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Me vendió mi esposo, me salvó un millonario

Me vendió mi esposo, me salvó un millonario

Status: Terminada
Genre:Intrigante / Mafia / Venderse para pagar una deuda / Romance oscuro / Completas
Popularitas:186.8k
Nilai: 4.4
nombre de autor: Galaxy

A Camila la criaron para ser "una buena esposa". Por eso, cuando su marido le propone un fin de semana romántico en la Riviera Maya, ella cree que por fin van a recuperar lo que perdieron.

Lo que no sabe es que ese vaso de leche tibia está drogado. Y que el "regalo" que su esposo le tiene preparado a su jefe… es ella.

Camila escapa descalza por los pasillos del resort, golpea una puerta al azar y la abre el hombre más peligroso —y más hermoso— que ha visto en su vida: **Damián Tejada**, el dueño de medio país. Esa noche le salva la vida. Lo que ninguno de los dos imagina es que esa puerta lo va a cambiar todo.

Divorciada, traicionada por su propia familia y con un secreto que ni ella conoce, Camila decide que nunca más va a depender de nadie. Pero Damián no piensa soltarla. Él no quiere su obediencia ni su cuerpo: la quiere a ella, entera, con todo y cicatrices.

Y mientras Camila aprende a levantarse sola —y a vengarse de quienes la pisaron—, una verdad enterrada hace veinticinco años empieza a salir a la luz: la muchacha de la colonia popular que todos despreciaron no es quien todos creen. Es la heredera perdida de una de las familias más poderosas de México. Y alguien prendió un incendio, hace mucho, para que ella nunca lo descubriera.

**¿Podrá Camila reclamar su nombre, su sangre y su corazón… antes de que quien intentó matarla de bebé termine el trabajo?**

Una historia de traición, venganza, lujo y un amor que no pide permiso.

NovelToon tiene autorización de Galaxy para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 4

Cap 4: La casa de los Pacheco

La puerta cedió a la presión de Doña Remedios antes de que Camila terminara de abrirla.

—Mira nomás cómo vive —le dijo la suegra a una vecina invisible que se había quedado en el pasillo—. Como si no tuviera marido.

Gerardo se levantó con cara de quien lleva minutos esperando refuerzos. Doña Remedios miró las margaritas, miró el camisón colgando del clavo del baño, soltó un suspiro de telenovela.

—Mija. Regresa a la casa de tu marido. La casa donde tienes nombre.

Camila apretó la prueba en el bolsillo. "Por ti, callo hoy."

—El sábado voy —dijo en voz baja.

Doña Remedios y Gerardo se miraron una fracción de segundo. La suegra suavizó la voz con una velocidad indecente.

—Esa es mi nuera. Ahí está la decencia, Geraldito.

* * *

Una semana después, Camila se bajó del microbús con un bolso pequeño y el pulso ya en cuenta atrás. Cinco semanas de embarazo. Cinco semanas para encontrar la salida.

La casa de los Pacheco quedaba en una colonia de clase media baja del oriente, fachada rosa mexicano que el sol había aclarado a salmón.

—¿Trajiste poquito? —preguntó Gerardo al recibirla.

—Es fin de semana, no me mudé.

* * *

Doña Remedios estaba en la cocina con el delantal floreado. Brenda leía algo en el teléfono con la pijama puesta a media mañana. Cuando vio a Camila, levantó la cabeza apenas y volvió a bajarla con una sonrisita.

—Buenos días, suegra. Buenos días, Brenda.

—Siéntate, mija. Ya está el desayuno.

En la mesa: tres platos de chilaquiles rojos cubiertos de crema y cebolla. En el lugar de Camila, un huevo tibio en cazuelita de barro y dos tortillas frías.

Camila partió la cáscara. La yema cruda. La clara, tibia. La suegra se lo había hecho así a propósito —sabía que a Camila los huevos pochés le revolvían el estómago desde siempre—.

Comió un bocado, despacio. Otro. Tomó agua.

Gerardo bajó. Se sirvió un plato lleno.

—Cami, ¿no quieres chilaquiles?

—Tu mamá ya me preparó algo, gracias.

—Ay, mi vida, come algo de a deveras.

—No tengo pena. Tengo huevo.

Doña Remedios, desde la estufa, soltó un comentario lento, calculado:

—Los chilaquiles son para los hombres del rumbo y para las muchachas que pueden dar frutos, mija. La que no da, no pide.

Brenda apretó los labios para no reírse en voz alta. Soltó una risita pequeña por la nariz, igual.

—Ay, ma, no le digas así. Cami no es estéril estéril, solo... lenta. ¿Verdad, Cami?

—Brenda.

—¿Qué?

—Cállate.

Brenda se rio más fuerte. Doña Remedios, desde la estufa, le dirigió a su hija una mirada de aprobación silenciosa.

Camila sintió la sangre subirle a la nuca. La prueba en el bolso, dentro de la mochila, latía como un secreto vivo.

Tragó el último bocado. Se levantó. Sacó un tazón de la alacena, batió un huevo, lo echó a un sartén con un chorrito de aceite que tomó de la repisa, lo cocinó hasta que estuvo bien hecho y se lo comió ahí mismo, parada al lado de la suegra.

—Gracias por la cocina —dijo, dejando el sartén en el fregadero.

—Las nueras de antes pedían permiso, mija.

—Las de ahora también. Pero después.

* * *

El resto de la mañana, Camila anotó lo que ya sabía. Gerardo le pasó el "gasto" a su mamá en un sobre. La suegra contó el dinero en la mesa. A Brenda no le indicó tareas; a Camila sí. Cuando Camila preguntó por su cuenta de ahorro —la que Gerardo le había abierto al casarse—, él agitó la mano sin mirarla.

—La estoy moviendo. No te preocupes.

—¿Cuánto hay?

—Cami, no me hagas pelear delante de mi mamá.

Doña Remedios, desde el sillón, asintió como si Gerardo hubiera dicho una verdad importante.

—Los hombres llevan la administración, mija. Tu marido sabe. Yo a tu suegro le entregaba el sobre cada quincena, y no por miedo, ¿oíste? Por respeto. Por cariño. Porque la mujer que respeta a su marido respeta a sí misma.

—¿Y si el marido no respeta a la mujer?

Doña Remedios la miró sin parpadear.

—Eso no es una pregunta de nuera bien, mija.

—Es la pregunta que estoy haciendo, suegra.

—Cami —cortó Gerardo, con la voz de la cocina del resort—, no te empeñes. Mi mamá no tiene por qué oír tonterías.

Camila se mordió la cara interna del cachete. Asintió, despacio.

* * *

A la una, mientras lavaba los platos de los chilaquiles —los suyos no estaban en la pila—, oyó arrastrarse las pantuflas del suegro por el pasillo.

El suegro Pacheco era un hombre callado, flaco, con los ojos siempre un poco brillosos. Camila no le hablaba más de lo necesario.

Pasó por la cocina sin saludar. Abrió el refrigerador, sacó una cerveza, se quedó parado al lado de ella un momento más de lo necesario. Camila sintió la respiración tibia cerca de la oreja.

—Qué bonito te queda ese delantal, mija.

—Permiso. —Se hizo a un lado, agarró un trapo, se fue a la mesa a secar los cubiertos. No volteó.

El suegro terminó la cerveza. Antes de salir, dejó la botella vacía en la barra y le tocó la espalda baja a Camila con dos dedos, como quien quita una pelusa que no existía. Después salió por el patio.

Camila se quedó parada un segundo. Cerró los puños sobre el trapo. Lavó dos platos más. No le tembló la mano. Eso le sorprendió.

* * *

Se metió al baño con el teléfono. Abrió la regadera para que no se oyera.

—¿Bueno, mija, dónde andas?

—En casa de los Pacheco, abuela. Vine a planear.

—¿A planear qué?

—La salida.

Hubo silencio.

—Aguanta tantito, Cami. Pero...

—Pero no indefinidamente. Ya sé.

—Mija. Hay algo de tu mamá que te quiero decir. Cuando vengas a mi casa. No por aquí.

—¿De mi mamá?

—Cuando vengas. No por aquí.

—Mañana voy.

—No, mija. Termina lo de allá. Yo aquí estoy.

* * *

Esa noche, mientras lavaba los trastes de todos menos los suyos propios, Camila contó los días.

Cuatro semanas y media de embarazo.

Tiempo para planear. No mucho más.

1
Yolanda Villamar
😠 Gerardo es un patan maldito por darla como garantía para subir dé puesto 🙄 pero creo que ella no es tan santa si le puso los cuernos también 🤔 si no es el hijo de el de quien es por del jefe no es ni de quien la ayudo
Mar Sol
Este primer capítulo demuestra una novela que llama la atención, tal vez el desarrollo de la trama sea interesante
Diana Quintero
Damián hace tantas cosas por Camila y está bruja es tan desagradable 😡😡😡 Damián debería tratarla, como la trataba Gerardo, así era feliz 😡😡😡😡😡
Diana Quintero
Tania quería humillarla, pero no lo logro, Camila ya estaba adelantada un pasó 😡😡👏
Diana Quintero
No pasa nada importante en esta novela, Camila todavía no sabe que Lucia es su madre y Sebastián su hermano, hace rato en capitulos anteriores, Camila se iba a enterar de la verdad, pero nunca sucedió, ni Sebastián ni Lucia los volvieron a nombrar 😡😡
Diana Quintero
Será que Camila le gustan los maltratos? que tonta 😡😡 Damián es un hombre magnífico y la defendió y se le emputo, que IMBECIL tan desagradecida, se volvió masoquista 😡😡
Diana Quintero
Brisa debe pagar por todas las trampas y robos, que le hace a Camila 🤬🤬
Diana Quintero
Pienso que esto no fue un descuido, de la constructora, esto fue un atentado, saben que están cerca de dar con la verdad de Camila y Lucia 😡😡
Diana Quintero
Quien quiere muerta a Camila de la familia de Sebastián? 🤔
Diana Quintero
Damián lo puede ayudar a saber, que pasó con Camila, durante estos años? 🤔 Sebastián es su hermano 🤭
Diana Quintero
Valentina, Patricia y Rodrigo, salieron con el rabo entre las piernas, pensaron humillar a Camila, pero no lograron su propósito 👏👏👏👏
Diana Quintero
Valentina quería humillar a Camila, pero esa víbora terminará como la peor tramposa 🤬🤬
Diana Quintero
Lucia es la madre de Camila? 🤔😲
Eleine Jobhett Gamboa Serrano
que asco de persona la verdad ,osea que más quiere de el di le da todo por ella ,y lo trata como perro ya mero le dice que duerma en el tapete abajo de la cama
Diana Quintero
Está novela es muy rara, faltan muchas cosas, por aclarar 🤔
Diana Quintero
Perdió al bebé por culpa de ese degenerado de Gerardo 🤬🤬🤬 por la sustancia que le dió en la leche
Diana Quintero
Camila es una IMBECIL, está embarazada y se va a vivir, con esas basuras de nuevo 😡😡😡
Diana Quintero
El bebé de quien es? no es de Gerardo entonces?? 🤔
Diana Quintero
Ese desgraciado infeliz, que le va a explicar, que la vendió a una basura 🤬🤬Camila se salvó de ser violada gracias al desconocido 👏👏
Diana Quintero
Desgraciado de Gerardo y eso que es la esposa y se la ofreció a esa basura de Bernal 🤬🤬🤬. Pero el desconocido la salvó 🤭👏
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