Me casé enamorada con mi primer novio cuando tenía justo 18 años, lo amaba sin límites, era mi todo, pero tres años de casada no había podido quedar embarazada, eso me estaba causando nostalgia, aparte me sentía presionada por los padres de Vincent, y hasta de mi familia, que no tenía muy buena relación con ellos porque odiaba que siempre estuvieran de parte de mi hermanastra siendo que ella era adoptiva y yo su hija biológica. Lo peor vino cuando encontré a mi esposo revolcandose con ella. Mi familia no me apoyó,
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Títeres
UN MES DESPUÉS
Olivia llevaba el informe del médico en su bolsa, salió directamente a la empresa de Vincent, según ya tenía cinco semanas de embarazo pero en realidad ya eran ocho semanas.
Ian la vio llegar, haciendo un gesto de desagrado entró a su oficina. Ahora que quería la zorra esa, se preguntó, apreciaba a Vincent siempre lo apoyo cuando lo necesitó, lamentaba la venda que se había puesto en los ojos. Pero ya no podía hacer más, no escuchaba, solamente levantaría los pedazos cuando se destruyera.
— ¿Qué quieres en mí oficina? - Preguntó de manera despectiva, te he dicho que no vengas aquí.
No cariño, esto no podía esperar hasta tu llegada a casa. - le dejó los exámenes y la declaración del doctor, encima del escritorio.
Vincent los tomó sin importancia. Hasta que empezó a leer, positivo embarazo confirmado, levantó la mirada hacia Olivia quien tenía una sonrisa de alegría.
— ¿Estás…es verdad? - ¿estas embarazada voy a tener un hijo?
Ella movió la cabeza afirmando.
— Voy hacer papá, - repitió, ¡voy hacer padre! - Dios mío, mis padres se tienen que enterar. Olivia solamente lo miraba espectante, la noticia había surtido el efecto que esperaba.
Volvió a sonreír como si también estuviera emocionada. No era su gusto tener un mocoso, pero no podía ya abortar porque en el colegio ya había tenido dos abortos y apenas era adolescente y había quedado muy dañada.
Estuvo viendo como Vincent les daba la noticia a sus padres.
— ¿Es verdad Vincent? - se escuchó la voz incrédula de sus suegros. Entonces te volviste acostar con ella… Bueno al menos sirvió para que nos dé el heredero qué estuvimos esperando con Zoé, que alegría hijo.
Olivia solo blanqueaba los ojos cuando escuchaba los desprecios que le hacían, sabiendo que no era de su gusto, malditos viejos. Murmuraba también en su cabeza.
También tuvo que hablar con sus padres, y la alegría no se hizo esperar.
— Me alegra mucho saberlo hija mía. - respondió con orgullo Federico.
— La otra mal hija nunca se embarazó cuando estaba casada, y ahora está embarazada de su bastardo sin estar casada. - una vergüenza para mí apellido.
— Federico no hables así es tu propia hija. - pidió Sofía su esposa bajando la voz.
— ¡Cállate! - no la defiendas, no más eso faltaba que te pusieras en mi contra.
— ¡No, no eso no! - sólo lo digo porque le hemos tratado como una desconocida y es nuestra propia hija.
Pero guardo silencio al ver la mirada despectiva que le dedicó.
— Vete a la cocina dónde haces mejor tu trabajo - le dijo mirándole amenazante. - cocinas mejor que estarte metiendo en donde nadie te ha llamado.
Sofía siempre le tenía respeto a Federico con él tiempo el respeto se convirtió en miedo, aunque una sola vez le había puesto una mano encima, y fue por intentar defender a Zoé.
Sofía siempre dudaba de la honestidad de Olivia, pero la vez que interfirió, por defensa a su hija la amenazó Federico.
Sospechó desde qué una vez escuchó una conversación el el colegio con uno de sus compañeros. Pero cuando intentó buscarlo para preguntarle de habían hablado porque mencionaron a Zoé, se enteró que la chica se había ido del país con su familia.
CENTRO COMERCIAL.
Irene le había pedido a Zoé acompañarla a un centro comercial que era uno de los más innovadores y prestigiosos, del centro de Nueva York en Manhattan. Zoé también quería comprar algo para su bebé después de haber sabido que era un niño, ya podía comprar lo que quería para un varoncito.
Además volvería hablar con Xavier eso de que le prohibiera seguir trabajando, no había quedado en nada, ella no creía necesario que el se hiciera responsable también de ella. Pero era un témpano para escucharla.
Clara y Aria también les había invitado Irene, pues ya se habían hecho amigas. Eran sus sobrinos según la abuela, claro que Zoé era su nieta y la adoraba.
— Mira Zoé que maravilla de zapatillas para bebé. - le mostró Irene. - por Dios son una belleza. - se las compro. Zoé ya no sabía dónde metería tantas compras qué llevaban, y las que hacía unos días ya le habían comprado.
Sus amigas cada cuándo le llevaban una y otro regalo.
— Mi bisnieto será un niño amado. - mi nieto está atontado por la idea de qué va hacer padre, ya lo saben todas las empresas.
Las cuatro mujeres será echaron a reír. Pero ver a Olivia parada con una sonrisa burlona dejaron la actitud condescendente.
Irene apenas recordaba quién era, pero Aria y Clara sabían lo maldita que era.
— Zoé hermana, desapareciste del radar. - mírate ¿ya tienes que…cinco o seis meses? - preguntó con una cínica sonrisa.
Zoé rodó los ojos, siempre queriendo llamar la atención.
— Aléjate Olivia tú y yo no tenemos nada más que hablar. - se quiso alejar pero Olivia la jaló del brazo, aunque Zoé se soltó enojada, los guardias la rodearon.
Una sonrisa burlesca se dibujó en el rostro de Olivia.
— Valla tan vigilada. - soltó dándole una suave caricia en su rostro. A qué temes, yo también voy a tener al hijo de Vincent de mi no debes cuidarte, no arriesgaría a el hijo del hombre que amo.
Zoé levantó sus cejas sorprendida. Pero una risa se le escapó. Haciendo fruncir sus facciones a la mujer que se le acercó.
— ¿Qué te causa risa? - preguntó inquieta.
— Dudo que sea de Vincent. - le dijo acercándose a su oído. - Sabes porque? Vincent solo lanza balas de salva, y eso de que te embarazo lo pongo en cuestión. - sonrió, ¿sabes que conozco todos los abortos que haz tenido? incluso se quien y quien te embarazó en el colegio.
Olivia se quedó helada, no eso no podía ser, se aseguró de callar a los que sabían. Debía callarla también, con eso descubrían todo.
— No se te ocurra….
— ¿Miedo Olivia? - donde está tu seguridad.
Olivia la miró con odio.
— Te vas arrepentir Zoé, no te imaginas de lo que soy capaz. arrepentirás zorra infeliz. - amenazó, haciendo que los guardias caminaran hacia ella. más vale que no te atrevas. - volvió a gritar.
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