NovelToon NovelToon
El Regreso De La Fiera

El Regreso De La Fiera

Status: Terminada
Genre:Mujer poderosa / Malentendidos / Venganza / Completas
Popularitas:415.9k
Nilai: 4.9
nombre de autor: Fernanda G

Hace seis años, Tania era la esposa perfecta: dulce, paciente y profundamente enamorada. Sin embargo, en el nido de víboras que es la familia Durantt, su bondad fue tomada por debilidad. Manipulada por su suegra y víctima de una elaborada trampa orquestada por el primer amor de Nicolás, Tania fue acusada de una traición que jamás cometió. Nicolás, cegado por su arrogancia y posesividad, le entregó los papeles del divorcio y la expulsó de su vida sin darle el beneficio de la duda.

Hoy, la mujer que regresa no guarda rastro de aquella chica sumisa. Tania vuelve como una empresaria de éxito, con una mirada gélida y una fuerza física y mental capaz de derribar imperios. Su único objetivo es proteger el legado de su hijo, Nico, el heredero secreto que Nicolás nunca supo que existía. Cuando sus mundos vuelven a colisionar, Nicolás descubre que la "fiera" que él mismo despertó no está dispuesta a perdonar fácilmente, y que recuperar su amor será la batalla más difícil de su vida

NovelToon tiene autorización de Fernanda G para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

capitulo 24

​La mansión Durantt, en el silencio de la madrugada post-tormenta, se sentía como un museo de errores. Nicolás no había podido dormir tras regresar de "La Fortaleza". Las palabras de Tania —"No confundas el deseo con el perdón"— seguían golpeando las paredes de su cráneo. Se sentó en el suelo de su despacho, rodeado de cajas de archivo que no abría desde hacía más de un lustro. Necesitaba entender. No la Tania de ahora, sino la que él mismo había despedazado.

​Había algo que no cuadraba. La Tania que conoció en el jardín botánico, la madre que había criado a un niño con una moral inquebrantable, no encajaba con la mujer que, según las pruebas de su madre, se había vendido a un desconocido en un hotel de paso.

​Con las manos temblorosas, Nicolás extrajo el sobre lacrado que contenía las fotos del divorcio. Durante seis años, solo las había mirado una vez: la noche en que la rabia le nubló el juicio y la echó de su vida. En aquel entonces, el dolor fue tan agudo que su cerebro solo registró lo obvio: Tania entrando a una habitación de hotel con un hombre, Tania sonriendo en un balcón, Tania recibiendo un sobre.

​Extendió las fotografías sobre el escritorio bajo la luz de una lámpara de alta potencia. Esta vez, no las miró con los ojos del esposo traicionado, sino con la frialdad del analista que desmantelaba empresas.

​—Veamos qué me perdí por ser un imbécil —susurró, con la garganta seca.

​Empezó a observar los detalles de fondo, esos que el ojo humano ignora cuando el corazón está ardiendo. En la primera foto, donde ella entraba al hotel, notó algo extraño en la postura de Tania. No caminaba con la ligereza de alguien que va a un encuentro furtivo; sus hombros estaban rígidos, y su mano apretaba el bolso con una fuerza que hacía que sus nudillos se vieran blancos.

​En la segunda foto, la del balcón, Tania aparecía de perfil. Nicolás tomó una lupa de escritorio. Al ampliar la imagen, sus pulmones se detuvieron. En el reflejo del cristal de la puerta del balcón, se veía la sombra de una tercera persona sosteniendo una cámara, pero lo más revelador era el reloj de Tania.

​Nicolás recordaba ese reloj; se lo había regalado él por su primer aniversario. En la foto, las manecillas marcaban las 3:15. Según el informe que su madre le entregó aquel día, Tania había estado en ese hotel toda la noche. Pero Nicolás recordó un detalle que le hizo hervir la sangre: ese mismo día, a las 3:15, él había recibido un mensaje de texto de Tania diciendo que estaba en el hospital acompañando a una amiga. Él nunca le creyó, pensando que era su coartada.

​Pero había un detalle aún más condenatorio en la imagen, algo que su furia le impidió ver antes. En el cuello de Tania, apenas perceptible bajo el encaje de su blusa, había una pequeña marca roja. Seis años atrás, él asumió que era una marca de pasión. Hoy, con la lupa y la mente fría, vio la forma: eran marcas de dedos. Alguien la había sujetado por el cuello con fuerza antes de tomar la foto.

​El descubrimiento fue como una puñalada de hielo. Nicolás sintió que el suelo desaparecía bajo sus pies. Siguió analizando la serie de fotos hasta llegar a la última: Tania recibiendo un sobre de manos del hombre misterioso.

​Nicolás amplió la imagen hasta el límite de la resolución. El sobre no estaba cerrado. De él asomaba una esquina de lo que parecían ser documentos médicos, no dinero. Y en la muñeca del hombre que entregaba el sobre, apenas visible bajo el puño de la camisa, Nicolás reconoció un tatuaje: una pequeña ancla con una serpiente.

​El mundo de Nicolás se detuvo. Ese tatuaje pertenecía a uno de los hombres de seguridad que su madre, Elena, había tenido en su nómina durante años. Un hombre que desapareció de la ciudad justo después del divorcio.

​—No puede ser —jadeó Nicolás, apartándose del escritorio como si las fotos quemaran—. No... no fui yo quien la perdió. Fue un montaje.

​La realización lo golpeó con una fuerza física. Tania nunca le fue infiel. Ella había sido emboscada, amenazada y probablemente agredida para crear las pruebas que justificaran su expulsión. Y él, en lugar de protegerla, en lugar de escuchar sus súplicas, se había convertido en el brazo ejecutor del plan de su madre.

​Sintió una náusea violenta. Recordó los gritos de Tania esa noche: "¡Nicolás, por favor, mírame, yo nunca te haría eso!". Recordó cómo la empujó hacia la lluvia, cerrando la puerta con llave mientras ella golpeaba el cristal, sola y, como ahora sabía, embarazada de su hijo.

​Nicolás cayó de rodillas en medio del despacho, rodeado de los restos de su arrogancia. La verdad era un veneno que le recorría las venas. Había pasado seis años odiando a la persona más pura que había conocido, alimentando un rencor que era una mentira orquestada por su propia sangre.

​—¿Qué he hecho? —preguntó a la oscuridad, con la voz rota por un llanto que no podía contener.

​No era solo el dolor de haberla perdido; era el horror de entender que él fue el villano de la historia. Entendió por qué la Tania de hoy era de hielo. Él no solo la había dejado; la había entregado a los lobos después de que ella fuera herida por protegerlo.

​El pasado ya no encajaba porque la villana no era Tania. La villana estaba en la habitación de al lado, durmiendo tranquilamente en su mansión, mientras él se ahogaba en la verdad.

​Nicolás se puso en pie, con los ojos inyectados en sangre y una resolución nueva y oscura. Ya no le importaban las acciones, ni la constructora, ni el poder. Tenía que ver a Tania. Tenía que decirle que lo sabía. Pero, sobre todo, tenía que prepararse para el hecho de que, ahora que sabía la verdad, el perdón era algo que probablemente nunca merecería.

​ Nicolás guardando las fotos en su saco y saliendo de la mansión en plena madrugada, conduciendo hacia el penthouse de Tania con el alma en pedazos, mientras la imagen de las marcas en el cuello de su esposa se quemaba en su memoria como un recordatorio de su propio crimen.

1
Maria de los Angeles Vega
Pésima idea , cree que , tiene la razón.
Una mujer cuando tiene un hijo , se convierte en una pantera, qué no tiene piedad, para ella solamente cuenta , la seguridad y bienestar de su cachorro..
Y hay de aquel qué es , su enemigo, por qué no tendrá , ni un chance...
Todo lo qué aga o diga será , su cadalso y condena ...
Julieth Salgado
Yo estoy de acuerdo que quede con el padre de su hijo, pero primero que le baje ese ego de lobo macho plateado pecho peludo que se cree 😂😂😂
Julieth Salgado
La novela me gusta mucho
Pero hay algo que no entiendo la madre de él y Elisa estaban en la primera gala donde ella se presentó y le saco los trapitos a Elisa con lo del orfanato donde ella estaba robando
Y Nicolás se dio cuenta de la basura que era ella y ahora dice que la madre tenía años sin volver me perdí.
Pero lo que he leído has aquí me gusta
JESUS EMILIANO RÍOS BENITEZ
Me atrapó la historia desde el primer capítulo.

Va a ser increíble lo implacable del niño que se oculta bajo su inocencia....
Diana Henao Alvarez
y además se llama es elena no victoria
Julieth Salgado
Espero que ella permanezca a si de alta y segura de si misma como la mujer empodera que se presentó.
Y no que en el transcurso de la novela dejever grietas en ella o que utilicen al niño para quebrarla
Felisa Bendisky
excelente
Mercesan
Me gustó mucho tu historia. Una sugerencia al escribir una historia, revisa detalles importantes, eso mantendrá impecable la trama. Te felicito.
Graciela Calcaterra
Malísima,ni sabe lo que escribe!
Graciela Calcaterra
Que burla es está? Nicolás sabe lo que hizo su madre y llevá a su hijo Nico para que la vea?No leo más está novela no tiene sentido,ni sabe lo que escribe 🤔
Graciela Calcaterra
De que me perdí,no era que no sabía del embarazo? Autora no sabés ni lo que escribís,te falla la mente porque te olvidas lo que decís primero
Graciela Calcaterra
Está bien que sufra por idiota y todavía ni hizo nada con las dos víboras,no era que iba hacer una conferencia de prensa?
Andrea Morganti
Que hermosa historia!!! Felicitaciones escritora!! Sufrí y/o disfruté cada palabra. Gracias totales por compartir tu talento 🥰🙌🏻
Andrea Morganti
Ay por favor!!! Escriben quejas y quejas, Pero siguen leyendo!!! 80 capitulos criticando!!! disfruten el regalo... es gratis ... digan gracias 🙈 Por suerte los comentarios así... también ayudan al algoritmo de la app a visualizar la historia 😉😅😅
Felisa Bendisky: Andrea totalmente de acuerdo con vos felicitaciones con el corazón a la autora
total 1 replies
Andrea Morganti
Fue un trabajo de equipo. Aprender y transformarse fue el logro colectivo. El premio es de Tania por reinventarse y atreverse a perdonar, soltar y volver a construir 🥰
Andrea Morganti
Resiliencia nivel Dios!!! Deberían poner una escuela para padres!!!😍😍 Nico es un niño feliz y va a ser un hombre íntegro 🤩
Graciela Calcaterra
La autora se olvidó que cuando Tania volvió la ex suegra estaba ahí y ahora dice que recién llego de un viaje de años 🤔
Andrea Morganti
Bb a bordo!!! Siii!!! una revancha de la vida... bien merecida😍😍😍
Andrea Morganti
Es hora de descansar en Nicolás y cosechar lo sembrado Tania 🥰
Graciela Calcaterra
Y que pasó con su madre? No que era la culpable de las fotos,o Él estaba de acuerdo porque ni siquiera se la menciona o le reclama🤔
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play