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FUERA CUCARACHO LA HEREDERA GORDITA YA NO TE QUIERE

FUERA CUCARACHO LA HEREDERA GORDITA YA NO TE QUIERE

Status: Terminada
Genre:Grandes Curvas / Traiciones y engaños / Reencarnación / Completas
Popularitas:7.8k
Nilai: 5
nombre de autor: EspirituCreativo

En mi primera vida, amé a Julián con todo mi corazón.

Le entregué mi confianza, mi fortuna y hasta la casa de mi familia.

¿Y cómo me lo agradeció?

Me asesinó.

Junto a Lucía, mi supuesta mejor amiga, me hizo firmar los documentos que necesitaban y después puso veneno en mi sopa. Morí creyendo que había perdido al amor de mi vida.

Pero desperté diez años antes.

Tengo diecisiete años. Estoy de nuevo en la escuela. Mi fortuna sigue intacta y el cucaracho que me mató todavía cree que puede manipularme.

Esta vez, no.

No necesito adelgazar para ser valiosa. No necesito comprar amor. Y definitivamente no necesito salvar a un hombre que solo quiere hundirme.

Voy a recuperar mi vida, proteger mi fortuna y descubrir quién soy lejos de ellos.

Porque en esta segunda oportunidad, Julián aprenderá una verdad muy sencilla:

La heredera gordita ya no lo quiere.

NovelToon tiene autorización de EspirituCreativo para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

RUMORES COBARDES

El arresto de Julián y la investigación por fraude sacudieron las bases del colegio San Jorge. Durante dos días, las cosas parecieron calmarse. Sin embargo, un animal acorralado y despojado de su estatus no se rinde fácilmente; se vuelve rastrero.

El jueves por la mañana, un aire pesado recorría los pasillos. Grupos de estudiantes se amontonaban alrededor de los periódicos murales y revisaban las pantallas de sus teléfonos con murmullos ahogados. Cuando pasé caminando con mi postura levemente encorvada y mi libreta apretada contra el pecho, varias miradas se clavaron en mí, pero esta vez no eran de compasión. Había burla, morbosidad y desdén en sus ojos.

Al llegar a la entrada del pabellón principal, lo vi.

Julián —quien había logrado salir bajo fianza gracias a un préstamo desesperado de sus parientes— había impreso docenas de hojas y las había pegado en los murales del colegio. Eran capturas distorsionadas de fotos mías en la vida pasada, acompañadas de textos difamatorios y ofensivos:

"¿Noble e inocente? La heredera gorda compra voluntades con dinero porque ningún hombre la tocaría gratis." "Sofía Vargas: obsesiva, manipuladora y despechada."

Incluso en el foro anónimo de la escuela, miles de comentarios malintencionados atacaban mi peso, mi apariencia y mi salud mental, intentando posicionarme como una loca millonaria que había inventado la mentira del incendio solo para destruir a su "pobre exnovio".

Julián pensó que usaba mi punto más débil. Sabía que en la vida pasada, los comentarios sobre mi cuerpo y mi peso me hacían encerrarme a llorar en el baño durante horas.

Me detuve frente al periódico mural. Las manos me temblaban ligeramente, pero no de dolor ni de vergüenza. Mi corazón latía con la indignación de quien ve a una alimaña usando su último cartucho de veneno.

—¡Es un desgraciado! —exclamó la voz de una chica del club de debate a mi lado—. Sofía, no le hagas caso, esto es acoso puro.

Giré la cabeza hacia ella. Mis ojos estaban ligeramente empañados por lágrimas de "impotencia", mi labio inferior temblaba y mi rostro reflejaba la humillación perfecta de una chica expuesta en su intimidad.

—¿P-por qué me hace esto, Valeria? —murmuré con una voz pequeña, melódica y quebrada, haciendo que tres estudiantes más se acercaran a apoyarme—. Yo... yo jamás me he metido con el físico de nadie... Si él no me quiere por ser gorda, solo tenía que decírmelo... ¿por qué atacarme así frente a todos?

—¡Es un cobarde, Sofía! —dijo un chico de último año, tomando una de las hojas y arrancándola con rabia—. ¡Lo hace porque ya no tiene tu dinero y no le queda nada más con qué defenderse!

—No lo arranques, por favor... —susurré con una timidez extrema, sujetándole suavemente la manga de la camisa con dedos temblorosos—. Si... si las quitamos, van a decir que tengo miedo o que es verdad... Dejen que Don José y el comité de disciplina vean cómo habla de las mujeres en esta escuela...

Los chicos alrededor ahogaron un jadeo de admiración. Para ellos, yo era la chica más dulce, vulnerable y madura del mundo, soportando con elegancia y dolor los ataques de un exnovio despechado y machista.

Entre la multitud, Julián apareció en la esquina del pasillo con los brazos cruzados y una sonrisa burlona de victoria. Pensaba que me había destruido, que me había obligado a esconder el rostro.

Caminé hacia él a paso lento, manteniendo la mirada gacha y los hombros caídos. Cuando me detuve a un metro de él, alcé mis ojos grandes y brillantes, dejando correr una sola lágrima transparente por mi mejilla redonda.

—Julián... —susurré, lo suficientemente alto para que todos los alumnos del pasillo me escucharan—. Si te molestaba tanto mi cuerpo... si tanto asco te daba abrazarme... ¿por qué aceptaste el auto que mi papá te compró? ¿Por qué me pediste que fuera tu prometida?

Julián perdió la sonrisa de golpe. No esperaba que confrontara el tema en público con tanta fragilidad.

—¡Sofía, no te hagas la santa! —siseó él, intentando mantener la postura—. ¡Todos saben que eres una insegura que intenta comprar afecto!

—Es verdad... —asentí entre sollozos, bajando la cabeza con una humildad que hizo que a dos chicas del comité les diera un vuelco el corazón—. Era tan insegura que creí que si te daba todo mi amor y el dinero de mi familia, tú podrías ver más allá de mi físico. Pero me equivoqué... Tú solo veías mi billetera.

Los murmullos en el pasillo se convirtieron en un rugido de indignación colectiva.

—¡Qué asco de tipo! —¡Atacar el cuerpo de una chica porque te descubrieron tus fraudes! —¡Eres una basura, Julián!

Julián retrocedió un paso, pálido, al ver que su intento de humillarme se había transformado en un linchamiento social en su contra. La gente no veía a una "gorda patética"; veía a una chica noble que había sido explotada por un tipo acomplejado que atacaba el aspecto físico cuando se quedaba sin argumentos.

De pronto, una mano fuerte se posó suavemente sobre mi hombro. Mateo se puso a mi lado, sosteniendo una carpeta de la Dirección.

—Julián —dijo Mateo con una voz grave y helada que acalló el pasillo—. La Directora acaba de ver las impresiones y las publicaciones del foro escolar. El comité cibernético rastreó la dirección IP de las cuentas anónimas y salieron de tu computadora personal. Estás citado ahora mismo con el abogado de la escuela por difamación y acoso escolar grave.

Julián abrió los ojos desorbitados por el pánico.

—¡Eso es mentira! ¡No pueden probar nada!

—La policía ya tiene las capturas —intervino el guardia Don José, apareciendo por detrás de Mateo con dos oficiales—. Joven Julián, acompáñenos a la Dirección.

Mientras los oficiales escoltaban a Julián fuera del pasillo entre los abucheos de los estudiantes, me escondí ligeramente detrás del brazo de Mateo, cubriéndome el rostro con las manos para fingir que lloraba desconsoladamente.

Pero detrás de mis dedos, mis labios se curvaron en una sonrisa implacable.

Julián pensó que usar mi cuerpo como arma me destruiría. No entendía que en el juego de la flor blanca, la crueldad del agresor solo engrandece la pureza de la víctima. El cucaracho había cavado su propia tumba, y esta vez, el colegio entero lo lanzaría al fondo.

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Nancy Monterrosa
bien hecho
Natu Iriart
es una gran historia, excelente desarrollo y redacción. No me gusta q se refiera a sí misma en 3ra persona pero esos son mis gustos, la verdad no afecta la historia. Mucha suerte 💯
EspirituCreativo: Gracias lectora...
total 1 replies
Enn Gómez
Un título poco peculiar 🤣 Me encantó.
EspirituCreativo: Jeje gracias lectora
total 1 replies
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