Ella reencarna en otra época.. y ahora tiene magia.. tiene su destino ya trazado y decidido por su familia.. ¿podrá cambiar su destino? ¿o seguirá siendo la hija obediente que siempre fue?
*Está novela pertenece a un mundo mágico*
**Todas las novelas son independientes**
NovelToon tiene autorización de LunaDeMandala para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Grace 2
Las semanas siguientes transcurrieron con tranquilidad.
Grace no intentó cambiar su destino.
No discutió con sus padres.
No preguntó si podían romper la promesa hecha al templo.
No porque estuviera completamente de acuerdo con ella.
Simplemente porque entendía que ya era demasiado tarde.
Además, una parte de ella había aceptado aquella realidad.
El templo sería su hogar.
La magia sería su vida.
Y aunque no hubiera sido la elección que habría tomado una persona completamente libre, tampoco era un futuro que detestara.
Así que continuó adelante.
Disfrutando los días que le quedaban en la mansión Gartner.
Los desayunos familiares.
Los paseos por los jardines.
Las tardes leyendo sobre magia de luz.
Las pequeñas discusiones entre sus hermanos gemelos.
Todo aquello pronto quedaría atrás.
Fue entonces cuando sus padres le anunciaron el viaje.
—Queremos que vengas con nosotros —le dijo su madre una mañana.
Grace levantó la vista de su libro.
—¿Yo?
—Sí.
Su padre sonrió levemente.
—Será un viaje especial.
Ella parpadeó sorprendida.
Normalmente los asuntos políticos de los nobles no requerían su presencia.
Pero esta vez parecía diferente.
—¿Y mis hermanos?
Por un instante sus padres intercambiaron una mirada.
Una de esas miradas que Grace había aprendido a interpretar.
Culpa.
Siempre culpa.
—Los gemelos se quedarán en la mansión —explicó su madre.
—Solo iremos nosotros tres.
Grace se quedó en silencio.
Y entonces comprendió.
[Este es un viaje de despedida.]
Quizás ellos mismos aún no querían llamarlo así.
Pero eso era exactamente lo que era.
Dentro de pocas semanas ella ingresaría oficialmente al templo.
Su vida cambiaría para siempre.
Y sus padres querían pasar tiempo con ella antes de que ocurriera.
Su pecho se sintió extrañamente cálido.
Porque a pesar de todo...
La amaban.
Eso nunca había estado en duda.
Su madre incluso insistió en acompañarla personalmente a comprar ropa para el viaje.
Y terminó adquiriéndole un vestido precioso.
Era elegante sin resultar exagerado.
De tela azul oscuro.
Con delicados bordados plateados.
Las mangas largas protegían del frío.
Y el color resaltaba perfectamente su cabello rojizo.
Cuando Grace se vio en el espejo casi no se reconoció.
Su madre sonrió emocionada.
—Mi hija está preciosa.
Grace sintió una pequeña punzada en el corazón.
Porque por un instante pudo imaginar cómo habría sido una vida normal.
Bailes.
Fiestas.
Temporadas sociales.
Quizás incluso un matrimonio.
Pero aquellos pensamientos desaparecieron rápidamente.
No tenía sentido aferrarse a posibilidades imposibles.
Días después iniciaron el viaje.
El reino de Sunderland era enorme.
Los territorios Gartner se encontraban en la parte norte.
Una región conocida por sus montañas cubiertas de nieve y sus largos inviernos.
Incluso durante estaciones más cálidas el aire seguía siendo frío.
Los bosques parecían interminables.
Y los lagos reflejaban cielos grises y cristalinos.
Grace disfrutó observando los paisajes desde la ventana del carruaje.
Era hermoso.
Mucho más hermoso de lo que esperaba.
Los recuerdos de la antigua Grace conocían aquellos lugares.
Pero verlos con sus propios ojos era diferente.
[Es realmente un mundo de fantasía...]
Pensó mientras observaba la nieve acumulada sobre los pinos.
Después de varios días llegaron a su destino.
Una importante reunión nobiliaria.
Un evento que reunía a algunas de las familias más poderosas del norte.
La mansión donde se celebraba era enorme.
Mucho más grande incluso que la residencia Gartner.
Las banderas de distintas casas nobles ondeaban en el exterior.
Carruajes elegantes llegaban constantemente.
Sirvientes corrían de un lado a otro organizando todo.
Y apenas los Gartner descendieron del carruaje comenzaron los saludos.
—Conde Gartner.
—Lady Gartner.
—Qué gusto verlos.
—Bienvenidos.
Muchos nobles inclinaban la cabeza con respeto.
Los Gartner poseían una excelente reputación.
Su vínculo con la magia de luz y el templo les otorgaba prestigio.
Sin embargo, Grace también notó algo importante.
Su familia no era el centro de atención.
Ni de cerca.
Aquella reunión estaba dominada por figuras mucho más influyentes.
Duques.
Grandes duques.
Marqueses poderosos.
Generales del reino.
Y sus hijos.
Jóvenes herederos que algún día gobernarían extensos territorios.
Muchos de ellos poseían una presencia que atraía inmediatamente las miradas.
Vestimentas lujosas.
Escoltas.
Insignias familiares reconocidas por todo Sunderland.
Comparados con ellos, los Gartner mantenían una posición respetable pero discreta.
Y honestamente, Grace lo agradecía.
No le gustaba llamar demasiado la atención.
Así que caminó junto a sus padres observando silenciosamente el enorme salón.
Las lámparas de cristal iluminaban todo con un brillo cálido.
La música sonaba suavemente.
Los nobles conversaban formando pequeños grupos.
Y mientras contemplaba aquel mundo que parecía sacado de una novela, una extraña sensación apareció en su interior.
Porque por primera vez desde que había despertado como Grace Gartner...
No estaba pensando en el templo.
No estaba pensando en su destino.
Ni en la promesa de sus padres.
Ni siquiera en la supuesta maldición familiar.
Simplemente estaba viviendo el momento.
Observando.
Aprendiendo.
Descubriendo.
Y sin saberlo, aquella reunión aparentemente insignificante estaba a punto de cambiar el rumbo tranquilo que había imaginado para el resto de su vida.
Mala actitud la de los padres