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Ya Soy la Esposa de Otro

Ya Soy la Esposa de Otro

Status: En proceso
Genre:Romance / Amor a primera vista / Amante arrepentido
Popularitas:103.4k
Nilai: 5
nombre de autor: MeriGrei

Valeria es una abogada, cuya carrera va en ascenso. Pero, en la vida personal, ella es la esposa secreta del heredero Alcázar, Sebastian Alcázar.
Durante tres años, ella ha vivido en el anonimato, mientras que su esposo, Sebastian, se pasea con Lina, una amiga de la familia, con quien todos especulan tiene una relación amorosa.

Valeria, ante tanta indiferencia por largos años, decide que ya fue suficiente, así que le pide el divorcio a Sebastian, quien solo se lo toma como un berrinche de Valeria, sin imaginar, que es él mismo quien la empuja cada día mas, a que ella tenga una decision mas firme de dejarlo.

En medio de todo este proceso, Mateo Del Río, un compañero de la universidad, regresa a la vida de Valeria, y a diferencia de Sebastian, Mateo siempre esta cuando lo necesita, la apoya, le da comprensión, seguridad, y respeto.

NovelToon tiene autorización de MeriGrei para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 5

Capítulo 5

El jueves por la tarde, Sebastián escuchó mi nombre en el estacionamiento de la Torre Alcázar.

—Diego, no te hagas. Te gusta la licenciada Herrera.

—Estoy trabajando con ella.

—Sí, claro. Por eso te pusiste nervioso cuando te pasó los documentos.

Sebastián se detuvo antes de doblar la esquina.

Lina también se quedó quieta a su lado.

La voz de Diego sonó incómoda, pero no lo negó del todo.

—La licenciada es muy capaz. Y muy guapa, sí. ¿Contentos?

Los otros se rieron.

—Pues no trae anillo.

—Entonces hay esperanza.

Sebastián apretó la mandíbula.

No trae anillo.

La frase se le quedó atorada.

Llevábamos meses sin usar los anillos. El suyo estaba guardado desde el día del registro civil. El mío lo usé hasta que me cansé de que la gente preguntara por mi esposo y yo tuviera que mentir o cambiar de tema.

Él nunca lo notó.

Hasta que otro hombre notó mi mano vacía.

—¿Nos vamos? —preguntó Lina, dulce.

Sebastián sacó el celular.

No había mensajes míos.

—Víctor —llamó.

El asistente apareció casi corriendo.

—Sí, señor.

—Compra un regalo y mándalo al departamento.

—¿Para la señora?

Sebastián lo miró.

Víctor corrigió:

—Para la licenciada Herrera.

—Que cuando lo reciba me avise.

—¿Algún presupuesto?

Sebastián ya estaba abriendo la puerta del coche.

—Lo que sea.

Lo que sea.

Víctor debió saber desde ahí que nada bueno iba a salir.

Más tarde, llamó para preguntar.

Contestó Lina.

—Sebas está con su mamá. Dice que compres una pulsera de plata. Algo sencillo.

—¿Plata? —repitió Víctor.

—Sí, 925. No te compliques.

Víctor dudó, pero obedeció.

La pulsera llegó a Residencial Lirio a las nueve de la noche en una cajita pequeña con moño blanco.

Marta la recibió en recepción y me la subió.

—Señora, mandaron esto.

No corregí el "señora". En ese edificio sí podía existir.

Abrí la caja.

Una pulsera delgada, plateada, sin gracia.

El recibo venía dentro por error.

Ciento ochenta pesos.

Me reí.

Marta se asustó.

—¿No le gustó?

—Soy alérgica a la plata.

Ella se llevó una mano a la boca.

—Ay, niña.

Sebastián lo sabía.

Lo supo desde la universidad, cuando un arete barato me inflamó la oreja y él casi arrastra a medio mundo a la farmacia.

No era el precio.

Nunca fue el precio.

Era el descuido.

Tomé una bolsa de mensajería, metí la caja y escribí la dirección de Grupo Alcázar.

—Mañana la regreso.

Marta hizo una mueca.

—¿Quiere que le prepare té?

—No, gracias.

Cuando se fue, abrí el chat de Sebastián.

No escribí.

Solo quité el chat de fijados.

Al día siguiente, Víctor recibió el paquete en recepción y subió a la oficina de Sebastián con cara de condenado.

—Señor.

Sebastián estaba revisando contratos.

—¿Avisó?

Víctor dejó la cajita sobre el escritorio.

—La devolvió.

Sebastián levantó la vista.

—¿Qué?

—La licenciada Herrera devolvió la pulsera.

La oficina se quedó en silencio.

Sebastián abrió la caja. Vio la pulsera, el recibo, la etiqueta de plata 925.

Su rostro cambió apenas.

—¿Esto compraste?

Víctor tragó saliva.

—Usted dijo...

—Yo no dije esta porquería.

—La señorita Lina contestó su teléfono y...

Sebastián cerró la caja de golpe.

No dijo nada.

No podía reclamar sin admitir que ni siquiera se había molestado en elegir el regalo.

Esa noche me llamó.

No contesté.

Volvió a llamar.

Tampoco.

Después llegó un mensaje.

Sebastián: Tenemos que hablar.

Miré la pantalla desde el sillón de Residencial Lirio, con una taza de café y un expediente abierto sobre las piernas.

Por primera vez, no sentí urgencia.

Respondí una hora después.

Valeria: Estoy trabajando.

Sebastián: ¿Desde cuándo no puedes contestarme?

Valeria: Desde que aprendí de ti.

Mandé el mensaje y dejé el celular boca abajo.

Me temblaban los dedos.

Pero no me arrepentí.

Sebastián leyó mi respuesta en la sala de juntas.

El director financiero seguía hablando de cifras. En la pantalla había gráficas, porcentajes y una propuesta de expansión. Sebastián no escuchó nada durante casi un minuto.

Desde que aprendí de ti.

La frase era simple.

Molesta.

Precisa.

Bloqueó el celular y levantó la vista.

—Repita la última parte.

El director tragó saliva y volvió al punto anterior.

Víctor, sentado al fondo, fingió no haber visto nada. Ya conocía esa expresión en su jefe: la de un hombre que se sentía ofendido porque alguien le devolvió su propio trato.

Al terminar la junta, Sebastián salió sin esperar al equipo.

—Consigue una reservación en Jade para mañana —ordenó.

Víctor parpadeó.

—¿Mañana?

—Aniversario.

—Claro, señor.

Sebastián se detuvo.

—Y encárgate de que no aparezca ninguna nota de Lina.

—Sí.

—Ninguna.

Víctor asintió.

Quiso decirle que una cena no iba a arreglar meses de descuido.

No lo dijo.

Le gustaba su trabajo.

En Lirio, yo también pensé en el aniversario.

Saqué las mancuernillas de rubí de la caja y las puse sobre la mesa. Bajo la luz amarilla, las piedras parecían más oscuras, casi como gotas de sangre.

Marta, que había ido a ayudarme con ropa, las vio.

—Son bonitas.

—A Sebastián le gustan discretas.

—¿Y a usted?

La pregunta me tomó desprevenida.

—¿A mí qué?

—¿A usted qué le gusta?

Miré las mancuernillas.

No sabía.

Me gustaban los camarones, las salsas picantes, los aretes grandes que no podía usar en el despacho, las novelas con finales donde la protagonista no perdonaba demasiado fácil.

Me gustaban muchas cosas.

Solo había dejado de elegirlas.

Guardé la caja en la bolsa.

—Mañana voy a ponérselo fácil —dije.

Marta no preguntó a quién.

Quizá entendió que hablaba de él.

Quizá entendió que hablaba de mí.

Esa noche elegí el vestido rojo.

No porque Sebastián lo hubiera visto antes. No porque fuera su color favorito. Lo elegí porque al probármelo frente al espejo recordé que todavía podía verme bonita sin preguntarme si a él le gustaría.

Marta me ayudó a cerrar el cierre.

—Se ve preciosa.

—Gracias.

—No se lo digo para que él la mire.

La miré por el espejo.

Marta acomodó la tela del hombro.

—Se lo digo para que se mire usted.

No lloré.

Pero tuve que respirar dos veces antes de contestar.

1
Yiyita Calderón
Nooo ! es en serio el final??? quedó a deber escritora .
Eloina Arteaga
Se terminó así tan aburrido 🥱
Genesis Abigail Aristega
más más más más más más más más capitulo porfavor 🥺🥺🥺🥺
Maria Del Refugio Arce Rodriguez
pone a su ex en su lugar
Maria Del Refugio Arce Rodriguez
muy ineresante
Leonor Galillejo
linda linda
Elides C. Rodríguez
Me da mucha pena Matheos, el quiere tanto a Valeria que se deja regañar y también días sin hablarle y él tanto que hace x ella. ojalá ella cambie y lo trate bien, x lo menos merecen ambos ser felices.
Yiyita Calderón
meri Grei porqué no actualizas más???
Maria Del Refugio Arce Rodriguez
muy interesante me tiene en bobada
Yiyita Calderón
va muuuy lenteja,más capítulos.
Maria Del Refugio Arce Rodriguez
👏👏
Genesis Abigail Aristega
más más más más más más más más más más capitulo porfavor 🥺🥺🥺🥺
Maria Del Refugio Arce Rodriguez
me tiene muy intrigada
Maria Del Refugio Arce Rodriguez
muy buena
Maria Del Refugio Arce Rodriguez
🥰
Maria Del Refugio Arce Rodriguez
muy buena novela
Maria Del Refugio Arce Rodriguez
👏
Elides C. Rodríguez
maratón, Maratón
Genesis Abigail Aristega
más más más más más más más más capitulo porfavor 🥺🥺
Genesis Abigail Aristega
más más más más más capitulo porfavor
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