Un imperio construido sobre el control. Una atracción que amenaza con destruirlo todo.
En el piso cuarenta y dos de Vance Financial, la regla es simple: la eficiencia se premia y las emociones no existen. Alexander Vance es un CEO implacable, calculador y distante, un hombre que ha convertido su vida en un mecanismo perfecto para sepultar la culpa de un pasado oscuro y un secreto familiar que podría arruinarlo.
Elena Ross llegó a su oficina solo para pagar las deudas de su familia, pero su resiliencia y templanza la convierten en la única asistente capaz de soportar la frialdad de Vance. Sin embargo, detrás de la fachada profesional, una química sofocante e innegable comienza a desgastar las barreras de ambos.
Cuando una serie de amenazas anónimas y un juego de poder corporativo ponen en riesgo la vida de Elena, el control de Alexander se fractura. Obligados a protegerse en medio de un nido de traiciones, la línea entre la lealtad, el deseo y el peligro empieza a borrarse.
NovelToon tiene autorización de Dannyperezok para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Prologo: El peso de la lluvia
Cinco años atrás.
El sonido de la lluvia sobre la carrocería del auto era lo único que amortiguaba el peso del silencio. Un silencio denso, intoxicado por el olor a alcohol barato y el aroma rancio del resentimiento.
—¡Acelera, Alexander! —gritó Julian desde el asiento del copiloto, con la mano izquierda presionando una herida en la costilla mientras sus ojos no despegaban del retrovisor—. ¡No los dejes acortar distancia!
Alexander no respondió. Tenía diecisiete años, los nudillos blancos por la fuerza con la que aferraba el volante y el labio inferior sangrando de tanto mordérselo. La carretera de la costa estaba sumida en una oscuridad total, transformada en una pista de hielo negro por la tormenta de medianoche. A su lado, en el asiento trasero, su hermano mayor, Gabriel, respiraba con dificultad, ebrio e incapaz de mantenerse erguido.
—Esa carpeta... no debiste tomarla, Gabriel —murmuró Alexander entre dientes, mirando por el espejo la silueta de un todoterreno negro que avanzaba a toda velocidad tras ellos, con las luces altas encendidas para encandilarlos—. Dijiste que era solo una auditoría.
—Son... son los balances de Marcus —balbuceó Gabriel desde atrás, con la voz pastosa y la mirada perdida—. Si los entregamos a la junta... él nos destruye. Nos destruye a todos, Alex...
Un impacto brutal sacudió la parte trasera del coche. El metal gimió con violencia.
—¡Nos están empujando! —bramó Julian, sacando un arma del compartimento central—. ¡Mantén el volante recto! ¡No te pases del carril!
Alexander pisó el acelerador a fondo, pero el coche perdió tracción en la curva. Los faros del vehículo que los perseguía iluminaron el interior de la cabina justo a tiempo para que Alexander viera el rostro del conductor a través de la ventanilla: no era un desconocido. Era la mano derecha de su tío Marcus.
Lo que vino después fue una ráfaga de caos ahogado. El sonido de un disparo perforando el cristal trasero. La maniobra desesperada de Alexander para esquivar una camioneta que venía en sentido contrario. El derrape incontrolable. El vacío. Y, finalmente, el crujido ensordecedor del chasis partiéndose contra el muro de contención del puente.
Luego, el agua helada del río envolviéndolo todo.
Cuando Alexander logró romper el parabrisas y salir a la superficie, tosiendo sangre y con el hombro izquierdo dislocado, la corriente amenazaba con arrastrarlo. Julian emergió a unos metros, arrastrándose hacia la orilla. Pero la puerta trasera del vehículo hundido jamás se abrió.
Aquella noche, en las profundidades del río, no solo se ahogó Gabriel Vance. También murió cualquier rastro de calidez, empatía o debilidad en el único hermano que sobrevivió.
Esa noche, bajo la lluvia, Alexander aprendió la lección que regiría el resto de su vida: el control no es un privilegio. Es la única diferencia entre la supervivencia y la muerte.
Nota del Autor: Hola Bienvenidos a mí nuevo libro, espero les guste mucho, actualízare diariamente ya que lo tengo terminado, lo bueno es que no tendrán que esperar mucho para leer.
Así que espero sus votos, y comentarios, ysi les gusta compartan la historia a sus amigos lectores.
Un abrazo grande
D. Valmont