en el único dueño del Grupo De Luca, tendrás que casarte con Bianca. De lo contrario, jamás recibirás la presidencia ni la totalidad de la herencia.
Lo que Alessandro desconoce es que Bianca nunca ha permanecido a su lado por amor. La fortuna de su familia ha desaparecido y están

NovelToon tiene autorización de liligacaño para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 5. Un nuevo comienzo

Los insistentes golpes en la puerta me sacaron bruscamente del sueño.

Abrí los ojos con dificultad y estiré la mano hasta la mesa de noche para mirar la hora.

Las seis de la mañana.

Fruncí el ceño.

—¿Quién demonios puede venir a esta hora?

Todavía medio dormido, me levanté de la cama. Solo llevaba un bóxer. Caminé hasta la puerta del apartamento y la abrí.

Al otro lado estaba Bianca.

Tenía los brazos cruzados, el rostro serio y una expresión que dejaba claro que no había ido a saludar.

—Bianca... ¿qué haces aquí tan temprano?

Ella soltó una risa irónica.

—¿En serio preguntas? Me cansé de llamarte anoche. También te escribí un montón de mensajes, pero supongo que estabas demasiado ocupado para responderme.

La miré confundido.

—No revisé el teléfono.

—Claro que no. Estabas muy entretenido en esa discoteca con Luna.

Sentí un ligero suspiro escapar de mis labios.

—¿De qué hablas?

—No te hagas el inocente. Las páginas de espectáculos publicaron las fotos. Todo el mundo las vio... incluso mi padre.

Entró al apartamento sin esperar invitación.

—Está furioso. Dice que faltan apenas cuatro meses para nuestra boda y que no piensa permitir que sigas humillándome públicamente.

Cerré la puerta con calma.

—Bianca, las cosas siempre han sido claras entre nosotros. Tú sabías perfectamente cómo era nuestra relación antes de aceptar casarte conmigo.

Ella me miró fijamente.

—Sí... pero una cosa es saberlo y otra muy distinta soportar que cada semana aparezcas con una mujer diferente.

No respondí.

Era una discusión que ya habíamos tenido demasiadas veces.

—Voy a bañarme. En unas horas sale mi vuelo hacia Colombia.

—Precisamente por eso vine. Quería despedirme antes de que viajaras.

Asentí sin decir nada y caminé hacia mi habitación.

Mientras abría la ducha no pude evitar pensar en las palabras de Bianca.

Ahora hasta su padre quería intervenir en mi vida.

Si antes de casarnos ya intentaban controlar cada uno de mis movimientos... no quería imaginar cómo sería después de la boda.

Bianca permaneció sentada en la sala.

Sus ojos recorrían cada rincón del apartamento.

Abrió discretamente la puerta de una habitación.

Nada.

Entró en la cocina.

Todo estaba en perfecto orden.

No había rastro de ninguna mujer.

Respiró con alivio.

Aunque Alessandro sea un mujeriego... jamás ha traído a ninguna de ellas a este apartamento.

Eso la tranquilizaba un poco.

Aun así, el enojo seguía creciendo dentro de ella.

—Estoy cansada de compartirlo con todas esas mujeres —pensó mientras apretaba los labios—. Puede que yo sea la prometida oficial... la que llevará su apellido... pero quiero que sea solamente mío.

Recordó todas las fotografías que aparecían cada semana en las revistas.

Modelos.

Actrices.

Influencers.

Siempre una distinta.

—Ellas solo son aventuras pasajeras. Yo soy la que se casará con él.

Una sonrisa apenas se dibujó en su rostro.

—Y tarde o temprano dejará de mirar a las demás.

Porque voy a conseguir que solo tenga ojos para mí.

Cuando terminé de arreglarme, encontré a Bianca preparando el desayuno.

Había servido café, frutas frescas y unas tostadas.

—No era necesario que cocinaras.

—Quería hacerlo.

Desayunamos en silencio.

Antes de terminar, ella levantó la mirada.

—Quiero llevarte al aeropuerto.

Acepté con un movimiento de cabeza.

Minutos después salimos del edificio.

Durante el trayecto hablamos de cosas sin importancia.

Ninguno quería volver a discutir.

Al llegar al aeropuerto, Bianca me abrazó.

—No te olvides de mí.

—No lo haré.

—Prométeme que me llamarás.

—Lo haré cuando tenga tiempo.

Ella sonrió con cierta tristeza.

—Te voy a extrañar.

Le di un beso en la frente.

—Cuídate.

Tomé mi maleta y crucé la puerta de embarque sin mirar atrás.

Mi destino era Colombia.

Y no imaginaba que ese viaje cambiaría muchas cosas.

Bogotá, Colombia.

La alarma sonó a las siete de la mañana.

Abrí los ojos con una mezcla de nervios y emoción.

Era el día de la entrevista más importante de mi vida.

Me duché, escogí un vestido sencillo y me arreglé con un maquillaje muy natural.

Cuando salí de la habitación, Juliana ya tenía el desayuno servido.

Sonrió apenas me vio.

—Estás hermosa, Vale. Estoy segura de que conseguirás ese contrato.

Reí nerviosa.

—Ojalá Dios te escuche.

Mientras desayunábamos, la curiosidad terminó venciendo mis nervios.

—Juli... cuéntame una cosa.

—¿Qué pasó?

—¿Cómo es el dueño de la empresa?

Ella soltó una pequeña carcajada.

—Hoy no conocerás al dueño. Quien estará en la entrevista es Marco Bellini, el vicepresidente. El verdadero dueño casi siempre vive en Milán.

—¿Y quién heredará la empresa?

—El hijo del señor Vittorio De Luca. Alessandro.

Levanté las cejas.

—¿Lo conoces?

—Sí. Lo he visto varias veces.

—¿Y qué tal es?

Juliana hizo una mueca.

—Si hablamos del físico... es un hombre demasiado atractivo.

—¿Y como persona?

—Ahí cambia la historia.

La observé con atención.

—Es famoso por conquistar modelos. Aunque está comprometido, siempre aparece con una mujer diferente. Tiene fama de mujeriego.

—¿Y aun así se va a casar?

—Según cuentan, sí. Pero dicen que ese compromiso fue un acuerdo entre las dos familias. Al parecer, su papá le dejó muy claro que, si quería dirigir el Grupo De Luca, debía casarse con Bianca.

Me quedé pensativa.

—Debe ser muy difícil para ella.

—Lo es... aunque también te digo una cosa. Bianca tampoco es precisamente un ángel. Es modelo, viene de una familia muy rica y se cree superior a todo el mundo. La conocí cuando visitó la sede de Bogotá y dejó mucho que desear.

No hice más preguntas.

Terminamos el desayuno y salimos rumbo a la agencia, sin imaginar que ese mismo día comenzaría una historia que cambiaría nuestras vidas para siempre.

Al llegar a la agencia quedé completamente impresionada.

El edificio era enorme, moderno y elegante. Su fachada de cristal reflejaba el cielo de Bogotá, mientras varias modelos entraban y salían con total naturalidad. Respiré profundamente para controlar los nervios.

Juliana estacionó el automóvil y me sonrió con confianza.

—Tranquila, Vale. Haz las cosas como tú sabes hacerlas. Lo demás llegará solo.

Asentí y bajé del carro.

Entramos al edificio y seguimos por un amplio pasillo decorado con fotografías de campañas internacionales. Cada imagen hacía que mi corazón latiera más rápido.

Juliana saludó a varias personas hasta detenerse frente a un hombre de aproximadamente treinta y cinco años, de cabello oscuro y perfectamente peinado. Vestía un elegante traje gris y transmitía seguridad con solo verlo.

—Marco, ella es Valentina Benítez, de quien te hablé.

El hombre me observó de arriba abajo con discreción antes de extenderme la mano.

—Mucho gusto, Valentina.

—Mucho gusto, señor Bellini.

Una pequeña sonrisa apareció en su rostro.

—Debo admitir que Juliana tenía razón. Eres una joven muy bonita.

Sentí que mis mejillas se calentaban.

—Muchas gracias.

Juliana sonrió orgullosa.

—¿Ves? Te dije que no estaba exagerando.

Marco soltó una leve risa.

—La verdad sí tenía mis dudas, sobre todo por su estatura. Pero en esta industria no todo depende de la altura. También cuentan la actitud, el porte, la seguridad y la manera de desenvolverse frente a una cámara. Veremos cómo le va.

Asentí con una sonrisa nerviosa.

—Estoy lista.

Pocos minutos después comenzó la evaluación.

Primero me pidieron caminar sobre una pasarela mientras observaban mi postura, mi equilibrio y la forma en que proyectaba seguridad.

Después pasé al estudio fotográfico.

El fotógrafo me indicó diferentes poses mientras las luces iluminaban el lugar.

—Ahora una sonrisa natural.

Hice lo que me pidió.

—Perfecto. Ahora una expresión seria.

Cambié completamente mi rostro.

—Muy bien... ahora quiero una mirada elegante.

Continué siguiendo cada una de sus instrucciones.

Luego me hicieron girar lentamente para observar mis proporciones y mi postura desde todos los ángulos.

Más tarde, la directora de casting comenzó a hacerme varias preguntas.

—Háblanos un poco de ti.

Respondí con sinceridad.

Después quiso saber cuáles eran mis metas, cómo reaccionaba bajo presión, si estaba dispuesta a viajar y qué esperaba conseguir como modelo.

Finalmente me pidieron mantener una conversación en inglés para comprobar mi nivel y determinar si podría participar en campañas internacionales.

Aunque los nervios me jugaron una mala pasada al principio, logré responder con fluidez.

La última prueba consistió en retirarme casi todo el maquillaje para tomarme varias fotografías completamente naturales.

Según explicaron, querían conocer mi belleza real sin retoques ni producción.

La evaluación se extendió durante toda la mañana.

Al terminar, los tres encargados intercambiaron algunas opiniones mientras revisaban las fotografías y hacían varias anotaciones.

Las personas responsables de la selección eran Marco Bellini, vicepresidente de la empresa y encargado de aprobar las nuevas contrataciones; la directora de casting de la sede de Bogotá, quien evaluaba la actitud, el potencial y la presencia de cada aspirante; y el fotógrafo oficial de la agencia, responsable de analizar cómo se desenvolvían las candidatas frente a la cámara.

Finalmente, Marco se acercó a mí con una expresión amable.

—Valentina, por hoy hemos terminado. Puedes retirarte.

Asentí con atención.

—Durante la tarde nos comunicaremos contigo para informarte si fuiste seleccionada.

Sentí que el corazón me latía con fuerza.

—Muchas gracias, señor Bellini. Estaré muy pendiente de su llamada.

Él sonrió antes de despedirse.

Salí del edificio y encontré a Juliana esperándome en la recepción.

En cuanto me vio, caminó rápidamente hacia mí.

—¿Cómo te fue?

Sonreí con un poco más de tranquilidad.

—Creo que bien. Me hicieron muchas pruebas y me dijeron que esta tarde me darán la respuesta.

Juliana me abrazó emocionada.

—Estoy segura de que te irá excelente. Tengo un buen presentimiento.

Las dos salimos de la agencia mientras seguíamos hablando de todo lo que había ocurrido durante la entrevista.

El trayecto hasta el apartamento fue corto. En menos de veinte minutos ya estábamos de regreso.

Almorzamos juntas y continuamos conversando.

Juliana me dio varios consejos sobre el mundo del modelaje, las campañas publicitarias y la importancia de mantener siempre una buena actitud.

A las dos de la tarde tuvo que regresar a la agencia para continuar con su trabajo.

Antes de salir me dio un abrazo.

—Relájate, Vale. No pienses tanto. En cuanto sepan el resultado te llamarán.

—Eso espero.

La vi salir del apartamento y, en cuanto la puerta se cerró, el silencio invadió el lugar.

Miré mi celular por décima vez en menos de cinco minutos.

Todavía no había ninguna llamada.

Respiré profundamente y me senté junto a la ventana.

Solo quedaba esperar la respuesta que podía cambiar mi vida para siempre.

1
Genesis Paez
Que historia tan mala, pura habladera de paja
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play