NovelToon NovelToon
LA SOMBRA DEL ECLIPSE INFINITO

LA SOMBRA DEL ECLIPSE INFINITO

Status: En proceso
Genre:Fantasía épica / Fantasía LGBT / Romance
Popularitas:392
Nilai: 5
nombre de autor: Lelixi

Un imperio donde la magia proviene de los cuerpos celestes. Quienes nacen bajo el Sol controlan la materia; quienes nacen bajo la Luna, la mente. Cada milenio ocurre un Eclipse de Sangre que otorga poder divino a quien realice un sacrificio real.

NovelToon tiene autorización de Lelixi para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Choque de Destinos

​El pueblo de Oakhaven ardía en llamas, pero no era un fuego descontrolado. Las fuerzas de la Inquisición habían acorralado a los rebeldes en la plaza central. Los escudos de luz dorada de las tropas inquisitoriales formaban una muralla infranqueable.

​Vespera von Haze avanzaba por el centro de la plaza, con su estoque envuelto en un aura blanca e incandescente. A su paso, los rebeldes caían desarmados, con sus armas cortadas limpiamente por el poder solar de la Inquisidora.

​—¡Ríndanse en nombre del Emperador y la sentencia será rápida! —proclamó Vespera con voz resonante, implacable—. ¡El desacato a las leyes celestes solo trae la purificación del fuego!

​De entre la humareda de una choza destruida, una gigantesca hoja de hierro cortó el aire con fuerza bruta. Vespera reaccionó instintivamente, alzando su estoque para bloquear el impacto.

​¡CRANG!

​La chispa de la colisión entre el metal común y la luz solidificada iluminó los rostros de los dos combatientes. Vespera sintió la increíble fuerza física detrás del golpe y tuvo que dar un paso atrás para mantener el equilibrio. Alzó la vista, lista para atravesar el corazón del audaz atacante con su magia.

​Pero cuando sus ojos grises se encontraron con los ojos verdes del hombre que sostenía la guadaña, el tiempo pareció congelarse.

​Klen sostuvo el empuje de la Inquisidora, respirando agitadamente. La cicatriz en la mejilla del campesino y la estructura de su rostro maduro desencadenaron una catarata de recuerdos reprimidos en la mente de Vespera.

​—Tú... —susurró Vespera, perdiendo por un segundo la compostura fría que la caracterizaba—. El chico del bosque...

​Klen esbozó una sonrisa triste, manteniendo la tensión de las armas trabadas.

​—Has crecido mucho, pequeña noble —dijo Klen con voz serena, pesar de la adrenalina—. Aunque parece que olvidaste lo que te enseñé sobre no quemar los hogares de la gente humilde.

​—¡Eres un traidor! ¡Un rebelde! —exclamó Vespera, recuperando el control e imprimiendo más fuerza a su espada de luz, aunque una sacudida de conflicto interno amenazaba con quebrantar su temple—. ¡Te haces llamar 'El Guadañero'! ¡Has atacado los suministros del Imperio!

​—He alimentado a niños que tus lores dejaron morir de hambre —respondió Klen, girando la guadaña para desviar el estoque de Vespera y obligarla a retroceder de nuevo—. Tu Imperio se pudre desde la cúspide, Vespera. Sirves a monstruos que usan la magia para esclavizar a quienes no la tienen.

​—¡Es el orden divino del mundo! —gritó ella, lanzando una estocada rápida que cortó la manga de la camisa de Klen, rozando su piel.

​Klen no retrocedió. En un movimiento rápido y audaz, cerró la distancia entre ellos, ignorando la hoja incandescente que amenazaba su garganta. Con su mano libre, sujetó con firmeza la muñeca de Vespera, desarmando la postura de la Inquisidora. Quedaron a escasos centímetros el uno del otro, sintiendo la respiración agitada del contrario en un abrazo de combate mortal.

​Vespera sintió un choque eléctrico atravesarle el pecho. Ningún hombre en el Imperio se había atrevido jamás a tocarla con tal audacia, y mucho menos un paria. Pero la mirada de Klen no tenía malicia; tenía una devoción cruda, antigua y desesperada.

​—Mátame si la ley de tu rey te lo exige —murmuró Klen cerca de sus labios, sin parpadear—. Pero ambos sabemos que la niña que salvó mi vida en aquel establo sabía distinguir entre la justicia y la tiranía.

​Vespera dudó. Durante una fracción de segundo, la Gran Inquisidora, la mujer más temida y poderosa de la fuerza militar del Emperador, vaciló. La hoja de su estoque perdió intensidad por un instante.

​—¡Inquisidora! ¡Refuerzos por el flanco este! —gritó un soldado a lo lejos, rompiendo el transe.

​Aprovechando la distracción, Klen empujó suavemente a Vespera hacia atrás, lanzó una bomba de humo alquímico al suelo y dio la señal de retirada a sus hombres. El humo denso cubrió la plaza rápidamente.

​Cuando la humareda se disipó, Klen y los rebeldes se habían evaporado en la noche.

​Vespera permaneció sola en el centro de la plaza. Guardó su estoque con manos temblorosas. Miró la mancha de sangre de Klen en la punta de su hoja y luego la noche estrellada. Por primera vez en su vida, el dogma de la corona sonaba como una mentira amarga en su mente.

1
MARIA ZANCHES PEREZ
bien ya te perdone 🥰🥰🥰🥰
MARIA ZANCHES PEREZ
rayos ya me estaba enamorado de ti y sales con esto 😭😭😭
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play