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La Sirvienta Del Rey Lycan.

La Sirvienta Del Rey Lycan.

Status: En proceso
Genre:Época / Viaje a un mundo de fantasía / Hombre lobo
Popularitas:8.2k
Nilai: 5
nombre de autor: Dalia Hache

Luego de descubrir una cruel traición y caer en un profundo coma en su mundo, transmigró al cuerpo de una sirvienta en el reino del Rey Lycan.

Ella sólo quiere entender como ha llegado a ese lugar, y él no está dispuesto a dejarla ir.

NovelToon tiene autorización de Dalia Hache para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 21

—No hice nada, —dijo ella.

Sin decir una palabra, el Rey Alfa se inclinó y sujetó las manos de Alana con brusquedad. La humana ahogó un jadeo ante la firmeza de su agarre, pero no intentó liberarse. Azrael le giró las muñecas, alzando sus dedos hacia la luz para examinar minuciosamente sus uñas.

Estaban limpias. No había el menor rastro de piel, ni tejido, ni la evidencia que lógicamente debería quedar tras haber desgarrado el rostro de una persona. La única sangre que tenía era el manchón superficial que los sirvientes del Este le habían untado a la fuerza en la piel.

Los ojos de Azrael se entrecerraron con una certeza helada. La farsa de la princesa quedaba al descubierto con solo mirar los dedos de la chica.

—Vete a la cocina, Alana —ordenó Azrael, soltándola de golpe.

Alana no esperó a que se lo dijeran dos veces. Se puso de pie de inmediato, ajustó la tela de su vestido y se marchó rápidamente por el pasillo de piedra sin mirar atrás, manteniendo la cabeza en alto y la espalda rígida.

Sara, al ver a la chica marcharse impune, apretó las puños con furia y soltó un nuevo sollozo dramático, buscando recuperar la atención de la estancia.

—¡¿La vas a dejar ir así como así?! —chilló la princesa desde el suelo, ahogando su voz entre lágrimas calculadas—. ¡Mira lo que me hizo! ¡Atacó a la realeza del Este en tu propio castillo!

Azrael no se molestó en mirarla a la cara. Sostuvo la vista en la puerta por la que Alana acababa de desaparecer y luego ajustó los puños de su jubón de cuero con una parsimonia aterradora.

—Mandaré a que te curen —dijo el Rey Alfa con una voz fría y distante, zanjando el asunto antes de dar media vuelta y abandonar la estancia, dejando a Sara consumiéndose en su propia humillación.

Alana cruzó la puerta de la cocina con la respiración entrecortada y el cuerpo temblándole ligeramente por la adrenalina remanente. El calor del horno de leña y el olor a pan fresco contrastaban fuertemente con la atmósfera sofocante de la cámara de piedra de donde venía.

—¡Por la diosa! ¿Qué te pasó y esa sangre? —preguntó una de las sirvientas al ver a Alana entrar, dejando de golpe una gran bandeja de plata sobre la mesa de madera.

—Esa princesa está loca —respondió Alana, dirigiéndose a paso firme hacia uno de los tinajones de barro para buscar un poco de agua—. Empezó a golpearse y a rasgarse la piel... dijo que había sido yo.

La sirvienta la miró con los ojos abiertos de par en par, pero no pareció del todo sorprendida. Soltó un suspiro pesado y tomó una jarra de barro para ayudarle a verter el agua fría.

—Sí, esa princesa está un poco loca —comentó la sirvienta, negando con la cabeza—. Por algo no es la pareja del rey.

La joven sumergió un pequeño paño en el agua, lo exprimió con destreza y se acercó a Alana para limpiarle la sangre ajena que aún manchaba sus manos y muñecas.

—Por cierto, me llamo Alondra —dijo la chica con una sonrisa amable que contrastaba con la hostilidad del resto del castillo—, y ella es mi hermana Lona —añadió, señalando con la cabeza a una joven similar a ella que amasaba pan al otro extremo de la mesa principal.

Alana dejó que Alondra le limpiara la piel. El agua fría le devolvió la calma, pero las preguntas en su mente no hacían más que acumularse tras todo lo vivido en el banquete, la arena y el enfrentamiento con la realeza.

—Gracias, Alondra —murmuró Alana, observando cómo la mancha roja desaparecía en el paño húmedo. Luego, bajando la voz para evitar que los guardias del pasillo las escucharan, preguntó—: ¿Me pueden hablar un poco más del Rey? ¿Por qué es así... tan frívolo y cruel?

Alondra se detuvo un segundo, mirando hacia la puerta para asegurarse de que estuvieran solas antes de acercarse un poco más a Alana.

—No siempre fue así, o al menos eso dicen los más viejos de la manada —susurró Alondra con cautela—. El Rey Azrael tuvo que tomar el trono de la Luna Sangrienta en medio de una masacre. Traicionado por su propia sangre y rodeado de enemigos que querían ver a la manada destruida. Aprendió a no confiar en nada ni en nadie. Aquí, la debilidad se paga con la muerte, Alana. Si muestra una sola grieta de compasión, los Alfas del Norte y del Este como Sköll o el padre de Sara lo despedazarán.

Lona dejó la masa sobre la mesa y se acercó a ellas, secándose las manos en el delantal.

—La crueldad es su escudo —añadió Lona en voz baja—. Pero que no te engañe su frialdad... Nadie que haya atacado injustamente a esta manada ha quedado con vida. Y hoy, frente a Sköll y frente a Sara, no te entregó. Eso significa algo, aunque él jamás lo admita en voz alta.

—Pero si es el rey, ¿no se supone que tengan que obedecerle? —interrumpió Alana antes de que respondieran, frunciendo el ceño—. ¿Cómo es posible que existan tantos Alfas y personas con estatus y no lo obedecen a él? No entiendo.

Alondra y Lona se miraron por un segundo, intercambiando una sonrisa cansada que dejaba ver lo ajena que resultaba la política de las manadas para alguien del mundo humano.

—En este mundo no existe un monarca absoluto como en las historias humanas, Alana —explicó Alondra, tomando la jarra de agua para rellenar el cuenco de barro—. Este continente está dividido por territorios y pactos de sangre. Azrael es el Rey Alfa de la Manada de la Luna Sangrienta, la más grande y temida del Sur, pero no es el dueño de todas las vidas fuera de sus fronteras.

—Los hombres que viste en el banquete, como Sköll o el padre de Sara, son Alfas de sus propias tierras —añadió Lona, apoyándose contra la mesa de madera—. Tienen sus propios ejércitos, sus propios recursos y sus propios territorios en el Norte y en el Este. Obedecen a Azrael solo mientras exista un pacto de alianza o una cumbre de paz, pero siempre están buscando una excusa para arrebatarle el poder.

—¿Y qué pasa si rompen ese pacto? —preguntó Alana, secándose las manos con la tela limpia.

—Guerra abierta —sentenció Alondra con gravedad—. Si Azrael hubiese matado a Sköll en la mesa o si ejecutaba a Sara sin una prueba irrefutable, las manadas del Norte y del Este habrían unido sus fuerzas para marchar contra la Luna Sangrienta. Por eso Azrael juega este juego de sombras y diplomacia cruel: tiene que demostrar que es el depredador más fuerte, pero sin darles una razón legal para que se alíen en su contra.

—Por eso es tan estricto con las tradiciones —agregó Lona en un susurro—. Aquí la jerarquía lo es todo. Un Alfa gobierna porque su bestia es más fuerte que las demás. Si demuestra duda, miedo o favoritismo, su propia gente puede desafiarlo por el trono.

Alana se quedó en silencio, procesando las palabras de las hermanas. La imagen de Azrael sosteniéndole la mirada en la cámara de piedra, midiendo cada uno de sus movimientos con una frialdad calculada, cobraba un sentido distinto. No se trataba solo de orgullo o arrogancia; el Rey Alfa se movía constantemente en una cuerda floja, rodeado de enemigos que esperaban el más mínimo traspié para derrocarlo.

—Entonces... no puede simplemente hacer lo que quiera —murmuró Alana, mirando la superficie del agua en el cuenco.

—No —respondió Alondra, mirándola fijamente—. Y el hecho de que haya arriesgado el pacto del Sur en la arena solo para no entregarte a las fieras de Sköll... es algo que ningún líder en esta mesa esperaba ver jamás.

1
Maria Arias
que estará tramando este rey
Aurora
Y como en todas partes, los chismes vuelan y el concejo se entero de primero lo que pasa con Alana y ahora se complica todo 😱😱😱
Aurora
El no está muy dispuesto mentalmente a escuchar la cruda verdad 😮‍💨😮‍💨😮‍💨
Isabel Fernández
Ojalá y resuelvan todo. Me gustaría saber sobre el famoso novio y hermana que piensan de todo esto
Nadia Leonila Borjas Borjas
que hermoso el rey está muy enamorado que bellos 🤭
Nadia Leonila Borjas Borjas
dios mío está noche no duermo solo de pensar en los siguientes capítulos gracias autora 👏
Aurora
🎶🎶ay que calor, ay que calor, narananana🎶
🌙 Lunas y Alfas 🐺: 🤣🤣🤣🤣🤣🤣🤣
total 1 replies
Nadia Leonila Borjas Borjas
ojalá que no regrese Alana a su otra vida y que Azrael no muera por amor
Natalia Vasquez
muy caliente, hay que calor, oxígeno que me muero 😂😂😂😂😂🤔🤔🤔🤔🔥🔥🔥🔥🔥🔥🔥.
Nadia Leonila Borjas Borjas
querida autora no puedo con la espera necesitamos más capitulos 🙏🙏
Aurora
Bueno y aquí quede yo, vestida y alborotada, esperando el rifi rafe de estos dos , mejor dicho , cada capítulo me anda dejando🫪 🫪🫪🫪😱😱😱
Natalia Vasquez
ujum y aquí vamos 😂😂😂😂😂😂🤔🤔🤔🤔.
keila arias
Perro
Natalia Vasquez
esa Sara es una perra maldita 😠😠😠😠😠.
Nadia Leonila Borjas Borjas
que emoción 🤭🤭🤭
Atalaya medina
Esta autora a todas sus novelas de lobos siempre le da otro toque. Lejos de lo convencional y eso es lo que la hace única
Maria Arias: así es 👏♥️
total 1 replies
Atalaya medina
Haber porque no se tiran ellos que estúpidos son
Atalaya medina
Pero hasta cuando a esta mujer la van a manar al foso con los lobos. Horita se hace domadora de lobos qué manía de ponerle pruebas a todo,
Atalaya medina
Ese Skoll tiene nombre de caca de perro y será una muy grande y problemática
Atalaya medina
Por cierto. Creo que a Alana le dio celos 🤭
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