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ROSAS NEGRAS

ROSAS NEGRAS

Status: En proceso
Genre:Mujer poderosa / Traiciones y engaños / CEO
Popularitas:2.7k
Nilai: 5
nombre de autor: Pamela Calcumil

*Cuando el pasado vuelve con tu mismo color de ojos.*

*Él:* Santiago Astori, 35.
CEO de Astori Group. El hombre más temido y deseado de Buenos Aires.
Traje negro. Tatuaje de rosas negras en el pecho. Regla: una noche, nada más.
Hace 5 años una traición lo rompió. Desde entonces no toca. No confía. No se queda.
Soltero. Muy soltero. Y solo.

*Ella:* Luz Volkov, 26.
CEO de Volkov Industries. Inteligente, fría, impenetrable.
Casada con Mateo Ruiz hace 3 años. Madre de una nena de 2 años.
Hace 4 años estaba rota. Un ex la traicionó 3 semanas antes de la boda.
Una noche en Mar del Plata la salvó. Una noche sin nombres. Sin mañana.

NovelToon tiene autorización de Pamela Calcumil para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

LA GRIETA

*Domingo. 6:00 AM. Casa Beltrán-Volkov-Ruiz.*

Luz no durmió.

Mateo la encontró en la cocina. Con café frío. Mirando por la ventana.

—No dormiste —dijo él.

Luz negó.

—Pesadillas —mintió.

Mateo se acercó. Le pasó los brazos por la cintura desde atrás.

—Contame —dijo.

Luz se tensó.

—No es nada —dijo—. Cosas de Volkov.

Mentira número 3 en 24 horas.

Mateo la soltó. Lento.

—Ok —dijo. Pero su voz no era ok.

Luz cerró los ojos.

*10:00 AM. Mensaje de Santiago.*

`No voy a Astori hoy. Si vas a Volkov, me voy a cruzar con vos.`

Luz no respondió.

*11:30 AM. Oficina de Luz. Puerta cerrada.*

Ana: —¿Qué pasó ayer?

Luz: —Le dije que fui yo. Al bar.

Dimitri: —¿Y lo de Luz chiquita?

Luz: —No. No pude. Me dijo que estoy casada. Que no rompe matrimonios.

Ana se quedó callada.

—Entonces te respeta —dijo Dmitri.

—Demasiado —dijo Luz—. Y eso duele más.

*2:00 PM. Volkov Industries. Piso 48.*

Luz firmaba papeles sin leer.

Toc. Toc.

Irina: —Señora CEO... Señor Astori está abajo. Sin cita.

Luz levantó la vista.

—Que espere.

—Dice que va a esperar todo el día —dijo Irina.

Luz cerró los ojos.

—Que suba —dijo. Derrotada.

*3:15 PM. Oficina de Luz.*

Santiago entró. Traje negro. Ojeras. Igual que ella.

No tocó nada. No se sentó.

—Te dije que no huyas —dijo.

—Estoy trabajando —dijo Luz.

—Mentira —dijo él—. Estás escondiéndote.

Luz tiró la lapicera.

—¿Qué querés, Santiago?

—La verdad completa —dijo él—. No pedazos.

Luz se paró.

—No me debés nada. Ni yo a vos. Fue una noche.

—Para vos —dijo él. Duro—. Para mí no.

Luz retrocedió hasta la ventana.

—Estoy casada —dijo.

—Lo sé —dijo él—. Y lo respeto. Por eso estoy acá hablando. No tocándote.

Eso la desarmó más que si la hubiera besado.

—Entonces vete —dijo Luz.

—No —dijo Santiago—. Porque hace 4 años me dejaste con una pregunta. Y ahora que tengo la respuesta, tengo 100 preguntas más.

—¿Cómo cuáles?

—Por qué yo —dijo él—. De todos los bares. De todos los hombres. ¿Por qué yo?

Luz se abrazó a sí misma.

—Porque no me miraste con lástima —dijo. Voz chiquita—. Me miraste como si yo también estuviera rota. Y no quisiste arreglarme. Solo quedarte.

Santiago se quedó quieto.

—Mierda —susurró.

—Sí —dijo Luz—. Mierda.

*4:00 PM.*

Silencio. Pesado.

—Voy a ser honesto —dijo Santiago—. Desde que firmamos el contrato no puedo concentrarme. Veo números y veo tu cara. Cierro contratos y pienso en tu voz.

Luz negó.

—No hagas esto.

—¿Esto qué? —dijo él—. ¿Ser honesto?

—Sí —dijo Luz—. Porque yo no puedo.

—Entonces yo sí —dijo Santiago. Dio un paso.

—Si das un paso más me voy —dijo Luz.

Él se frenó.

—Ok —dijo. Y se metió las manos en los bolsillos. Para no tocarla.

—Bien —dijo Luz.

—Mal —dijo él—. Porque me estás matando lento.

Luz se quebró. Un poco.

—Yo también —susurró.

Santiago cerró los ojos.

—Luz —dijo.

—No —dijo ella—. No digas mi nombre así.

—¿Así cómo?

—Como si me conocieras —dijo ella.

—Te conozco —dijo él—. Te conozco de una noche. Y es más que lo que conozco de mujeres que llevo años viendo.

Luz negó. Llorando sin lágrimas.

—Andate, Santiago. Por favor.

Él la miró 5 segundos.

Después se fue. Sin decir nada.

*6:00 PM. Casa.*

Mateo estaba en el living. Con Luz chiquita dormida en su pecho.

—¿Dónde estabas? —preguntó. Calma. Peligrosa.

—En Volkov —dijo Luz. Verdad a medias.

—¿Con Astori? —preguntó él.

Luz se frenó.

—¿Cómo sabés?

—Porque Irina me llamó —dijo Mateo—. Preocupada. Dijo que se fueron los dos y volvieron mal.

Luz no supo qué decir.

Mateo se paró. Dejó a Luz chiquita en la cuna.

—Habla conmigo —dijo él—. O voy a pensar lo peor.

Luz se quebró.

—Es complicado —dijo.

—Hacemelo simple —dijo Mateo.

Luz no pudo.

—Dame tiempo —dijo.

Mateo la miró. Mucho tiempo.

—Te amo —dijo él—. Pero no soy ciego, Luz. Algo cambió desde Astori Group.

Y se fue a la pieza. Cerró la puerta.

Luz se quedó sola. En el living.

*10:00 PM. Mensaje de Santiago.*

`No te voy a pedir que elijas. No todavía. Pero no me mientas más. Ni a mí. Ni a vos.`

Luz no respondió.

*Lunes. 9:00 AM. Reunión de CEOs. Astori + Volkov.*

Mesa llena. Abogados. Equipos.

Santiago y Luz frente a frente.

Nadie más lo notó. Pero entre ellos había una grieta.

Invisible. Ancha. Y cada vez más honda.

Santiago empezó la reunión. Profesional. Frío. Perfecto.

Luz hizo lo mismo.

Pero cuando él dijo “punto 3.2”, su voz se quebró un milímetro.

Y cuando ella dijo “no acepto”, le tembló la mano.

Nadie más lo vio. Ellos sí.

*11:30 AM. Coffee break.*

Todos salieron. Menos ellos.

Santiago se paró frente a la ventana.

—Estoy a un paso de romper todo —dijo sin girarse—. Contrato. Negocio. Todo. Para que me mires como me miraste esa noche.

Luz se paró también.

—No lo hagas —dijo.

—¿Por qué no? —dijo él. Se giró—. Porque estás casada. Porque tenés miedo. ¿O porque yo también te importo?

Luz no respondió.

Santiago caminó a la puerta.

—Cuando quieras hablar de verdad —dijo—. Sabés dónde estoy.

Y salió.

*12:00 PM. Oficina de Luz.*

Luz se encerró.

Agarró su teléfono. Abrió la galería.

Foto del bar. Borrosa. Él de espaldas. Tatuaje.

Y al lado, una foto de Mateo. De Luz chiquita. De su boda.

Las miró 1 minuto.

Después apagó el teléfono.

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