NovelToon NovelToon
Amar Al Chico Equivocado

Amar Al Chico Equivocado

Status: En proceso
Genre:Amor prohibido / Amor eterno
Popularitas:762
Nilai: 5
nombre de autor: Yulexi De Fernández

Todo comenzó cuando una joven se enamoró de un muchacho con un pasado lleno de errores. Él era conocido por meterse en problemas y vivir al margen de la ley, pero ella decidió creer que podía cambiar. Poco a poco, su amor logró transformar su manera de ver la vida, aunque el destino los puso a prueba cuando él terminó en la cárcel. Mientras él cumplía su condena, ella decidió esperarlo. Su amiga no dejaba de advertirle: «Mija deje ese hombre, usted está sufriendo demasiado». Pero, a pesar de las dudas y los obstáculos, y relaciónes íntimas aquel amor demostró ser más fuerte que cualquier distancia.

NovelToon tiene autorización de Yulexi De Fernández para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 4 _ La amiga de la hija del jefe

Narra Cristian

Estábamos afuera del colegio, pendientes de la hija del jefe, tal como nos habían pedido. Los muchachos y yo estábamos ubicados cerca de la salida, hablando entre nosotros mientras esperábamos que terminara la jornada.

—Gato, pilas pues —me dijo Kevin.

—Relajado, parcero. Estoy pendiente.

Yo tenía la mirada puesta en la entrada del colegio cuando, por un momento, me distraje.

Vi salir a dos muchachas juntas.

Una de ellas era la hija del jefe, así que inmediatamente puse atención. Pero la otra muchacha fue la que terminó llamándome la atención.

Era bonita.

No sabía cuántos años tenía. A simple vista me pareció de unos diecisiete, más o menos. Tenía el cabello castaño claro con unos rayitos negros y unos ojos verdes que resaltaban bastante.

—¿Y esa quién es? —preguntó Kevin.

—Ni idea, hermano.

La hija del jefe estaba acompañada de ella, así que supuse que debía ser una amiga del colegio.

Las dos caminaron hasta la salida mientras conversaban tranquilamente. Yo intenté volver a concentrarme en el trabajo, porque no podía olvidar para qué estábamos ahí.

Pero, siendo sincero, la muchacha me había parecido bonita.

No era algo que fuera a negar.

Las vi llegar a la acera del otro lado de la calle. La hija del jefe se quedó hablando con su amiga mientras yo permanecía junto a los muchachos.

Me acomodé la chaqueta para asegurarme de que cubriera bien el arma que llevaba conmigo. No quería que la muchacha la viera ni mucho menos que se llevara una impresión equivocada de mí.

—¿Qué mirás tanto, Gato? —me molestó Kevin.

—Dejá la bobada, ome.

—Yo no estoy diciendo nada.

—Pues entonces quedate callado.

Kevin soltó una risita.

La hija del jefe empezó a despedirse de su amiga. En ese momento pensé que probablemente no volvería a verla, así que, sin pensarlo demasiado, crucé la carretera cuando tuve la oportunidad de hacerlo con seguridad.

La muchacha levantó la mirada al verme acercarme.

Yo caminé hacia ella tranquilo, con las manos visibles y la chaqueta cerrada.

—Hola —saludé.

—Hola —respondió ella.

Por unos segundos no supe qué decir. Finalmente sonreí un poco.

—Soy Cristian.

Decidí presentarme con mi verdadero nombre.

No dije que me decían Gato.

Ese apodo pertenecía a otra parte de mi vida y ella no tenía por qué conocerla.

—Mucho gusto, Cristian —dijo ella.

—Igualmente.

La miré un instante y luego pregunté:

—¿Vos sos amiga de ella?

Señalé discretamente hacia la hija del jefe.

—Sí. Somos amigas.

—Ah, ya.

Hubo un pequeño silencio.

—Yo soy Leidy —se presentó.

—Mucho gusto, Leidy.

Ahora ya sabía su nombre.

Leidy.

Me pareció bonito.

No quise preguntarle la edad. La verdad, por su apariencia pensé que tendría unos diecisiete, más o menos, así que simplemente asumí que era una estudiante de la misma edad que la hija del jefe.

—¿Vivís por acá? —pregunté de manera casual.

—Más o menos. No tan lejos.

Asentí.

—Ah, bueno.

Desde el otro lado de la calle, Kevin me hizo una seña para que regresara.

—Me toca irme —dije—. Que estés bien.

—Igualmente, Cristian.

Me despedí y crucé nuevamente la carretera para regresar con los muchachos.

Apenas llegué, Kevin empezó a molestar.

—¿Y esa presentación tan formal?

—¿Cuál presentación?

—"Soy Cristian". Hasta parecía que se le había olvidado que usted es el Gato.

—Dejá la joda, parce.

—¿Entonces?

—Nada. Me pareció bonita y ya.

Kevin soltó una carcajada.

—Ah, bueno.

Lo ignoré y volví a concentrarme en la hija del jefe.

No sabía absolutamente nada de Leidy.

No sabía su edad real.

No sabía dónde vivía.

No sabía qué hacía fuera del colegio ni nada de su vida.

Solo sabía su nombre y que era amiga de la hija del jefe.

Para mí, aquel encuentro había sido simplemente eso: una presentación.

Aunque algo me decía que no sería la última vez que iba a escuchar el nombre de Leidy.

1
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play